Archivos Mensuales: junio 2013

Sobre la primacía de Pedro , EL SEÑOR CONSTITUYÓ PASTOR SUPREMO DE TODA LA IGLESIA AL AUTOR DE ESTA CONFESIÓN

Imagen
De una Homilía de Gregorio de Palamás

El que mire ahora a Pedro, verá que no sólo se recobró suficientemente por la penitencia y el dolor vivísimo de la negación, en la que por debilidad cayó, sino que desterró totalmente de su alma el vicio de la arrogancia con que pretendía preferirse a los demás.

Queriendo el Señor mostrarnos a todos esto, después de haber padecido por nosotros la muerte y haber resucitado al tercer día, se dirigió a Pedro con aquellas palabras transmitidas en el evangelio de hoy, diciéndole: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, es decir, más que mis discípulos.

Mira su conversión a la humildad. Antes, aun cuando nadie le había preguntado, se antepone a los demás, diciendo: Aunque todos… yo jamás; ahora, interrogado si le ama más que los otros, asiente a lo del amor, pero omite aquello de «más», diciendo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Y entonces, ¿qué es lo que hace el Señor? Ahora que ve que Pedro no le falla en la caridad y que ha adquirido la humildad, da cumplimiento a lo que ya anteriormente le había anunciado, y le dice: Apacienta mis corderos.

A la Iglesia de los creyentes la llamó edificio: ahora le promete que le pondrá a él como fundamento. Y si queremos hablar acudiendo a imágenes de pesca, podríamos decir que le hace pescador de hombres, al decirle: Desde ahora serás pescador de hombres. Y como ahora está hablando de su grey, pone al frente de ella a Pedro como pastor, diciendo: Apacienta mis corderos, pastorea mis ovejas.

Pedro, interrogado una y otra vez si ama a Cristo, se contrista ante la reiterada pregunta pensando que no va a ser fiel. Pero sabiendo que ama y no ignorando que de esto es más consciente quien le interroga que él mismo, como acosado por ambas cosas, no sólo confiesa que ama, sino que proclama además que el Dios de todas las cosas es amado por él, diciendo: Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero. El saberlo todo es propio únicamente del Dios del universo.

Y el Señor, al autor de semejante confesión, no sólo lo constituye pastor y pastor supremo de la Iglesia, sino que, además, le dota de una fortaleza tal, que perseverará firme hasta la muerte, y muerte de cruz, quien fue incapaz de sostener con entereza ni siquiera la pregunta o el diálogo con una criada.

Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías con una juventud corporal y espiritual, esto es, usabas tu propia fortaleza, e ibas a donde querías, moviéndote con espontaneidad y usando en tu vida de la propia libertad; pero cuando seas viejo, llegado al final de tu juventud, tanto natural como espiritual,extenderás las manos, con lo que se da a entender que moriría en la cruz, a la cual subiría forzado.

Extenderás las manos, otro te ceñirá, es decir, te dará brío, y te llevará a donde no quieras, sacándote de esta vida. Nuestra naturaleza desea vivir y, por tanto, el martirio de Pedro era algo superior a sus fuerzas. Sin embargo -dice el Señor-, lo tolerarás por mí y por mi testimonio, inmolándote con mi ayuda y superando lo que está sobre la naturaleza

Anuncios

San Pedro , el primer Papa de la Iglesia católica

San Pedro
Papa de la Iglesia católica

30/33 – 67
Información personal
Nombre secular Shimón Bar Ioná
Títulos Apóstol, Sumo Pontífice y Mártir
Nacimiento fecha desconocida, Betsaida, Galilea
Fallecimiento c. 67, Roma, por crucifixión
Santidad

Festividad • 29 de junio, junto a San Pablo
• 18 de enero, Cátedra de San Pedro en Roma
• 22 de febrero Cátedra de San Pedro en Antioquía
• 1 de agosto San Pedro encadenado (Vetus Ordo)
• 16 de enero, veneración de sus santas cadenas (Bizantino)

Venerado en Iglesia católica, Iglesia copta, Iglesia ortodoxa, Comunión anglicana y las confesiones protestantes, siguiendo sus enseñanzas bíblicas.
Patronazgo sobre pescadores, constructores y reparadores de redes de pescar, cosechadores, panaderos, carniceros, zapateros, cerrajeros, relojeros, albañiles, constructores de puentes, constructores de barcos; protector contra la fiebre, el envejecimiento; patrón de la Iglesia Universal, de la Santa Sede y el Papado; de Roma

San Pedro (Betsaida, c. 1 a. C. – Roma, 29 de junio de 67), conocido también como Cefas o Simón Pedro; y cuyo nombre de nacimiento era Shimón bar Ioná, fue –de acuerdo con el Nuevo Testamento– un pescador, conocido por ser uno de los doce apóstoles, discípulos de Jesús de Nazaret. Es llamado “El príncipe de los Apóstoles”. La Iglesia Católica Romana lo identifica a través de la sucesión apostólica como el primer Papa de la Iglesia, basándose, entre otros argumentos, en las palabras que le dirigió Jesús: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo” (Mateo 16:18-19).1 Otras Iglesias Católicas Apostólicas, como los Ortodoxos, no lo consideran de esta manera, pues éstos entienden que Jesús no edificaría su Iglesia sobre un hombre (Pedro) sino sobre la confesión de fe que Pedro hizo: “Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”(Mateo 16:16), es decir que para los Ortodoxos la Iglesia se edifica sobre Cristo Hijo de Dios y Pedro no es la cabeza de la Iglesia, sino un apóstol que pudo ver en ese momento por gracia del Espíritu Santo lo que Jesús sería según la creencia cristiana
•Simón Pedro en el Nuevo Testamento
Todos los evangelios mencionan el nombre de Simón; Jesús se dirige a él siempre así, salvo con una excepción (Lucas 22,34): Pero él dijo: «Te digo, Pedro: No cantará hoy el gallo antes que hayas negado tres veces que me conoces.»
Cabe resaltar que se menciona a Pedro (Petro-πέτρος)2 como la masculinización de Petra, en griego πέτρα, es decir Roca, cambiando apenas su terminación pero manteniendo la raíz de la palabra; nunca realizan la traducción a lithos (λίϑος), que sería lo más común, pero que vendría a señalar una piedra del camino y con lo cual pudiera interpretarse que sería una piedra pequeña.3
Por otra parte, Pablo de Tarso siempre le llamó Cefas. Esta palabra hebrea helenizada del arameo (כיפא) Kefa, no era un nombre propio, pero Pablo se lo asigna como tal.4
La palabra significa en ambos idiomas, por lo general, “piedra”.
Griego Original del Códice Sinaítico:
καγω δε ϲοι λεγω οτι ϲυ ει πετροϲ και επι ταυτη τη πετρα οικοδομηϲω μου την εκ κληϲιαν και πυλαι αδου ου κατιϲχυϲου
Mateo 16:18

Origen
Conocemos la vida de San Pedro por los datos que de él recoge el Nuevo Testamento, más algunos documentos de Clemente de Alejandría y Clemente Romano; este último fue obispo de Roma a finales del siglo I, y con bastante probabilidad le conoció en persona.
De acuerdo con la narración evangélica, Pedro era un pescador judío de Galilea. (Es reconocido como galileo en Marcos 14,70: Y Pedro lo volvió a negar. Después de un rato, los que estaban allí dijeron de nuevo a Pedro: «Es evidente que eres uno de ellos, pues eres galileo.»)
Su lugar de nacimiento fue Betsaida (Juan 1,42-44), un pueblo junto al Lago de Genesaret, de cuya ubicación no hay certeza, aunque generalmente se busca en el extremo norte del lago. Ejercía la profesión de pescador junto a su hermano Andrés, ambos poseían un barco (Lucas 5,3).
Casi todas las tradiciones e informaciones que tenemos de él son a partir de la llamada de Jesús; muy poca información tenemos de su vida anterior. Su padre es mencionado por su nombre en Mateo 16,17: Jesús le habla como “Simón hijo de Jonás”, en hebreo, (סיימון בן יונה).

Simón se estableció en Cafarnaúm, donde vivía con su suegra en su propia casa (Mateo 8,14; Marcos 1,29-31; Lucas 4,38) al tiempo de comenzar el ministerio público de Cristo (alrededor del 26-28 D.C.). Por ende, Simón era casado y según Clemente de Alejandría tenía hijos.5 Otros escritos, parte del corpus declarado apócrifo en Nicea, mencionan que había tenido, exactamente, una hija. También gracias al autor Clemente de Alejandría nos llega la información de que la esposa de Pedro sufrió el martirio.6 Así pues, estás son las pocas referencias que tenemos de Pedro antes de conocer a Jesucristo.

EL CULTO Y LAS IMAGENES.

EL CULTO Y LAS IMAGENES.
Por el P. Amatulli.

A veces se oye decir: «¿Para qué sirven las velas y veladoras?», «¿Por qué ustedes adoran los santos?»; «Ustedes son idólatras, porque adoran las imágenes».
Para poder contestar a estas objeciones, es muy importante aclarar todo lo que se refiere al «Culto», teniendo en cuenta lo que dice la Biblia.
NOCIONES GENERALES
Antes que nada, vamos a aclarar los términos y conceptos generales que se refieren al culto.
– Culto
Es el conjunto de actos con que se tributa un homenaje de honor, cariño y respeto hacia una persona o cosa.
– Culto privado
Se llama privado el culto que es realizado por gente particular.
– Culto público
Se llama público el culto que es realizado por una comunidad, como tal.
– Culto civil
Se llama civil el culto que es dirigido a todo lo que está relacionado con la humanidad, la patria, el grupo social o la familia (Ejemplo: La abuelita difunta, que se recuerda cada año con ceremonias especiales el día dos de Noviembre o el aniversario de su muerte; los hombres ilustres, los héroes…) y a todo lo que lo simboliza (La bandera simboliza la patria) o representa (la fotografía representa a la abuelita difunta; el monumento representa a Benito Juárez).
– Culto religioso
Se llama religioso el culto que es dirigido a Dios y a las personas (Ejemplo: los ángeles y los santos) o cosas (Ejemplo: La cruz, imágenes, etc.), relacionadas con Dios.
– Culto relativo
Se llama relativo el culto que se dirige directamente a un objeto, pero termina en la persona o cosa que el objeto simboliza o representa. Por ejemplo, cuando se rinde homenaje a la bandera o al monumento de Benito Juárez, se quiere honrar a la patria y al Benemérito de las América, representados en la bandera o el monumento. Cualquier culto que se tributa a los símbolos (por ejemplo la bandera, la columna de la independencia, etc.) a las fotografías, imágenes, esculturas o reliquias (objetos relacionados con Cristo, la Virgen y los santos), es relativo.
– Culto Absoluto
Se llama absoluto (= libre de lazos = directo) el culto que se dirige directamente y termina en la persona o cosa que se quiere honrar. Es el culto que se refiere directamente a Dios, a la Virgen, a los ángeles, a los santos, a los seres queridos, a la patria, etc.

El culto se divide en tres clases:
• Culto de Latría o Adoración
Es el culto que se debe solamente a Dios, porque solamente Dios es principio y fin de todo lo que existe. En realidad, adorar significa reconocer a alguien o algo como ser supremo, y por lo tanto aceptar su dominio total y absoluto y amar sobre todas las cosas. Y esto es posible solamente con Dios.
• Culto de Dulía o Veneración
Es el culto que se da a los ángeles y santos. En realidad, venerar no es lo mismo que adorar. Venerar significa respetar y honrar por algún motivo especial.
Si se trata de culto religioso, se habla indistintamente de culto «dulía» o «veneración» y se refiere a los ángeles y a los santos.
Si se trata de culto civil (héroes de la Patria, seres queridos, hombres eminentes en las artes, la ciencia, etc.), se habla solamente de veneración y no de dulía.
• Culto de Hiperdulía
o Veneración Especial
Es el culto que se da solamente a la Virgen María, por ser la Madre de Jesús, el Hijo de Dios y nuestro Salvador y Señor. Por esta razón, María tiene un lugar especial entre todos los ángeles y santos.
De hoy en adelante todas las generaciones
me llamarán bienaventurada (Lc 1,48).

