Archivos Mensuales: noviembre 2013

Constantino y el calificativo de “católico”

Apología 2.1

Puesto que muchos hoy acusan a la doctrina católica de ser el resultado de la paganización que Constantino hizo del cristianismo en Nicea, vamos a ver qué hay de cierto en todo ello. Este artículo pertenece a la serie CONSTANTINO O LA IGLESIA PRIMITIVA. De los 10 puntos que nos dispusimos a analizar, veremos hoy el 5.

1- La presencia real de Jesús en la Eucaristía
2- La consideración de que la misa católica es un sacrificio
3- Jerarquización de la Iglesia
4- Refuerzo de la autoridad del obispo de Roma
5- Se da el nombre de “católica” a esta nueva iglesia que él fundó.
6- La veneración a la Virgen y a los santos
7- Divinización de Jesús
8- Celebración del día del Señor en domingo
9- Selección del canon bíblico
10- Creación del rito de la misa católica

Constantino I¿Es cierto que la Iglesia Cristiana comenzó a llamarse…

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Las 30 principales ideas de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium

Las 30 principales ideas:

La primera Exhortación Apostólica del Papa Francisco, se titula Evangelii Gaudium, y es un extenso documento de 142 páginas que suma dos llamados inseparables: la evangelización y la justicia social, construidas sobre la esperanza, la fe, la caridad y la alegría cristiana.

Estos son las 30 principales ideas que ofrece el Santo Padre en la Evangelii Gaudium:

1. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien.

2. Hay cristianos cuya opción parece ser la de una Cuaresma sin Pascua. Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo.

3. Puedo decir que los gozos más bellos y espontáneos que he visto en mis años de vida son los de personas muy pobres que tienen poco a qué aferrarse.

4. Llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser más verdadero. Allí está el manantial de la acción evangelizadora. Porque, si alguien ha acogido ese amor que le devuelve el sentido de la vida, ¿cómo puede contener el deseo de comunicarlo a otros?

5. Tampoco creo que deba esperarse del magisterio papal una palabra definitiva o completa sobre todas las cuestiones que afectan a la Iglesia y al mundo. No es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales en el discernimiento de todas las problemáticas que se plantean en sus territorios. En este sentido, percibo la necesidad de avanzar en una saludable «descentralización».

6. La comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias, se abaja hasta la humillación si es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores tienen así «olor a oveja» y éstas escuchan su voz.

7. Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la auto preservación. La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad..

8. Dado que estoy llamado a vivir lo que pido a los demás, también debo pensar en una conversión del papado. Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización.

