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8 mentiras sobre Dios que están al acecho de los católicos

Teniendo en cuenta la complejidad de la teología católica acerca de la naturaleza de Dios, la siguiente lista, apoyada en las Sagradas Escrituras y el Magisterio de la Iglesia, contiene respuestas a 8 mentiras recurrentes que están al acecho de los católicos en el mundo actual.

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Dios Trino y Único

1. Cristo es insuficiente

No existen nuevas revelaciones y el canon bíblico está cerrado. Hay demasiadas personas que quieren “aumentar” las enseñanzas de Cristo sosteniendo que, como las Sagradas Escrituras fueron “escritas hace mucho tiempo”, estas deberían ser “actualizadas”.

Psíquicos y charlatanes de todo tipo difunden sus supuestas “habilidades proféticas” que al parecer, van en contra de lo que sabemos de Dios. Nada más lejos de la verdad.

Si estas personas están en lo correcto, ¿por qué el Espíritu Santo le da a cada uno diferentes mensajes? Cristo y su Iglesia no necesitan nada de simples humanos. El mensaje de Cristo es válido y auténtico ayer, hoy y siempre como afirma la cita de Hebreos 13,8.

2. Puede haber nuevas revelaciones del plan de salvación

No hay y nunca podrán existir nuevas revelaciones que se añadan a la economía de la salvación. Algunas revelaciones privadas están aprobadas por la piedad popular (por ejemplo, Sagrado Corazón, Lourdes, la Divina Misericordia) y otras no.

La clave es si van de acuerdo a las revelaciones originales de Cristo en las Sagradas Escrituras. La gente se coloca en una situación precaria cuando se atreven a juzgar no sólo la Biblia, sino a Dios mismo y Su Iglesia, negando así la Tradición y el magisterio.

3. Jesús nunca asegura ser Dios en la Biblia

Cristo se refiere a sí mismo como Dios aproximadamente 50 veces en las Sagradas Escrituras.

Asimismo, los Evangelios muestran las reacciones de quienes se oponían a Jesús tras afirmar ser Dios o igual a Dios (por ejemplo en Marcos 14: 61-62).

Si Jesús nunca afirmó a Dios ¿por qué algunas personas se molestaron tanto con Él hace 2000 años hasta el punto de crucificarlo? Cristo fue condenado a muerte porque lo consideraban blasfemo al referirse a sí mismo como Dios.

4. Todos somos hijos de Dios y por lo tanto, Él debe amar todo lo que somos

Sí. Dios nos hizo a todos. Dios nos ama a todos. Todos somos Sus hijos. Sin embargo, Él nos llama hacia Sí mismo en un espíritu de amor y arrepentimiento, pero no todo el mundo está listo y dispuesto a hacer ese tipo de compromiso.

No se puede decir que somos Sus hijos y al mismo tiempo negarnos a reconocer nuestra relación con nuestro Padre Celestial. (1 Juan 3:10, Rm 8,15, Efesios 2: 1-16).

Dios es misericordioso, pero no todos nosotros queremos ser perdonados, o incluso, pensamos que no hemos hecho nada que deba ser perdonado (1 Juan 1: 8).

5. Todos adoramos al mismo Dios

Solo existe un Dios único y verdadero porque Él mismo lo afirmó (Deu 4:39, Isaías 43:11, 45: 5), sin embargo, no todo el mundo lo reconoce. Debe también señalarse que ninguna deidad pagana ha hecho una afirmación así.

A pesar de que suena políticamente correcto que todas las personas adoran al mismo Dios, es teológica, histórica y antropológicamente incorrecto. Fuera de la tradición judeocristiana, las deidades son impotentes, celosas, caprichosas, comedidas, hedonistas, egoístas, tremendamente emocionales y tiene una débil preocupación por los asuntos humanos.

El Dios judeocristiano es el amor mismo. Ninguna otra religión describe su deidad de esta manera.

6. Todas las religiones son iguales

Esta creencia está conectada el punto anterior, y por lo tanto, es incorrecta. Algunas religiones son violentamente la antítesis de todas las demás expresiones religiosas. Algunos requieren el sacrificio humano, conductas inmorales a la que se consideran virtudes o proponen “textos sagrados” que son ilógicos y contradictorios. Es imposible sugerir que todas las religiones son iguales.

Cristo nos dice que Él es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14: 6). El Dios judeocristiano se presentó a su pueblo y les enseña porque los ama (Hechos 4:12). Ninguna otra religión hace tales afirmaciones. La salvación solo viene de Cristo y no de Mahoma, Buda o Joseph Smith. El culto le pertenece por derecho solo a Yahvé, que es el gran YO SOY (Ap 4:11).

Existen diferencias irreductibles entre el cristianismo y el judaísmo como la encarnación, la pasión y resurrección. Podemos extender esta lista de incompatibilidades al considerar las religiones paganas. Sin embargo, muchas demandas éticas a través de las religiones pueden ser iguales o al menos compatibles. Esta no es una extraña coincidencia, por el contrario, si el único Dios está llamando a toda la humanidad, entonces Su marca será dejada sobre varias respuestas a la llamada.

7. Dios usa a los hombres como “ratones de laboratorio”

Dios es omnisciente y sabe lo que vamos a hacer. Ama nuestra existencia y no nos trata como si fuéramos “ratones de laboratorio”.

Dios es amor (1 Juan 4: 8, 16) y por lo tanto nunca podría torturarnos para ver “lo que haríamos”. La tentación se encuentra dentro de nosotros mismos y es decisión nuestra seguir la ley de Dios o rechazarla (Dt 30:19).

8. La Eucaristía es un mero símbolo

Esta es una perniciosa herejía y es bastante frecuente. ¿Por qué el pan y el vino son ofrecidos en el altar por un sacerdote como Cuerpo y Sangre de Cristo? Porque Jesús lo dice (Lucas 16).

De hecho, lo reveló a las personas que lo acompañaban en la sinagoga de Cafarnaúm y un buen número hizo una rabieta. Jesús preguntó a sus discípulos si también querían dejarlo por hacer tal afirmación, y Pedro respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

Aparte de lo que Jesús dijo, debe considerarse cómo los primeros cristianos trataban a la Eucaristía. Para Pablo, es una celebración con la que se anuncia y actualiza la muerte del Señor hasta su regreso (1 Cor 11:26).

“El que, por lo tanto, coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del cuerpo y la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así el pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condenación”(1 Cor 11: 27-29).

La Didajé o enseñanza de los doce apóstoles refleja este sentimiento: “No permitan que coman o beban de su Eucaristía, a excepción de los bautizados en el nombre del Señor, porque el Señor ha hablado de esto: ‘No den lo que es santo a los perros'” (Didajé 9: 5).

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Originalmente publicado en National Catholic Register.

¿ES LA IGLESIA CATÓLICA LA RAMERA DE BABILONIA?

¿Es la Iglesia Católica la Ramera de Babilonia?

Muchas veces he escuchado de protestantes fundamentalistas la afirmación de que la Iglesia es La Gran Ramera de Babilonia de la que habla la Biblia en el capítulo 17 del apocalipsis. “La Biblia lo dice muy claro” me comentan.

Por: José Miguel Arráiz | Fuente: ApologeticaCatolica.org

En esta ocasión he querido hacer un breve resumen de las razones que dan para justificar su interpretación, y las respuestas que han dado los apologistas católicos.

¿De donde surgieron estas interpretaciones?

A lo largo de la historia esta interpretación ha sido adoptada por diferentes grupos heréticos en su rechazo a la Iglesia Católica. Entre ellos tenemos a los albigenses (herejes gnósticos de tendencias maniqueas) , y posteriormente los reformadores protestantes (Lutero, Calvino, Tyndale, Knox, etc.). Con esos antecedentes, no es de extrañar que haya sido adoptada por numeros grupos fundamentalistas hoy día.

¿Quienes son los exponentes de esta interpretación hoy día?

Debido a su gran número no los podré comentar todos, pero se podría decir que entre varios de los autores más leídos están:

A Woman Rides the Beast, por Dave Hunt (Traducido al español como “Una mujer cabalga la bestia”)

The Two Babylons, por Alexander Hislop (Las dos Babilonias)

Babilonia Misterio Religioso, por Ralph Woodrow

Nota: Ralph Woodrow se retractó de este libro y publicó otro (¿La conexión Babilonia?) rechazando sus argumentos previos. Actualmente Woodrow sigue siendo protestante e inclusive anticatólico, pero ha tenido la suficiente honestidad para retractarse de los disparates que había escrito.

Argumentos basados en razonamientos falaces

Para poder comprender la falla de raíz de estos argumentos, hay que conocer un poco las falacias a las que recurren para establecer sus silogismos. Para ilustrar esto voy a citar un ejemplo que pone Greg Oatis en su artículo “El Paganismo de la Iglesia Católica”, en el que, se usan los mismísimos métodos “deductivos” para “demostrar” una teoría descabellada: que una determinada cadena de restaurantes de comida rápida tiene sus orígenes en Babilonia. Citamos:

“Los arcos dorados” son conocidos en todo el mundo como el símbolo identificativo de McDonald’s. Sin embargo, debemos señalar que el arco fue usado habitualmente por los antiguos babilonios en sus puertas y palacios. De hecho, en pinturas realizadas por los babilonios, ¡vemos que sus reyes son representados en marcos con forma de arco! También sabemos que Nabucodonosor, rey babilónico, ordenó a sus súbditos que adoraran una imagen de oro (Daniel 3, 5-10). Y Babilonia era conocida en el mundo antiguo como “la ciudad dorada”. Finalmente, nótese que la primera letra de McDonald’s, la M, es la decimotercer letra del alfabeto (inglés), un número reconocido como poseedor de un poder místico y que trae mala suerte. ¿Puede ser eso una simple coincidencia? Incluso, ¿a qué señala la M además de a McDonald’s? Claramente a Moloc, el dios pagano del fuego adorado en Babilonia. ¿Y qué se utiliza para calentar la comida en un McDonald’s moderno? La electricidad, ¡que muchos asociarían con una forma controlada de fuego! Por tanto, ¿quién puede dudar que la cadena de restaurantes de McDonald’s, conocida por sus arcos dorados, es en realidad un culto mistérico relacionado con el dios de fuego adorado por la antigua realeza babilónica?

Si yo le diera a cualquier persona los razonamientos anteriores para probar que McDonald’s es un culto secreto “pagano” seguramente terminará riéndose de mi. Lo curioso es que en esencia, las mismas falacias (exageradas por su puesto) utilizadas en ese ejemplo, son utilizadas por fundamentalistas para probar sus argumentos (analogía , non sequitir, etc.).

Ralph Woodrow en su retractación escribe:

¡Coja bastantes tribus, bastantes cuentos, bastante tiempo, brinque de un tiempo a otro, de un país a otro, seleccione y elija semejanzas – y el porque cualquier cosa se podría “probar”!

Así, no es difícil buscar en alguna cultura antigua alguna diosa pagana con un bebe en brazos, buscar una foto parecida de la Virgen María cargando a Jesús, para luego colocarlo como “prueba” de que la veneración de María proviene realmente de un culto antiguo a una diosa pagana. Lo mismo puedo hacer con casi cualquier creencia, práctica, cultura hoy, inventarme un paralelo basándome en similitudes casuales y asumir procedencia sin la más mínima prueba ni seriedad histórica, y no faltarán quienes crean que es una investigación seria y documentada, y hasta nos envíen cartas de felicitación…y si no lo cree, pregúntenle a Dawn Brown, ha hecho millones de esa manera.

Algunos ejemplos de como con esta forma de sacar conclusiones se puede paganizar hasta a la misma Escritura:

Ejemplo 1:

Según algunos estudiosos y eruditos Moisés nunca existió, sino que es la réplica de una leyenda réplica de la historia del gobernante de los sumerios Sargón de Akkad (2334-2279 a.C.), el cual fue depositado en una canasta de juncos y abandonado en las aguas del Eufrates hasta que fue rescatado por un aguador que le adoptó y crió. Actualmente en un estudio realizado sobre los lenguajes originales de ambas historias se ha descubierto que en la historia de Moisés hay palabras que no pudieron venir de la leyenda Babilónica, aún así muchos creen que la historia de Moisés es un “reencauchado babilónico”.