EL CULTO EN LA BIBLIA
Adoración
Por lo que se refiere al culto de adoración, que se debe solamente a Dios, no hay ninguna duda: «Adorarás al Señor tu Dios, y a Él sólo servirás» (Mt 4,10). En esto estamos de acuerdo todos.
Veneración
Donde no estamos de acuerdo, es en el culto de veneración, que los grupos sectarios niegan completamente, diciendo que todo culto es adoración.
Pues bien, ¿en qué nos basamos nosotros católicos para admitir un culto de veneración, distinto del culto de adoración? En la misma Biblia. En realidad, la Biblia nos presenta un respeto especial, hacia todo lo que está relacionado con Él (ángeles, santos, sacerdotes, templo, etc.), y esto es precisamente lo que llamamos culto de veneración
a) ÁNGELES
Son espíritus que desde un principio se mantuvieron fieles a Dios y siguen estando a su servicio como sus mensajeros para realizar alguna misión en favor de los hombres (Tob 5,4; Mt 1,20; Lc 1,26; Hech 8,26; 10,3; 12,7ss., etc.). Por lo tanto merecen un honor especial.
Sucedió que Josué, estando por los alrededores de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre delante de sí con la espada desenvainada. Se dirigió a él y le dijo. «¿Eres tú de los nuestros o de los enemigos?» El hombre respondió: «No, soy el jefe del ejército de Yahvé y acabo de llegar». Josué se postró en tierra y dijo: «¿Qué ordena mi Señor a su servidor?». El jefe del ejército de Yahvé le dijo, «Quítate el calzado de tus pies; el lugar que pisas es santo». Así lo hizo Josué (Jos 5,13-15).
«Dios me ha enviado para sanarte a ti y a tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tienen entrada a la Gloria del Señor». Temblaron entonces y los dos cayeron con el rostro en tierra, llenos de terror (Tob 12,15-16).
Postrarse, quitarse el calzado, caer con el rostro en tierra, etc. son signos de respeto o veneración.
b) HÉROES Y SANTOS DEL PUEBLO DE DIOS
En muchas partes del Antiguo y Nuevo Testamento encontramos alabanzas dirigidas hacia ciertos personajes de la antigüedad famosos por su heroísmo, sabiduría o santidad (Sab 10; Sir 44-50; Heb 11).
Que sus huesos reflorezcan en sus tumbas, que sus nombres se renueven convenientemente en los hijos de estos hombres ilustres (Sir 46,12).
El Señor le perdonó sus faltas (al rey David) y lo destacó para siempre (Sir 47,11a).
Elías, ¡Qué glorioso fuiste en tus portentos!, ¿Quién puede gloriarse de ser igual a ti? (Sir 48,4).
Con referencia a los Doce Profetas, que sus huesos reflorezcan en sus tumbas por haber consolado a Jacob (Sir 49,10a).
Ellos, gracias a la fe, sometieron países, establecieron la justicia, vieron realizarse las promesas de Dios, cerraron los hocicos a los leones. Otros murieron apaleados y no aceptaron la transacción que los hubiera rescatado, porque preferían alcanzar la resurrección. Otros sufrieron la prueba de la burla y los azotes, y hasta de las cadenas y de la cárcel. Fueron apedreados, torturados, aserruchados, murieron a espada, fueron errantes de una a otra parte, sin otro vestido que pieles de cordero y de cabras, faltos de todo, oprimidos, maltratados (Heb 11,33.35b-37).
Después de muertos, siguen actuando en beneficio del pueblo, por el cual entregaron su vida.
Aún después de muerto, (Samuel) profetizó para anunciar su fin al rey; desde el seno de la tierra levantó su voz para profetizar y para borrar la iniquidad del pueblo (Sir 46,20).
Nada fue imposible para él (Elías) y hasta en el sueño de la muerte hizo obra de profeta. En vida hizo prodigios, y después de muerto, obras maravillosas (Sir 48,13-14).
Por lo tanto, se puede pedir su intercesión y ellos pueden intervenir en favor de los que viven.
Padre Abraharn, ten piedad de mí y manda a Lázaro que se moje la punta de un dedo para que me refresque la lengua, porque estas llamas me atormentan. (…) Te ruego, Padre, que mandes a Lázaro a mis familiares, donde están mis cinco hermanos, para que les advierta, y no vengan también a este lugar de tormento (Lc 16, 24.27-28).
c) LUGARES SAGRADOS
Son los lugares donde se realiza una intervención o manifestación de parte de Dios. Pues bien, merecen un respeto (=veneración) especial.
Despertó Jacob de su sueño y dijo: Yahvé está realmente en este lugar y yo no lo sabía… qué terrible es este lugar: no es nada menos que una casa de Dios y la Puerta del cielo (Gén 28,16-17).
Yahvé le dijo: No te acerques más. Sácate tus sandalias porque el lugar que pisas, es tierra sagrada (Ex 3,5).
Quítate el calzado de tus pies; el lugar que pisas es santo (Jos 5,15).
De una manera especial son lugares sagrados el tabernáculo y el Templo de Jerusalén, aparte de ciertos santuarios locales (Jue 17,5; 18,31; Jn 4,20).
Me harán un tabernáculo para que yo habite en medio de ellos (Ex 25,8).
Cuando Salomón acabó de rezar, bajó fuego del cielo que devoró el holocausto y los sacrificios, mientras la Gloria de Yahvé llenó el Templo (2Cro 7,1 -2).
En el Nuevo Testamento se distingue entre las casas particulares, y las casas donde se realiza la «Fracción del pan», el centro del culto de la Nueva Alianza.
¿No tienen casas para comer y beber?, ¿O es que desprecian a la Iglesia de Dios y quieren avergonzar a los que no tienen? (1Cor 11,22).
d) OBJETOS SAGRADOS
El más importante es el Arca de la Alianza, donde Moisés depositó las tablas de la ley (Ex 25,10).
Otros objetos sagrados son el Altar (Ex 27,1-2) y la Pila de Bronce para las abluciones (Ex 30,17-21).
El altar será cosa sacratísima; todo cuanto toque el altar, quedará consagrado (Ex 29,37b).
Siguen los vestidos y todo cuanto los sacerdotes usan en el culto.
Lo revistió (a Aarón) de un vestido sagrado de oro
(Sir 45,10; Cf. Ex 28,2).
El propio Moisés lo consagró
y lo ungió con el aceite bendito (Sir 45,15a).
e) TIEMPOS SAGRADOS
Antes que nada, los israelitas consideraban sagrados el séptimo día (Ex 23,12), el séptimo año (Ex 23,10-1l) y el año jubilar (año cincuenta: Lev 25,8-19).
Después, celebraban tres grandes fiestas cada año: la fiesta de los ázimos, para recordar la salida de Egipto; la fiesta de la siega de los primeros frutos y la siega de los últimos frutos (Ex 23,14-17).
En el Nuevo Testamento, que empieza con la muerte y resurrección de Cristo, encontramos como día especial para la reunión de los cristianos el día primero de la semana, para recordar la Resurrección del Señor (1Cor 16,2; Hech 20,7). Poco a poco también el Nuevo Pueblo de Dios se fue estableciendo sus fiestas, a imitación del Antiguo Pueblo de Israel (Pascua, Pentecostés, Navidad, etc.).
f) PERSONAS SAGRADAS
Son los sacerdotes, por estar consagrados al servicio de Dios en el culto, y los reyes, por ser sus representantes en la guía del pueblo. Por eso son ungidos con aceite (Lev 8,12.30; 1Sam 10,1) y merecen un respeto especial.
(Dios) revistió a Aarón de un honor altísimo (Sir 45,8).
¿Cómo te atreviste a alzar tu mano para matar al rey
que Yahvé había consagrado? (2Sam 1,14).
g) ACCIONES SAGRADAS
Representan el centro del culto en el Antiguo y el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, se dividían en oblaciones y sacrificios.
Las oblaciones consistían en flor de harina, pan, espigas, aceite, vino, incienso, etc. (Lev 2,1-16). Los sacrificios consistían en animales que se mataban en honor de Dios (Lev 1,3-7) y aquella parte de las oblaciones que era quemada (Lev 2,29.13-16).
Esta víctima es cosa muy santa (Lev 7,1b).
En el Nuevo Testamento encontramos la Cena del Señor y su repetición, según la orden de Cristo.
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la convivencia, a la Fracción del pan y a las oraciones (Hech 2,42).
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es una comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? (1Cor 10,16).
Yo recibí del Señor mismo lo que a mi vez les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, y después de dar gracias, lo partió diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado. De la misma manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Siempre que beban de ella, háganlo en memoria mía».
Así pues, cada vez que comen de este pan y beben de la copa, están anunciando la muerte del Señor hasta que venga. Por lo tanto, si alguien come del pan y bebe de la copa del Señor indignamente, peca contra el cuerpo y la sangre del Señor. Por eso, que cada uno examine su conciencia, cuando va a comer del pan y a beber de la copa. De otra manera, come y bebe su propia condenación al no reconocer al cuerpo (1Cor 11,23-29).

ENSEÑANZA DE LA IGLESIA
La enseñanza de la Iglesia Católica está perfectamente de acuerdo con el dato bíblico.
Culto a las imágenes
Es un culto de veneración y no de adoración. Además es un culto relativo: el honor va a los seres representados en las imágenes, esculturas o pinturas. Por esta razón, están equivocados los que acusan a los católicos de ser idólatras. Nosotros no adoramos a los ángeles y los santos, ni sus representaciones. Tenemos las imágenes y las reliquias (algo relacionado con Cristo y los santos: cruz, partes del cuerpo de los santos, objetos que usaron, etc.), como algo sagrado, que merece respeto y cariño. No pensamos que tengan algún poder especial.
«Como si continuáramos el camino regio, y siguiendo el magisterio divinamente inspirado de nuestros santos Padres y la Tradición de la Iglesia Católica, definimos con toda certeza y diligencia que así como la figura de la preciosa y vivificadora cruz, así también las venerables y santas imágenes ya sean de colores y pinceles, como de otro material, decentemente se propongan en las santas Iglesias de Dios, en los vasos y vestidos sagrados, en las paredes y retablos, en las casas y en los caminos: a saber, tanto las imágenes de nuestro Dios, Señor y Salvador Jesucristo, como de la Inmaculada Señora Nuestra, Santa Madre de Dios, de los honorables ángeles y de todos los santos junto con los varones ilustres.
Los que contemplan estas imágenes, más rápidamente se elevan a recordar y desear a quienes representan, y a besar con veneración no de latría, que solamente a la naturaleza divina se debe dar… el honor a las imágenes pasa a los que se representan. Así se refuerza la doctrina de nuestros santos Padres, la Tradición de la santa Católica Iglesia…» (II Concilio Ecuménico de Nicea: 24 de septiembre-23 de octubre del año 787).
Como se ve, podemos tener imágenes de Cristo, la Virgen, los santos y los varones ilustres, es decir personajes que hicieron algo en favor de la humanidad por lo cual merecen el respeto de todos. Las tenemos para recordar a las personas que representan y manifestar hacia ellas nuestro cariño (= veneración).
«El sagrado Concilio manda… que además las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de Dios y de los santos, se conserven principalmente en los templos y se les tribute el debido honor y veneración, no porque se crea que en ellas resida alguna divinidad o poder, por lo cual deba dárseles culto, o que a ellos haya que pedirles algo, como hacían antiguamente los paganos, que ponían su esperanza en los ídolos, sino porque el honor que a ellas se les rinda se refiere a las personas que ellas representan: de tal modo que a través de las imágenes que besamos, ante las cuales nos descubrimos la cabeza y nos inclinamos, es a Cristo a quien adoramos y a los santos, cuya representación tienen ellas, veneramos» (Concilio Ecuménico de Trento: 3 de diciembre de 1563).

Con esto queda aclarada la doctrina Católica con relación al culto que se debe a las imágenes, que no es de adoración, sino de simple veneración o respeto, como se hace con la fotografía de la abuelita difunta, el monumento a un héroe, etc. En efecto, si rendimos homenaje a ciertos objetos que nos recuerdan a la Patria (la bandera), a un héroe (monumento a Emiliano Zapata) y a un ser querido (retrato o carta de la mamá difunta), ¿por qué no podemos hacerlo con todo lo que nos recuerda a Dios, a la Virgen, a los ángeles y los santos? Viendo estos objetos, nos acordamos de las personas que representan y tratamos de conformar nuestra conducta a sus enseñanzas y ejemplos.

Además, es muy importante subrayar que cualquier acto de homenaje que se rinda a estos objetos, va a las personas representadas o simbolizadas en ellos (la cruz simboliza a Cristo que murió en ella).
Claro que si alguien cree que alguna imagen o estatua tiene algún poder especial y le pide algún favor, se está portando mal. Una cosa es pedir a Dios delante de una imagen y otra cosa es pedir a la imagen.

El hospital de la OFS en Madrid invierte 13 millones de euros para modernizarse

El hospital de la OFS en Madrid invierte 13 millones de euros para modernizarse

 

El hospital más antiguo de Madrid, el VOT de San Francisco de Asís, ha invertido 13 millones de euros para modernizar las instalaciones. _Portada-QdQ-(1)

El VOT de San Francisco, que está situado en la calle San Bernabé, ha remodelado el centro y creado una nueva área de consultas externas y un aparcamiento subterráneo.

Se han realizado actuaciones también en la planta de Hospitalización, planta de Unidad de Larga Estancia/Hogar San Miguel, zona Quirúrgica, Medios Diagnósticos, Nuevas Consultas Externas, aparcamiento subterráneo y el jardín situado sobre el mismo. También se ha realizado una completa rehabilitación del edificio del Hospital, un edificio histórico-artístico del siglo XVII que alberga un Hospital del siglo XXI, según informó la propia empresa.

Francisco Javier Ferragut, gerente del centro, dijo que se ha realizado además una importante inversión en equipamientos tecnológicos para el diagnóstico y tratamiento.

El Hospital de la V.O.T de San Francisco es el más antiguo en funcionamiento de Madrid. Comenzó a construirse en el año 1679 y concluyó en 1697.

 Es un Hospital católico que pertenece a una Orden Seglar, la Orden Franciscana Seglar OFS ,fundada por el mismo San Francisco de Asís hace más de 800 años. Fue pionero en el tratamiento de la tuberculosis en España.

¿Son vanas repeticiones los rezos de los católicos?

¿Son vanas repeticiones los rezos de los católicos?

por José Miguel Arráiz

En muchas ocasiones cuando participo en grupos católicos ecuménicos algunos hermanos de comunidades cristianas no católicas hacen cuestionamientos sobre oraciones como el rosario porque son oraciones prefabricadas o porque consisten en repetición. Utilizan el siguiente pasaje para fundamentar su argumentación:

“Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.” Mateo 6,7-8

El último cuestionamiento que recibí a este respecto decía exactamente:

“No entiendo porque el Señor dice en su palabra en Mateo 6:7 en adelante algo acerca de la oración y que no seamos hipócritas y que no usemos vanas repeticiones, podría usted explicarme entonces que quiso decir el Señor con esto según su “gran” conocimiento, gracias”

Para contestar esta pregunta he querido escribir estas breves líneas.

¿A que no se refiere Jesús con esto?

1) No se refiere a las oraciones prefabricadas:

No, no se refiere a oraciones prefabricadas. Los mismos Salmos son una bella colección de oraciones prefabricadas que Jesús mismo utilizaba. Eso no quiere decir que en nuestras oraciones no jueguen un papel indispensable las oraciones espontáneas pero sin duda las oraciones prefabricadas son un bello instrumento o auxilio a la hora de dar alabanza al Señor (Salmo 145), a la hora de pedirle perdón (Salmo 51), a la hora de pedir la protección del altísimo (Salmo 23, Salmo 91), etc.

El mismo Jesús luego nos enseñó una oración que sería repetida millones de veces por los cristianos y constancia histórica hay ya en la Didaché (uno de los más antiguos textos de la Iglesia primitiva) de que la Iglesia primitiva enseñaba la oración del padre nuestro a los catecúmenos.

2) No se refiere a las repeticiones

Tampoco se refiere a las oraciones que se basan en repeticiones. Jesús oró repitiendo las mismas palabras cuando estaba en el huerto de Getsemaní:

“Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados. Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.” Mateo 25,43-44

Ahora, el hecho de que Jesús repitiera las mismas palabras tres veces ¿Hace su oración vana?

Los mismos ángeles en el cielo repiten día y noche las mismas palabras de alabanza a Dios, y nadie puede acusarles de que su repetición es “vana” o “inútil”

“Unos serafines se mantenían erguidos por encima de él; cada uno tenía seis alas: con un par se cubrían la faz, con otro par se cubrían los pies, y con el otro par aleteaban, Y se gritaban el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.».” Isaías 6,2-3
“Los cuatro Vivientes tienen = cada uno seis alas, = están = llenos de ojos todo alrededor = y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: = «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, = “Aquel que era, que es y que va a venir”.» ” Apocalipsis 4,8

No puedo imaginar a uno de estos hermanos llegar al cielo interrumpiendo la alabanza diciendo “¡¡Oigan!!, ¡¡basta!!, ¡¡alto al palabrerío!

En el mismo capítulo de Daniel 3,5-90 vemos el famoso Cántico de los tres niños, el cual está lleno de repeticiones, lo mismo el Salmo 136 tiene 25 versículos y en cada uno hay una oración que dice: “Por qué es eterna su misericordia”

El mismo Salmo 150 que tiene solamente 5 versículos tenemos “Alabad al Señor” o “Alabadle” repitiendose 11 veces.

¿No era suficiente en los casos anteriores decirlo una sola vez?, pues al Espíritu Santo le pareció que no, lo mismo a los ángeles en los cielos no les basta con decir una sola vez “Santo, Santo, Santo”, sino que por el contrario, alaban al Señor con repeticiones.

¿A que SI se refiere Jesús con esto?

Pues Jesús se refiere a las repeticiones “vanas”, como las de los “gentiles” por eso hace la aclaración.

Según la Real Academia Española el significado de vano es:

VANO (del lat. vanus):
1. Falto de realidad, sustancia o entidad.
2. Huevo, vacío o falto de solidez.
3. Dícese de algunos frutos de cáscara cuando su semilla o sustancia interior está seca o podrida.
4. Inútil, infructuoso, sin efecto.
5. Arrogante, presuntuoso, envanecido.
6. Irreverentemente, por ejemplo, tomo el nombre del Señor en vano.

En este sentido no se puede calificar a las oraciones católicas como vanas. Llamarlas vanas sería igual a llamar vano a la palabra de Dios.

Cuando Jesús se refiere a los gentiles se refiere a:

GENTILES-PAGANOS:
1. Uno que se adhiere a la religión de personas o nación que no reconoce al DIOS del Judaísmo, Cristiandad, o Islam.
2. Los no convertidos.
3. Uno que se le considera no religioso, no civilizado, o sin iluminación.

Conclusión

Jesús no criticaba aquí a los judíos que también oraban con repeticiones, sino a los paganos, porque no sentían lo que decían, no oraban con el corazón. Pensaban que la cantidad de la oración estaba sobre la calidad. Jesús pone de manifiesto la necesidad de orar con el corazón, orar sin desanimarse si, pero viviendo cada palabra, viviendo lo que decimos y no simplemente repetir por repetir.