papa eucaristia (1)
9. En su constante discernimiento, la Iglesia también puede llegar a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia, que hoy ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje no suele ser percibido adecuadamente. Pueden ser bellas, pero ahora no prestan el mismo servicio en orden a la transmisión del Evangelio. No tengamos miedo de revisarlas. Del mismo modo, hay normas o preceptos eclesiales que pueden haber sido muy eficaces en otras épocas pero que ya no tienen la misma fuerza educativa como cauces de vida.
10. A los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor que nos estimula a hacer el bien posible. Un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades.
11. La Iglesia «en salida» es una Iglesia con las puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las periferias humanas no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Muchas veces es más bien detener el paso, dejar de lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se quedó al costado del camino. A veces es como el padre del hijo pródigo, que se queda con las puertas abiertas para que, cuando regrese, pueda entrar sin dificultad.
12. Si la Iglesia entera asume este dinamismo misionero, debe llegar a todos, sin excepciones. Pero ¿a quiénes debería privilegiar? Cuando uno lee el Evangelio, se encuentra con una orientación contundente: no tanto a los amigos y vecinos ricos sino sobre todo a los pobres y enfermos, a esos que suelen ser despreciados y olvidados, a aquellos que «no tienen con qué recompensarte» (Lc 14,14). No deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten este mensaje tan claro. Hoy y siempre, «los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio», y la evangelización dirigida gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jesús vino a traer. Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos.
13. Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos.
14. Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil.
15. Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad –local, nacional o mundial– abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad.
16. El individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que debilita el desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas, y que desnaturaliza los vínculos familiares. La acción pastoral debe mostrar mejor todavía que la relación con nuestro Padre exige y alienta una comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales. Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2).
17. Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas otras maneras que muestran ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre.
18. La cultura mediática y algunos ambientes intelectuales a veces transmiten una marcada desconfianza hacia el mensaje de la Iglesia, y un cierto desencanto. Como consecuencia, aunque recen, muchos agentes pastorales desarrollan una especie de complejo de inferioridad que les lleva a relativizar u ocultar su identidad cristiana y sus convicciones. Se produce entonces un círculo vicioso, porque así no son felices con lo que son y con lo que hacen, no se sienten identificados con su misión evangelizadora, y esto debilita la entrega. Terminan ahogando su alegría misionera en una especie de obsesión por ser como todos y por tener lo que poseen los demás.
19. Una de las tentaciones más serias que ahogan el fervor y la audacia es la conciencia de derrota que nos convierte en pesimistas quejosos y desencantados con cara de vinagre. Nadie puede emprender una lucha si de antemano no confía plenamente en el triunfo.
20. El ideal cristiano siempre invitará a superar la sospecha, la desconfianza permanente, el temor a ser invadidos, las actitudes defensivas que nos impone el mundo actual.
21. Más que el ateísmo, hoy se nos plantea el desafío de responder adecuadamente a la sed de Dios de mucha gente, para que no busquen apagarla en propuestas alienantes o en un Jesucristo sin carne y sin compromiso con el otro. Si no encuentran en la Iglesia una espiritualidad que los sane, los libere, los llene de vida y de paz al mismo tiempo que los convoque a la comunión solidaria y a la fecundidad misionera, terminarán engañados por propuestas que no humanizan ni dan gloria a Dios.
22. La mundanidad espiritual, que se esconde detrás de apariencias de religiosidad e incluso de amor a la Iglesia, es buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana y el bienestar personal. Es lo que el Señor reprochaba a los fariseos: «¿Cómo es posible que creáis, vosotros que os glorificáis unos a otros y no os preocupáis por la gloria que sólo viene de Dios?» (Jn 5,44).
23. Esta oscura mundanidad se manifiesta en muchas actitudes aparentemente opuestas pero con la misma pretensión de «dominar el espacio de la Iglesia». En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción en el Pueblo fiel de Dios y en las necesidades concretas de la historia. Así, la vida de la Iglesia se convierte en una pieza de museo o en una posesión de pocos. En otros, la misma mundanidad espiritual se esconde detrás de una fascinación por mostrar conquistas sociales y políticas, o en una vanagloria ligada a la gestión de asuntos prácticos, o en un embeleso por las dinámicas de autoayuda y de realización autorreferencial. También puede traducirse en diversas formas de mostrarse a sí mismo en una densa vida social llena de salidas, reuniones, cenas, recepciones. O bien se despliega en un funcionalismo empresarial, cargado de estadísticas, planificaciones y evaluaciones, donde el principal beneficiario no es el Pueblo de Dios sino la Iglesia como organización.
24. La Iglesia reconoce el indispensable aporte de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y unas capacidades peculiares que suelen ser más propias de las mujeres que de los varones. Por ejemplo, la especial atención femenina hacia los otros, que se expresa de un modo particular, aunque no exclusivo, en la maternidad. Reconozco con gusto cómo muchas mujeres comparten responsabilidades pastorales junto con los sacerdotes, contribuyen al acompañamiento de personas, de familias o de grupos y brindan nuevos aportes a la reflexión teológica. Pero todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia.
25. Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente. El sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión, pero puede volverse particularmente conflictiva si se identifica demasiado la potestad sacramental con el poder.
26. Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos. ¿Quién pretendería encerrar en un templo y acallar el mensaje de san Francisco de Asís y de la beata Teresa de Calcuta? Ellos no podrían aceptarlo. Una auténtica fe –que nunca es cómoda e individualista– siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra.
27. Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica. Dios les otorga «su primera misericordia». Esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos, llamados a tener «los mismos sentimientos de Jesucristo» (Flp 2,5).
28. Siempre me angustió la situación de los que son objeto de las diversas formas de trata de personas. Quisiera que se escuchara el grito de Dios preguntándonos a todos: «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9). ¿Dónde está tu hermano esclavo? ¿Dónde está ese que estás matando cada día en el taller clandestino, en la red de prostitución, en los niños que utilizas para mendicidad, en aquel que tiene que trabajar a escondidas porque no ha sido formalizado? No nos hagamos los distraídos. Hay mucho de complicidad. ¡La pregunta es para todos! En nuestras ciudades está instalado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda.
29. Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo. Frecuentemente, para ridiculizar alegremente la defensa que la Iglesia hace de sus vidas, se procura presentar su postura como algo ideológico, oscurantista y conservador. Sin embargo, esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. (…) Precisamente porque es una cuestión que hace a la coherencia interna de nuestro mensaje sobre el valor de la persona humana, no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión. Quiero ser completamente honesto al respecto. Éste no es un asunto sujeto a supuestas reformas o «modernizaciones».
30. A veces sentimos la tentación de ser cristianos manteniendo una prudente distancia de las llagas del Señor. Pero Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás. Espera que renunciemos a buscar esos cobertizos personales o comunitarios que nos permiten mantenernos a distancia del nudo de la tormenta humana, para que aceptemos de verdad entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura. Cuando lo hacemos, la vida siempre se nos complica maravillosamente y vivimos la intensa experiencia de ser pueblo, la experiencia de pertenecer a un pueblo.

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA EVANGELII GAUDIUM DEL SANTO PADRE FRANCISCO

MARÍA ES LA MADRE DE DIOS

MARÍA ES LA MADRE DE DIOS


Es sorprendente que tantos no católicos tengan problemas con el título “María, madre de Dios”. Ellos admiten que María es la madre de Jesús, pero sostienen que ella no debe ser considerada “madre de Dios”. Los protestantes que sostienen que María no es la madre de Dios, no parecen darse cuenta que no es lógicamente consistente creer que Jesús es Dios y negar que María es la madre de Dios. En realidad esa posición niega la divinidad de Jesucristo, quien es una persona divina con dos naturalezas.

Hecho: Jesucristo es Dios. La Biblia lo enseña en muchos lugares (Juan 1, 1; Juan 20, 28; Juan 8, 58; Isaías 9, 6; etc.).
Hecho: María es la madre de Jesús. La Biblia lo enseña en muchos lugares (Lucas 1, 31; Mateo 1, 25, etc.).
Conclusión innegable: María es la madre de Dios.