Ejemplo 2:

Algunos historiadores piensan que la narración de la Biblia del diluvio es un plagio de una leyenda sumeria mucho más antigua, conocida como el «Ciclo de Ziusudra». En esa leyenda los dioses deciden destruir a la humanidad a causa de las muchas culpas cometidas por ésta. Sin embargo, el dios Enki advierte de esto al rey Ziusudra de Shuruppak, y le ordena construir una nave para que pueda salvarse con su familia, junto con animales y plantas de todas clases.

El diluvio se produjo dice la leyenda, y después de siete días y siete noches, cesó y Ziusudra pudo salir de la barca.

Ejemplo 3:

Lo mismo se puede decir de la historia de Esaú y Jacob, donde una historia similar, donde Acrisio (hijo de Abante, rey de Argos, y de Aglaye. Padre de Dánae) y su hermano gemelo Preto luchaban entre sí cuando aún estaban en el vientre de su madre. Ya adultos, se disputaron el trono y, habiendo vencido Acrisio, Preto fue expulsado del reino, pero volvió con un ejército y obligó a su hermano a dividir la Argólide: Argos y sus alrededores serían para Acrisio, mientras Preto se quedaba con Tirinte, Midea y la zona costera. Casó con Eurídice, hija de Lacedemón, y tuvo una hija, Dánae. Habiendo sabido por un oráculo que el hijo de Dánae causaría su muerte y como quiera que las precauciones tomadas para impedir la maternidad de la muchacha resultaron infructuosas, ya que esta fue fecundada por Zeus, la arrojó al mar en un arca junto con el recién nacido Perseo, pero ambos se salvaron. Años después, Perseo quiso ver a su abuelo, quien, al saberlo, huyó a Larisa, ciudad de Tesalia muy alejada de Argos; sin embargo, el rey de Larisa, Teutámides, organizó por entonces unos juegos a los que acudió Perseo. Acrisio estaba allí como espectador, y el disco lanzado por su nieto, desviado fatalmente por el viento, le dio en la cabeza y lo hirió de muerte, cumpliéndose así el oráculo. La fábula de Preto y Acrisio corresponde al tema mitológico de los mellizos rivales, y en el detalle de la disputa dentro del seno materno coincide con la historia de Esaú y Jacob referida en el Génesis.

Siguiendo esa línea de pensamiento, ¿por qué no decir entonces que la creencia en la resurrección de Cristo salió del paganismo que enseñaba que Osiris y Dionisos, dioses de la fertilidad morían y resucitaban?. ¿Por qué no decir que el título de Cristo de Rey de Reyes proviene también del paganismo ya que Nabucodonosor es llamado Rey de reyes en Daniel 2,37? ¿Por qué no decir que el bautismo también tiene origen pagano?. Después de todo el bautismo fue antes un rito religioso pagano practicado entre los pueblos de la antigüedad y eran comunes a muchas religiones antiguas, como los ritos eléusicos o el hinduismo y el budismo. Los romanos del tiempo de Cristo se interesaron en las religiones místicas de Egipto y Babilonia en algunas de las cuales se practicaba el bautismo como ritual. Por ejemplo en los ritos de iniciación del culto de Isis, el iniciado confesaba sus pecados delante de otros devotos y era luego bautizado en la creencia que el baño ritual lo purificaba de sus faltas y lo enrolaba en las filas de la diosa salvadora.

¿Cuales son en resumen las razones que dichas obras plantean para acusar a la Iglesia Católica de ser la ramera?

Por cuestión de espacio trataré solo un resumen de los principales argumentos que esas obras plantean.

1.- La Ramera es descrita como una gran ciudad o un imperio poderoso. Una gran ciudad que se sienta sobre siete colinas

“Y la mujer que has visto es la Gran Ciudad, la que tiene la soberanía sobre los reyes de la tierra. Apocalipsis 17,18

Y aquí asumen que se refiere a Roma, más específicamente a la Iglesia Católica Romana.

“Aquí es donde se requiere inteligencia, tener sabiduría. Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. «Son también siete reyes” Apocalipsis 17,9

Aquí objetan que Roma se encuentra asentada sobre siete colinas (Quirinal, Viminal, Capitolino, Esquilino, Palatino, Celio, Aventino) al igual que la Ramera (incluso recientemente un protestante me decía “era demasiada casualidad” que ambas estuvieran sobre siete colinas)

Pero si los textos bíblicos se refieren a la Ramera como una Ciudad, y no como una Iglesia el argumento comienza a verse flaco. Ahora, un fundamentalista dirá “¡El Vaticano es una ciudad!”,pues bien, sin discutir de momento la diferencia entre una Ciudad y una institución con sede en una ciudad, lo cierto es que el Vaticano no se asienta sobre siete colinas (a diferencia de la antigua Roma pagana), ya que está situada al oeste del Tíber, mientras que las siete colinas de la Roma antigua estaban al este. Así, si el argumento es que es la Iglesia Católica, porque el Vaticano es una ciudad, y se asienta sobre siete colinas, este argumento falla.

Adicionalmente a esto, hay que hacer notar que no solo la antigua ciudad de Roma estaba asentada sobre siete colinas, sino también Jerusalén, las cuales eran (Escopus, Nob, Monte de la Destrucción, Monte Sión, la colina situada al suroeste también llamada de este monte Sión, Monte Ofel y la Roca). Sería entonces más coherente asumir que los textos bíblicos se refieren o a la Roma Pagana o a Jerusalén, dado que eran grandes ciudades situadas sobre siete colinas. (Y todo eso asumiendo que el término montañas se deba interpretar literalmente)

2.- Derrama la sangre de los santos y profetas

“y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los degollados de la tierra” Apocalipsis 18,24.

“Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús. Y me asombré grandemente al verla” Apocalipsis 17,6

Pero si la Ramera se embriagaba con la sangre de los mártires y profetas, allí hay otro problema con las tesis protestantes, porque es el mismo Cristo quien identifica a la ciudad de Jerusalén como la que mata a los profetas. Compárece:

“«¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido!”Lucas 13,34

Cristo también habló de que no convenía que un profeta muriera fuera de Jerusalén.

“Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén.” Lucas 13,33

Es el mismo libro del apocalipsis el que menciona claramente que la Gran Ciudad (La Ramera) es aquella donde Jesús fue crucificado (Jerusalén):

“Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.” Apocalipsis 11,8

Sin embargo, prefieren ignorar cualquier exégesis bíblica seria, y basarse en sus prejuicios creyendo “santos y profetas” a quienes sufrieron persecución religiosa durante la inquisición. Sin embargo, respecto a estos supuestos santos debo decir que casi ninguna comunidad eclesial protestante se identifican hoy con sus doctrinas. De hecho, los mismos países protestantes no hubieran dudado en juzgarles en sus propias inquisiciones, lo cual en muchos casos hicieron, como fue el caso de Servet, quemado en la hoguera por los calvinistas, o los anabaptistas y arminianos, perseguidos por luteranos y calvinistas. ¿Será que consideran a los albigenses, unitarios, sabelianos o nestorianos como santos?.

El hecho de que alguien sufra persecución religiosa independiente de las ideas que profese no le hace santo y mucho menos profeta. Yo podría volverme hoy hereje hasta la médula de los huesos, ser perseguido por mi fe y ser injustamente condenado a muerte, pero eso no me haría ni ortodoxo, ni santo, ni profeta. Y si así piensan la misma persecución la sufrieron los católicos en países protestantes y no por eso ellos se consideran a sí mismos como la “ramera”.

3.- Comete abominaciones y fornica con los reyes de la tierra

con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” Apocalipsis 17,2

Colocan ejemplos de como el Vaticano a lo largo de la historia ha mantenido relaciones con las distintas potencias mundiales, pero eso no tiene nada de malo. Los presidentes de los países desarrollados hoy día suelen pedir consejo no solo a la Iglesia Católica, sino a líderes protestantes preeminentes, y no por eso están “fornicando con ellos”. El texto del apocalipsis no se refiere a eso, sino a las abominaciones que continuamente cometía la Jerusalén apostata con los pueblos paganos.

“Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones” Ezequiel 16,2

“Así dice el Señor Yahveh: Por haber prodigado tu bronce y descubierto tu desnudez en tus prostituciones con tus amantes y con todas tus abominables basuras, por la sangre de tus hijos que les has dado, por esto he aquí que yo voy a reunir a todos los amantes a quienes complaciste, a todos los que amaste y también a los que aborreciste; los voy a congregar de todas partes contra ti, y descubriré tu desnudez delante de ellos, para que vean toda tu desnudez” Ezequiel 16,36-37

“…te entregaré en sus manos, ellos arrasarán tu prostíbulo y demolerán tus alturas, te despojarán de tus vestidos, te arrancarán tus joyas y te dejarán completamente desnuda” Ezequiel 16,39

te construiste un prostíbulo, te hiciste una altura en todas las plazas” Ezequiel 16,24

Te prostituiste a los egipcios…” Ezequiel 16,26

“Luego, multiplicaste tus prostituciones en el país de los mercaderes, en Caldea…”Ezequiel 16,29

“¡Oh, qué débil era tu corazón – oráculo del Señor Yahveh – para cometer todas estas acciones, dignas de una prostituta descarada!” Ezequiel 16,30

Pues bien, prostituta, escucha la palabra de Yahveh. Así dice el Señor Yahveh: Por haber prodigado tu bronce y descubierto tu desnudez en tus prostituciones con tus amantes y con todas tus abominables basuras, por la sangre de tus hijos que les has dado, por esto he aquí que yo voy a reunir a todos los amantes a quienes complaciste, a todos los que amaste y también a los que aborreciste; los voy a congregar de todas partes contra ti, y descubriré tu desnudez delante de ellos, para que vean toda tu desnudez. Voy a aplicarte el castigo de las mujeres adúlteras y de las que derraman sangre: te entregaré al furor y a los celos, te entregaré en sus manos, ellos arrasarán tu prostíbulo y demolerán tus alturas, te despojarán de tus vestidos, te arrancarán tus joyas y te dejarán completamente desnuda. Ezequiel 16,35

Es Dios mismo quien reclama e identifica a Jerusalén como la que se ha prostituido con los reyes de la tierra y de cometido abominaciones.

4.- Está vestida de púrpura y escarlata

“¡Ay, ay, la Gran Ciudad, vestida de lino, púrpura y escarlata, resplandeciente de oro, piedras preciosas y perlas” Apocalipsis 18,16

Aquí no pueden faltar fotos escogidas de sacerdotes y obispos con vestiduras púrpura y escarlata. Lo cierto es que los sacerdotes no visten “púrpura y escarlata”, sino que de acuerdo al ciclo litúrgico los colores de sus vestiduras cambian. Una breve descripción del significado de estos colores:

Colores en la liturgia de la Iglesia

– el VERDE: simboliza la esperanza. Para los pueblos antiguos, el verde era la primavera, la vegetación, el renacimiento, la esperanza de una cosecha abundante. La palabra “verde” proviene de la palabra latina “viride”, que significa “fresco”, “lozano” o “floreciente”. Este color se utiliza en la liturgia en el “tiempo ordinario”, que son los días en que no se celebra ninguna fiesta especial.

– el BLANCO: simboliza la pureza y la alegría. El blanco se utiliza en el tiempo de Navidad y Pascua y para las fiestas de la Ascensión de Jesús al cielo y la Epifanía, en definitiva, los eventos que no conmemoran la pasión y muerte de Cristo. También se utiliza en las festividades de la Virgen María, de los ángeles y de los santos que no fueron martirizados. La palabra “blanco” parece provenir del antiguo alemán, de la palabra “blank”.