Espero que con esto quede aclarada tu duda, cualquier otra interrogante puedes hacérmela llegar

Teología católica (elementos y nociones)

TEOLOGIA CATOLICA

 

La teología católica es la teología desarrollada por el catolicismo, común a las Iglesias cristianas que se denominan católicas. La teología católica estudia aDios tomando como base 3 fuentes: las Sagradas Escrituras, la Tradición de los Santos y el Magisterio.
Una de las características de la teología católica es su alto grado de sistematización, aquilatado durante el periodo escolástico con la universalización de las escuelas, es decir, con la aparición de la Universidad.
Los temas que aborda en su mayoría se refieren a la necesidad de renovar la imagen de la Iglesia como el lugar de la presencia de Cristo en la Eucaristía, un estudio de la revelación más importante de la teología kerigmática, y la relación entre Dios y la dimensión terrena de la historia. Ya hemos mencionado a Maritain y Gilson, que se expresaron a favor de un humanista cristiano, Yves Congar que propuso una Iglesia entendida no tanto como institución, sino como comunidad de salvación. Partiendo de la dirección predominante tomista, Pierre Theilard buscó una síntesis entre la fe y la evolución en las leyes del mundo, y la fe en Dios
Otras obras, como la República Dominicana, Marie-Dominique Chenu, Karl Rahner, un defensor de un “giro antropológico” de Hans Urs von Balthasar, quien exhortó a la Iglesia a renovarse a sí misma, preparó el terreno al Consejo Vaticano II, que provocó un intenso debate sobre la relación con la realidad terrena y de los problemas de la secularización, además de determinar un ecumenismo más pronunciado. Lo que ayudó a la llamada “teología de la esperanza” fue una profundización de la naturaleza escatológica del cristianismo en el sentido progresivo del término. Dicha “teología de la esperanza” hizo propios los elementos políticos y utópicos y le siguieron, con diferentes configuraciones, la teología de la liberación, construida en América del Sur, quien dio la bienvenida gran parte de la ideología marxista del sistema, la teología negra africana.
La Universidad de París fue durante el siglo XIII el centro teológico de Occidente.Permission=Este texto é propriedade intelectual do seu autor Paulo Avelino. É permitida sua reprodução em sítios na Inter

Partes de la Teología católica

TEOLOGÍA FUNDAMENTAL

1. La Teología es una ciencia

2. La religión cristiana

3. La religión cristiana es la verdadera

4. La religión cristiana es la verdadera (testimonio de Cristo)

5. Necesidad de la religión cristiana

6. Posibilidad de la Revelación

7. La Revelación de Moisés

8. La existencia de Dios

9. Posibilidad de la Revelación sobrenatural

10. Necesidad de la Revelación divina

11. Obligación de abrazar la religión verdadera

1. La Teología

-Es una ciencia

-Procede de la revelación de Dios a los hombres

-Sus verdades son más firmes que las verdades naturales

-Es más perfecta, más sublime y útil que las demás ciencias

-Es más excelente

-Es necesaria a la Iglesia y a los fieles

-Es «verdadera sabiduría»

-La Teología es una ciencia

Ciencia es un conjunto de conocimientos adquiridos por demostración, y que pertenecen a una rama del saber humano.

Por esta misma razón, poned el mayor empeño en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza… (2 Pe. 1, 5).

-La Teología es una ciencia que no procede de los principios conocidos por la luz natural del entendimiento, sino por luz superior de la Revelación de Dios a los hombres.

Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que se van debilitando; sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los príncipes de este mundo… (1 Cor. 2, 6).

Aclaración. Hay dos clases de ciencia: la adquirida por la luz natural del entendimiento y la que procede de los principios conocidos por la revelación de Dios a los hombres.

-Las verdades de la Teología, en cuanto que están apoyadas en la Revelación de Dios que es la primera verdad, son más firmes y ciertas que las verdades naturales que están fundadas en la verdad participada.

Y así se nos hace más firme la palabra de los profetas… (2 Pe. 1, 19).

…porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios (2 Pe. 1, 21).

-La Teología es más perfecta, más sublime y más útil que todas las demás ciencias.

a) -Es más perfecta.

Feliz el hombre que se ejercita en la sabiduría, y que en su inteligencia reflexiona, que medita sus caminos en su corazón y sus secretos considera (Si. 20, 21).

Aclaración. Es más perfecta porque cuanto más se entrega el hombre al estudio de la sabiduría, más parte tiene en la bienaventuranza.

b) -Es más sublime.

…porque es para los hombres un tesoro inagotable y los que le adquieren se granjean la amistad de Dios,… (Sab. 7, 14).

Aclaración. Es la más sublime porque es la que más acerca al hombre a Dios por la amistad.

c) -Es más útil.

…apreciad la Sabiduría para que reinéis eternamente (Sab. 6, 21).

Aclaración. Es más útil porque la misma sabiduría conduce al reino de la inmortalidad.

-La Teología es más excelente que todas las demás ciencias humanas.

Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de lo príncipes de este mundo, que se van debilitando; sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los príncipes de este mundo… (1 Cor. 2, 6).

-La Teología, prescindiendo del método y orden con que hoy suele enseñarse, es, por providencia de Dios, necesaria a la Iglesia para la conservación de su doctrina. Y a cada uno de los fieles necesaria para conseguir la salvación.

a) -Necesaria a la Iglesia.

Porque el epíscopo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable; no arrogante… Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen (Tit. 1, 7-9).

b) -Necesaria a cada uno.

Para que no seamos ya niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina, a merced de la malicia humana y de la astucia que conduce engañosamente al error,… (Ef. 4, 14).

-La Teología es y se llama «verdadera sabiduría».

Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que se van debilitando; sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los príncipes de este mundo -pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la gloria- (1 Cor. 2, 6-8).

…para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora manifestada a los Principados y a las Potestades en los cielos, mediante la Iglesia,… (Ef. 3, 10).

2. La Religión cristiana

-Fue profetizada en el A. T.

-La religión verdadera no puede ser más que una

-Los criterios internos no manifiestan la verdad revelada, a no ser que coincidan con los externos

-Es de origen divino

-La fundación de la Religión verdadera fue profetizada en el Antiguo Testamento.

Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán: Venid, subamos al monte de Yahvéh, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos. Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvéh (Is. 2, 2-3).

La Religión verdadera no puede ser más que una.

El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará (Mc. 16, 16).

Aclaración. Jesucristo condiciona la salvación eterna y la consecución del último fin, a creer y ser bautizado en la religión que él reveló. Por tanto, la religión verdadera no puede ser más que una.

-Los criterios internos de la revelación no manifiestan la verdad revelada, a no ser que coincidan con otros criterios externos.

Criterios internos de la revelación son aquellos que están en la conciencia de cada hombre creyente. Externos son los que están fuera de la conciencia. Externos intrínsecos son los que surgen de las mismas verdades reveladas y extrínsecos son los que las demuestran y confirman.

Pero yo tengo un testimonio mejor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas que yo realizado, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado (Jn. 5, 36).

Jesús les respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí,… (Jn. 10, 25).

-El origen divino de la religión cristiana se demuestra porque Él no fue engañado ni pudo engañar.

a) -No fue engañado.

-Por la humildad que mostró.

…el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos (Mt. 20, 28).

…he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado (Jn. 6, 38).

…echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos… (Jn. 13, 5).

-Por la sabiduría eminente que manifestó.

…todos los que le oían estaban estupefactos por su sabiduría y por sus respuestas (Lc. 2, 47).

Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca (Lc. 4, 22).

Algunos de los escribas le dijeron: Maestro, has hablado bien. Y ya no se atrevía a preguntarle nada (Lc. 20, 39-40).

Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla este hombre» (Jn. 7, 46).

b) -No engañó a otros.

Mostró integridad en su conducta.

¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? (Jn. 8, 46).

Se mostró modelo de virtud.

-Celo por la gloria de su Padre.

El celo por tu Casa me devorará (Jn. 2, 17).

-Pretendía el honor de su Padre.

«Yo no tengo un demonio, sino que honro a mi Padre,… (Jn. 8, 49).

-Hacía siempre lo que agradaba a su Padre.

…yo hago siempre lo que le agrada a Él (Jn. 8, 29).

-Fue humilde.

Yo no busco mi gloria (Jn. 8, 50).

-No dejó que lo alabaran.

Jesús les mandó que a nadie se lo contaran (Mc. 7, 36).

-Despreció honras y honores.

…el diablo le dice: «Todo esto te daré si te postras y me adoras» (Mt. 4, 9).

Dícele entonces Jesús «Apártate, Satanás, porque está escrito:

Al Señor tu Dios adorarás, sólo a Él darás culto» (Mt. 4, 9-10).

-Llevó vida pobre.

«…el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza» (Mt. 8, 20).

-Despreció la dignidad real.

Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él sólo (Jn. 6, 15).

-Llevó su cruz.

…soportó la cruz sin miedo a la ignominia… (Hebr. 12, 2).

-Hizo bien a todos.

…pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo,… (Hecho. 10, 38).

-Curó a los enfermos.

Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; también hace oír a los sordos y hablar a los mudos» (Mc. 7, 37).

-Consoló a los tristes.

Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores» (Lc. 6, 13).

-Perdonó a los que le torturaron.

Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc. 23, 34).

-No huyó de Judas.

Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: «¡Salve Rabbi!», y le besó (Mt. 26, 49).

3. La Religión cristiana es la verdadera

-Los milagros son argumento certísimo

-Los discípulos enseñaban que los milagros que Jesucristo realizaba confirmaban su doctrina

-Su propagación fue muy rápida

-Su veracidad se demuestra por su propagación tan rápida

-Esta propagación no se produjo por causas naturales, sino por providencia especial de Dios

-Su veracidad también se prueba por la excelencia de sus dogmas, preceptos, sanciones y medios de salvación

-También se prueba por la conversión de los judíos

-Por la renovación de costumbres

-Por su estabilidad perfecta

-Los milagros son un argumento certísimo de la divinidad y de la veracidad de la doctrina de Cristo.

«…Si no hago las obras de mi Padre, no me creía; pero si las hago, creed por las obras, aunque a mí no me creáis y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre» (Jn. 10, 37-38).

Las características del apóstol se vieron cumplidas entre vosotros: paciencia perfecta en los sufrimientos y también señales, prodigios y milagros (2 Cor. 12, 12).

Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos (Jn. 2, 11).

-Los mismos discípulos de Jesucristo enseñaban que los milagros que él realizaba servían para confirmar su doctrina.

Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañan (Mc. 16, 20).

Las características del apóstol se vieron cumplidas entre vosotros: paciencia perfecta en los sufrimientos y también señales, prodigios y milagros (2 Cor. 12, 12).

Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Estas los han sido para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre (Jn. 20, 30).

La propagación de la religión cristiana se produjo muy rápidamente.

Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas tres mil almas (Hecho. 2, 41).

Ante todo, doy las gracias a mi Dios por medio de Jesucristo, por todos vosotros, pues vuestra fe es alabada en todo el mundo (ROM. 1, 8).

Vuestra obediencia se ha divulgado por todas partes;… (ROM. 16, 19).

…la Palabra de la verdad de la Buena Nueva, que llegó hasta vosotros, y fructifica y crece entre vosotros lo mismo que en todo el mundo, desde el día en que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad;… (Col. 1, 5-6).

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se demuestran por su rápida propagación.

…Pedro les conjuraba y les exhortaba: «Salvaos de esta generación perversa.» Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día (de Pentecostés) se le unieron unas tres mil almas (Hecho. 2, 40-41).

…vuestra fe es alabada en todo el mundo (ROM. 1,8).

Vuestra obediencia se ha divulgado por todas partes; por la cual me alegro de vosotros (ROM. 16, 19).

…la Palabra de la verdad y de la Buena Nueva, que llegó hasta vosotros, y fructifica y crece entre vosotros lo mismo que en todo el mundo, desde el día en que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad;… (Col. 1, 6).

-La rápida propagación de la religión cristiana no puede producirse por causas naturales, sino por una especial providencia de Dios.

a) -La religión cristiana contiene dogmas contrarios a la razón y muy difíciles de creer.

Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles;… (1 Cor. 1, 22-23).

b) -Los Judíos muy adictos a sus leyes y los Paganos muy dados a la idolatría y a todos los vicios, se mostraban con ánimo muy contrario al Evangelio.

Para superar tantos obstáculos, los Apóstoles no usaban armas, ni riquezas, si sabían filosofías ni otras ciencias humanas, sino que solamente predicaban a Cristo.

…quiso Dios salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicación (1 Cor. 1, 21).

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se prueban por la excelencia de sus dogmas, de sus preceptos, de sus sanciones y de los medios de salvación.

a) -Excelencia de sus dogmas.

…cuando acabó Jesús estos discursos, la gente quedó asombrada de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y como sus escribas (Mt. 7, 28-29).

Quedaron asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad (Lc. 4, 32).

b)-Excelencia de sus preceptos.

-Son santísimos.

Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial (Mt. 5, 48).

Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación;… (1 Tes. 4, 3).

Seréis santos, porque santo soy yo (1ª Pe. 1, 16).

-Son simplicísimos.

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente (Mt. 22, 37).

Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt. 22, 39).

La caridad es, por tanto, la Ley en su plenitud (ROM. 13, 10).

c) -Excelencia de sus sanciones.

…y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas (Mt. 11, 29).

El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo (ROM. 15, 13).

…y esta es la promesa que él mismo os hizo: la vida eterna (1 Jn. 2, 25).

d) -Excelencia de los medios de salvación.

-La fe y el Bautismo.

El que crea y sea bautizado, se salvará (Mc. 16, 16).

-La comunión.

Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre (Jn. 6, 51).

-La oración.

Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados (Sant. 5, 15).

-La veracidad y divinidad de la religión cristiana se demuestran por la conversión de los judíos.

Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas tres mi almas (Hecho. 2, 41).

Sin embargo, muchos de los que oyeron la Palabra creyeron; y el número de hombres llegó a unos cinco mil (Hecho. 4, 4).

La Palabra de Dios iba creciendo; en Jerusalén se multiplicó considerablemente el número de los discípulos, y multitud de sacerdotes iban aceptando la fe (Hecho. 6, 7).

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se demuestran por la renovación de costumbres que ha introducido en el mundo.

a) -La corrupción de costumbres entre los gentiles.

…llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos, detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados,… (ROM. 1, 29-30).

b) -La corrupción entre los paganos.

Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces, heredarán el Reino de Dios. Y tales fuisteis algunos de vosotros (1 Cor. 6, 9-10).

c) -La renovación de costumbres.

Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios (1 Cor. 6, 11).

Aclaración. Esta renovación de costumbres no puede proceder sino de Dios.

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se demuestra por su perpetua estabilidad.

…Jesús le respondió: «…Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella…» (Mt. 16,18).

Aclaración. Después de 20 siglos, la Iglesia conserva sustancialmente los mismos dogmas, los mismos preceptos, los mismos sacramentos y el mismo modo de gobierno. Que esta estabilidad procede de Dios y no de los hombres consta en

…si esta idea o esta obra es de los hombres, se destruirá; pero si es de Dios, no conseguiréis destuirles (Hecho. 5, 38-39).

4. La Religión cristiana es la verdadera (testimonios de Jesucristo)

-Su sabiduría y su santidad

-Sus profecías de sí mismo

-Su profecía y milagro de la resurrección

-Las profecías de sus discípulos, de su religión de los judíos

-Los milagros de las Apóstoles

-Su Santidad demuestra que manifestó siempre la verdad a los hombres

-Su sabiduría demuestra que manifestó siempre la verdad a los hombres

-No predicó por el conocimiento de otras doctrinas

-No recurrió al testimonio del Espíritu Santo sino a otros motivos

-El mismo Cristo, su sabiduría y su Santidad dan testimonio de su legación divina y de la veracidad de la religión.

a) -El mismo Cristo.

Jesús le dice: «Yo soy, el que te está hablando» (Jn. 4, 26).

Jesús les respondió: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado…» (Jn. 7, 16).

…porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar,… (Jn. 12, 49).

«…Por eso, las palabras que yo hablo las hablo como el Padre me lo ha dicho a mí» (Jn. 12, 50).

b) -Su sabiduría.

…todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas (Lc. 2, 47).

Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca (Luc. 4, 22).

Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre» (Jn. 7, 46).

c) -Su santidad.

-El celo por la gloria del Padre.

El celo por tu casa me devorará (Jn. 2, 17).

-La honra de su Padre.

«Yo no tengo un demonio; sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí» (Jn. 8, 49).

-La fidelidad a su Padre.

…y que no hago nada por mi propia cuenta; sino, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo» (Jn. 8, 27).

-El agrado de su Padre.

«…porque yo hago siempre lo que le agrada a él» (Jn. 8, 29).

-La obediencia a su Padre.

…y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz (Fil. 2, 8).

-Fue manso y humilde.

«…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;…» (Mt. 11, 29).

-Jamás buscó su propia gloria.

Yo no busco mi gloria; … (Jn. 8, 49).

-Nunca permitió que los hombres le alabaran.

Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban (Mc. 7, 36).

-Despreció las riquezas y los honores.

…el diablo le dice: «Todo esto te daré si te postras y me adoras.» Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás…» (Mt. 4, 9-10).

-Vivió vida muy pobre.

Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza» (Mt. 8, 20).

– Despreció su dignidad real.

Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él sólo (Jn. 6, 15).

-Aceptó las cruces de la vida.

…soportó la cruz sin miedo a la ignominia… (Hebr. 12, 2).

-Vivió haciendo bien a todos.

…y como él pasó haciendo el bien… (Hecho. 10, 38).