Lucas 1, 31-32: “Y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre”.
Isaías 7, 14: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel [Dios con nosotros]”.

La Biblia indica que María es la madre de Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”.
Lucas 1, 43: “[Isabel dijo]: ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?”.
Isabel dice explícitamente que María es la madre del Señor, que es el único Señor Jesucristo, que es Dios.
Efesios 4, 5: “Sólo un Señor, una fe, un bautismo…”.
Juan 20, 28: “Respondió Tomás y dijo: ¡Señor mío y Dios mío!”.
María es la Madre de Dios.

Esto debería ser bastante simple. Por desgracia, no es suficiente para algunas personas. El error protestante sobre este punto debe ser abordado y refutado de manera más completa.
Los protestantes señalan que la naturaleza divina de Dios es eterna y sin principio, lo que es ciertamente verdadero. Puesto que la naturaleza de Dios es eterna y sin duda no proviene de María, ellos argumentan que no se puede decir que María es la “madre” de Dios. Este es el principal argumento de los protestantes sobre este punto. Es un argumento muy deficiente.
El error protestante sobre este punto es que le atribuyen a la persona del Hijo de Dios sólo lo que le pertenece a la naturaleza divina. No le atribuyen a la persona del Hijo de Dios lo que le pertenece o corresponde a su naturaleza humana.
Debido a que el Hijo de Dios se convirtió verdaderamente en hombre, al no atribuirle lo que le pertenece a su naturaleza humana, ellos en realidad niegan que Jesucristo es al mismo tiempo verdadero Dios y verdadero hombre.

El Hijo de Dios, Jesucristo, es una persona divina (la segunda persona de la Santísima Trinidad) con dos naturalezas. Él es verdadero Dios y verdadero hombre. Jesucristo no es un hombre que se unió con o fue inspirado por Dios. No, Él es verdadero Dios que verdaderamente se hizo hombre.
Juan 1, 14: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…”.
Jesús no sólo fue un hombre especial que tenía una única inspiración y conexión con el Verbo de Dios (el Hijo de Dios). No, Él es el Verbo de Dios hecho carne. Por lo tanto, atribuir al Hijo de Dios sólo lo que pertenece específicamente a su naturaleza divina, y no también lo que se aplica a su asumida naturaleza humana ―como hacen los protestantes cuando niegan que María es la madre de Dios― es dividir a Jesús en dos personas diferentes.
En el siglo quinto hubo un hereje llamado Nestorio. Él argumentaba como lo hacen los protestantes de nuestros días sobre este asunto. Él sostenía que a María no se le debía llamar Theotokos (madre/portadora de Dios), sino sólo Christotokos (portadora de Cristo). La Iglesia reconoció de inmediato la herejía de Nestorio y la condenó en el año 431 en el Concilio de Éfeso. La opinión falsa de Nestorio fue reconocida por la Iglesia de ser la herejía que la Biblia condena como la “disolución” de Jesús y el “anticristo”. Esta falsa idea “disuelve” a Cristo al separar de su única persona lo que pertenece a su naturaleza humana. Esto da como resultado la división de Jesús en dos personas, y la posición de que Jesús era sólo un hombre que llevaba (o estaba inspirado por) la persona de Dios, en lugar de ser una persona divina que se hizo verdaderamente hombre. Esta herejía resulta en la adoración de un hombre y en la adoración de dos hijos. La Iglesia identificó esto claramente y lo condenó.
Segundo Concilio de Constantinopla, 553: “El santo sínodo de Éfeso… ha pronunciado sentencia contra la herejía de Nestorio… y todos aquellos que más tarde adoptaren la misma opinión… Ellos expresaron estas falsedades contra los verdaderos dogmas de la Iglesia AL OFRECER EL CULTO A DOS HIJOS, tratando de dividir lo que no se puede dividir, E INTRODUCIENDO TANTO EN EL CIELO COMO EN LA TIERRA LA OFENSA DEL CULTO AL HOMBRE. Pero el sagrado coro de los espíritus celestiales adoran junto a nosotros al único Señor Jesucristo”.
Concilio de Éfeso, 431, canon 5: “Si alguno se atreve a decir que Cristo es hombre teóforo o portador de Dios y no, más bien, Dios verdadero, como hijo único y natural, según el Verbo se hizo carne y tuvo parte de modo semejante a nosotros en la carne y en la sangre (Hebreos 2, 14), sea anatema”.

Jesús no es dos personas diferentes. Él es UNA PERSONA DIVINA con dos naturalezas. Por lo tanto, lo que le sucede a su naturaleza humana realmente le sucede a su sola persona. Su persona fue concebida y nació en su humanidad de María. Ella, por lo tanto, es verdaderamente su madre, y la madre de Dios.
El significado que conlleva esta verdad es asombroso. Como la Iglesia siempre ha enseñado, el Hijo de Dios, eterno e igual al Padre, tuvo dos nacimientos. Él nació antes del tiempo, y desde toda la eternidad, de Dios Padre (Juan 16, 28; Juan 8, 42). Él nació en el tiempo, como hombre, de María, su madre. Sólo María posee esta conexión inescrutable con Dios, con una persona de la Santísima Trinidad. Es a partir de esta verdad, que ella es verdaderamente madre de Dios, de donde provienen todas sus otras prerrogativas y privilegios únicos.