– el VIOLETA o PÚRPURA: simbolizan pa neitencia y el duelo. Se llevan durante la Semana Santa, los domingos de Cuaresma y en los cuatro domingos de Adviento. El violeta era el color preferido para las túnicas de los antiguos reyes. La palabra “púrpura” proviene del griego “porphyra”, una especie de marisco del que se obtiene un tinte de este color. La palabra “violeta” proviene del latín “viola”, el nombre de una planta púrpura azulada.

– el ROJO: simboliza el fuego, la sangre y la realeza. Este color se puede ver durante las celebraciones de la Pasión, incluido el Viernes Santo, y en los días en que se conmemoran las muertes de los mártires, los apóstoles y los evangelistas. Siendo el color del fuego, es la elección natural para Pentecostés, al simbolizar el ígneo descenso del Espíritu Santo. La palabra “rojo” proviene del latín, concretamente de la palabra “russus”.

En este sentido, los fundamentalistas ni por error mostrarían fotos de sacerdotes como estas:

Ya que se derrumbarían sus razonamientos falaces. Prefieren publicar fotos como estas:

Para acto seguido vociferar: ¡¡¡Ven!!!, ¡¡¡Rojo!!!, ¡¡¡la Ramera!!!

Es también curioso que siendo el apocalipsis un libro simbólico hayan tomado los colores de la ramera de forma literal, cuando los colores en el apocalipsis tienen un sentido simbólico. Los justos salen vestidos de blanco (pureza y santidad) en contraste a los colores de la ramera (rojo por derramar la sangre de los santos, púrpura por fornicar con los reyes de la tierra).

Su interpretación literal no solo falla porque el color predominante del clero católico es el blanco, sino porque Dios mismo mandó a hacer las vestiduras de los sacerdotes levitas de color púrpura y escarlata:

“Harán las vestiduras siguientes: un pectoral, un efod, un manto, una túnica bordada, una tiara y una faja. Harán, pues, a tu hermano Aarón y a sus hijos vestiduras sagradas para que ejerzan mi sacerdocio. Tomarán para ello oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino. Bordarán el efod de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal. Se le pondrán dos hombreras y se fijará por sus dos extremos. La cinta con que se ciña el efod será de la misma hechura y formará con él una misma pieza: de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal” Exodo 28,4-8

“Bordarás también el pectoral del juicio; lo harás al estilo de la labor del efod. Lo harás de oro, púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal” Exodo 28,15

“En todo su ruedo inferior harás granadas de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal; y entre ellas, también alrededor, pondrás campanillas de oro” Exodo 28,33

“Bordaron también el pectoral, al estilo de la labor del efod, de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal.” Exodo 39,9

 
Conclusión

Mucho más se podría agregar de este tema, pero básicamente siempre el argumento fundamentalista se sostiene este “modus operandi”. Si usted es un fundamentalista el que me lee, ya tiene para reflexionar. Siendo que se considera cristiano, debe saber que la verdad está siempre por delante y la calumnia no viene de Dios.

La célebre Ramera del Apocalipsis

La gran apostasía de la Iglesia

La gran apostasía de la Iglesia

Estos grupos acusan en mayor o menor medida a la Iglesia Católica de corrupción para justificar su existencia ante el mundo y su propia conciencia, presentando una excusa para su propia fundación.

Por: José Miguel Arráiz | Fuente: ApologeticaCatolica.org

Considero este un tema importante a tratar porque todas las denominaciones protestantes que se han separado y se mantienen apartadas de la Iglesia Católica justifican su existencia así. Es este para mi, pues, el “meollo del asunto”, “el quid de la cuestión”, o como decía el célebre G. K. Chesterton, “la cosa”[1]. Y es que si bien hay notables diferencias entre estas denominaciones, todas sin excepción han abrazado la hipótesis de que la Iglesia se fue corrompiendo paulatinamente cuando tradiciones humanas y falsas enseñanzas fueron infiltrándose en la Iglesia cristiana al punto de desplazar las verdades de fe contenidas en la Escritura.

Es en esta situación donde Dios “decide” renovar la Iglesia refundándola en un nueva “Iglesia”, “grupo” u “organización” que si es capaz de mantenerse fiel a la verdad, y cada uno está convencido de pertenecer a ese grupo. Algunos de los nombres que toman para sí mismos son más sujerentes que otros: “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”[2], “La verdadera Iglesia de Jesucristo”[3]; otros no lo son tanto: luteranos, metodistas, presbiterianos, pentecostales, adventistas, testigos de Jehová, etc. etc; pero lo cierto es que todos sin excepción creen ser una reforma y renovación del cristianismo auténtico, y la nueva y verdadera Iglesia de Jesucristo.

Ellos no piensan ser cismáticos o apóstatas porque su fundador ha salido de la Iglesia Católica o de algún otro grupo salido de ella, sino “reformadores”. Si salieron de la Iglesia es porque creen que se “corrompió”, y si salieron de otra denominación cristiana es porque creen que esta también se “corrompió”[4]. En este contexto donde se hace necesario una y otra vez “refundar” la Iglesia, se produce un circulo vicioso donde el cisma aparece de manera continua, y degenera en las múltiples divisiones que observamos en las denominaciones protestantes hoy.

Pero si la Iglesia Católica no se corrompió, al ser la única fundada realmente por Jesucristo, con una legítima sucesión que se remonta directamente a los apóstoles, no hay una excusa válida para apartarse de ella. Un luterano, por ejemplo, no podría afirmar que su Iglesia la fundó Jesucristo, porque el mismo nombre de su denominación le recuerda que la fundó un hombre, Martín Lutero, en pleno siglo XVI. Lo mismo aplica para cualquier otra, aunque el nombre no derive del nombre de su fundador. Si estudiamos la historia de los presbiterianos, reformados y calvinistas, encontramos su origen en Juan Calvino (Siglo XVI); si investigamos a los metodistas encontramos como fundador a John Wesley (siglo XVIII); a los adventistas los fundó William Miller y Ellen White (siglo XIX); detrás de los mormones está José Smith (Siglo XIX); a los testigos de Jehová, Charles Russell (siglo XIX); etc. etc[5].

Es esta la razón por la que estos grupos acusan en mayor o menor medida a la Iglesia Católica de corrupción (algunos más otros menos), para justificar su existencia ante el mundo y su propia conciencia, presentando una excusa para su propia separación. Es también la razón por la que en esta Web se analizan las objeciones más importantes o más comunes que cada uno de estos grupos hacen, y los lectores puedan reflexionar a la luz de esta evidencia, si esos reclamos son fundados o no lo son.

El comienzo de la “apostasía”

Otro elemento que llama la atención, es que aunque curiosamente todas estas denominaciones están de acuerdo en que ocurrió una apostasía, no se ponen de acuerdo exactamente en que momento comenzó. La gran mayoría son partidarios de ubicarla cuando el emperador romano Constantino el Grande concedió libertad de culto a los cristianos en el Edicto de Milán[6] (año 313 d.C). Otros más osados señalan una fecha mucho más temprana, llegando incluso a ubicar su comienzo con la muerte del último apóstol.

También hay diferencias en lo que ellos consideran “apostasía”. Para los adventistas por ejemplo, la apostasía comienza cuando la Iglesia deja de guardar el sábado como día del Señor y lo sustituye por el domingo. Para los testigos de Jehová comienza al abrazar doctrinas como la divinidad de Cristo y la Trinidad. Para los protestantes más tradicionales el argumento suele ser que la Iglesia olvidó que la salvación es “Solo por Fe” y se volvió pelagiana. Y así para cada denominación hay “algo” que la distingue sustancialmente de las otras y es la razón por la cual ellos -y no los otros- son la Iglesia “verdadera”. Encuentran también una excusa en las típicas menciones a la inquisición, las cruzadas y la vida corrupta de algunos miembros del clero católico.

Pero aunque esta hipótesis pueda ser fácilmente digerida por personas embebidas de prejuicios y sentimientos anticatólicos, lo importante acá es estudiar si dicha hipótesis se adecúa a la realidad.

¿Qué dice la Biblia?

Las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia que es columna y fundamento de la verdad.

Mucho de lo que sabemos de Jesús lo sabemos por medio del testimonio de la Escritura y es precisamente por ella que vemos a Jesús profetizando una y otra vez acontecimientos que iban a ocurrir, sin embargo, no se puede encontrar ningún texto en la Escritura que analizado seriamente permita inferir ni que Jesús ni los apóstoles pensaron que la Iglesia se corrompería al punto de deslizarse a una gran apostasía que duraría milenios. Ocurre más bien lo contrario, toda la evidencia bíblica apunta en sentido contrario tal como veremos a continuación.

“Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”[7]

En el pasaje anterior Jesús promete que las fuerzas del infierno no prevalecerían contra su Iglesia. Un protestante puede estar de acuerdo con esto, pensando que finalmente las puertas del Hades no prevalecieron porque el fundador de su “iglesia” la ha reformado y renovado, pero no tiene mucho sentido interpretar estas palabras de esa manera, pues significaría que el mal prevaleció en la Iglesia por más de 16 siglos (en el caso de las sectas más recientes como testigos de Jehová, adventistas y mormones durante más de 18 o 19 siglos). ¿Cómo podría ocurrir esto a la Iglesia que la misma Biblia llama “columna y fundamento de la verdad”?

“pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad”[8]

No resulta convincente pensar que Cristo, que prometió estar con su Iglesia “todos los días hasta el fin del mundo“[9], permitió que la apostasía prevaleciera durante todos esos siglos en perjuicio de todas las personas que vivieron durante esa época. Pero esto implica creer que Jesús y sus apóstoles eran una especie de incompetentes que fundaron una Iglesia que se apresuró a corromperse al momento de su partida. En la Escritura sin embargo encontramos algo distinto. Es Jesús mismo quien ora para que la fe de Pedro, a quien entrega las llaves del Reino de los cielos, no desfallezca:

“¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.”[10]

Es a la Iglesia a quien Jesús promete que les enviaría el Espíritu Santo para guiarlos a la verdad completa:

“Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir”[11]

¿Qué clase de guía hubiese sido una que solo duraría hasta que el último apóstol muriese? ¿Es sensato creer que el Espíritu Santo no pudo lograr su cometido por más de 1600 años hasta la venida de un Martín Lutero o un Juan Calvino, por no mencionar líderes de sectas más recientes como Charles Rusell, Ellen White o José Smith?. Si esto fuese así, en vano Jesús mandó a la Iglesia a bautizar a todas las naciones y a enseñarles a guardar todo lo que Él les enseñó, pues hubiese sabido que les terminarían enseñando una falsa doctrina.

“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”[12]

Es la Iglesia Católica y no otra la que ha llevado el evangelio a todo el mundo. Ninguna denominación protestante puede atribuirse el mismo logro; ya que no puede demostrar su existencia los primeros 16 siglos de la historia cristiana.

Es precisamente al estudiar la Biblia que encontramos el firme propósito de los apóstoles de que la enseñanza de la Iglesia se mantuviera incorrupta de generación en generación, y para ello la orden era adoctrinar hombres fieles capaces de instruir a otros:

“Tú, pues, hijo mío, mantente fuerte en la gracia de Cristo Jesús; y cuanto me has oído en presencia de muchos testigos confíalo a hombres fieles, que sean capaces, a su vez, de instruir a otros.”[13]

Los malos cristianos dentro de la Iglesia – El trigo y la cizaña

Muchos de los protestantes que sostienen la hipótesis de la gran apostasía suelen citar en su favor la parábola del trigo y la cizaña, pues allí se anuncia que dentro de la Iglesia habría falsos cristianos:

“Otra parábola les propuso, diciendo: El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: “Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?” El les contestó: “Algún enemigo ha hecho esto.” Dícenle los siervos: “¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?” Díceles: “No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.””[14]

La existencia de falsos cristianos dentro de la Iglesia no implica que apostataría y su doctrina se corrompería. Es precisamente este uno de los textos que permite mostrarle a los protestantes su error, sobre todo si se lee la explicación de la parábola de parte del propio Jesús:

“Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. El respondió: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga”[15]

Obsérvese en primer lugar, que Jesús establece como un hecho que el trigo y la cizaña siempre estarán mezclados en la Iglesia. Siempre habrá mejores y peores cristianos.