-Curaba a los sordos y a los mudos.

Entonces le fue presentado un endemoniado ciego y mudo y le curó… (Mt. 12, 22).

Al verla el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores» (Luc. 7, 13).

-Pidió al Padre perdón para los que le torturaban.

Jesús decía: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hace.» (Lc. 23, 34).

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se demuestran por las mismas profecías que Jesucristo dijo de sí mismo.

a) -Predijo que iba a ser entregado a los Judíos.

«Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas;…» (Mt. 20, 18).

b) -Predijo que se burlarían de él, que le azotarían, que le condenarían a muerte, que le crucificarían y que resucitaría al tercer día.

«…le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles para burlarse de él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitar.» (Mt. 20, 19).

-La veracidad y la divinidad de la religión cristiana se demuestran por la profecía y por milagro de la Resurrección.

a) -Profecías de Cristo acerca de su resurrección.

Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del Hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches (Mt. 12, 40).

Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación (Lc. 11, 30).

Jesús les respondió a los judíos: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré» (Jn. 2, 19).

Aclaración. Los mismos judíos interpretaron la resurrección de Cristo, en estas palabras.

b) -El milagro de la resurrección.

-Cristo murió.

…los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato y le dijeron: «Señor, recordamos que ese impostor dijo aun cuando vivía: «A los tres días resucitaré. Manda, pues…» (Mt. 27, 63).

-Cristo resucitó.

-Los Apóstoles no fueron engañados.

-Por el número de testigos.

Se apareció a Cefas y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez,… (1 Cor. 15, 6).

-Por el número de apariciones.

A estos mismos, después de su pasión, se les presentó dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca de lo referente al Reino de Dios (Hecho. 1, 3).

-Por el modo de aparecerse.

Pero él les dijo: «Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo.» Y diciendo esto les mostró las manos y los pies (Lc. 24, 38-40).

-Por la actitud de los apóstoles que se mostraban mas bien incrédulos.

Por último, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de cabeza, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado (Mc. 16, 14).

Pero todas estas palabras les parecían como desatinos y no las creían (Lc. 24, 11).

Tomás les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn. 20, 25).

-Por la transcendencia del hecho.

Y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe (1 Cor. 15, 14).

-Los Apóstoles no quisieron engañar a los demás.

-Predicaron ante la turba.

Pedro y los apóstoles les contestaron:

«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros disteis muerte colgándolo de un madero…» (Hecho. 5, 29-30).

-A los Apóstoles nunca les acusaron de fraude, sino que les mandaron guardar silencio.

Pero a fin de que esto no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen ya más a nadie en este nombre (Hecho. 4, 17).

-El sanedrín no les negó la verdad que predicaban de la resurrección, sino que pensaban matarlos.

Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos (Hecho. 5, 33).

-La veracidad y la divinidad de la religión Cristiana se demuestran por las mismas profecías que Jesucristo dijo de sus discípulos.

a) -De los discípulos predijo:

– La entrega de Judas.

Y mientras comían dijo: «Yo os aseguro que me entregará uno de vosotros» (Mt. 26, 21).

– La triple negación de Pedro.

Díjole Jesús: «Yo te aseguro que esta misma noche, antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces» (Mt. 26, 34).

– La dispersión de los Apóstoles.

Entonces les dijo Jesús: «Todos vosotros os vais a escandalizar esta noche, porque está escrito; Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño…» (Mt. 26, 31).

– Las tribulaciones de los Apóstoles.

Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en su sinagogas; y por mí os llevarán ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles (Mt. 10, 17).

-La predicación de los Apóstoles en todo el mundo.

…y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra (Hecho. 1, 8).

-La veracidad y la divinidad de la religión Cristiana se demuestran por los milagros de los Apóstoles.

a) -Cristo les da el poder de hacer milagros.

Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios. De gracia lo recibisteis; dadlo de gracia (Mt. 10, 8).

b) -Los Apóstoles realizan milagros.

Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañan (Mc. 16, 20).

El temor se apoderó de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales (Hecho. 2, 43).

Por manos de los apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios en el pueblo… (Hecho. 5, 12).

Había allí sentado un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento y que nunca había andado. Éste escuchaba a Pablo que hablaba. Pablo fijó en él su mirada y viendo que tenía fe para ser curado, le dijo con voz fuerte: «Ponte derecho sobre tus pies.» Y él dio un salto y se puso a caminar (Hecho. 14, 8-10).

-La santidad extraordinaria de Jesucristo demuestra evidentemente que él quiso siempre manifestar la verdad a los hombres.

a) -Por la integridad de su vida.

¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? Si digo la verdad, ¿por qué no me creéis? (Jn. 8, 46).

b) -Por las virtudes que practicó.

-El celo por la gloria de su Padre.

El celo por tu Casa me devorará (Jn. 2, 17).

-Defendía la honra de su Padre.

Respondió Jesús:«Yo no tengo un demonio; sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí» (Jn. 8, 49).

-Siempre hacía lo que agradaba a su Padre.

«…yo hago siempre lo que le agrada a él» (Jn. 8, 29).

-Obedeció hasta la muerte.

…y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz (Fil. 2, 8).

-Fue humilde.

«…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;…» (Mt. 11, 29).

-Nunca buscó su propia gloria.

Yo no busco mi gloria; … (Jn. 8, 50).

-Nunca dejó ser alabado por los hombres.

Jesús les mandó que a nadie se lo contaran (Mc. 7, 36).

-Despreció las riquezas y los honores.

Todavía le lleva el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria y le dice: «Todo esto te daré si te postras y me adoras.» Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás…» (Mt. 4, 9).

-Vivió en pobreza total.

Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza» (Mt. 8, 20).

-Despreció la dignidad real.

Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él sólo (Jn. 6, 15).

-Prefirió el sufrimiento al gozo.

…fijos los ojos en Jesús, el que inicial y consuma la fe, el cual, en lugar del gozo que se le proponía, soportó la cruz sin miedo a la ignominia… (Hebr. 12, 2).

c) Por su amor a los hombres.

-Haciendo bien a todos.

…y como él pasó haciendo el bien…y curando a todos los oprimidos por el Diablo,… (Hecho. 10, 38).

-Sanando a los enfermos.

Y se maravillaron sobremanera y decían: «Todos lo ha hecho bien; también hace oír a los sordos y hablar a los mudos» (Mc. 7, 37).

-Consolando a los tristes.

Al verla el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores» (Luc. 7, 13).

-Pidiendo perdón para los que le atormentaban:

Jesús le decía: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc. 23, 34).

Aclaración. De estas virtudes practicadas por Cristo se deduce claramente el carácter divino de su Religión.

-La Sabiduría extraordinaria de Jesucristo demuestra evidentemente que él quiso siempre manifestar la verdad a los hombres.

Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese día ninguno se atrevió ya a preguntarle más (Mt. 22, 46).

…todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas (Lc. 2, 47).

Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos (Lc. 4, 15).

Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca (Lc. 4, 22).

Algunos de los escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien.» y ya no se atrevían a preguntarle nada (Lc. 20, 39).

Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre» (Jn. 7, 46).

Aclaración. Tanta sabiduría brilló en Jesucristo, que cuanto más se penetra, tanta más admiración causa.

-Cristo no predicó su doctrina por el conocimiento de otras doctrinas.

…subió Jesús al Templo y se puso a enseñar. Los judíos, asombrados, decían: «¿Cómo entiende de letras sin haber estudiado?»

Jesús les respondió: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado» (Jn. 7, 14-16).

Jesucristo nunca recurrió al testimonio interno del Espíritu Santo, cuando quiso mostrar la verdad de la Revelación, sino siempre a otros motivos.

Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos (Jn. 2, 11).

…porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizó, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado (Jn. 5, 36).

Jesús les respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí;… (Jn. 10, 25).

5. Necesidad de la Religión Cristiana

-Jesucristo lo enseñó así

-La religión es necesaria al hombre

-Cada hombre tiene obligación de practicar la religión revelada

-El hombre debe tributar culto a Dios

-El hombre que abandona la religión queda sometido a las pasiones más perversas, a sufrir calamidades y el juicio justísimo de Dios

-La sociedad está obligada a profesar la religión verdadera

-Jesucristo enseñó que todos los hombres tienen que abrazar su doctrina.

Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado…» (Mt. 28, 18-20).

Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará» (Mc. 16, 15-16).

…y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicará en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones…» (Luc. 24, 46-47).

-La Religión es absolutamente necesaria al hombre.

Religión es el vínculo moral que une al hombre con Dios.

Se divide en objetiva y subjetiva.

Religión objetiva es el conjunto de verdades reveladas al hombre por Dios y de deberes que perfeccionan las relaciones con Él.

Religión subjetiva es la virtud moral que inclina al hombre a aceptar las verdades reveladas y a cumplir sus deberes para con Él.

A Yahvéh tu Dios temerás, a él le servirás, por su nombre jurarás (Dt. 6, 13).

El hijo honra a su padre, el siervo a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está mi honra? (Mal. 1, 6).

Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, sólo a él darás culto» (Mt. 4, 10).

…porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció…Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón… (ROM. 1, 21 y 24).

-Cada hombre tiene obligación grave de abrazar y practicar la religión revelada.

El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará (Mc. 16, 16).

Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hecho. 4, 11).

Ahora bien, sin la fe es imposible agradarle,… (Hebr. 11, 6).

Aclaración. Aquellos que voluntaria y libremente renuncian a creer y practicar la religión cristiana, son los que se condenarán.

-El Hombre debe tributar a Dios un culto interno y otro externo.

a) -El culto interno con actos de fe, esperanza y caridad.

-Con actos de fe.

Ahora bien, sin la fe es imposible agradarle, pues el que se acerca a Dios ha de creer que existe y que recompensa a los que le buscan (Hebr. 11, 6).

-Con actos de esperanza.

…los que por medio de él creéis en Dios, que ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios (1 Pe. 1, 21).

-Con actos de caridad.

Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente;…» (Lc. 10, 27).

b) -El culto externo.

También a Set le nació un hijo, al que puso por nombre Enós. Éste fue el primero en invocar el nombre de Yahvéh (Gén. 4, 26).

Respondió Dios a Moisés: «Yo estaré contigo y ésta será la señal de que yo te envío: Cuando hayas a sacado al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en este monte» (Ex. 3, 12).

Siguió Dios diciendo a Moisés: «…Este es mi nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación» (Ex. 3, 15).

Este es el ritual del holocausto, de la oblación, del sacrificio por el pecado, del sacrificio de reparación, del sacrificio de investidura y del sacrificio de comunión, que Yahvéh prescribió a Moisés en el monte Sinaí, el día en que mandó a los hijos de Israel que presentaran sus ofrendas a Yahvéh en el desierto del Sinaí (Lev. 7, 37).

-El hombre, cuando advertida y voluntariamente abandona la religión, queda sometido a las pasiones mas perversas, se expone a sufrir desastrosas calamidades y a sufrir el juicio justísimo de Dios.

…porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron estúpidos,… (ROM. 1, 21).

Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos;… (ROM. 1, 24).

Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente, los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido por su extravío (ROM. 1, 26).

Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entréguelos Dios a su mente réproba, para que hicieran lo que no conviene: llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño de malignidad, chismosos detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados, los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen (ROM. 1, 28-32).

…y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas (ROM. 2, 2).

-La sociedad civil, como sociedad, está obligada a profesar la religión verdadera.

Pues la nación y el reino que no se sometan a ti perecerán, esas naciones serán arruinadas por completo (Is. 60, 12).

Aclaración. Las palabras «sometan a ti» se refieren a Jerusalén, verdadera Iglesia de Cristo, según consta en todo el capítulo 60.

6. Posibilidad de la Revelación

-La Revelación es posible

-Dios habló a los hombres por los profetas y después por medio de su Hijo

-La Revelación primitiva tiene manifestaciones de ser de origen divino

-Tuvo a Dios por autor

-Es la misma que la Revelación cristiana

-La Revelación, que añade preceptos positivos a la Ley natural, es posible.

Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará» (Mc. 16, 15-16).

Aclaración. Además de la Ley natural, Cristo determinó que el Bautismo es necesario para la Salvación.

-Dios habló a los hombres en tiempos anteriores por medio de los profetas y en los últimos tiempos por medio de su Hijo.

…la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo (Jn. 1, 17).

De un manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo,… (Hebr. 1, 1).

-La Revelación primitiva tiene manifestaciones de ser de origen divino.

a) -Los dogmas.

-Existencia de un sólo Dios, fuerte, omnipotente, creador del cielo y de la tierra, gobernador de todas las cosas, legislador supremo, juez supremo.

-La creación del hombre a su imagen y semejanza, la espiritualidad y la libertad de su alma, el pecado del primer hombre que fue el principio de todo mal, expulsión del hombre del paraíso, la promesa del Redentor, la conservación de la libertad en el hombre después del pecado y el estado de la vida futura.

b) -Los preceptos de moral.

Además de los preceptos de la ley natural en los cuales constan los deberes del hombre para con Dios, prescribe los deberes del hombre para con el prójimo, fidelidad conyugal, no comer del árbol de la ciencia y dar a Dios el culto debido.

c) -Los deberes del culto a Dios.

También a Set le nació un hijo, al que puso de nombre Enós. Éste fue el primero en invocar el nombre de Yahvéh (Gén. 4, 26).

…el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación (Ex. 3, 15).

-La Revelación primitiva tuvo a Dios por autor.

Revelación primitiva es aquella que fue comunicada por Dios a los antiguos Patriarcas que vivieron desde Adán hasta Moisés y transmitida de padres a hijos por tradición oral.

De la tierra creó el Señor al hombre,…

Les formó boca, lengua, ojos,

oídos, y un corazón para pensar.

De saber e inteligencia los llenó,

les enseñó el bien y el mal.

Puso un ojo en sus corazones,

para mostrarles la grandeza de sus obras.

Por eso su santo nombre alabarán,

cantando la grandeza de sus obras.

Aún les añadió el saber,

la ley de vida dioles en herencia.

Alianza eterna estableció con ellos,

y sus juicios les enseñó.

Los ojos de ellos vieron la grandeza de su gloria,

la gloria de su voz oyeron sus oídos.

Y les dijo: «Guardaos de toda iniquidad»,

y a cada cual le dio órdenes respeto de su prójimo (Si. 17, 1 y 6-14).

Aclaración. Palabras alusivas a los progenitores del género humano, a los cuales Dios se les apareció, conversó con ellos, les dio sus consejos, les impuso sus preceptos, después de su pecado les prometió un Redentor. Dios hizo así su primera revelación a los progenitores de la humanidad.

-La Revelación primitiva es sustancialmente la misma que la Revelación cristiana.

Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado (Apoc. 13, 8).

Aclaración. Alude a la salvación de aquellos que, desde el principio del mundo, son justificados porque agradaron a Dios por la fidelidad tenida al Cristo prometido. La fidelidad la practicaron por medio de los sacrificios que prefiguraban la muerte de Cristo.

7. La Revelación de Moisés

-Tuvo a Dios por autor

-Moisés mostró argumentos muy sólidos de su misión divina

-Contiene dogmas que nunca se hubieran conocido sin la Revelación divina

-Toda la Revelación se consuma en Cristo Jesús

-La Revelación mosaica tuvo a Dios por autor.

La Revelación mosaica es manifestada por Dios a Moisés y contiene dogmas, toda la ley moral promulgada en el monte Sinaí, preceptos ceremoniales y preceptos judiciales.

a) -Dogmas.

-Los que fueron revelados a los Patriarcas,

-La unidad de Dios, naturaleza, providencia, eternidad, omnipresencia, justicia, misericordia, bondad y demás atributos.

-La fe y esperanza en el futuro Redentor.

-La libertad del hombre, la inmortalidad del alma y la vida futura en la cual los justos obtendrán su premio y los impíos su castigo.

b) -Preceptos morales.

-Son los que regulan los deberes del hombre para con Dios, para con el prójimo y para consigo mismo.

-Otros interiores prescriben o prohíben las tendencias del espíritu.

Unos y otros son ordenados para que el hombre ame a Dios sobre todas las cosas.

Amarás a Yahvéh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza (Dt. 6, 5).

c) -Preceptos ceremoniales.

Enseñan el culto a Dios, determinan los sacramentos, prescriben los ritos y las ceremonias, indican el tiempo, el lugar y las clases de sacrificios, especifican las fiestas que hay que celebrar e imponen la santificación del sábado.

d) -Preceptos judiciales.