CONCLUSIÓN ACERCA DE LA ENSEÑANZA BÍBLICA SOBRE MARÍA
Estas son las razones bíblicas de por qué la Iglesia siempre ha reconocido la importancia y la necesidad de la devoción a la Santísima Virgen María. Ella es la nueva Eva, el vaso purísimo, la puerta sellada, y la Madre de Dios. Negarse a tenerle devoción es equivalente a un hombre que en el Antiguo Testamento se negase a venerar el Arca de la Alianza o se negarse a marchar detrás de ella en la batalla. Ese hombre caería preso de los enemigos de Dios y se separaría del campo del pueblo de Dios.

¿Puede un católico ser masón?

¿Puede un católico ser masón?
Hoy en día hay quienes piensan que la respuesta a esta pregunta es afirmativa, quienes así piensan están en un error, ¿por qué?, eso lo respondemos en este artículo.
Autor: . | Fuente: Aleteia.org

Un católico no puede pertenecer a la masonería, ya que sus principios fundamentales están basados en un racionalismo que niega la revelación de un Dios Personal; además, nos encontramos con un indiferentismo religioso, junto a misterios, secretos y esoterismo que se contraponen a lo enseñado y practicado por el Cristianismo en cualquiera de sus tradiciones. Esta negativa la encontramos en las declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Código de Derecho Canónico y numerosas declaraciones de Conferencias Episcopales.
1) Introducción
Es sabido que en la antigüedad las relaciones de la masonería con la Iglesia Católica no fueron buenas. Sin embargo, hoy han existido diálogos oficiales. Entre los años 1974 y 1980, por encargo de la Conferencia Episcopal Alemana, se trató de constatar si la masonería ha experimentado cambios, de tal forma que permitan a los católicos pertenecer a este grupo. Las conversaciones se desarrollaron en un clima de cordialidad y con gran franqueza.
En 1981, la Sagrada Congregación para la Fe emitió una Declaración sobre el tema que nos ocupa. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a asociaciones masónicas (17 febrero de1981). La misma Congregación, se volvió a pronunciar en 1983. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre asociaciones masónicas (26 noviembre 1983). Este tema, también ha sido preocupación de algunas Conferencias Episcopales, como el caso de la del Paraguay en el 2012.
2) ¿Puede un católico ser masón?
Hasta hoy, la respuesta es NO.
3) ¿Cuáles son las razones fundamentales de esta negativa?
La Conferencia Episcopal Alemana, después de 6 años de diálogos y estudios, llegó a la conclusión quela masonería no ha cambiado en su esencia y que la pertenencia a la misma cuestiona los fundamentos de la existencia cristiana, debido a que la cosmología o visión del mundo de los masones no es unitaria, sino relativa, subjetiva, y no se puede armonizar con la fe cristiana; el concepto de verdad es, asimismo, relativista, negando la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad, lo cual no es compatible con el concepto católico; también el concepto de religión es relativista y no coincide con la convicción fundamental del cristianismo, el concepto de Dios, simbolizado a través del “Gran Arquitecto del Universo” es de tipo deístico y no hay ningún conocimiento objetivo de Dios en el sentido del concepto personal del Dios del teísmo, y está transido de relativismo, lo cual mina los fundamentos de la concepción de Dios de los católicos [1].
Los masones, al intentar mantenerse públicamente indiferentes ante la religión concreta, han defendido los estados y la enseñanza laica o sin religión, con lo cual se termina en la neutralidad. Ciertamente, Dios y la religión no estorban a la persona, sino que le ayudan. Para la masonería, la moral no debe estar ligada a ninguna creencia religiosa ni basarse en pretendidas revelaciones divinas, lo que nos lleva a una moral sin Dios, sin Cristo, y sin Evangelio [2].
La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, publicó en 1981 una declaración en la que reiteraba la excomunión para los católicos que participen en la masonería y asociaciones del mismo género. (Ver enlace al inicio de este artículo)
Por su parte, el Código de Derecho Canónico, nos dice: “Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia, debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho” (CIC, 1374).
En 1983, de nuevo la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, se refiere al problema que nos ocupa. En esta declaración se especificaba que no había cambiado el juicio negativo de la Iglesia sobre la masonería y que seguía prohibida la afiliación de los católicos a la misma. Además se explicita que los fieles que pertenezcan a ella se encuentran en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la Eucaristía; y que las autoridades eclesiásticas locales no pueden derogar lo anterior. (Ver segundo enlace al inicio del presentee artículo). También es interesante consultar: Lluís Martínez., Las asociaciones de fieles (Barcelona 2012).
A modo de conclusión, podemos afirmar, que después de un examen minucioso de las afirmaciones fundamentales y rituales masónicos, como la constatación objetiva de que hasta nuestros días la masonería no ha experimentado cambios significativos, nos lleva a sostener que no es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo tiempo a la masonería.
4) ¿Qué piensan otras iglesias cristianas sobre la masonería?
El pensamiento de la Iglesia Católica acerca de la incompatibilidad de las creencias masónicas con la fe cristiana, es compartido por otras Iglesias Cristianas. La opinión del investigador evangélico J. Cabral sobre el tema, es la siguiente:
“Analizando la masonería a la luz de las Sagradas Escrituras, se llega a la conclusión que es anticristiana, deísta y racionalista, y que se encuentra perfectamente en el marco de las religiones y sectas falsas” [3].
5) Hemos hablado de la relación entre Masonería y deísmo: ¿qué es el deísmo?
Deísmo: Término derivado el latín “Deus”, es una postura filosófica que acepta la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelación directa, la fe o la tradición, es decir, la que se funda en las intuiciones de la persona humana acerca del mundo de la naturaleza y en las deducciones que de ahí se pueden obtener. El deísmo tuvo su origen en Inglaterra a finales del siglo XVII. Se trataba de una reacción frente a las afirmaciones de que el cristianismo era una religión revelada. El deísmo cree en un creador divino, que después no interviene en su creación. Algunos autores representativos, son: J. Locke, M. Tindal, F. Voltaire, J. Rousseau. Cf. S. Brandon, Diccionario de Religiones comparadas (Madrid 1975) vol. I., 481.
6) ¿Qué valoración podemos hacer hoy de la Masonería?
Básicamente, la masonería es una sociedad secreta con fines filantrópicos y humanitarios, que tiene una filosofía religiosa muy parecida al deísmo inglés de comienzos del siglo XVIII.
Desde sus comienzos hasta nuestros días, la masonería ha sufrido muchas divisiones. De hecho, los mismos masones hablan de una masonería “irregular” y de la “regular”; por lo tanto, no existe hoy día un patrón masónico que pueda ser aplicado a todas sus divisiones. Además, las características de la masonería dependerá el país en que se practica.
7) ¿Podemos destacar algo positivo de la Masonería?
No podemos poner en duda que en la masonería hay objetivos humanamente valiosos como la búsqueda de la verdad, el estudio y la práctica de la moral y el trabajo por el bienestar de la humanidad. También son atrayentes para muchos, las ideas de libertad, igualdad y fraternidad (frase que surgió durante la Revolución Francesa, pero que no se aplicó con los cristianos, muchos fueron martirizados por odio a la fe).
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NOTAS
[1] Cf. Conferencia Episcopal Alemana, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a la masonería (28 abril1980).
[2] Cf. B. Kloppenburg, Sectas en América Latina (Bogotá 1983), 219-223; F. Sampedro, Sectas y otras doctrinas en la actualidad (Bogotá 2001), 268- 277; F. Sampedro – J. Escobar, Las Sectas: Análisis desde América Latina (Bogotá 2003), 610-611.
[3] J. Cabral, Religiones, sectas y herejías (Florida 1995), 85.
FUENTES DE REFERENCIA
Enciclopedia Católica de ACI Prensa
Catholic.net