Obsérvese en segundo lugar, que esto no es excusa para salir la Iglesia y pretender fundar una nueva, pues cuando dice uno de los ciervos que van a recoger la cizaña, el dueño de la siembra contesta que la dejen crecer juntas no sea que al arrancar la cizaña arranquen también el trigo. Alguien que puede ser hoy “cizaña” el día de mañana puede convertirse y llegar a ser “trigo”. Ya será en el juicio cuando Jesús separará uno de los otros. Las mismas comunidades protestantes que se dividen pensando fundar una Iglesia sin pecadores terminan descubriendo que dentro de ellos también hay pecadores, porque todos lo somos.

Lo que distingue a los falsos cristianos

Pero si estudiamos todavía más a fondo la Escritura encontraremos que esta identifica precisamente a estos falsos cristianos con aquellos que con una actitud cismática abandonaron la Iglesia para fundar la propia:”Hijos míos, es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es ya la última hora. Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.”[16]El apóstol llega al extremo de llamar a los que abandonaron la Iglesia “anticristos”. No deja de resultar curioso que sectas como los testigos de Jehová, adventistas y mormones aplican esos textos a quienes abandonan sus filas, olvidando precisamente que sus respectivas denominaciones fueron fundadas por hombres que a su vez abandonaron sus antiguas denominaciones, cumpliéndose así el proverbio coloquial de “cachicamo diciéndole a morrocoy conchudo”. Ellos fueron cismáticos al abandonar la Iglesia fundada por Cristo, y luego tienen el descaro de acusar de cismáticos a quienes les abandonan.

Hace algún tiempo un pastor protestante me decía que las divisiones de la Iglesia eran beneficiosas porque permitían que hubiese pluralidad y libertad de opiniones, pero la Escritura en cambio sostiene que son precisamente quienes dividen la Iglesia quienes carecen del Espíritu Santo:

“En cambio vosotros, queridos, acordaos de las predicciones de los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Ellos os decían: Al fin de los tiempos aparecerán hombres sarcásticos que vivirán según sus propias pasiones impías. Estos son los que crean divisiones, viven una vida sólo natural sin tener el espíritu.”[17]

Las divisiones son llamadas por el apóstol una “obra de la carne” al mismo nivel que las orgías, idolatrías, fornicaciones, etc.

“Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.”[18]

La orden dada a los cristianos era por el contrario mantener la unidad doctrinal: Un solo Señor, un solo bautismo y una sola fe:

“Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que suscitan divisiones y escándalos contra la doctrina que habéis aprendido; apartaos de ellos”[19]

“Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio”[20]

Si el árbol se reconoce por su fruto, no puede ser el sistema protestante, dividido hasta el extremo, el legítimo representante de la Iglesia de Cristo. En ellos lamentablemente se cumple lo que ya había sido profetizado en 2 Timoteo 4,3-4:

“Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.”

Más adelante profundizaremos con más detalle sobre las diferencias doctrinales que existen entre las distintas denominaciones protestantes, pero es un hecho que la verdad es una sola. Si entre ellas no se enseña la misma doctrina, por simple lógica se deduce que no todas pueden estar en la verdad, por lo que la gran mayoría estarán enseñando errores mezclados con medias verdades, y acusándo a las otras de estar en el error. No se puede dejar de apreciar la coincidencia asombrosa de esta profecía con el sistema protestante (aunque no exclusivamente con él) en donde distintos maestros agrupan tras de sí personas enseñandoles doctrinas conforme su propio entendimiento personal de la Biblia.

Se da tortas con la historia

La hipótesis de la gran apostasía se da de tortas también con la historia. Quienes se animan a investigar la doctrina que profesaban los primeros cristianos se encuentran con que la misma doctrina que profesaban los primeros cristianos es esencialmente la misma que profesamos los católicos hoy. Quienes sostienen que la corrupción vino a raíz del emperador Constantino descubren que no hay cambios sustanciales entre lo que creían los cristianos antes y después de su reinado, y para demostrar esto, cada uno de los temas tratados en esta Web serán abordados desde el punto de vista bíblico y patrístico. Encontrará acá decenas de testimonios cristianos primitivos anteriores a Constantino que lo demostrarán. Este descubrimiento lo han hecho y siguen haciendo muchos protestantes que han buscado incansablemente la verdad y han terminado por abrazar la comunión plena con la Iglesia Católica. Son tantos testimonios que es imposible mencionarlos todos, pero quiero aprovechar de recomendar dos testimonios notables: el de John Henry Newman[21], y el de Gilbert Keith Chesterton[22].

La razón de que otras sectas hayan preferido ubicar el comienzo de la apostasía en fechas tan tempranas como la muerte del último apóstol, radica en que no han podido encontrar en un período de más de 1600 años un grupo de cristianos con cuyas doctrinas ellos puedan identificarse. Si fuera así ellos podrían alegar que había verdaderos cristianos en tal o cual época y fueron tales, pero no pueden identificarse ni siquiera con los grupos heréticos del primer milenio porque tampoco creen lo mismo que ellos. No les queda por tanto otra alternativa que colocarles el saco de herejes y apóstatas a todos, cual si antes de ellos no hubo cristianos verdaderos. He aquí no solo el pecado de la soberbia, al menospreciar sus antepasados en la fe, sino una deficiente noción del concepto de Iglesia.

Así, si uno de estas personas se llega a encontrar con algunos textos patrísticos primitivos y se llega a dar cuenta de que estos cristianos, creían doctrinas católicas que ellos hoy rechazan, estarán condicionados para pensar que ya para entonces eran apóstatas o herejes. Estarán predispuestos a considerar más confiable la interpretación de las Escrituras del fundador de su denominación, nacido miles de años después de Cristo, y que sin haberle conocido ni a Él ni a sus apóstoles se puso a interpretar a su modo la Biblia.

Otros prefieren pensar que si hubo cristianos “verdaderos” que pensaban como ellos, pero que por ser perseguidos por la Iglesia oficial no dejaron noticia y permanecieron ocultos. Pero esta hipótesis también tiene un problema de fondo, porque equivale a confesar que hasta los que ellos mismos consideran herejes, de los que tenemos abundantes noticias a lo largo de la historia, eran más valientes para defender su fe y sus principios que estos cristianos anónimos e invisibles. Jesús comparó a los verdaderos cristianos con “la luz del mundo” y decía de ellos “No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte”[23]. En el evangelio encontramos numerosos ejemplos de la valentía de los apóstoles que nunca pararon de predicar a pesar de ser perseguidos y apresados[24]. No es lógico entender asumir que hubo unos verdaderos cristianos ocultos al mundo y de los cuales no quedaron noticias. El hecho puro y duro es que no podemos encontrar en 1600 años de historia alguien interpretando la Biblia de la misma manera como lo hacía Lutero, Calvino, Zwinglio, o como lo hace hoy un bautista o un pentecostal.

Como católico reconozco que entre esas denominaciones protestantes separadas abundan cristianos que sinceramente creen estar en la verdad, excelentes personas que buscan adorar y servir a Dios de corazón, pero son víctimas de un sistema que les ha engañado y les utiliza para captar más prosélitos que propagan los mismos errores como un círculo vicioso. Como decía el arzobispo Fulton Shenn, la gran mayoría no odia la Iglesia Católica, sino lo que erróneamente piensan que es la Iglesia Católica. También reconocemos que en el protestantismo aún dividido en numerosas comunidades eclesiales y sectas hay cosas muy buenas, pero todo aquello bueno y santo que se pueda encontrar en ellos ha pertenecido y pertenece al patrimonio de la Iglesia Católica, comenzando por la misma Biblia.

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NOTAS

[1] Gilbert Keith Chesterton, La cosa y otros artículos de fe.

[2] Comúnmente conocidos como mormones. El nombre de su Iglesia refleja su convicción de que nuestro Señor luego de la temprana corrupción de la Iglesia fundó una nueva solo para “los últimos días”.

[3] Iglesia de corte pentecostal conocida en inglés como True Jesus Church, o TJC.

[4] No pretendo acá juzgar el fuero interno de cada una de las personas que se unen a estos grupos, y ni siquiera el de sus fundadores cismáticos. Concedo como perfectamente posible (y es lo más probable en muchos casos) que ellos esten sinceramente convencidos que la Iglesia se ha vuelto corrupta y apostata y que es su deber moral sacar personas de ella. Lo que se juzga acá es la validez de esta hipótesis y si se ajusta o no a la verdad.

[5] Me refiero acá a las denominaciones protestantes surgidas en la Reforma Protestante, no a las iglesias ortodoxas, que aunque en cisma y en comunión imperfecta con la Iglesia conservan la sucesión apostólica y sacramentos válidos.

[6] Hay que reconocer que incluso dentro del protestantismo hay voces que cuestionan esta hipótesis. En el año 2004, el pastor Rick Wade, graduado con honores en 1990 en la Trinity Evangelical Divinity School con un M.A. en Pensamiento Cristiano (teología/filosofía), escribió un artículo donde afirmaba:

“Ocasionalmente, uno encuentra referencias a la idea de la “caída” de la iglesia luego de la conversión del emperador Constantino en el siglo IV. Algunos creen que bajo Constantino la iglesia comenzó su deslizamiento hacia una religión de estado, habiendo sido corrompida por el poder y el dinero. Los intereses de la iglesia y el estado se superpusieron, resultando en la corrupción de la iglesia. Esto arrojó una sombra sobre toda la historia de la iglesia hasta la Reforma. La tradición se considera un elemento de la iglesia corrompida e institucionalizada.

Si bien es cierto que la nueva libertad que experimentó la iglesia bajo Constantino sí tuvo su lado negativo, no se deduce de esto que la iglesia “cayó”, como dicen algunos. A lo largo de la historia la iglesia ha cometido errores en sus tratos con la sociedad secular y en saber cómo manejar adecuadamente la libertad y el poder que ha experimentado. Algunos se quejan hoy de que los cristianos se vinculan demasiado estrechamente con partidos políticos, orillando la transigencia al hacerlo. Esto no difiere en nada de lo que ocurría en el tiempo de Constantino. Que la iglesia adquirió un nuevo color cuando se estableció bajo Constantino, nadie lo cuestiona. Pero la idea de que la iglesia se volvió corrupta rápidamente, y que los concilios convocados bajo su reino eran simples peones del emperador es simplista. La iglesia siguió siendo fiel a la tarea de clarificar y transmitir la tradición apostólica. “La fe profesada y practicada en las iglesias primitivas no fue determinada por maquinaciones políticas de emperadores y jerarquías episcopales”, dice Williams. “La formulación y construcción esencial de la identidad cristiana fue algo que el siglo cuarto recibió y continuó ampliando mediante la exégesis bíblica y la vida litúrgica, según se refleja en la tradición de los credos”” Rick Wade, Las escrituras y la tradición en la iglesia primitiva, Probe Ministries (Ministerios Probe) 2004.

[7] Mateo 16,18

[8] 1 Timoteo 3,15

[9] Mateo 28,20

[10] Lucas 22,31-32

[11] Juan 16,13

[12] Mateo 28,19-20

[13] 2 Timoteo 2,1-2

[14] Mateo 13,24-30

[15] Mateo 13,26-43

[16] 1 Juan 2,18-19

[17] Judas 1,17-19

[18] Gálatas 5,19-21

[19] Romanos 16,17

[20] 1 Corintios 1,10

[21] Fue un presbítero anglicano que luego de su conversión llegó a ser cardenal de la Iglesia Católica. Todavía como anglicano comienza a escribir un Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana, en el cual descubre que la Iglesia Católica es la Iglesia verdadera, y termina por convertirse. Su célebre obra: Apología Pro Vita Sua, Historia de mis ideas religiosas, donde narra el mismo su camino de conversión, ha ayudado a miles de persona a seguir el mismo camino.