Muestran la forma del régimen civil, determinan las relaciones del pueblo de Israel con los pueblos fronterizos, regulan las relaciones de los superiores con los inferiores, de los inferiores con los superiores y de los súbditos entre sí, y determinan todas aquellas cosas necesarias y útiles a la vida doméstica, política y civil.

Aclaración. Todas estas leyes son santísimas, de acuerdo con la recta razón y tienden a la utilidad del hombre, como se ve en los textos siguientes:

Y ¿Cuál es la gran nación cuyos preceptos y normas sean tan justos como toda esta Ley que hoy os doy? (Dt. 4, 8).

Así que, la Ley es santa, y santo el precepto, y justo y bueno (ROM. 7, 12).

-Moisés mostró argumentos muy sólidos de su misión divina.

a) -Aseguró solemnemente y muchas veces que él habló en nombre de Dios.

Estos son los mandamientos, lo preceptos y las normas que Yahvéh vuestro Dios ha mandado enseñaros que los pongáis en práctica en la tierra que vais a poseer,… (Dt. 6, 1).

b) -Todo el pueblo judío estaba convencido de que Dios hablaba por medio de Moisés.

Fue, pues, Moisés y convocó a los ancianos del pueblo y les expuso todas estas palabras que Yahvéh les había mandado. Todo el pueblo a una respondió diciendo: «Haremos todo cuanto a dicho Yahvéh». Y Moisés llevó a Yahvéh la respuesta del pueblo (Ex. 19, 7-8).

c) -Moisés realizó milagros espléndidos.

…Moisés a quien Yahvéh trataba cara a cara, ya sea por todas las señales y prodigios que Yahvéh le mandó realizar…ya por la mano tan fuerte y el gran terror que empleó Moisés a los ojos de todo Israel (Dt. 34, 10-12).

d) -Fue profeta.

No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés,… (Dt. 34, 10 ).

e) -Confirmó su misma misión divina.

Moisés dijo: «En esto conoceréis que Yahvéh me ha enviado para hacer todas estas obras, y que no es ocurrencia mía…» (Núm. 16, 28).

-La Revelación de Moisés contiene dogmas que nunca se hubiera podido conocer sin la divina Revelación.

Entre otros, la resurrección de los muertos, la retribución de los justos en el cielo, y las penas de los condenados en el infierno.

a) -La resurrección de los muertos.

Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno (Dan. 12, 2).

b) -La retribución de los justos en el cielo.

Dijo Yahvéh: «No temas, Abram. Yo soy para ti un escudo. Tu premio será muy grande» (Gén. 15, 1).

c) -Las penas de los condenados en el infierno.

«Lo mismo nosotros: apenas nacidos, dejamos de existir (en la tierra), y no podemos mostrar vestigio alguno de virtud; nos consumimos en nuestra maldad» (Sab. 5, 13).

-Toda la Revelación de Dios se consuma en Cristo Jesús.

Pues todas las promesas hechas por Dios ha tenido su sí en él; y por eso decimos por él «Amén» a la gloria de Dios (2 Cor. 1, 20).

Hasta el día de hoy, siempre que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. Cuando se hayan convertido al Señor, entonces caerá el velo (2 Cor. 3, 15-16).

Pues el mismo Dios que dijo: «Del seno de las tinieblas brille la luz», ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo (2 Cor. 4, 6).

8. La existencia de Dios

-El hombre puede conocerla

-Se puede demostrar por la razón natural

-Dios manifiesta su grandeza en las perfecciones de sus criaturas

-El hombre puede conocer la existencia de Dios en el estado actual de naturaleza caída.

a) -A través de la naturaleza.

Si, vanos por naturaleza todos los hombres que ignoraron a Dios y no fueron capaces de conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice;… (Sab. 13, 1).

…de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor (Sab. 13, 5).

…si llegaron a adquirir tanta ciencia que les capacitó para indagar el universo, ¿cómo no llegaron primero a descubrir a su Señor? (Sab. 13, 89).

Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;… (ROM. 1, 20).

b) -A través de la conciencia.

En efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley; como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón atestiguándolo su conciencia,… (ROM. 2, 14-15).

c) -A través de la historia.

…os predicamos que abandonéis estas cosas vanas y os volváis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay, y que en las generaciones pasadas permitió que todas las naciones siguieran sus propios caminos; si bien no dejó de dar testimonio de sí mismo, derramando bienes, enviándoos desde el cielo lluvias y estaciones fructíferas, llenando vuestros corazones de sustento y alegría (Hecho. 14, 15-17).

Él creó, de un sólo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a Dios, para ver si a tientas le buscaban y le hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros (Hecho. 17, 26-27).

-La existencia de Dios se puede demostrar por la razón natural solamente, sin la ayuda de la Revelación.

Pero interroga a las bestias para que te instruyan, a las aves del cielo para que informen. Te instruirán los reptiles de la tierra, te enseñarán los peces del mar. Pues entre todos ellos ¿quién ignora que la mano de Dios ha hecho esto? (Job 12, 7-9).

Sí, vanos por naturaleza todos los hombres que ignoraron a Dios y no fueron capaces de conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del mundo (Sab. 13, 1).

…pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor (Sab. 13, 5).

-Dios se manifiesta en la grandeza y en las perfecciones de las cosas creadas.

¿Dónde estabas tú cuando fundaba yo la tierra?

Indícalo, si sabes la verdad.

¿Quién fijó sus medidas? ¿Lo sabrías?

¿Quién tiró el cordel sobre ella?

¿Sobre qué se afirmaron sus bases?

¿Quién asentó su piedra angular,

entre el clamor a coro de las estrellas del alba

y las aclamaciones de todos los Hijos de Dios?

¿Quién encerró el mar con doble puerta,

cuando el seno materno salía borbotando,

cuando le puso una nube por vestido

y del nubarrón hice sus pañales;

cuando le tracé sus linderos

y coloqué puertas y cerrojos? (Job, 38, 5-10).

9. Posibilidad de la Revelación sobrenatural

-La Revelación de Dios es posible

-La de sus misterios también

-La Religión fue revelada al hombre por Dios desde un principio

-El objeto de la Revelación es Dios

-Dios dispuso revelarse a sí mismo.

-Dios revela las verdades de la fe explícita e implícitamente

-No habrá más revelaciones públicas

-La Revelación sobrenatural es posible.

Revelación sobrenatural es la manifestación de los misterios de Dios a los hombres.

…tomando Jesús la palabra dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y prudentes, y se las has revelado a pequeños (Mt. 11, 25).

Así, ya no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la Revelación de nuestro Señor Jesucristo (1 Cor. 1, 7).

…sino que hablamos de una sabiduría de Dios misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los príncipes de este mundo,… (1 Cor. 2, 7-8).

De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres, por medio de los Profetas; en estos últimos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo,… (Hebr. 1, 1-2).

-La Revelación de los misterios es posible.

Misterio, en general, es cualquier verdad oculta.

Misterio en Teología es una verdad que excede de tal grado el entendimiento creado, que la razón ni lo puede descubrir por sus propias fuerzas, ni, después de revelado, lo puede entender.

Jesús dijo: «Yo te bendigo, Padre, ….porque has ocultado estas cosas a sabios y prudentes, y se las has revelado a pequeños (Mt. 11, 25).

…revelación de un misterio mantenido en secreto durante siglos eternos, pero manifestado al presente, por las Escrituras que lo predicen, por disposición del Dios eterno, dado a conocer a todos los gentiles para obediencia de la fe,… (ROM. 16, 25-26).

…sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida de todos los príncipes de este mundo,… (1 Cor. 2, 7-9).

…para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora manifestada a los Principados y a las Potestades en los cielos, mediante la Iglesia,… (Ef. 3, 10).

Les fue revelado que no administraban en beneficio propio sino en favor vuestro este mensaje que ahora os anuncian quienes os predican el Evangelio, en el Espíritu Santo… (1 Pe. 1, 12).

-La Religión fue revelada al hombre por Dios desde un principio.

De la tierra creó el Señor al hombre,

y de nuevo le hizo volver a ella (Si. 17, 1),

Les formó boca, lengua, ojos,

oídos, y un corazón para pensar.

De saber e inteligencia los llenó,

les enseñó el bien y el mal.

Puso un ojo en sus corazones,

para mostrarles la grandeza de sus obras.

Por eso su santo nombre alabarán,

cantando la grandeza de sus obras.

Aún les añadió el saber,

la ley de vida dioles en herencia.

Alianza eterna estableció con ellos,

y sus juicios les enseñó.

Los ojos de ellos vieron la grandeza de su gloria,

la gloria de su voz oyeron sus oídos.

Y les dijo: «Guardaos de toda iniquidad»,

y a cada cual le dio órdenes respecto de su prójimo (Si. 17, 6-14).

-El objeto de la Revelación divina es Dios mismo.

En el principio la Palabra existía y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios (Jn. 1, 1).

El Padre y yo somos una sola cosa (Jn. 10, 30).

Aclaración. Por la identidad que existe entre el Padre y el Hijo, es decir, entre Dios y su Palabra.

-Dios dispuso revelarse a sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad.

…Misterio mantenido en secreto durante siglos eternos, pero manifestado al presente, por las Escrituras que lo predicen por disposición del Dios eternos, dado a conocer a los gentiles para obediencia de la fe, a Dios, el único sabio,… (ROM. 16, 25-27).

…dándonos a conocer el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en él su propuso de antemano… (Ef. 1, 9).

-Dios revela las verdades de la fe de dos modos: explícita e implícitamente.

a) -Explícitamente, si la verdad se deduce claramente de las palabras que expresan la verdad revelada.

Y la Palabra se hizo carne,… (Jn. 1 14).

b) -Implícitamente, si la verdad no se deduce claramente de las palabras que revelan.

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje;… (Gén. 3, 15).

Aclaración. La primera expresa que «El Verbo de Dios se hizo hombre» y la segunda que «La Virgen María fue concebida sin pecado original.

-No habrá más Revelaciones públicas antes de la manifestación gloriosa de Jesucristo.

…que conserves el mandato sin tacha ni culpa hasta la Manifestación de Nuestro Señor Jesucristo, Manifestación que a su debido tiempo hará ostensible el Bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes y el Señor de los Señores,… (1 Tim. 6, 14-15).

…aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo;… (Tit. 2, 13).

10. Necesidad de la Revelación divina

-Es necesario para conocer la Ley natural

-Con certeza firme y sin error

-No es necesaria para conocer las verdades naturales

-La Revelación divina es necesaria al hombre para que pueda conocer toda la Ley natural sin mezcla de error.

…porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible,… (ROM. 1, 21-23).

Aclaración. Es claro que muchos filósofos yerran en la interpretación de la ley natural, cuando les falta la luz de la revelación.

-La Revelación sobrenatural es necesaria al hombre en el estado actual de su naturaleza humana, para que pueda conocerla con certeza firme y sin ningún error.

…porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron estúpidos,… (ROM. 1, 21).

Aclaración. El conocimiento de Dios, sin su Revelación, puede llevar a los hombres a los más desviados errores.

-La Revelación sobrenatural no es necesaria al hombre para conocer las verdades naturales aunque sean referentes a la religión.

Sí, vanos por naturaleza todos los hombres que ignoraron a Dios y no fueron capaces de conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del mundo (Sab. 13, 1-2).

11. Obligación de abrazar la Revelación verdadera

-El hombre tiene obligaciones de abrazarla

-Hay que prestarle obediencia de fe

-El hombre tiene obligación de abrazar la verdadera Revelación.

…el que no crea, se condenará (Mc. 16, 16).

Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hecho. 4, 12).

Ahora bien, sin la fe es imposible agradarle,… (Hebr. 11, 6).

Aclaración. Es manifiesta la obligación de aceptar la Revelación sobrenatural.

-A la Revelación de Dios hay que prestar obediencia de fe.

…Jesucristo Señor nuestro, por quien recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre, entre todos los gentiles,… (ROM. 1, 5).

…vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados, y liberados del pecado, os habéis hecho esclavos de la justicia (ROM. 6, 17).

Deshacemos sofismas y toda altanería que se subleva contra el conocimiento de Dios y reducimos a cautiverio todo entendimiento para obediencia de Cristo (2 Cor. 10, 5).

Liturgia católica

Artículo principal: Liturgia católica.

La liturgia católica son las prácticas católicas asociadas a la tradición y a las enseñanzas bíblicas.

Teología moral

Artículo principal: Teología moral.

La teología moral es la comprensión científica y la exposición sistemática de cuanto concierne a la vida de los fieles en Cristo dentro de la comunidad eclesial bajo la guía autorizada de los obispos.[1]

Doctrina

Artículo principal: Doctrina de la Iglesia Católica.

La doctrina son las verdades que fueron siendo reveladas y desarrolladas a través de los siglos.

Grandes teólogos[editar]

Referencias

  1. E. COLOM- A. RODRÍGUEZ LUÑO, Scelti in Cristo per essere santi, Edizioni Università della Santa Croce, Roma 2003, 3a edición, ISBN 88-8333-086-2, pág. 24.

Alegoría de la teología (detalle de la cara sur del pedestal de la estatua de Carlos IV de Luxemburgo; Plaza Křižovnické, enPraga, República Checa).

La teología (del griego: θεος theos ‘Dios’ y λογος logos: ‘estudio, razonamiento’, significando ‘el estudio de Dios’ y, por ende, el estudio de las cosas o hechos relacionados con Dios) es el estudio y conjunto de conocimientos acerca de ladivinidad.
Este término fue usado por primera vez por Platón en La República para referirse a la comprensión de la naturaleza divina por medio de la razón, en oposición a la comprensión literaria propia de sus poetas coetáneos. [cita requerida] Más tarde, Aristóteles empleó el término en numerosas ocasiones con dos significados:

  • Teología al principio como denominación del pensamiento mitológico inmediatamente previo a la Filosofía, en un sentido peyorativo, y sobre todo usado para llamar teólogosa los pensadores antiguos no-filósofos (como Hesíodo y Ferécides de Siros).[cita requerida]
  • Teología como la rama fundamental y más importante de la Filosofía, también llamadafilosofía primera o estudio de los primeros principios, más tarde llamada Metafísica por sus seguidores y que para distinguirla del estudio del ser creado por Dios, nace la filosofía teológica que se la denomina también teodicea o teología filosófica. (véaseTeodicea).

San Agustín tomó el concepto teología natural (theologia naturalis) de la gran obra «Antiquitates rerum divinatum», de Marco Terencio Varrón, como única teología verdadera de entre las tres presentadas por Varrón: la mítica, la política y la natural.[cita requerida]Sobre ésta, situó la teología sobrenatural (theologia supernaturalis), basada en los datos de la revelación y por tanto considerada superior. [cita requerida] La teología sobrenatural, situada fuera del campo de acción de la Filosofía, no estaba por debajo, sino por encima de ésta, y la consideraba su sierva, que la ayudaría en la comprensión de Dios.[cita requerida]
Teodicea es un término empleado actualmente como sinónimo de teología natural. Fue creado en el s. XVIII por Leibniz como título de una de sus obras: «Ensayo de Teodicea. Acerca de la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal», si bien Leibniz se refería con teodicea a cualquier investigación cuyo fin fuera explicar la existencia del mal y justificar la bondad de Dios.[1]

Apología cristiana

Artículo principal: Apología cristiana.

La apología cristiana es el área de la teología que se especializa en usar argumentos racionales para defender y difundir el Cristianismo. Fue una idea fuertemente influenciada por el helenismo.

Teología católica

Artículo principal: Teología católica.