LA MISA EN LA IGLESIA PRIMITIVA

amo la misaLA MISA EN LA IGLESIA PRIMITIVA
San Justino – Año 100-165 d.C.
Terminadas las oraciones, nos damos el ósculo de la paz. Luego, se ofrece pan y un vaso de agua y vino a quien hace cabeza, que los toma, y da alabanza y gloria al Padre del universo, en nombre de su Hijo y por el Espíritu Santo. Después pronuncia una larga acción de gracias por habernos concedido los dones que de Él nos vienen. Y cuando ha terminado las oraciones y la acción de gracias, todo el pueblo presente aclama diciendo: Amén, que en hebreo quiere decir así sea. Cuando el primero ha dado gracias y todo el pueblo ha aclamado, los que llamamos diáconos dan a cada asistente parte del pan y del vino con agua sobre los que se pronunció la acción de gracias, y también lo llevan a los ausentes.
A este alimento lo llamamos Eucaristía. A nadie le es lícito participar si no cree que nuestras enseñanzas son verdaderas, ha sido lavado en el baño de la remisión de los pecados y la regeneración, y vive conforme a lo que Cristo nos enseñó. Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida—de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre—es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo. Los Apóstoles—en sus comentarios, que se llaman Evangelios—nos transmitieron que así se lo ordenó Jesús cuando, tomó el pan y, dando gracias, dijo: Haced esto en conmemoración mía; esto es mi Cuerpo. Y de la misma manera, tomando el cáliz dio gracias y dijo: ésta es mi Sangre. Y sólo a ellos lo entregó (…).
Nosotros, en cambio, después de esta iniciación, recordamos estas cosas constantemente entre nosotros. Los que tenemos, socorremos a todos los necesitados y nos asistimos siempre los unos a los otros. Por todo lo que comemos, bendecimos siempre al Hacedor del universo a través de su Hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo.
El día que se llama del sol [el domingo], se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades o en los campos, y se leen los recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas, mientras hay tiempo.

 

Cuando el lector termina, el que hace cabeza nos exhorta con su palabra y nos invita a imitar aquellos ejemplos. Después nos levantamos todos a una, y elevamos nuestras oraciones. Al terminarlas, se ofrece el pan y el vino con agua como ya dijimos, y el que preside, según sus fuerzas, también eleva sus preces y acciones de gracias, y todo el pueblo exclama: Amén.

Entonces viene la distribución y participación de los alimentos consagrados por la acción de gracias y su envío a los ausentes por medio de los diáconos.