[22] Célebre escritor que pasó del agnosticismo al anglicanismo y del anglicanismo al catolicismo. Sus obras han movido a incontables agnósticos, ateos y protestantes a la conversión. Recomiendo principalmente dos de ellas: El hombre eterno, y la Cosa y otros artículos de fe.

[23] Mateo 5,14

[24] Hechos 5,29

RESPONDIENDO MEME PROTESTANTE

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RESPONDIENDO MEME PROTESTANTE

Un hermano trajo este meme protestante, donde se nos solicita “encarecidamente” a los católicos dar las bases bíblicas de estas doctrinas. Como no me gusta que se queden con dudas y luego digan no tenemos bases biblicas, he aquí mi humilde respuesta:

AGUA BENDITA EN LA BIBLIA:
En las Escrituras, el agua se usa para limpiar, purificar, sanar a los Seres Humanos
Exodo 23:25 Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dios, yo bendeciré tu pan y tu agua. Y apartaré de ti las enfermedades.
Números 5:17 Luego echará el sacerdote un poco de agua santa en un vaso de barro, y tomando del polvo que haya en el suelo del Tabernáculo, lo mezclará con el agua.
Eliseo purifica las agua:
Eliseo fue hacia los manantiales de las aguas, echó dentro la sal y dijo:
–Así ha dicho Jehová: “Yo sané estas aguas, ya no habrá en ellas muerte ni enfermedad”.
22 Y fueron saneadas las aguas hasta hoy, conforme a la palabra que pronunció Eliseo. 2Reyes 2:21-22
Naamán se cura en el agua:
Descendió entonces Naamán y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios, y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio. 2Reyes 5:14
Purificarse:
Acerquémonos, pues, con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura.Hebreos 10:22
Ya a mediados del siglo II, San Justino, al describir la celebración de la Eucaristía, testimonia que se realiza con «pan, vino y agua» (I Apología 67). Tertuliano (+220) refiere el lavatorio de manos en la celebración del sacrificio eucarístico (Apologia 39). Al principio del siglo II se halla ya, sin embargo, en la Iglesia la primera fórmula conocida de bendición del agua, mezclada con la sal, y está prescrita por el papa San Alejandro (105-115) para aspersión de las habitaciones (A. Gastoué, Dict. Spiritualité IV, 1982).
2.-ASUNCIÓN DE MARIA
Se pueden dar muchos argumentos, usare solo dos:
ARCA ALIANZA
Salmo 131, 8: Levántate, Señor, a tu reposo, tú y el arca de tu santificación:
“Estas palabras, dice San Alberto Magno, ciertamente se cree fueron dichas figuradamente de María, cuyo cuerpo fué arca de Cristo; pero el cielo no posee una figura, sino sólo la realidad”
Quien es el arca de la santificación? En el NT el arca es María Santisima, muchas citas bíblicas lo demuestran:
2Samuel 6!4 vs Lucas 1:41
2Samuel 6:2vs Lucas 1:39
2Samuel 6:9 vs Lucas 1:43
Éxodo 40:34 vs Lucas 1:35
Hebreos 9:4 vs Hebreos 3:1, Juan 6:51
Pero además de todas estas tenemos la del Apocalipsis de San Juan:
“Entonces fue abierto el Templo de Dios, el que está en el cielo, y fue vista en su Templo el Arca de Su Alianza; y hubo relámpagos y voces y truenos y terremoto y pedrisco grande”. Apoc 11:9
Por todo ello entendemos que María es el arca de la Alianza, y como tal es el arca que se levanta del reposo con su Señor. Esto claramente indica la Ascensión de Maria a los cielos. Si lo unimos al texto del apocalipsis, vemos como claramente el Arca esta en el cielo, con Dios.
REINA
Hijas de reyes hay entre tus escogidas, a tu derecha está la reina entre oro de Ofir. Salmo 45:10
En el antiguo testamento la madre del Rey era a quien se conocía como Reina Madre o Gebirah:
Betsabé entró en la casa de Salomón para transmitirle el pedido de Adonías. El rey salió a recibirla, se inclinó delante de ella y luego se sentó en su trono. Pusieron un trono para la madre del rey, la que se sentó a su derecha. 1Reyes 2:19
Di al Rey y a la Reina Madre: Siéntense en el suelo, porque ha caído de sus cabezas su corona gloriosa. Jeremias 13:18
Este título se usa también en Jeremias 29:2 para referirse a madre de Jeconias como reina y en 2Reyes 10:13 para designar a la reina madre de Ocozías.
Si las madres de los reyes del AT fueron Reinas porque María no puede serlo? Evidentemente ella con más motivo aún es la Reina, por ser madre del Rey de Reyes y Señor y de Señores. Ahora bien, el Salmo 45, es un Salmo mesiánico, se aplica a Cristo, veamos algunos versículos :
Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino. Salmo 45:6
Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; Desde palacios de marfil te recrean. Salmo 45:8
Si este salmo se le aplica a Cristo ( versículos 45:6 y 7) entonces la reina evidentemente es su madre y esta a la diestra de Cristo
La Asunción en las distintas Iglesias
1.1- La Iglesia asiria (o Siro-oriental de Persia), la IGLESIA MALABAR  de la India y la de rito caldeo, aunque no aceptan el título de Madre de Dios, la exaltan en el cielo, cuya fiesta celebran el 15 de agosto. 1.2- La Iglesia armenia. , Para ellos María es llena de gracia, santa Madre de Dios y asunta al Cielo.1.3- La Iglesia copta de Egipto,. Sostienen que su cuerpo no se corrompió. Celebran la asunción el 22 de agosto.1.4- La Iglesia etiópica de Abisinia. , Creen y celebran la glorificación de su cuerpo y la bienaventuranza de María después de su muerte. 1.5- La Iglesia ortodoxa bizantina. , Celebran la Dormición el 15 de agosto.
Esto último nos debe llamar la atención: no es solo lo que predica la Iglesia de Roma. Todo el cristianismo antiguo, sin ninguna influencia de Roma, conservó la misma creencia: Iglesias distantes unas de otras, con lenguas diferentes, y muchas con evolución litúrgica diferente a la Iglesia Romana, conservan la misma creencia.
La Iglesia de Etiopía permaneció aislada del cristianismo por siglos….y hasta ella conservar la misma Fe.
3.-BAUTISMO DE INFANTES:
Se pueden dar muchos argumentos solo dare uno:
Hechos 16:15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.
Hechos 16:33 En aquella hora de la noche el carcelero los llevó y les lavó las heridas; inmediatamente él y toda su familia fueron bautizados.
Hechos 18: 8 Crispo, el jefe de la sinagoga, y toda su familia creyeron en el Señor; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados.
También bauticé a la familia de Estéfanas;de los demás, no sé si he bautizado a algún otro. 1Cor 1:16
La palabra griega para la casa o la casa en cuatro pasajes que nos hablan del bautismo (Hechos 16: 15,33, 18, 8, y 1 Corintios 1:16) es oikos .El diccionario Thayer Léxico Griego-Inglés define en su uso en Hechos 18: 8, 1 Corintios 1:16, y Hechos 16:31 (en el contexto inmediato de 16:33), como los internos de una casa, todas las personas que forman una familia, un hogar (. p 441; Strong palabra # 3624). Por tanto podemos ver que oikos también incluye niños, no lo dice de una manera directa pero indirectamente se puede entender, pues son todas las personas que forman un hogar y familia, y eso incluye niños si existieran. Es muy dificil argumentar que en ninguno de esos 4 casos las familias no tenían hijos bebes, es más lógico admitir que podían existir niños.
Muchos pasajes bíblicos conectan hogar y los hijos :
Génesis 18:19 Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos ya su casa después de él que guarden el camino del Señor, haciendo lo que es correcto y justo,. . .
Génesis 36: 6 Esaú tomó sus mujeres, hijos e hijas y todos los miembros de su casa,. . . .
Génesis 47:12 José también proporcionó a su padre ya sus hermanos, y la casa toda su padre con los alimentos, de acuerdo con el número de sus hijos.
Mateo 19:29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.
1 Timoteo 3:12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen sus hijos y sus casas.
Esta conexión entre hogar-hijos, respalda la interpretación católica de que en esas familias anteriormente citadas habia hijos. Por tanto el bautismo de esas familias, es muy probable incluyera bautismo de infantes.
En las catacumbas antiguas de Roma donde enterraban a los primeros mártires cristianos, leemos las inscripciones sobre las tumbas de los niños fallecidos. Una de ellas dice, “Aquí descansa Arquilla, recién bautizada; tenía un año y cinco meses cuando falleció el día 23 de febrero”.
Entre otros epitafios encontrados encontramos lo siguientes:
•”149. Nacido con el nombre de Pascasio Severo el jueves de Pascua, día anterior a las nonas de abril… quien vivió seis años, recibió la gracia el 11 de las calendas de mayo y depuso sus albas bautismales en el sepulcro la octava de Pascua.
•”151. Aquí está puesta Veneriosa, recién bautizada, que vivió seis años, finó el 8 de las idus de agosto.
•”152. A Domisio inocente, recién bautizado, que vivió tres años, treinta días”.
“Por esta razón, por otra parte, la Iglesia recibida de los apóstoles la tradición de bautizar los niños también”. Orígenes, Homilía en Romanos, V: 9 (AD 244), en el ICE, 65
ORAR POR DIFUNTOS:
2Timoteo 1:18,
“Concédale el Señor encontrar misericordia ante el Señor aquel Día.”
La expresión aquel dia, significa el dia del juicio, por lo cual ya tiene que estar muerto, comparar con:
II Timoteo 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
I Timoteo 1:12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día
II Tesalonicenses 1:10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).
I Tesalonicenses 5:4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.
Otra cita:
Mas Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró, y volviéndose al cadáver, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Hechos 9:40
Gracias a la oración de Pedro por un muerto, Tabita, esta resucito.
testimonios hallados en las catacumbas , donde se puede observar como durante la época apostólica ya se oraba por los difuntos:
“80. De Agacio, subdiácono pecador, ten misericordia, Dios.
81. Flavia Prima Amevania, hija de Aurelio Semnio. El Señor refrigere tu espíritu”.
“El ciudadano de una prominente ciudad, la que erigí mientras vivía, para que pudiera tener un lugar de descanso para mi cuerpo. Abercio es mi nombre, un discípulo del pastor casto que alimenta sus ovejas en las montañas y los campos, cuyos grandes ojos los vigilan todo, que me enseñó los fieles escritos de la vida. Estando listo, yo, Abercio, ordené que esto fuera escrito, en mi septuagésimo segundo año. Que cada uno que esté de acuerdo con esto y quien lo entienda ore por Abercio“.
Inscripción de Abercio (A.D. 190),in PAT,I:172
Inscripción latina en la tumba de Precilla que dice:

“Les ruego hermanos que oren siempre que vengan aquí invocando al Padre y al Hijoen todas sus oraciones para que ellos salven a Agape (la persona difunta) para siempre”

NOTA: Estos artículos están hechos para la evangelización en la red y pueden ser , usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros siempre que se de mención al autor y nombre de la página

Publicado por convercatolicos yasminyjesus en 5:35

PAZ Y BIEN

ÉXODO 20,4 Y LOS CATÓLICOS

Los reformadores protestantes, ¿ bautizaron niños?,

La Intercesión de los santos ¿Qué dice la Sagrada Escritura?

de Juanra

La Intercesión de los santos ¿Qué dice la Sagrada Escritura

Pregunta:

¿Dónde dice la Biblia que se le puede pedir a la virgen? ¿Dónde dice la Biblia que a la virgen se le dio poder para conceder oraciones? ¿Dónde dice la Biblia que se debe pedir a los santos? Algo de Biblia conozco y hasta ahora lei que Jesús dijo que le pidamos a él. Quién dijo que los santos tendrían poder sobre la tierra para responder oraciones, ni siquiera dice que los santos son dioses, y si no son como hacen para interceder delante de Dios, para poder hacer eso me parece que tendrían que estar en todo el mundo al mismo tiempo, serían omnipresentes como Dios no? y todopoderosos…

Respuesta:

Estimado hermano cristiano evangélico. De una manera bíblica y sencilla te respondamos a esto en un formato de preguntas y respuestas. Aquí encontraras una respuesta basada en lo que la Palabra de Dios dice. Te ayudara a ti y a todos los que tengan esa duda o inquietud a encontrar la verdad de la Sagrada Escritura.