El término teología, por tanto, no es inicialmente de origen cristiano. Sólo a través de un proceso progresivo se impone tanto en Oriente como en Occidente el uso cristiano del término «teología». Para Clemente de Alejandría, indica el «conocimiento de las cosas divinas». Para Orígenes expresa la «verdadera doctrina sobre Dios y sobre Jesucristo como Salvador». Corresponde a Eusebio el privilegio de haber aplicado por primera vez el atributotheologos a Juan Evangelista, ya que en su evangelio escribió una «eminente doctrina sobre Dios». A partir de él, la Iglesia Católica afirma que la teología indica la verdadera doctrina, la cristiana, en oposición a la falsa doctrina que enseñaban los paganos y los herejes.[cita requerida]
El término teología es una palabra compuesta que, en su significado literal, puede indicar un hablar de Dios, o bien un discurso sobre Dios. Si en términos generales la teología es una reflexión sobre Dios (y en este sentido existe también una teología filosófica), en el sentido más corriente de la Iglesia Católica es una reflexión que intenta conocer y comprender la fe a partir de la razón. Así pues, la teología católica presupone la fe como fundamento experiencial e intenta en ella y a través de ella el conocimiento y la comprensión de la fe. En otras palabras, es una actividad intelectual, metódica y crítica que presupone la adhesión a la fe católica. Para indicarla sintéticamente, se resume a menudo a la fórmula de San Anselmo: “Fides quaerens intellectum”: “La fe busca entender” (la teología es la voluntad de la fe de comprender).[2]

La constitución del saber teológico católico

En la constitución del saber teológico católico pueden indicarse su objeto, sus fuentes y su lugar. El «objeto» de la teología es Dios —de manera directa—, y el mundo y el hombre a la luz de Dios. Las «fuentes del conocimiento teológico» y sus criterios de verdad son la razónhumana y la revelación divina, de manera privilegiada. El «lugar» de la teología es la Iglesiacomo comunidad de fe y de cristianismo.
De aquí deriva que la Iglesia tiene que poder establecer de forma autorizada criterios para la reflexión teológica. Según la Iglesia católica, la investigación y el trabajo teológico se inscriben dentro de un saber racional, cuyo objeto es dado por la «revelación» —es decir, la Palabra de Dios— transmitida e interpretada por la Iglesia bajo la autoridad del Magisterio —ya que es imposible evitar la mediación de la Iglesia—, y acogida por la fe (importancia del asentimiento de la comunidad). La teología en algunos casos llegó a un alto nivel de especulación y elaboración. Este saber racional ha sido considerado ciencia por los teólogos y por no-teólogos en el pasado medieval y en épocas contemporáneas,[3] aunque para otros del pasado o contemporáneos no es una ciencia. En gran medida, esto se explica porque el concepto de ciencia ha variado y aún en diferentes épocas no es homogéneo.
La Teología se pregunta acerca de la naturaleza, las propiedades y la esencia de Dios usando como fuente la Revelación y como método la lógica trinitaria. En este sentido la Teología es en su mayor parte cristiana, aunque también las religiones no cristianas tienen una respetable tradición teológica, pero basada en otros principios.
Las Iglesias cristianas y su Teología se fundan sobre dos misterios aceptados por todas: el misterio trinitario y el misterio cristológico.
El misterio trinitario es la doctrina que explica la existencia de un solo Dios en tres personas diferentes e identificables: Padre, Hijo y Espíritu Santo; La teoría del tres en uno.”La pluralidad en una unidad”.
El misterio cristológico es la entera vida de Jesucristo, -la segunda Persona o el Hijo-: Su nacimiento, pasión, muerte y resurrección, por la que reconcilia a los hombres con Dios Padre. El misterio radica en la imposibilidad de entender cómo coinciden en la misma Persona dos naturalezas, la Divina, infinita y eterna, con la humana, finita y mortal, de manera que se dé por ejemplo la paradoja de que la misma Persona de Jesús, del viernes de crucifixión al domingo de resurrección, haya estado muerta como hombre y al mismo tiempo viva como Dios junto al Padre y al Espíritu Santo. Es el misterio de que sea, a partir de su nacimiento histórico, verdadero Dios y verdadero hombre.
Además, la teología se dedica también al estudio de otras cuestiones:
Eclesiología: sobre el papel de la Iglesia misma dentro del plan de la salvación divina.
Escatología: trata sobre el destino último de la Iglesia, así como de las realidades últimas de cada persona como de la humanidad en general.
En el medioevo surgieron múltiples cismas en torno a la naturaleza de Cristo y en referencia a la virginidad de María (Mariología). Con respecto a ésta última, la controversia en parte giraba en que en Mateo 1:23 el ángel anuncia el nacimiento en condición virginal, mientras que Isaías en su profecía alude a una almah que en hebreo significa niña o jovencita, pero no a una bethulah que significa virgen. Éste es un pequeño ejemplo de las dificultades de la teología, al tener que encontrar la no contradicción entre los argumentos filológicos y filosóficos, y las afirmaciones dogmáticas del Magisterio de la Iglesia católica, sostenidas por ser «asistidas por el Espíritu Santo».

Evolución histórica de la Teología católica

El primer milenio está caracterizado por la unidad entre el saber teológico y el ministerio pastoral de los obispos. Los teólogos son los grandes doctores de la Iglesia. Y éstos, con algunas excepciones, son obispos. El magisterio del obispo se desarrollaba siendo teólogo y viceversa; poniendo de manifiesto la unidad y la complementariedad de las dos funciones. La teología era considerada como comentario y esfuerzo de penetración en la Palabra de Dios para poderla vivir concretamente.
En Occidente, es sobre todo Agustín el que mantiene con vigor el sentido religioso de teología: se comprende la teología como el esfuerzo por penetrar cada vez más en la inteligencia de la Escritura y de la Palabra de Dios. Anselmo de Aosta avanza en la comprensión de la teología y crea el principio básico de la teología: quaero intelligere ut credam, sed credo ut intelligam (busco entender para creer, pero creo para poder entender).
La aparición de las primeras universidades en el siglo XII y el comienzo de la distinción en los estudios escolásticos llevará a la teología a convertirse en cuestionamientos y sentencias sobre la fe. Se convierte así en una forma de conocimiento racional del «dato revelado». Lo que la fe acoge como don, la teología lo explica utilizando las leyes de la comprensión racional. Los teólogos se identifican con los grandes maestros de las universidades y las órdenes monásticas se convierten en la cuna privilegiada para su formación. La identificación entre obispo y teólogo es ya sólo una excepción. La doctrina crece en la comprensión gracias a la ayuda de la razón, pero, sin embargo, comienza la primera gran división entre las escuelas teológicas, es decir entre modos distintos de comprender y explicar la misma fe.
Se percibe una acepción particular de la palabra «teólogo» a partir del siglo XIX. La teología, comprendida casi exclusivamente como justificación de la doctrina del Magisterio, identifica al teólogo como a aquel que apoya esta doctrina (del Magisterio) tanto a la luz de los principios teóricos de la filosofía como en el plano de la investigación histórica. De todas formas, su función se ve reducida a la de comentador.
El Concilio Vaticano II (1962-1965) ha promovido una teología más animada por la Escritura (DV 24) y más en contacto con la vida eclesial. Así pues, la teología sigue estando anclada en la revelación como fundamento suyo y a la fe como su inteligencia crítica, para que la vida de fe del creyente pueda ser motivada y significativa.

Nueva Teología católica en el siglo XX

La teología católica del s. XX nace herida por la crisis modernista. Una larga trayectoria de teología escolástica como única opción oficial para el pensamiento teológico, con la sanción positiva de la encíclia “Aeternis Patris” de León XIII, dejaba pocas posibilidades a un desarrollo teológico alternativo. Pero la brecha abierta filosóficamente por Maurice Blondel y los conatos de una teología más positiva en la Escuela de Tubinga, darán sus frutos. “Nouvelle Théologie” se le llamará a las propuestas teológicas de Jean Yves Congar, Henri de Lubac y tantos otros que romperán, no sin sacrificios, la soledad metodológica en teología de la escolástica barroca. Ha sido extraordinariamente influida por el filósofoAlthusser, quien en su reinterpretación de Marx, establece que el totalitarismo no es una condición sine qua non del marxismo, y que lo verdaderamente relevante es la transformación social y la lucha contra las injusticias. A partir de aquí algunos teólogos plantearon que se podría ser marxista y sostener la idea de Dios, pero otros teólogos no aceptaron este planteamiento, y dos documentos firmados por el cardenal Ratzinger y aprobados por Juan Pablo II condenaron un uso indebido del marxismo en teología. Ahora bien, debido al desprestigio del marxismo, en sus aplicaciones históricas, dejará de ser utilizado como término en la teología. Incluso sus derivaciones como la teología de la liberación dejarán de ser usadas en el lenguaje pastoral.
Pero se mantienen las tesis de Marx en el sentido de que toda apelación a un más allá es alienante, y que toda la atención debe ser encaminada a este mundo. Ello lleva implícito la relectura de las otras dos grandes virtudes: Fe y Caridad, en clave temporal de redención humana.

Tarea atribuida al teólogo católico

Se puede pensar en el teólogo católico como en aquel que, por vocación, se entrega al estudio de un acontecimiento que hunde sus raíces en el pasado, pero como hijo de su tiempo, cargado de las provocaciones y tensiones del presente, teniendo que producir instrumentos para que ese acontecimiento sea comprensible y significativo también para el día de hoy. Como creyente, se ve llevado en su investigación por la certeza de la fe, pero está sujeto a las reglas del saber crítico. [cita requerida]
El teólogo es ante todo un creyente. [cita requerida] Su investigación está ya puesta en el horizonte de la revelación, que no es de suyo objeto demostrativo de su trabajo teológico. Él acepta esta verdad tal como se la ha transmitido la tradición eclesial. Esto es lo que constituye el objeto de su fe. El teólogo, por tanto, no duda de los fundamentos de su saber teológico ni establece ideas nuevas. Su trabajo no es el de producir la verdad, sino el de buscar la inteligibilidad de aquella verdad que él acepta y que sabe que es tal por la fe. Su tarea será la de inventar lenguajes y formas de comunicación que permitan reconocer cómo el acontecimiento histórico Jesús de Nazaret es de forma definitiva e insuperable la revelación del amor trinitario de Dios. Esta verdad es la que tiene que destacar con toda su plenitud de sentido. [cita requerida]
La Palabra de Dios, objeto de estudio del teólogo, le viene en la Iglesia y a través de la Iglesia. La comprensión de esta Palabra, eclesialmente mediada desde su origen, se orienta primariamente a la comunidad creyente, para que sepa dar razón de su fe (1 Pe 3,15). En este horizonte es donde se pone otra característica del teólogo: la eclesialidad, es decir vivir, pensar y sentir como parte de la Iglesia. [cita requerida]
El ministerio del teólogo se hace más visible cuando, en virtud de su competencia, fruto de la investigación y del estudio personal, enseña a los demás. Pero al ser un ministerio en la Iglesia y de la Iglesia, que la relaciona de una manera totalmente peculiar con la revelación, la enseñanza del teólogo nunca se le da a título personal. En cuanto teólogo, es siempre una persona «pública», ya que expresa la inteligencia de la fe eclesial. El teólogo es «responsable» de su ministerio y, por consiguiente, el teólogo tendrá que tender, como objetivo permanente, a pasar constantemente de la búsqueda de la «inteligencia» a la conquista de la «sabiduría». [cita requerida]

Teología protestante

Artículos principales: Teología liberal y Teología dialéctica.

A partir de Lutero inició un nuevo recorrido teológico, separado e independiente respecto de la teología tradicional católica. Surge así la teología protestante, que difiere de la católica en cuestiones doctrinales que son consideradas fundamentales:

  • La Biblia es considerada como la Palabra de Dios, de manera que es infalible y el texto más importante de todos los libros del mundo. No existen documentos diferentes a la Biblia que sean aceptados como infalibles.
  • No se acepta adoración a ninguna clase de imagen ni a persona humana alguna. Por lo tanto, no se acepta la postración frente a imagen alguna.
  • No se reconoce como intercesora a la Virgen María ante Dios.

Cabe destacar que, dentro de la Teología protestante se destaca por 5 puntos que resumen la Teología o creencias:

  • Sola Fide
  • Sola Gratia
  • Sola Scriptura
  • Solus Christus
  • Soli Deo Gloria

Lo cual significa que la Salvación es por la “Sola Fe” (Sola Fide), por la Sola Gracia de Dios (Sola Gratia), por la Única Obra intercesora de Cristo (Solus Christus), dando así la Gloria Solamente a Dios (Soli Deo Gloria) pues el hombre no tiene parte en la salvación. Asimismo también se enfatiza la suficiencia de la Palabra de Dios expresada en la Biblia, con el fin de conocer al Dios verdadero al Revelarse éste hacia los hombres (Sola Scriptura).

Teología ortodoxa oriental

The “Hospitality of Abraham” by Andrei Rublev: The three angels represent the three persons of God.

La teología ortodoxa oriental se caracteriza por su trinitarismo monoteista, la creencia en la encarnación delLogos (hijo de Dios), un equilibrio entre la teología catafática y apofática, una hermenéutica definida de la tradición sagrada, una eclesiología concreta, y una soteriología terapéutica.
Los cristianos ortodoxos creen en un único Dios que es a la vez uno y trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo), aunque apunta que se trata de “una esencia indivisible” presente en los tres. La sagrada trinidad está formada por tres personas distinguibles y distintas (hipóstasis), que comparten una esencia divina (ousia) no creada, inmaterial y eterna. El padre es la fuente eterna de divinidad, de la que el hijo la obtuvo y también del padre la obtuvo el espíritu santo. La ousia de Dios es algo que está más allá de la comprensión humana y no puede ser definida ni tratada por el entendimiento humano.[4]

Teología islámica

Artículos principales: Teología islámica y Kalam.

Kalam (علم الكلم) es una de las ciencias religiosas del Islam. En árabe, la palabra significa “discusión” y se refiere a la tradición islámica de buscar principios teológicos por medio de la dialéctica. Un estudioso del Kalam es llamado mutakallam. [cita requerida]

Véase también

Referencias

  1. Lacueva, Francisco; Ropero, Alfonso (2008), «Teodicea», Diccionario teológico ilustrado (2 edición), Barcelona: Clie, p. 567, ISBN 9788482672373,http://books.google.com.uy/books?id=Dsqua0AmYMIC&lpg=PA567&dq=Leibniz%20teodicea%20%22teolog%C3%ADa%20natural%22&hl=es&pg=PA567#v=onepage&q=Leibniz%20teodicea%20%22teolog%C3%ADa%20natural%22&f=false, consultado el 24 de octubre .
  2. Véase La relación entre fe y razón en San Anselmo.
  3. Elisabeth Reinhardt, “La configuración de la ciencia teológica, de Hugo de San Víctora Tomás de Aquino“, en Por las rutas medievales del saber, EUNSA, Pamplona, 2007, ISBN:978-8431324650, p. 61, nota 37: “La discusión sobre el carácter especulativo o práctico de la ciencia teológica recorre todo el Bajo Medioevo, llegando a la segunda escolástica. La costumbre, por ejemplo en la Universidad de Salamanca de finales del siglo XV, era contraponer a Aquino con Buenaventura en esta cuestión disputada”. Cf.Tomás de Aquino, Suma de Teología, Iª, q. 1, a. 2. Son de la misma consideración, entre otros contemporáneos, Yves Congar o Benjamín Monroy: cf. “La Teología: ciencia y sabiduría”, Espíritu y vida, septiembre 2007.
  4. Lossky, V.. The Mystical Theology of the Eastern Orthodox Church.