Y después hay quienes dicen que la Misa la inventó Constantino…

LO QUE DICEN LOS ANTI CATOLICOS Y LO QUE DICE LA BIBLIA

Antes que nada tengamos en cuenta que condena la Biblia su libre interpretación en términos tan claros como éstos:

Dice la Biblia protestante de Cipriano de Valera: “entre las cuales (se refiere a las epístolas de San Pablo), hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras escrituras, para perdición de sí mismos”. (II Pedro, III, 16).
Dicen los protestantes Cualquiera puede entender la Biblia, menos la Iglesia Católica.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor dijo a San Pedro: Tu eres Pedro Y Sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia (Mat. XVI, 18) (Pedro – piedra).
Dicen los protestantes: Pedro no es la piedra sobre la que edificó Cristo su Iglesia.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor dijo a San Pedro: A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos (Mat. XVI, 19).
Dicen los protestantes: Cristo no dio a Pedro las llaves del Reino de los cielos.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor Jesucristo encomendó a San Pedro el cuidado de su Iglesia diciéndole: apacienta mis corderos… Apacienta mis ovejas (Jn. XXI, 16-17).
Dicen los protestantes: Cristo no encomendó a Pedro el cuidado de su Iglesia.

Dice la Biblia protestante que nuestro Señor concedió a San Pedro el Don de la infalibilidad y la supremacía sobre los Apóstoles, encomendándole que les confirmara, diciéndole: Yo he orado por ti para que tu Fe no falte, y tú una vez vuelto confirma a tus hermanos (Luc. XXII, 32).
Dicen los protestantes: Cristo no concedió a Pedro el Don de la infalibilidad, Pedro no tiene ninguna supremacía sobre los demás Apóstoles.

Dice la Biblia protestante: “Y los nombres de los doce Apóstoles son éstos: el primero Simón, que es dicho Pedro” (Mat.. X).
Dicen los protestantes: Pedro NO ES el primero de los Apóstoles.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor dijo a sus Apóstoles: A los que remitierais sus pecados les son remitidos, a quienes los retuvierais les serán retenidos (Juan XX, 23.) (Remitir es lo mismo que perdonar).
Dicen los protestantes : Cristo no concedió a sus Apóstoles el poder de perdonar los pecados.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor, en la Ultima Cena que celebró con sus Apóstoles, tomando el pan en sus manos, dijo: ESTO ES MI CUERPO (Mal. XXVI, 26, Marc. XIV, 22, Luc. XXII, 19.).
Dicen los protestantes: Eso NO ES su Cuerpo.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor, después de haber cambiado el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre, dio a sus Apóstoles la orden y el poder de hacer lo que Él había hecho, diciéndoles: HACED ESTO EN MEMORIA MIA (Luc. XXII, 19), orden que los Sacerdotes católicos obedecen celebrando la Santa Misa.
Dicen los protestantes: Cristo no dio a sus Apóstoles ni la orden, ni el poder, de hacer lo que Él había hecho.

Dice la Biblia protestante. Que el Sacramento que llamamos ahora Extremaunción o Unción de los Enfermos, estaba en uso en la Iglesia Apostólica, en estos términos:”¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llamen a los presbíteros de la Iglesia y oren por él ungiéndole con óleo, en el nombre del Señor y la oración nacida de la Fe, salvará al enfermo y el Señor le aliviará y si se halla con pecado se lo perdonara” (Sant. V, 14,15).
Dicen los protestantes: El sacramento de la Extremaunción es un invento de la Iglesia Católica.

Dice la Biblia protestante que no conviene que los ministros de Dios se casen, en estos términos: bien le es al hombre no tocar mujer (I Cor. VII, l). “El soltero tiene cuidado de las cosas que son del Señor, como ha de agradar al Señor, pero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, como ha de agradar a su mujer” (1 Cor. VII, 32).
Dicen los protestantes: Los Ministros de Dios deben casarse.

Dice la Biblia protestante que Jehová no condena las Imágenes, pues dijo a Moisés. “Harás también dos querubines de oro” (Ex. XXV, 18), y “hazte una serpiente ardiente y ponla sobre la bandera; y será que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de metal y púsola sobre la bandera: y fue que cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba la serpiente de metal y vivía” (Núm. XXI, 8-9). (Y la imagen de la Virgen de Guadalupe ¿no podrá tener alguna virtud?
Dicen los protestantes: tener Imágenes es idolatría.

Dice la Biblia protestante que Nuestro Señor dijo a sus Discípulos: He aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo(Mat. XXVIII, 20).
Dicen los protestantes: Cristo no ha estado con su Iglesia pues ésta se había corrompido en el siglo XVI.

Dice la Biblia protestante: ” Y si tuviera toda la Fe de tal manera que traspaso los montes y no tengo caridad, nada soy” (1 cor. XIII, 2).
Dicen los protestantes basta con la fe para salvaras.

Dicen los protestantes: basta con la Fe para salvarse.
Dice la Biblia protestante en Mat. XXV, 34-42, que: sólo se salvarán los que dieron de comer al hambriento de beber al sediento, es decir, los que hicieron buenas obras.