¿Prohíbe la Biblia pedir la intercesión de los santos y de la Virgen?

No. En la Sagrada Escritura no existe ningún pasaje que mencione que este prohibido pedir su intercesión. La negación que ellos dicen no tiene ningún fundamento escriturístico, por eso no dan citas bíblicas donde diga eso, porque no las hay. No olvidemos lo que la Palabra dice acerca de los que hacen esto:
“Hay de aquel que le añada algo a este libro. Dios echará sobre él todas las plagas descritas en este libro.
Y si alguien le quita algo a este libro,
Dios le quitará su parte en el Árbol de la vida”
Ap 22,18-19

¿Le rezamos a las imágenes o a los santos?

Esta es la principal confusión entre los evangélicos. Los católicos nunca le recemos a las imágenes y nunca hemos creído que tengan poder. Cuando hablamos de los santos nos estamos refiriendo alas personas tal y como San Pablo lo menciona en la Biblia. Ef 6,18

No te confundas hermano evangélico, ni confundas a otros diciendo falsedades o mentiras. No repitas los errores de muchos pastores diciendo cosas que no son ni creemos. Santos somos cada unos de los bautizados al unirnos a Jesucristo por el Bautismo 1 Cor 12,13. Las imágenes solamente son una representación de ellos al igual que las fotos que tienes en tu casa. Ora a Dios para que te aclare y guie a la verdad. To no oras ni rezas a las fotos que tienes en tu casa y nosotros tampoco nunca rezamos a la imagen o estatua de algún santo. Oramos a los santos que estan vivos junto a Jesucristo Apocalipsis 5:8 y 8:1-4 . La imagen simplemente nos lo recuerda y punto.

¿En que se basan las sectas fundamentalista para decir que es malo pedirle a los santos?

Es una mala interpretación de la Biblia. Sobretodo del pasaje bíblico donde dice que hay un solo mediador entre Dios y los hombres(1 Tim 2,4-5)

Alli se esta hablando de “mediador” de salvación. En este sentido solamente Jesucristo nos da la salvación. Los católicos no creemos que los santos nos salvan, sino que solamente interceden por nosotros.

La Biblia no la hicieron los protestantes sino la Iglesia Católica. En el año 393 y 397 hubo reuniones de obispos en Hipona y Cártago. Allí definieron cuales iban a ser los libros que la Biblia debería de tener y fijaron el canón Bíblico. Es por eso que los hermanos separados fácilmente la interpretan a su modo.
“Sépanlo bien que ninguna profecía de la Escritura
puede ser interpretada por cuenta propia”
2 Pe 1,20

¿Hay otros pasajes que interpreten mal?

Si. Hay otras citas bíblicas que interpretan muy mal. Por ejemplo, cuando Jesús dijo que le pidiéramos Lc 11,9; Jn 16,24 hay hermanos separados que se brincan a otra cosa y dicen que solamente hay que pedirle a él siendo que Jesucristo nunca dijo eso.

Si yo le digo a una persona pídeme lo que quieras, yo no estoy diciendo que no le pidan nada a nadie. Esto es algo muy sencillo que muchos protestantes no alcanzan a comprender por querer sacar de la Biblia frases y hacerlas que concuerden con sus propias interpretaciones. La Biblia hay que aceptarla como es, no como lo que quieran entender.

María, mientras estuvo de paso por este mundo, ¿Intercedió por los hombres?
Si. María como una persona llena de amor, ante una necesidad, acudió a Jesús intercediendo por las personas que celebraban una boda. Todas las Biblias del mundo lo dicen con mucha claridad:

«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos.
Y, como faltaba vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice su madre a Jesús: «No tienen vino.»
Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.» Dice su madre a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga.»

Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: «Llenen las tinajas de agua.» Y las llenaron hasta arriba. … Dice el mayordomo: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora.»
Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comenzó a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos».
Jn 2,1-11

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María no solamente intercedió, sino que, gracias a su intercesión, Jesucristo adelantó la hora de manifestar que él era el Mesías. Los protestantes al rechazar la intercesión de la Virgen o desconocen este pasaje bíblico o están contra de la Palabra por seguir sus tradiciones.

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¿Los apóstoles intercedieron cuanto estaban vivos?

Claro que si y muchas veces:
“Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona.

Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo. Este, al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les pidió una limosna.
Pedro fijó en él la mirada juntamente con Juan, y le dijo: «Míranos.» El les miraba con fijeza esperando recibir algo de ellos. Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareo, ponte a andar.»
Y tomándole de la mano derecha le levantó. Al instante cobraron fuerza sus pies y tobillos,y de un salto se puso en pie y andaba. Entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios”.
Hech 3,1-8

Pedro y Juan oraron por él(intercedieron) ante Jesucristo y se sanó.

Observa ahora al apóstol San Pablo
“Había allí, sentado, un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento y
que nunca había andado. Este escuchaba a Pablo que hablaba.
Pablo fijó en él su mirada y viendo que tenía fe para ser curado,
le dijo con fuerte voz: «Ponte derecho sobre tus pies.»
Y él dio un salto y se puso a caminar”.
Hech 14,8-10

Pablo oró por el tullido, no lo mandó a que le pidiera directamente a Jesús. El resultado de esta intercesión de Pablo fue la sanación del tullido.

Así que cuando iban con ellos nunca salieron con la barbaridad de que no les pidieran a ellos. Ellos nunca pensaron ni actuaron así. Para ellos, como ya lo vimos en la Biblia, era normal el interceder por los demás.

Los cristianos evangélicos: ¿No practican la intercesión?

Si. En realidad todos los protestantes que dicen que no hay que pedirle a los santos si la practican y se contradicen ellos mismos. Es muy común que entre ellos el pastor haga oración de sanación y le piden a su pastor que ore por ellos. Si el pastor ora por ellos, entonces es un mediador e intercesor. Si no creyeran en eso y fueran coherentes con lo que dicen, entonces debería decir a su gente que él no puede orar por ellos, que se encierren solos en un cuarto y le pidan directamente a Jesucristo.
En realidad cualquier hermano separado al pedir por alguien de su familia también está intercediendo por ellos.

¿La Palabra de Dios habla de que todos podemos ser intercesores?

Si. Según el Apóstol San Pablo todos debemos ser intercesores:
“Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu.
Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca.
Oren unos por otros, intercediendo a favor de todos los santos”
Ef 6,18

La Palabra de Dios nos enseña que debemos de orar siempre. Si aquí en la tierra debemos de orar siempre intercediendo unos por otros, entonces con mayor razón sera así en el cielo. Este es el caso de los santos que continúan amando pero ahora en plenitud:
“El amor nunca pasará. Desaparecerán las profecías.
Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia,
pero no el amor.
1 Cor 13,8

¿Los santos son dioses y todos poderosos?

No. Los católicos Nunca hemos pensado ni enseñado eso. Esa es una idea que los protestantes divulgan falsamente acerca de lo que creemos los católicos. Muchos de ellos se salieron de la Iglesia Católica sin conocer de Biblia y siguen alla sin conocer de Biblia. Se salieron sin conocer el verdadero catolicismo y alla siguen igual repitiendo falsedades acerca de nuestra fe. Los santos, no las imágenes, simplemente son intercesores con el Poder de Dios:
No olvidemos nunca lo que la Biblia habla acerca de la intercesión de los santos:
“La oración del justo tiene mucho poder”
Stgo. 5,16

¿Cómo pueden escucharnos si ellos no son omnipresentes y no pueden estar en todos los lugares al mismo tiempo?
Muy sencillo. San Pablo dice:
“Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor” Fil 1,23

Si leiste atentamente, San Pablo estaba convencido de que si moría(partir) el estaría JUNTO A JESUS. Si Jesús, como Dios, esta en todas partes entonces los santos estarán junto a El. Por eso pueden oír nuestra oraciones.

Así como los rayos del Sol se sienten en todo lugar donde este el sol, sin ser el Sol, así los santos sin ser Dios como Jesús, pueden llegar como los rayos del sol hacia nosotros. Si lo dudas entonces cuando mueras le podrás preguntar a San Pablo porque se atrevió a decir que estaría junto a Jesús. A menos que digas que Jesús no puede estar en todo lugar lo cual seria peor todavía.
Creo que andas muy equivocado al medir en categorías humanas la grandeza del amor y misericordia de Dios. Rom 8,35-38

¿Los protestante dicen que ahora los apóstoles y María están muertos y que por eso no hay que pedirles?

Falso. Dios no es un Dios de muertos sino de vivos. Muchos cristianos evangelios están confundidos pues esa creencia de que se acaba todo al morir es del antiguo testamento, no del nuevo. Si de verdad eres cristiano sigue la plenitud del nuevo testamento. Nuestro maestro principal no es Moisés, sino Jesucristo. Cuidado hermano. No te quedes estancado en el antiguo testamento como los judíos. Avanza y mira Jesucristo dándonos la plenitud de la revelación Mt 5,17. Somos cristianos al morir no se acaba todo. Esto lo enseña claramente la Biblia:
” Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob
Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos”
Mt 22,32

“Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual,
ciertamente, es con mucho lo mejor”
Fil 1,23

Por la fe, Henoc fue trasladado, de modo que no vio la muerte y = no se le halló, porque le trasladó Dios. = Porque antes de contar su traslado, la Escritura da en su favor testimonio = de haber agradado a Dios. =

Heb 11,5

“… Se les aparecieron Elías y Moisés, los cuales conversaban con Jesús.”
Mc 9,1-4

Esto cualquier hermano no católico lo puede comprobar en su propia Biblia.

Si la Biblia no prohíbe pedir la intercesión de los santos, entonces ¿Cuál es la base principal por la que los protestantes rechazan esto?

Su base principal son sus “tradiciones de hombres”. Con el paso de los años muchos protestantes tienen creencias contrarias a la Palabra de Dios por seguir sus tradiciones. Hay que respetarles, pero al mismo tiempo ayudarlos a encontrar la verdad plena de la Biblia. Muchos de ellos son personas que aman a Dios pero que no saben lo que la Biblia enseña, pues solo aprendieron lo que su pastor les enseño.

¿Escucha Jesucristo la intercesión que los santos hacen por nosotros?

Por supuesto. Si Jesucristo escuchó y respondió a la oración del malhechor por un momento de fe cuando estaba en la cruz (Lc 23,42), con mayor razón escuchará a su madre (Lc 2,16) que hizo en perfección la voluntad de Dios y dijo: “he aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu Palabra” Lc 1,38
Si por un minuto de fe escuchó y respondió al malhechor, ¿Qué no hará Jesús por sus amigos los santos que tuvieron una vida de fe y obediencia?
“Y todo lo que pidan en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré”.
Jn 14,13-14

Le pidieron aquí y Jesús les respondió, le piden allá e igualmente les responderá. Intercesores de acuerdo a la Palabra de Dios.

Dios te siga bendiciendo en abundancia y te ilumine hacia El.

Este tema esta tomado, con el permiso del autor, Martín Zabala, de los 2 sets de casetes de su serie Católico Defiende tu Fe. Te los recomiendo.

Si eres católico, no olvides que como cristianos que somos, debemos de buscar como renovar nuestra vida en Cristo(Jn 15,1-7) e impulsar nuestro apostolado para traer a mucha gente a los pies de Jesucristo(Mt 28,18-20) y no dejar esa labor a las sectas o iglesias protestantes que no poseen la plenitud de los medios de salvación.