Bibliografía

Enlaces externos

EL CREDO ES BIBLICO:

EL CREDO ES BIBLICO:

  • CREO EN DIOS. “Nuestro Dios es el único Señor” (Deuteronomio 6,4;Mc 12,29)
  • PADRE TODO PODEROSO. “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios” (Lucas 18,27).
  • CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA. “En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra”(Génesis 1,1).
  • CREO EN JESUCRISTO. “El es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es” (Hebreos 1,3).
    SU UNICO HIJO. “Pues Dios amo tanto al mundo, que dio a su Hijo Unico, para que todo aquel que crea en él no muera, sino que tenga vida eterna” (Juan 3,16).
  • NUESTRO SEÑOR. “Dios lo ha hecho Señor y Mesías” (Hechos 2,36).
  • QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL ESPIRITU SANTO. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo descansará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios” (Lucas 1,35).
  • NACIO DE SANTA MARIA VIRGEN. “Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: ‘la Virgen quedará encinta y tendrá un hijo, al que pondrá por nombre Emmanuel’ (que significa “Dios con nosotros”)” (Mateo 1,22-23).
  • PADECIO BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO. “Pilato tomó entonces a Jesús y mandó azotarlo. Los soldados trenzaron una corona de espinas, la pusieron en la cabeza de Jesús, y lo vistieron con una capa de color rojo oscuro” (Juan 19,1-2).
  • FUE CRUCIFICADO. “Jesús salió llevando su cruz, para ir al llamado ‘lugar de la Calavera’ (o que en hebreo se llama Gólgota). Allí lo Crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado. Pilato mandó poner sobre la cruz un letrero, que decía: ‘Jesús de Nazaret, Rey de los judíos” (Juan 19,17-19).
  • MUERTO Y SEPULTADO. “Jesús gritó con fuerza y dijo: -¡Padre en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió (Lucas 23,46). Después de bajarlo de la cruz, lo envolvieron en una sábana de lino y lo pusieron en un sepulcro abierto en una peña, donde todavía no habían sepultado a nadie (Lucas 23,53).
  • DESCENDIO A LOS INFIERNOS. “Como hombre, murió; pero como ser espiritual que era, volvió a la vida. Y como ser espiritual, fue y predicó a los espíritus que estaban presos” (1Pedro 3,18-19).
  • AL TERCER DIA RESUCITO DE ENTRE LOS MUERTOS. “Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras, que lo sepultaron y que resucitó al tercer día” (1Corintios 15, 3-4).
  • SUBIO A LOS CIELOS, Y ESTA SENTADO A LA DERECHA DE DIOS, PADRE TODO PODEROSO. “El Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios” (Marcos 16,19).
  • DESDE ALLI HA DE VENIR A JUZGAR A VIVOS Y MUERTOS. “El nos envió a anunciarle al pueblo que Dios lo ha puesto como juez de los vivos y de los muertos” (Hechos 10,42).
  • CREO EN EL ESPIRITU SANTO. “Porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado” (Romanos 5,5).
  • CREO EN LA IGLESIA QUE ES UNA. “Para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado”.(Jn 17,21; Jn 10,14; Ef 4,4-5)
  • ES SANTA. “La fe confiesa que la Iglesia… no puede dejar de ser santa(Ef 1,1). En efecto, Cristo, el Hijo de Dios, a quien con el Padre y con el Espíritu se proclama ‘el solo santo’, amó a su Iglesia como a su esposa(Ef 5,25). Él se entregó por ella para santificarla, la unió a sí mismo como su propio cuerpo y la llenó del don del Espíritu Santo para gloria de Dios” (Ef 5,26-27). La Iglesia es, pues, “el Pueblo santo de Dios” (1 Pe 2,9), y sus miembros son llamados “santos” (Hch 9, 13; 1 Co 6, 1; 16, 1).
  • ES CATOLICA. “Y yo te digo que tu eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla” (Mateo 16,18). Posee la plenitud que Cristo le da(Ef 1,22-23).Es católica porque ha sido enviada por Cristo en misión a la totalidad del género humano (cf Mt 28, 19)
  • ES APOSTOLICA El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo está la elección de los Doce con Pedro como su Cabeza (cf. Mc 3, 14-15); puesto que representan a las doce tribus de Israel (cf. Mt 19, 28; Lc 22, 30), ellos son los cimientos de la nueva Jerusalén (cf. Ap 21, 12-14). Los Doce (cf. Mc6, 7) y los otros discípulos (cf. Lc 10,1-2) participan en la misión de Cristo, en su poder, y también en su suerte (cf. Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos actos, Cristo prepara y edifica su Iglesia.2 Tim 2,2
  • LA COMUNION DE LOS SANTOS. “Después de esto, miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que nadie podía contarlos” (Apocalipsis 7,9).
  • EL PERDON DE LOS PECADOS. “A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán perdonados” (Juan 20,23).
  • LA RESURRECCION DE LA CARNE. “Cristo dará nueva vida a sus cuerpos mortales” (Romanos 8,11).
  • Y LA VIDA ETERNA. “Allí no habrá noche, y los que allí vivan no necesitarán luz de lampara ni luz del sol, porque Dios el Señor les dará su luz, y ellos reinarán por todos los siglos” (Apocalipsis 22,5).
  • AMEN. “Así sea. ¡Ven, Señor Jesús!” (Apocalipsis 22,20).

Frases destacadas del Papa Francisco en sus 100 días de pontificado

Frases destacadas del Papa Francisco en sus 100 días de pontífice

Miércoles, 19 de Junio de 2013

 

El pontificado del Papa Francisco cumple mañana los primeros cien días y durante este tiempo, este sacerdote jesuita nacido en Argentina ha expresado parte de su doctrina y pensamiento.

Relación de frases destacadas que ha pronunciado:

  • 16 de marzo.- En su primer encuentro con los periodista aseguró “¡cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”.
  • 27 de marzo.- En su primera audiencia pública dijo que recoge el “testigo” de las manos de su antecesor, Benedicto XVI, y señaló que la Semana Santa significa “salir de nosotros mismos para ir a la periferia al encuentro de los más alejados, los olvidados y quienes necesitan comprensión, consuelo y ayuda”.
  • 3 de abril.- Destacó el importante papel de las mujeres para transmitir la fe, porque “son impulsadas por el amor y saben recibir este anuncio con fe: creen e inmediatamente lo transmiten, no se lo guardan para sí. La alegría de saber que Jesús está vivo, la esperanza que llena sus corazones no se puede contener. Esto debería suceder también en nuestra vida”.
  • 9 de abril.- En su encuentro con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó la contribución de la Iglesia Católica “en favor de la dignidad integral del ser humano”.
  • 10 de abril.- Durante una audiencia señaló: “Dios es nuestro papá, que nos ama aún cuando nos equivocamos”. Y una semana después, añadió: Jesús “es nuestro abogado defensor”.
  • 17 de abril.- Dijo que la Iglesia no puede hacer de “niñera” de los cristianos, que éstos tienen que descubrir la responsabilidad de lo que significa ser bautizados y tienen que anunciar el Evangelio con valentía, “incluso sin seguridad y entre persecuciones”.
  • 24 de abril.- Invitó a los jóvenes a “apostar por los grande ideales” y a “no tener miedo de soñar con cosas grandes”.
  • 1 de Mayo.- Denunció “la concepción economicista de la sociedad que busca el beneficio egoísta mas allá de los parámetros de la justicia social”
    “La dignidad no es la que da el poder, el dinero, la cultura, no. La dignidad nos la da el trabajo y un trabajo digno”, porque hay tantos “sistemas sociales, políticos y económicos que han hecho que ese trabajo signifique aprovecharse de la persona”, aseveró.
  • 5 de mayo.- Pidió “claridad y valentía” para combatir los abusos contra los niños.
    Ese mismo día, respecto a la situación en Siria dijo: “Que callen las armas. Frente a la continuación de la violencia y los atropellos renuevo con fuerza mi llamamiento a la paz en Siria”.
  • 12 de mayo.- Respecto al aborto pidió que se “garantice protección jurídica al embrión tutelando a todo ser humano desde el primer momento de su existencia”.
  • 5 de junio.- Dijo que el ser humano está en “peligro”, que en el mundo “no manda el hombre, sino el dinero”.
  • 12 de junio.- En el Día contra el Trabajo Infantil dijo “son millones, sobre todo niñas, los menores obligados a trabajar, principalmente en el trabajo doméstico, lo que comporta abusos y maltratos. Se trata de esclavitud y espero que la comunidad internacional tome más medidas para afrontar esta auténtica plaga”.
  • 16 de junio.- Con motivo de la cumbre del G-8 dijo que el dinero “debe servir y no gobernar”.
  • 17 de junio.- En su encuentro con el presidente venezolano, Maduro, el pontífice dijo “rece por mí… ¡Pero rece a favor, no en contra eh..”.

La Oración del “No sé”

Caminando con Jesús de la mano

persona-orando

La oración del “NO SÉ” un modo sencillo de rezar
Puedes ponerte en presencia de Dios y presentar tus no sé a Cristo, escuchando cómo Él te va respondiendo.
La oración es fácil y difícil a la vez. Es fácil porque es Dios el que toma la iniciativa y a nosotros nos toca responder. Es difícil porque nos gustaría “saber” muchas cosas en esta relación con Dios, pero con humildad tenemos que reconocer que no sabemos. Pero es precisamente en este “no saber” donde encontramos una gran riqueza si dejamos que Jesús nos hable…

Les presento una oración sencilla para poder rezar con humildad aprovechando nuestras debilidades.

1. Mi alma le dice a Jesús: no sé, y Jesús le contesta a mi alma…

Mi alma: no sé qué decir…

Jesús: es que no tienes que decir nada, tan sólo escucha.

Mi alma: no sé cómo comenzar…

Jesús: es que no hay que comenzar lo que inició desde…

Ver la entrada original 418 palabras más

SAN ANTONIO DE PADUA (I)

SAN ANTONIO DE PADUA (I)
De la Catequesis de S. S. Benedicto XVI
en la audiencia general del 10 de febrero de 2010

1-pelicula-Antonio-_El_iluminado_de_Dios

Hace dos semanas presenté la figura de san Francisco de Asís. Esta mañana quiero hablar de otro santo perteneciente a la primera generación de los Frailes Menores: san Antonio de Padua o, como también se le suele llamar, de Lisboa, refiriéndose a su ciudad natal. Se trata de uno de los santos más populares de toda la Iglesia católica, venerado no sólo en Padua, donde se erigió una basílica espléndida que recoge sus restos mortales, sino en todo el mundo. Los fieles estiman las imágenes y las estatuas que lo representan con el lirio, símbolo de su pureza, o con el Niño Jesús en brazos, recordando una milagrosa aparición mencionada por algunas fuentes literarias.

San Antonio contribuyó de modo significativo al desarrollo de la espiritualidad franciscana, con sus extraordinarias dotes de inteligencia, de equilibrio, de celo apostólico y, principalmente, de fervor místico.

Nació en Lisboa, en una familia noble, alrededor de 1195, y fue bautizado con el nombre de Fernando. Entró en los Canónigos que seguían la Regla monástica de san Agustín, primero en el monasterio de San Vicente en Lisboa y, sucesivamente, en el de la Santa Cruz en Coímbra, célebre centro cultural de Portugal. Se dedicó con interés y solicitud al estudio de la Biblia y de los Padres de la Iglesia, adquiriendo la ciencia teológica que utilizó en la actividad de enseñanza y de predicación. En Coímbra tuvo lugar el episodio que imprimió un viraje decisivo a su vida: allí, en 1220, se expusieron las reliquias de los primeros cinco misioneros franciscanos, que habían ido a Marruecos, donde habían sufrido el martirio. Su testimonio hizo nacer en el joven Fernando el deseo de imitarlos y de avanzar por el camino de la perfección cristiana: pidió dejar los Canónigos agustinos y hacerse Fraile Menor.

Su petición fue acogida y, tomando el nombre de Antonio, también él partió hacia Marruecos, pero la Providencia divina dispuso las cosas de otro modo. A consecuencia de una enfermedad, se vio obligado a regresar, pero fue a parar a Italia y, en 1221, participó en el famoso «Capítulo de las esteras» en Asís, donde se encontró con san Francisco. Luego vivió durante algún tiempo totalmente retirado en un convento de Forlí, en el norte de Italia, donde el Señor lo llamó a otra misión. Por circunstancias completamente casuales, fue invitado a predicar con ocasión de una ordenación sacerdotal, y demostró que estaba dotado de tanta ciencia y elocuencia, que los superiores lo destinaron a la predicación. Comenzó así, en Italia y en Francia, una actividad apostólica tan intensa y eficaz que indujo a volver a la Iglesia a no pocas personas que se habían alejado de ella. Asimismo, fue uno de los primeros maestros de teología de los Frailes Menores, si no incluso el primero. Comenzó su enseñanza en Bolonia, con la bendición de san Francisco, el cual, reconociendo las virtudes de Antonio, le envió una breve carta que comenzaba con estas palabras: «Me agrada que enseñes teología a los frailes». Antonio sentó las bases de la teología franciscana que, cultivada por otras insignes figuras de pensadores, alcanzaría su culmen con san Buenaventura de Bagnoregio y el beato Duns Escoto.

Elegido superior provincial de los Frailes Menores del norte de Italia, continuó el ministerio de la predicación, alternándolo con las funciones de gobierno. Cuando concluyó su cargo de provincial, se retiró cerca de Padua, donde ya había estado otras veces. Apenas un año después, el 13 de junio de 1231, murió a las puertas de la ciudad. Padua, que en vida lo había acogido con afecto y veneración, le tributó para siempre honor y devoción. El propio papa Gregorio IX, que después de haberlo escuchado predicar lo había definido «Arca del Testamento», lo canonizó apenas un año después de su muerte, en 1232, también a consecuencia de los milagros acontecidos por su intercesión.

En el último periodo de su vida, san Antonio puso por escrito dos ciclos de «Sermones», titulados respectivamente «Sermones dominicales» y «Sermones sobre los santos», destinados a los predicadores y a los profesores de los estudios teológicos de la Orden franciscana. En ellos comenta los textos de la Escritura presentados por la liturgia, utilizando la interpretación patrístico-medieval de los cuatro sentidos: el literal o histórico, el alegórico o cristológico, el tropológico o moral y el anagógico, que orienta hacia la vida eterna. Hoy se redescubre que estos sentidos son dimensiones del único sentido de la Sagrada Escritura y que la Sagrada Escritura se ha de interpretar buscando las cuatro dimensiones de su palabra. Estos sermones de san Antonio son textos teológico-homiléticos, que evocan la predicación viva, en la que san Antonio propone un verdadero itinerario de vida cristiana. La riqueza de enseñanzas espirituales contenida en los «Sermones» es tan grande, que el venerable Papa Pío XII, en 1946, proclamó a san Antonio Doctor de la Iglesia, atribuyéndole el título de «Doctor evangélico», porque en dichos escritos se pone de manifiesto la lozanía y la belleza del Evangelio; todavía hoy podemos leerlos con gran provecho espiritual.

“EL BLA-BLA DE LAS COSAS”

¿CUÁLES SON LAS CONDICIONES PARA COMULGAR?

“Cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, somos fortalecidos; cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, somos purificados”, así lo expresa un hermoso Prefacio de la Misa.
Para participar de tan grande privilegio, el cristiano debe observar cinco condiciones, de tal modo que su comunión genere una existencia más coherente.
1. PLENAMENTE INCORPORADO: debe estar plenamente incorporado a la Iglesia Católica, ya que hablamos de comunión, que es “común unión”, con Cristo y con los hermanos. Es el drama que afecta a los divorciados que se vuelven a casar. Se recomienda aquí para ellos, la Comunión espiritual, de grandes frutos para el alma.
2. ESTAR EN GRACIA: debe estar en la gracia de Dios, luchar constantemente contra el pecado y huir de las ocasiones próximas de pecado. La Iglesia recomienda, al menos una vez al año, acercarse al sacramento de la Reconciliación. No acercarse con conciencia de pecado grave.
3. ESPIRITU DE RECOGIMIENTO: al participar de la Misa es necesario respetar el ambiente, apagar el teléfono celular, atender para que niños no hagan mucho ruido. También llegar algunos minutos antes de empezar la celebración. Sería bastante útil leer en casa las lecturas del día, para entenderlas mejor.
4. OBSERVAR EL AYUNO: siempre se habla de una hora de ayuno antes de la comunión, para una participación consciente y una decorosa comunión. Toca también el aspecto de bebida y de ciertas diversiones.

5. ACTITUD CORPORAL: todo el cuerpo participa, sea cuando uno está parado, sentado o arrodillado. El silencio atento también es modo de participar. Participamos con las aclamaciones, los cantos y saludos. No se debe hacer gestos desubicados, que distraen a todos, como mascar chicle, ni tampoco usar ropas no apropiadas para el lugar.
Estos cuidados expresan un amor al Cuerpo de Cristo, es un ejemplo para los otros fieles y da un especial placer en tomar parte de cada Santa Misa, ya que esta, cuando es debidamente respetada, fortalece nuestro espíritu, purifica nuestras emociones y origina una visión optimista de la vida.