PAZ Y BIEN

DE LOS ATRIBUTOS Y CUALIDADES DE MARÍA DE NAZARETH

DE LOS ATRIBUTOS Y CUALIDADES DE MARÍA DE NAZARETH
Muchos anti católicos y sectarios no logran admitir en sus corazones a María , Madre del Señor , alegan ellos que nosotros los católicos le damos “demasiada” importancia a ella por lo cual “dicen” que relegamos a su Hijo , nuestro Señor Jesús a un supuesto papel secundario.JESUS Y MARIA  MEME
Entiendo como cristiano católico , como hijo, como padre y abuelo que todo rechazo VOLUNTARIO Y CONSCIENTE a la madre la siente el HIJO , esto es una realidad la cual tendrá justo pago por quien será nuestro Juez , EL HIJO.
Para nosotros las cualidades y atributos son necesarios y suficientes para que cualquier cristiano que desee seguir a Cristo Jesús las tome en su corazón y las practique con devoción y sincero amor
Veamos a continuación algunas CUALIDADES de nuestra amada madrecita y Señora
1. obediencia:
“hágase en mi según TU palabra”
2. entrega :
“He aquí la esclava del Señor.”
3-La humildad:
“He aquí la esclava del Señor.”
4-Pureza:
“Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo”
5-escogida y apartada para Dios:
“Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”
sin contar que :
TODAS LAS GENERACIONES LE LLAMARAN BIENAVENTURADA
¿QUE ENSEÑA LA IGLESIA DEL CULTO A MARIA?
El culto a María está basado en las palabras proféticas: “Todas las generaciones me llamarán Bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso”. Lucas 1, 48-49.
La primera parte es un mandato: “me llamarán”, la segunda parte explica la razón: no porque es una diosa, como pretenden los evangélicos, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella.
Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, al sacerdote a la Víctima, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida; así el culto a la Madre, hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que a la vez sean mejor cumplidos sus mandamientos

MADRE MÍA TE AMO

PAZ Y BIEN

Dios quiere… – 1 Tim 2, 1-8

10 mitos sobre la pedofilia de los sacerdotes

10 mitos sobre la pedofilia de los sacerdotes

 

La Iglesia debe discernir si un candidato a sacerdote es verdaderamente digno y apto mental, física y espiritualmente  sacerdote

 

Mito 1: Es más probable que sacerdotes católicos, en comparación con otros grupos de hombres, sean pedófilos

Esto es simplemente falso. No existe evidencia alguna de que los sacerdotes estén más inclinados a abusar de los niños que otros grupos de hombres.

El uso y abuso de los niños como objeto de gratificación sexual por parte de los adultos es epidémico en todas las clases sociales, profesiones, religiones y grupos étnicos alrededor del mundo, según lo demuestran claramente las estadísticas acerca de la pornografía, el incesto y la prostitución infantil. La pedofilia (el abuso sexual de niños preadolescentes) entre los sacerdotes es extremamente rara, pues afecta solamente al 0.3% del clero. Esta cifra, citada en el libro Pedophiilia and Piresthood (Pedofilia y Sacerocio), escrito por el estudioso no-católico Philip Jenkins, está tomada del estudio más amplio que existe hoy día sobre este tema. Concluye que solamente uno de entre 2,252 sacerdotes que formaron parte del estudio a lo largo de un período de más de 30 años, se ha visto afectado por la pedofilia. En los escándalos recientes de Boston, solamente 4 de entre más de los 80 sacerdotes etiquetados por los medios de comunicación como “pedófilos” son en realidad culpables de abusar de niños pequeños.

La pedofilia es un tipo particular de desorden sexual compulsivo en el cual un adulto (hombre o mujer) abusa de niños preadolescentes. La gran mayoría de los escándalos sexuales del clero que están saliendo a la luz ahora no entran propiamente en la categoría de pedofilia. Más bien, se deben calificar como efebofilia oatracción homosexual hacia adolescentes. Aunque el número total de sacerdotes que cometen abuso sexual es mucho más alto que el de los que son culpables de pedofilia, la cifra total queda aún por debajo del 2%que es semejante al porcentaje que se da entre hombres casados (Jenkins, Pedophilia and Priests).

Con ocasión de la crisis actual en la Iglesia, otros grupos religiosos e instituciones no religiosas han admitido tener problemas semejantes tanto de pedofilia como de efebofilia entre las filas de su clero o personal. No hay evidencia de que la pedofilia sea más común entre el clero católico, que entre los Ministros protestantes, los líderes Judíos, los médicos, o miembros de cualquier otra institución en la que los adultos ocupen posiciones de autoridad sobre los niños.

Mito 2. El estado célibe de los sacerdotes conduce hacia la pedofilia

El celibato no es causa de ninguna adicción sexual desviada, entre las que se cataloga la pedofilia. De hecho, en comparación con los sacerdotes, es tan probable que los hombres casados abusen sexualmente de los niños (Jenkins, Pedophilia and Priests). Entre la población general, la mayoría de los transgresores son hombres heterosexuales reincidentes que abusan sexualmente de las niñas. También hay mujeres que cometen este tipo de abusos sexuales. Aunque es difícil obtener estadísticas exactas sobre el abuso sexual de los niños, los rasgos característicos de los que repetidamente cometen abuso sexual con niños han sido bien descritos. El perfil de los abusadores sexuales de niños nunca incluye adultos normales que se sienten atraídos eróticamente hacia los niños como resultado de la abstinencia (Fred Berlin, Compulsive Sexual Behaviors, in Addiction and Compulsion Behaviors [Boston: NCBC, 1998]; Patrick J. Carnes, Sexual Compulsion: Challenge for Church Leaders, in Addiction and Compulsion; Dale O´Leary, Homosexuality and Abuse).