Si eres evangélico, mormón o testigo de Jehová te invito a que conozcas en serio lo que es la fe cristiana(Ef 4,13), la Biblia(2 Tes 2,15) y la Iglesia de Cristo(Ef 5,25). Estudia la historia del cristianismo y ora para que Dios siga actuando en tu vida. Dios te ama y espera en el redil de plenitud que ha dejado: La Iglesia católica(Mt 16,18).
Yo simplemente deseo cumplir la voluntad de Dios en plenitud.(Mt 7,21-23) ¿Y usted…?

Yo creo, Señor; en Ti
que eres la Verdad Suprema.
Creo en todo lo que me has revelado.
Creo en todas las verdades
que cree y espera mi Santa Madre
la Iglesia Católica y Apostólica.
Fe en la que nací por tu gracia,
fe en la que quiero vivir y luchar
fe en la que quiero morir.

ASUNTOS DE LA IGLESIA

Hay gente que piensa que la Iglesia debería recortar su actuación, para evitar el peligro de cometer todos esos errores reales o supuestos que ha habido a lo largo de la historia.Es bastante fácil atacar a la Iglesia, y burlarse de las páginas más difíciles de su historia. No intento en estas líneas justificar los errores que realmente han cometido muchos cristianos a lo largo de los siglos. Pero a veces pienso que si a esas personas les parece que la Iglesia tiene las manos sucias, habría que decirles que quizá ellos no tienen las manos sucias porque no tienen manos o porque no las utilizan.La Iglesia procura realizar su tarea, y vive inmersa en una sociedad cambiante que se desarrolla a su vez en una época determinada, y trata de insertar en ella la levadura sobrenatural del Evangelio. La grandeza de la Iglesia está en afrontar las variaciones del hombre en el transcurso de los siglos y tratar de introducir en su vida lo sobrenatural. Si para evitar el riesgo de contaminar su pureza, la Iglesia renunciara a intentar hacerse presente en la sociedad de cada momento, se quedaría en un simple y curioso empeño abstracto.Hay mucho purista que se escandaliza de las actuaciones de la Iglesia o de los católicos, pero que no aporta ninguna solución a todos esos problemas que a cualquier persona debieran interpelar seriamente. Buscan una seguridad en las actuaciones, un no asumir riesgos que no lleva a otra paz que la del cementerio. La Iglesia afronta con serenidad todos esos sarcasmos, porque desea cumplir su misión entre los hombres. Sabe que roza sin cesar el peligro de empañar la pureza de su mensaje, al menos según las apariencias, al tratar de encarnarlo en una historia que se vuelve incesantemente contra ella, contra quien quiere salvarla. La Iglesia prefiere este riesgo al estéril replegamiento sobre sí misma. Lo prefiere, y afronta ese riesgo desde hace veinte siglos porque, en su amor al hombre, acude a los puntos de más necesidad, más amenazados.Siempre habrá personas que se obstinen en no ver en el cristianismo otra cosa que las deformaciones de las que ha sido objeto a lo largo de la historia. Siempre habrá quien relacione la fe cristiana con el oscurantismo, con la “sombría Edad Media”, con la intolerancia, con la presión sobre las conciencias, con el subdesarrollo intelectual, con el retraso y la falta de libertad. Es una imagen que se ha creado unas veces con mala intención, y otras simplemente por desconocimiento, y que quizá procede de esa vieja idea ilustrada por la que tantos pensaban que el racionalismo ateo había obtenido un gran triunfo sobre la fe.La historia de la Iglesia es una confusión de triunfos y aparentes fracasos del cristianismo. Es una serie siempre repetida de intentos de construir el reino de Dios en la tierra. Esto no es sorprendente, ni es algo que Jesucristo no previera. La parábola de la cizaña sembrada entre el trigo muestra con claridad que Él lo sabía y que esto está de acuerdo con el plan de Dios.La vida de la Iglesia en la historia, así como la vida del cristiano individual –afirma Thomas Merton–, es un acto constantemente repetido que empieza siempre de nuevo, una historia de buenas intenciones que acaba en éxitos y en equivocaciones; de errores que han de ser corregidos, de defectos que tienen que ser utilizados, de lecciones que se aprenden mal y deben aprenderse una y otra vez. Ha habido vacilaciones y falsos comienzos en la historia cristiana. Ha habido incluso errores graves, pero estos son imputables a las sociedades seculares cristianas más que a la Iglesia. Ahora bien, la Iglesia no ha perdido nunca su camino. Pero lo que la mantiene en el camino recto no es el poder, no es la sabiduría humana, la habilidad política ni la previsión diplomática. Hay épocas en la historia de la Iglesia en que esas cosas llegaron a ser, para los líderes cristianos, obstáculos y fuente de errores. Lo que mantiene a la Iglesia y al cristiano en el buen camino es el amor y el cuidado de Dios

El plan para destruir lo indestructible


En el año 1973 se redactó un plan maestro para intentar destruir a la Iglesia Católica sin persecuciones cruentas, sino minando su espíritu y su doctrina desde dentro.

Este plan se ha ido desarrollando paulatinamente, y realmente ha hecho sus efectos. No podrá destruir a la Iglesia porque tiene buenos cimientos, el Señor la sostiene, pero sí está logrando que la barca de Pedro sufra los embates de una corriente laicista, de un ateísmo militante, de un neo paganismo muy virulento. Y cuando uno lee despacio este programa diabólico, propiciado por la Masonería, se explica muchas cosas. Daremos a conocer en varios capítulos la urdimbre de este engendro.

Dice el Dr. Jerónimo Domínguez Residente en NE Cork: Alguien dejó olvidado en mi oficina médica un sobre grande, cerrado. Después de dos meses nadie lo reclamó. Lo abrí para averiguar la identidad de su dueño. ¡Lo que encontré fue una gran sorpresa! El Masterplan para destruir la Iglesia. Nadie firmaba, no se daba ninguna dirección, nada más que un plan riguroso para destruir la Iglesia de Cristo. Se dice que hay más de 1300 comunistas que se han hecho sacerdotes católicos para destruir la Iglesia de Cristo por dentro, para horadarla desde sus entrañas. Yo no sé si es cierto, pero lo que sí es cierto es que el Masterplan es una obra maestra de increíble audacia que, si llega a funcionar, puede resquebrajar desde sus cimientos a la Iglesia Católica.

Según este Plan la Iglesia debería haber estado arruinadapara el año 1980. Han paso 30 años y la Iglesia sigue en pié, aunque es verdad que luchando contra viento y marea. Este Dr. se ha animado a publicarlo porque está “seguro que ayudará a abrir los ojos a muchos sacerdotes y buenos cristianos antes de que sea demasiado tarde. ¡Alerta amigo! Alguien trabajará muy contra la Iglesia. ¡Abre tus ojos! No duermas que el diablo está despierto. El Masterplan parece algo perfecto.

Hay un Plan elaborado, lo segundo es cómo llevarlo a cabo paso a paso y lo tercero quién lo va a realizar. Lo iremos exponiendo.

Sustituir la Iglesia Católica por la llamada Iglesia Universal.
El Masterplan señala como principio que: de todas las Iglesias que se llaman cristianas, el bloque más firme, el que mantiene a todas, es la Santa Iglesia Católica, una vez que ésta se tambalee, toda la cristiandad caerá por su propio peso. Hay que quitarle el nombre de Santa, porque esto está llamando constantemente la atención sobre Dios, es algo sagrado, y esto sobra. Y para quitarlo es fácil, basta insistir en que una Iglesia Santa ofende a los hermanos protestantes, y por lo tanto, los católicos no deben insistir en eso.

Y así de fácil, cumpliendo este Plan nadie dirá: Una, Santa, etc. Otra palabra que sobra es Católica, porque está muy arraigada con la adoración a Dios, a Cristo, y a la veneración de la Virgen, y eso hay que derrumbarlo. Para hacerlo bastaría sustituir Católico por Universal, al fin y al cabo es lo mismo, parece que dice lo mismo, pero se quita el sabor sagrado de adoración a Dios y a Cristo que lleva el nombre católico. En el tiempo previsto quedaría en todo el mundo así la “Iglesia Universal” con todas las iglesias unidas, donde quedarían incluidos también los judíos, los musulmanes, hindús, etc. El primer mandamiento de esta Iglesia Universal”, y el único, sería: amar al prójimo como a ti mismo. Se daría culto así a un Dios llamado Bondad.

Pero un Dios que es tan bueno que no castiga; y como no puede castigar, todo el mundo se olvidará de El muy pronto. Porque el Dios que no infunde respeto, que no se le teme, la gente lo olvida. Pero todo esto, repito, es el fin del plan. El plan debe ser cosa sencilla, quitar cosas poco importantes”, sembrar una piedad falsa de compasión para los no católicos, acercarse a los no católicos, abrir las puertas de la iglesia a los que no lo son, quitar las cosas sin importancia que los pueda herir.

El Amor, el amor al prójimo sin amor a Dios.
Por supuesto es el fin del Masterplan. Pero muchos años antes hay que empezar con cosas pequeñas, más simples. Es un plan que dura varios años, hay que tener paciencia, constancia y, sobre todo, conseguir la colaboración de los Obispos, los Sacerdotes y los buenos católicos. Siempre en el nombre del amor, de la “caridad”. Aunque esta palabra caridad también sobra, porque habla del prójimo, pero está ligada también con el amor a Dios, a Cristo, y con el amor a la Virgen y a los Santos. Así es que nada de caridad, sólo amor”. Será muy fácil sustituir una palabra por otra, porque dicen lo mismo, y además, amor es más moderna, más inteligible al pueblo y puede unir más a todos.

Quizás ahora, querido amigo, no se percate de la trascendencia incalculable de este plan. Estoy seguro que según vaya conociendo los detalles se dará cuenta de que es sencillamente diabólico, que conduce a destronar a Cristo y a la destrucción de la Iglesia de Cristo, es definitiva, porque el amor al prójimo no puede existir sin la base esencial del amor a Dios, como muy bien reconoce el Masterplan.

El Masterplan dice que también sobra la palabra piedad, que hay que sustituirla por la palabra comprensión, que dice lo mismo en relación a los hombres, con los hermanos, pero que no conlleva el significado de unión con Dios, con Cristo, con la Virgen, etc. Será fácil: hay que insistir en que eso de piedad suena beato, a gente hipócrita, a gente sin carácter; hay que decir que piedad suena a vieja que no tiene nada que hacer y que va a pasar el tiempo en la Iglesia.

La esencia del Masterplan es increíblemente sencilla. Consiste en implantar el amor y adoración al hombre y quitar el amor y adoración a Dios. El Masterplan razona así: una vez que haya desaparecido el amor a Dios, los hombres no se pueden amar, sino se odiarán. Así es que la meta consiste en modificar el primer mandamiento de la Ley de Dios que dice amar a Dios sobre todas las cosas, con todo tu corazón y con toda el alma y con toda tu mente. El plan es muy atrayente porque se hace todo en nombre de una gran causa:del amor al prójimo”. Y con este lema, nada menos que en nombre del “amor” se consigue fácilmente la colaboración sincera de buenos católicos, de Sacerdotes y de Obispos, para tratar de terminar con el amor a Dios, con el amor a la fuente de todo amor. En nombre del amor se trata de conseguir el odio a la esencia del amor a Dios.

¡Fuera Sotanas y Hábitos!
Lo primero del Masterplan es quitar de la gente las cosas externas sin importancia. Los primeros años se dedicarán a que las gentes no usen las medallas, ni los escapularios… que los ¡sacerdotes y monjas dejen de usar hábitos! , etc. Todas estas cosas externas sin importancia, dice el Masterplan, pero son testimonio de vidas que constantemente mantienen en el ambiente de Dios, de Cristo y de la Virgen… y eso es lo primero que hay que quitar. Hace años el Masterplan planeó quitar estos hábitos porque son testigo de vidas que se dan a Dios. Cada hábito de una monja en la calle era un grito de vida entregada al amor de Dios, era el grito silencioso, pero constante, de que Dios y Cristo existen en el siglo XX-XXI, de millares de personas dispuestas a sacrificar su única vida por amor a Cristo. El Masterplan lo planeó bien y se siente orgulloso de haber usado nada menos que al Concilio Vaticano II para llevarlo a cabo. El plan era empezar a decir que los hábitos son cosas anticuadas; en segundo lugar divulgar la idea de que vestidos de seglares los sacerdotes y monjas se pueden introducir e infiltrar en ambientes que con el hábito eran una barrera que separaba a los hermanos protestantes de los católicos.