La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 2/4

L
Muchos hoy afirman que en el Concilio de Nicea, año 325, Constantino paganizó la Iglesia creando así la Iglesia Católica. Vamos a dedicar estos artículo a analizar las acusaciones más comunes en este sentido y ver cuánto fundamento hay en ellas.
Autor: Christian | Fuente: apologia21.comhistoria_de_la_iglesia_catolica_1

Muchos hoy afirman que en el Concilio de Nicea, año 325, Constantino paganizó la Iglesia creando así la Iglesia Católica. Esta es la parte segunda de un artículo dividido en cuatro partes en el que se analiza en particular la veracidad de las acusaciones vertidas en un artículo publicado en Internet. Si no ha leído la primera parte puede hacerlo aquí: Parte 1, allí encontrará también el mencionado artículo, que no es más que un ejemplo de lo que se suele decir sobre el tema.
Analizaremos ahora los puntos 4 y 5.
1- La liturgia católica
2- Dedicar un templo a un santo
3- Introducción de cánticos
4- Quema de incienso
5- Lámpara de aceite y velas

6- Utilización del agua bendita
7- El anillo de bodas
8- Fiestas religiosas
9- Vestimentas sacerdotales
10- La mitra
11- Constantino como “obispo de los obispos”
12- El papa como Sumo Pontífice
13- ¿Es el Nuevo Testamento un texto paganizado?
15- Descatalogación y quema de evangelios
La quema de incienso
En la religión griega pagana es cierto que se quemaba incienso, pero esta práctica era aún más frecuente en Israel. La Biblia menciona el uso del incienso en los rituales de adoración un gran número de veces, desde el Éxodo hasta el Apocalipsis. Veamos una cita del AT: “También harás un altar para quemar el incienso. Lo harás de madera de acacia” (Éxodo 30:1, instrucciones para el Tabernáculo de Dios); y otra del NT: “Y vino otro ángel que se ubicó junto al altar con un incensario de oro y recibió una gran cantidad de perfumes, para ofrecerlos junto con la oración de todos los santos, sobre el altar de oro que está delante del trono.” (Apocalipsis 8:3). Y la Biblia deja claro que el incienso es algo grato a Dios: “Uno de ellos tomará un puñado de la flor de harina de la ofrenda, con su aceite y todo el incienso que está sobre la ofrenda, y lo hará arder sobre el altar como un memorial de olor grato al Señor.” (Levítico 6:15), y también en Salmos nos habla David del uso del incienso en la adoración, “Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde”. (Salmo 141:2).
En Lucas 1:9-11 vemos dos detalles muy católicos relacionados con el incienso: “Le tocó en suerte, según costumbre sacerdotal, entrar en el Templo a ofrecer el incienso. Mientras ofrecía el incienso, una gran multitud de fieles permanecía fuera en oración. En esto, un ángel del Señor se le apareció a la derecha del altar del incienso.” Vemos un sacerdote ofreciendo incienso al Señor en un altar mientras los fieles oran. Está claro que ese incienso, “de olor grato al Señor” era un elemento de adoración.
Pero aunque el incienso no hubiera sido usado por los israelitas, eso no quiere decir que fuera incorrecto usarlo, porque el incienso es un elemento accesorio, no es ningún sacramento ni doctrina, pero ocurre que sí es un elemento litúrgico ordenado por el mismo Dios a Moisés, e incluso el mismo incensario católico sigue el modelo bíblico; por tanto no deja de sorprender los ataques que muchos protestantes hacen al uso del incienso. Es pues del todo inapropiado justificar esos ataques diciendo que es una prueba más de la paganización realizada por Constantino, introduciendo el incienso a partir de usos griegos o incluso babilónicos.
La Iglesia Católica mantuvo y mantiene el uso bíblico del incienso, al contrario que otras comunidades eclesiales más recientes que rechazan el incienso por pagano sin ningún motivo. Este asunto es solo un ejemplo más de cómo la Iglesia Católica sufre críticas de otros grupos cristianos precisamente por mantenerse fiel a las raíces del cristianismo, mientras que los protestantes han innovado y creado formas nuevas con la pretensión de que las suyas son más auténticas.
Lámparas de aceite y velas
Cuando los evangélicos dicen que las velas nunca aparecen en la Biblia usadas como elemento en la adoración tienen razón, luego veremos por qué; pero en la cita que estamos comentando (ver Parte 1) también rechazan el uso católico de las lámparas de aceite por ser de origen igualmente pagano. Sin embargo la Biblia opina de otro modo. Al principio del Apocalipsis tenemos la visión esplendorosa de Jesús, que aparece rodeado de los 7 candeleros (Ap. 1:12), que serían lámparas de aceite; en Apocalipsis 4:5 tenemos otra vez lámparas de aceite iluminando ante del trono de Dios (“y delante de él ardían siete lámparas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios”). Esos 7 candeleros o lámparas del Apocalipsis son claramente una referencia al propio candelabro de 7 brazos (la Menorá), pieza fundamental en la adoración del Templo de Jerusalén, que se compone de 7 lámparas de aceite, y fue ordenado hacer por el mismo Dios. Quienes piensan que las lámparas de aceite tenían solo una función de práctica, no sagrada, dicen que la Menorá solo servía para iluminar el Tabernáculo, que no tenía ventanas. Según ellos sería como la versión antigua de una bombilla eléctrica.
Si su función fuera meramente práctica, como muchos dicen, no se habría molestado Dios en ordenarlo y describirlo detalladamente (Éxodo 25:31-40) insistiendo en que se siga fielmente el modelo dado. Los únicos elementos del Tabernáculo que Dios prescribe y describe son todos sagrados y piezas del culto: El Arca de la Alianza y su tapa (el Propiciatorio), la Mesa de los Panes de la Ofrenda, el Altar de los sacrificios… y la Menorá, que debía ser de oro puro. También sería necesario barrer el suelo de vez en cuando y sin embargo Dios no describió a Moisés cómo hacer una escoba, y menos de oro puro, así que especificaciones para hacer una “bombilla” de oro tampoco hubiera venido a cuento. Los judíos de la época, que evidentemente sabían más de su religión hebrea o judía que cualquier “erudito bíblico” de ahora, consideraban la Menorá como uno de los símbolos más sagrados de su religión, por eso los romanos no encontraron mejor símbolo de su derrota que traerse la Menorá a Roma en procesión, y así lo grabaron en el relieve conmemorativo del Arco de Tito. El fuego, pues, simboliza el Espíritu de Dios, tal como será visto en Pentecostés, y por eso nunca debía apagarse. Se entiende así mejor que la siguiente descripción de Isaías se refiera al significado que los judíos daban de las siete lámparas de la Menorá:

“Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor” (Isaías 11:2)

Los judíos consideraban que la llama central representaba al Dios Único, y las otras seis lámparas a seis de sus atributos o “espíritus”. Por eso el Apocalipsis, cuando explica también el significado de los siete candeleros, dice que son los siete espíritus de Dios. Pero tenemos más pruebas de que este candelabro tenía un uso sagrado:

“Ordenarás a los israelitas que te traigan aceite puro de oliva molida para el candelero, a fin de alimentar constantemente una lámpara. Aarón y sus hijos lo deberán preparar en la Carpa del Encuentro, fuera del velo que está delante del Arca del Testimonio, para que arda en la presencia del Señor, desde la tarde hasta la mañana. Este es un decreto irrevocable para todas las generaciones israelitas.” (Éxodo 27:20-21)

Un candelabro hecho sólo para iluminar no necesitaría que Dios lo ordenara y menos aún lo detallara, pero aquí vemos que Dios también prescribe cómo hay que usarlo. El aceite debe ser de oliva puro (el más caro) y la llama eterna. Pero además nos dice que la llama debe arder “en la presencia del Señor”, lo cual en el lenguaje bíblico significa claramente que es un modo de adoración, no una linterna antigua. Una llama ardiendo siempre delante del Arca de la Alianza es precisamente otra de las cosas que la Iglesia Católica mantiene hasta el día de hoy, con la llama de la vela o candil que arde junto al tabernáculo en cada Iglesia. Esa costumbre es, como acabamos de ver, totalmente bíblica y no se basa, como algunos dicen, en la llama eterna de ciertos altares griegos paganos.
Hemos dicho al principio de este apartado que las velas no aparecen en la Biblia usadas como elemento en el culto. Maticemos más y digamos que hasta bien entrado el siglo primero, las velas no se usaban ni en Palestina ni en ningún otro sitio ni para el culto ni para iluminar ni para nada por la sencilla razón de que no existían, con lo cual no se entiende lo que afirman algunos sobre que en la Biblia sólo aparecen las velas como instrumento de iluminación. La confusión probablemente se deba a las traducciones. Cuando se habla de candil, lámpara, candelero, candelabro, vela, etc. se está refiriendo a una mecha ardiendo, a una llama. Según el recipiente y el combustible se le puede dar uno u otro nombre, pero básicamente se trata de una llama, y esa mecha ardiendo puede estar siendo alimentada con aceite, sebo, cera o lo que sea; igualmente podría alimentarse con gas natural o petróleo y seguiría siendo un elemento igualmente bíblico (no el petróleo, sino la llama en sí).
La palabra “vela” o “cirio” se refiere a las mechas que arden dentro de una barra cilíndrica portátil de sebo o cera. En el siglo I prácticamente no se conocen las velas en Occidente, aunque en China se usaban desde el siglo II a.C. La primera evidencia de una vela en Europa la tenemos ya dentro del siglo primero, en Francia. Será a partir del siglo II cuando empiecen a extenderse por el Imperio Romano. Eso explica que en la Biblia no aparezcan. Pero resulta que los primeros cristianos fueron precisamente los que más entusiastamente usaron las velas, entre otras cosas porque celebraban sus reuniones clandestinas en las catacumbas y necesitaban iluminarse con luz portátil y las velas parecían el instrumento ideal para obtenerla, fácil de transportar, de apagar rápidamente si hay que ocultarse, y sin el problema de derramar el aceite al esconder los candiles. Así las velas se fueron asociando con las ceremonias sagradas cristianas en sustitución de otros tipos de llama, como los candiles.
De todas formas, para un habitante de aquella época la vela no era algo totalmente distinto de una lámpara de aceite, simplemente se trataba de una forma más cómoda de tener la tradicional mecha ardiendo, o sea, un “recipiente” más práctico para producir una llama. Sustituir una lámpara de aceite por una vela de sebo o cera no se vería como cambiar una cosa por otra, solamente mejorar la manera de mantener la llama ardiendo, que era el elemento de culto. Si en la Biblia vemos la llama usada como instrumento de adoración, el cambiar el aceite por cera no alteraba la esencia de que seguíamos usando la llama como instrumento de adoración. Si los paganos empezaron a usar velas en ciertos ritos lo harían “modernizando” su llama al mismo tiempo que los cristianos estaban “modernizando” la suya, o incluso por influencia del uso cristiano. Desde luego no se puede pensar que los paganos llevaban siglos usando velas y en el siglo IV de repente Constantino las introduce en los cultos cristianos, que es la acusación que frecuentemente encontramos. Pero aunque así hubiera sido tampoco tendría importancia, porque el elemento bíblico es la llama, no la manera de mantenerla ardiendo.
Muchos protestantes aluden al canon XXXIV del Concilio de Elvira (Granada, Hispania), pocos años antes de Nicea (y quizá el más importante hasta entonces) como prueba de que las velas se consideraban elementos paganos, por eso se prohibieron. En ese canon se prohíbe a los cristianos encender velas en el cementerio, pero mejor leamos directamente ese canon:

En los cementerios no se enciendan cirios. No deben durante el día encenderse en los cementerios cirios, porque no se ha de molestar a los espíritus de los justos.

Que se redacte un canon expresamente para condenar el uso de velas en los cementerios es prueba clara de que tal costumbre estaba muy extendida. Este gran concilio hispano, que tanto influyó en el posterior de Nicea, habría sido una estupenda oportunidad para arremeter contra el uso de cirios o velas, alegando que es un elemento pagano no tolerable, pero el concilio no hace tal cosa, no prohíbe a los cristianos encender velas, lo que prohíbe es 1-encender velas 2-en el cementerio 3-durante el día, lo que permite el uso de velas durante la noche o en otras partes. La razón que dan para tal prohibición no es que las velas sean paganas, sino que “molestan a los espíritus”. Esta razón nos puede resultar curiosa o incluso chocante a los cristianos de hoy, pero es necesario contextualizarlo. Este asunto se ve con más claridad en el canon siguiente, el XXXV, también sobre cementerios:

Que las mujeres no velen en los cementerios. Se prohíbe que las mujeres velen en los cementerios, porque muchas veces bajo el pretexto de la oración se cometen ocultamente graves delitos.

Aquí se prohíbe a las mujeres velar en los cementerios, o sea, pasar la noche (velar) rezando junto a la tumba. Una vez más comprobamos que la prohibición no condena la práctica del rezo en sí, sino que la prohíbe solo para evitar un mal relacionado culturalmente con esa práctica. La razón en esta ocasión aducida es que “bajo el pretexto de la oración se comenten ocultamente graves delitos”. No es que velar la tumba sea malo, sino que esa práctica se usaba como excusa para cometer delitos nocturnos, algo que debía ser frecuente en la cultura de la época. Los cementerios eran lugares mucho más frecuentados que ahora y no tan asociados a un sentido tétrico y doloroso como actualmente. Al amparo de la oscuridad, igual que pasa hoy en algunos parques oscuros de las ciudades, se movía igualmente el piadoso, el pervertido y el criminal. Si una mujer por motivos piadosos permanecía rezando junto a una tumba siendo ya de noche, quedaba muy vulnerable a todo tipo de asaltos sexuales o de ladrones, por lo que el concilio decide proteger a las mujeres prohibiéndolas permanecer en los cementerios tras la puesta de sol. Sin embargo se permite a las mujeres rezar en los cementerios durante el día, y también se permite a los hombres rezar allí igual de día que de noche, sin duda porque podrían defenderse mejor de los asaltos.
En este contexto entendemos mejor la anterior prohibición de poner velas en el cementerio durante el día, y solo durante el día. Era frecuente entre los paganos poner velas en las tumbas durante el día porque creían que espíritus malignos venían a molestar a los muertos (es de suponer que por la noche esos espíritus malignos dormían y por tanto no molestaban). Recordemos que por entonces paganos y cristianos convivían en la misma sociedad, con mayoría de paganos, y aunque practicando religiones diferentes compartirían muchas costumbres culturales. Los padres del concilio condenan tal costumbre porque deriva de una creencia pagana (no el encender velas, sino hacerlo para ahuyentar malos espíritus) y la razón de que “no se ha de molestar a los espíritus de los justos” podría ser una forma de decir “al alma del difunto no le molesta ningún espíritu maligno, sino más bien la estúpida superstición del que pretende protegerlo con velas”. Que los cristianos de entonces mantuvieran ciertas costumbres culturales paganas, aunque fuese algo mecánico, no por creencia, es algo muy humano; también hoy hay mucha gente atea que no obstante sigue las costumbres funerarias tradicionales al enterrar a sus muertos y los hacen misas, funerales e incluso ponen una cruz en su lápida, no por creencia sino por tradición e inercia. Por tanto el concilio de Elvira pretende acabar con esa práctica supersticiosa (con o sin creencia detrás), no con las velas en sí, pues de lo contrario se hubiera condenado en general el uso de velas en general.
En realidad, la cuestión no es si son velas o lámparas de aceite, pues al parecer las dos cosas les parecen a estos críticos igual de mal (a pesar de su profuso uso en la Biblia), la cuestión es simplemente el uso de la llama como instrumento de adoración. Los cristianos de antes y de ahora (no los evangélicos) sí utilizan la llama como instrumento de adoración y símbolo, pero ese uso no hay que buscarlo en los paganos sino en los propios judíos. Como Dios dijo que la llama de la Menorá debía estar siempre encendida ante su Tabernáculo, los católicos mantienen siempre encendida una vela ante el Sagrario, el equivalente moderno al Tabernáculo israelita pues dentro está Dios (en la sagrada forma). Los cristianos primitivos (y los cristianos católicos modernos) recibían una lámpara o cirio tras recibir el bautismo como símbolo de la nueva luz que había brotado en su interior, así como el deber de mantener esa luz encendida, inspirándose en las palabras de Jesús que dijo: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5:14) y en la parábola de las Vírgenes Necias (Mt 25:1-13) vemos que las vírgenes prudentes van a recibir la llegada del novio (Jesús) con lámparas en la mano.
Enlaces a los capítulos de esta serie
La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 1/4

LA MISA: ¿NO TIENE BIBLIA?

HERMANOS ESPERADOS

EN LA SANTA MISA LO QUE DECIMOS, LO QUE CANTAMOS, LO QUE HACEMOS… ES BIBLICO.  
Ver/bajar TEXTO DEL VIDEO en la pestaña de «TEXTOS». Es el texto # 6.

Ver la entrada original