El Masterplan ha tenido sin duda gran éxito. Ya se ven pocas monjas y sacerdotes en las calles, ni en ninguna parte. Esta es la primera parte del plan. La parte final del plan es conseguir que no existan de verdad. El Masterplan espera que la gente se olvide de la figura del sacerdote y de la monja; al no verlos está seguro que la juventud va a ignorar su existencia y al ignorar su existencia a nadie se le va ocurrir ni pensar en la posibilidad de hacerse sacerdote o consagrarse a Dios.

Sobre el Masterplan se habló bastante hace años. Después ha caído en silencio, pero el programa sigue su desarrollo. No olvidemos La alianza de las civilizaciones”, y toda la trama que desde la misma ONU y la UNESCO se está fomentando contra la Iglesia Católica. Y en muchos países, entre ellos España, está calando. Es verdad que la Iglesia ha sufrido a lo largo de su historia muchísimas envestidas, casi siempre muy graves, y ha salido adelante. Como ocurre ahora. Pero no está mal conocer el plan del enemigo para no dejarnos engañar. La siembre de cizaña no cesa, por eso no hay que dormirse. Como dice el Cardenal Prefecto de la Congregación el Clero, el peor enemigo de la Iglesia no está fuera, sino las almas tibias, incluidas la de los sacerdotes, que hay dentro.

Seguiremos desgranando este Plan.

¿Católicos o cristianos? He ahí el dilema

¿Católicos o cristianos? He ahí el dilema

oct 14, 2011 con Comentarios 2

En algunos católicos hay serios problemas de identidad por el uso inadecuado de dos términos que son sinónimos e inseparables: “cristianos” y “católicos”.

Por el P. Jorge Luis Zarazúa Campa, fmap
http://www.facebook.com/zarazuajorgeluis

De protestantes a cristianos
Desde el siglo XVI, los grupos que se separaron de la única Iglesia de Cristo, a raíz de la Reforma luterana, empezaron a llamarse protestantes. Esto ocurrió en los mismos inicios de la Reforma, ya desde 1529. Así se llamaban a sí mismos y de esta forma aprendimos a llamarlos. Era el nombre común de las distintas denominaciones surgidas en el seno del cisma protestante, utilizados desde sus orígenes hasta nuestros días.
Pero desde hace algún tiempo empezaron a llamarse simplemente cristianos. Lo hicieron como estrategia proselitista, omitiendo precisar el nombre de la propia denominación.

Problema de identidad
El problema es que también nosotros empezamos a llamarlos de esa forma, quedando como términos opuestos dos términos que siempre han sido sinónimos y que son y deben seguir siendo inseparables: “cristianos” y “católicos”.
Se ha llegado tan lejos que “católico” parece ser ahora, en la mente de muchos protestantes, sinónimo de “no cristiano”. Pero también en la mente de los católicos sucede algo parecido. Si alguien pregunta: “¿Eres cristiano?”, no falta alguien que responda: “No, soy católico”.
En conclusión, hemos llegado a tener serios problemas de identidad.

Los católicos somos cristianos
Por eso es importante precisar que los católicos nos llamamos cristianos desde los tiempos apostólicos, desde la época en que vivieron san Bernabé y san Pablo, como puede leerse en los Hechos de los Apóstoles y en otros escritos del Nuevo Testamento.

Los cristianos somos católicos
Pero también es importante precisar que los cristianos nos llamamos católicos desde los inicios de nuestra Iglesia, como la atestigua la carta de san Ignacio de Antioquía a la comunidad de Esmirna, escrita hacia el año 107, pero que refleja una tradición anterior, pues san Ignacio dice con mucha naturalidad:

«De manera que dondequiera que está el obispo, ahí está la Iglesia Católica».

“Los seguidores del Camino”
El primer nombre de nuestra Iglesia fue el “Camino” (cf. Hch 18, 25-26; 19, 9.23; 22, 4; 24, 14.22), porque la fe cristiana no es sólo un conjunto de enseñanzas y doctrinas, sino un estilo de vida, un camino de fe donde se vive la enseñanza de Cristo (Mt 28,18-20) y los Apóstoles (Hch 2, 42-47). Por eso nos llamaban “los seguidores del Camino” (Hch 9, 2). En Antioquía, donde se anunció valientemente el Evangelio a raíz del martirio de san Esteban y la subsiguiente persecución contra la Iglesia, sucedió algo de trascendencia histórica. Escuchemos a san Lucas:

Y fue en Antioquía, donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de «cristianos» (Hch 11, 26b).

Desde entonces, los que creemos en Jesús, adoptamos este bello nombre (1Pe 4, 16), porque expresa lo esencial de nuestra fe: nuestra adhesión y pertenencia a Cristo, a quien reconocemos como único Salvador y único Señor (Rm 10, 9-10), por el misterio de su encarnación y el misterio de su pasión, muerte y resurrección.
Conviene precisar que el término «cristianos» aparece pocas veces en el Nuevo Testamento (1Pe 3, 16; 1Pe 4, 16; Hch 11, 26; Hch 26, 28; 3Jn 7), pero se ha convertido en nuestro nombre porque subraya lo esencial de nuestra pertenencia a Cristo: Somos cristianos porque creemos en Cristo y estamos íntimamente unidos a él por el bautismo.

Católica desde el principio
Nuestra Iglesia se llamó católica desde el principio, como lo atestigua el Símbolo de los Apóstoles. En este credo proclamamos nuestra fe en la Santísima Trinidad y en su designio de salvación. También manifestamos nuestra adhesión a la Iglesia cuando decimos: “Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos…”, pues el Señor Jesús fundó esta Iglesia y le encomendó anunciar el Evangelio “a toda la creación”, es decir, a todo el universo (cf. Mc 16,15). Hay que recordar, en este contexto, que la palabra “católica” significa “universal”.

«Cristiano es mi nombre y Católico mi apellido»
San Paciano, obispo de Barcelona, resume, a principios del siglo IV, con mucha claridad la estrecha relación entre “cristiano” y “católico” señalando lo siguiente:

«Cristiano es mi nombre y Católico mi apellido. Aquél expresa lo que digo ser; el otro me demuestra como soy. Éste me da por bueno; aquél me significa.» (Primera carta a Simproniano).

San Paciano también señala lo siguiente hablando de la Iglesia:

«La Iglesia es católica porque es una en todos y una sobre todos».

Y explica el significado del término “católico” con estas bellas palabras:

«Católico quiere decir: “Dondequiera, uno”; o como los Doctores piensan “obediencia de todos” a los mandamientos de Dios, naturalmente. De donde dice el Apóstol: “Si sois obedientes en todo” (2Cor 2, 9). Y en otra ocasión: “Pues como, por la desobediencia de uno, muchos fueron los pecadores, así también, por la obediencia de uno, muchos serán hechos justos” (Rm 5, 19). Así pues, el que es católico es obediente a lo que es justo; y el que es obediente, ya es cristiano; y de este modo el católico ya es cristiano. Por lo cual, nuestro pueblo es distinguido del pueblo herético por el solo hecho de llamarse católico».

Conclusión
Así pues, somos cristianos porque creemos en nuestro Señor Jesucristo; somos católicos porque formamos parte de la Iglesia que él fundó, que es universal, que es católica, y que conserva la plenitud de la verdad y de los medios de salvación (1Pe 3, 15; Mc 16, 15-16). Los dos términos son, desde un principio, un binomio inseparable.
Podemos concluir esta cuestión repitiendo las palabras de Jesús con relación al Sacramento del Matrimonio:

Pues bien, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre (Mt 19, 6b).

No separemos estos dos términos que nos describen desde la fundación de nuestra Iglesia. Recuerda siempre: «Cristiano es mi nombre; Católico es mi apellido».

Entrada de Google Sidewiki de PEDRO ENRIQUE

Hay gente que piensa que la Iglesia debería recortar su actuación, para evitar el peligro de cometer todos esos errores reales o supuestos que ha habido a lo largo de la historia.

Es bastante fácil atacar a la Iglesia, y burlarse de las páginas más difíciles de su historia. No intento en estas líneas justificar los errores que realmente han cometido muchos cristianos a lo largo de los siglos. Pero a veces pienso que si a esas personas les parece que la Iglesia tiene las manos sucias, habría que decirles que quizá ellos no tienen las manos sucias porque no tienen manos o porque no las utilizan.

La Iglesia procura realizar su tarea, y vive inmersa en una sociedad cambiante que se desarrolla a su vez en una época determinada, y trata de insertar en ella la levadura sobrenatural del Evangelio. La grandeza de la Iglesia está en afrontar las variaciones del hombre en el transcurso de los siglos y tratar de introducir en su vida lo sobrenatural. Si para evitar el riesgo de contaminar su pureza, la Iglesia renunciara a intentar hacerse presente en la sociedad de cada momento, se quedaría en un simple y curioso empeño abstracto.

Hay mucho purista que se escandaliza de las actuaciones de la Iglesia o de los católicos, pero que no aporta ninguna solución a todos esos problemas que a cualquier persona debieran interpelar seriamente. Buscan una seguridad en las actuaciones, un no asumir riesgos que no lleva a otra paz que la del cementerio. La Iglesia afronta con serenidad todos esos sarcasmos, porque desea cumplir su misión entre los hombres. Sabe que roza sin cesar el peligro de empañar la pureza de su mensaje, al menos según las apariencias, al tratar de encarnarlo en una historia que se vuelve incesantemente contra ella, contra quien quiere salvarla. La Iglesia prefiere este riesgo al estéril replegamiento sobre sí misma. Lo prefiere, y afronta ese riesgo desde hace veinte siglos porque, en su amor al hombre, acude a los puntos de más necesidad, más amenazados.

Siempre habrá personas que se obstinen en no ver en el cristianismo otra cosa que las deformaciones de las que ha sido objeto a lo largo de la historia. Siempre habrá quien relacione la fe cristiana con el oscurantismo, con la “sombría Edad Media”, con la intolerancia, con la presión sobre las conciencias, con el subdesarrollo intelectual, con el retraso y la falta de libertad. Es una imagen que se ha creado unas veces con mala intención, y otras simplemente por desconocimiento, y que quizá procede de esa vieja idea ilustrada por la que tantos pensaban que el racionalismo ateo había obtenido un gran triunfo sobre la fe.

La historia de la Iglesia es una confusión de triunfos y aparentes fracasos del cristianismo. Es una serie siempre repetida de intentos de construir el reino de Dios en la tierra. Esto no es sorprendente, ni es algo que Jesucristo no previera. La parábola de la cizaña sembrada entre el trigo muestra con claridad que Él lo sabía y que esto está de acuerdo con el plan de Dios.

La vida de la Iglesia en la historia, así como la vida del cristiano individual –afirma Thomas Merton–, es un acto constantemente repetido que empieza siempre de nuevo, una historia de buenas intenciones que acaba en éxitos y en equivocaciones; de errores que han de ser corregidos, de defectos que tienen que ser utilizados, de lecciones que se aprenden mal y deben aprenderse una y otra vez. Ha habido vacilaciones y falsos comienzos en la historia cristiana. Ha habido incluso errores graves, pero estos son imputables a las sociedades seculares cristianas más que a la Iglesia. Ahora bien, la Iglesia no ha perdido nunca su camino. Pero lo que la mantiene en el camino recto no es el poder, no es la sabiduría humana, la habilidad política ni la previsión diplomática. Hay épocas en la historia de la Iglesia en que esas cosas llegaron a ser, para los líderes cristianos, obstáculos y fuente de errores. Lo que mantiene a la Iglesia y al cristiano en el buen camino es el amor y el cuidado de Dios
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