Mito 3. Si los sacerdotes se casaran, desparecerían la pedofilia y otras formas de conducta sexual desviada

Algunas personas incluyendo algunos disidentes católicos que suelen expresar su disconformidad en públicose están aprovechando de esta crisis para promover sus propios intereses. Como respuesta a los escándalos, algunos están exigiendo que el clero sea casado, como si el matrimonio hiciera que “ciertos” hombres dejasen de molestar sexualmente a los niños. Esta afirmación se desmiente con las estadísticas mencionadas antes sobre el hecho de que, comparados con los sacerdotes célibes, es igualmente común que los hombres casados abusen sexualmente de los niños. (Jenkins, Pedophilia and Priests).

Dado que ni el ser católico ni el ser célibe predispone a una persona a caer en la pedofilia, el clero casado no resolvería el problema (Doctors call for pedophilia research, The Hartford Currant, March 23). No hay más que mirar a las crisis en otras religiones, sectas o profesiones para ver este punto con claridad.

El hecho es que hombres heterosexuales sanos no suelen caer en la atracción erótica hacia los niños como resultado de su abstinencia.

Mito 4. El celibato sacerdotal fue una invención medieval

Mentira. En la Iglesia católica de Occidente, el celibato se practicó ya universalmente a partir del siglo IV, comenzando con la adopción que S. Agustín hizo de la disciplina monástica para todos sus sacerdotes. Además de las muchas razones prácticas para adoptar esta disciplina se suponía que era un buen medio para evitar el nepotismo el estilo de vida célibe permitía a los sacerdotes ser más independientes y disponibles. Este ideal era también una oportunidad para que los sacerdotes dieran también testimonio del mismo estilo de vida que sus hermanos los monjes. La Iglesia no ha cambiado las normas del celibato, porque con el paso de los siglos se ha dado cuenta del valor práctico y espiritual que posee (Pablo VI, carta encíclica sobre El celibato sacerdotal, 1967). De hecho, incluso en la Iglesia católica del Este que admite también la posibilidad de tener sacerdotes casados los obispos son elegidos solamente entre los sacerdotes no casados.

Cristo reveló el verdadero valor y significado del celibato. Los sacerdotes católicos, desde S. Pablo hasta el presente le han imitado en la total donación de si mismos a Dios y a los demás viviendo célibes. Aunque Cristo elevó el matrimonio al nivel de sacramento que revela el amor y vida de la Santísima Trinidad, él fue también testigo vivo de la vida futura. Los sacerdotes célibes son para nosotros testigos vivos de esta vida futura en la cual la unidad y el gozo del matrimonio entre un hombre y una mujer son sobrepasados por la perfecta y amorosa comunión con Dios. El celibato entendido y vivido adecuadamente libera a la persona para amar y servir como Cristo lo hizo.

En los últimos cuarenta años, el celibato ha sido un testimonio todavía más poderoso del sacrificio amoroso de hombres y mujeres que se ofrecen a si mismos para servir a sus comunidades.

Mito 5. Mujeres sacerdotes ayudarían a solucionar el problema

No hay en absoluto ninguna conexión lógica entre el comportamiento desviado de una pequeña minoría de sacerdotes varones y la inclusión en sus filas de las mujeres. Aunque es verdad que según muestran la mayoría de las estadísticas sobre abuso de niños es más común que los hombres abusen de ellos, el hecho es que también hay mujeres que molestan sexualmente a los niños. En 1994, el National Opinion Research Center demostró que la segunda forma más común de abuso sexual de niños era el de mujeres que abusaban de niños varones. Por cada tres varones abusadores sexuales de niños, hay una mujer abusadora. Las estadísticas sobre las mujeres que abusan sexualmente de otros son más difíciles de obtener porque el crimen es más oculto (entrevista con el Dr. Richard Cross, “Una cuestión de carácter”, National Opinion Research Center; cf. Carnes). Además, es más imporbable que sus víctimas más frecuentes, los niños, reporten los abusos sexuales, especialmente cuando el abusador es una mujer (O´Leary, Child Sexual Abuse).

Hay razones por las cuales la Iglesia no puede ordenar sacerdotes a las mujeres (como Juan Pablo II ha explicado en numerosas ocasiones). Pero esto nos sacaría ahora del tema. El debate sobre la ordenación de las mujeres no está para nada relacionado con el problema de la pedofilia ni con otras formas de abuso sexual.

Mito 6. La homosexualidad no está conectada con la pedofilia

Esto es simplemente falso. Es tres veces más probable que los homosexuales sean pedófilos que los hombres heterosexuales. Aunque la pedofilia exclusiva (atracción hacia los preadolescentes) es un fenómeno extremo y raro, un tercio de los varones homosexuales sienten atracción por los adolescentes (Jenkins, Priests and Pedophilia). La seducción de adolescentes varones por parte de homosexuales es un fenómeno bien documentado. Esta forma de comportamiento desviado es el tipo más común de abuso obrado por sacerdotes y está directamente relacionado con el comportamiento homosexual.

Como Michael Ross muestra en su libro, Goodbye!, Good Men ((Adiós,hombres buenos!), hay una activa sub-cultura homosexual dentro de la Iglesia. Esto se debe a varios factores. La confusión que se ha dado en la Iglesia como resultado de la revolución sexual de los años 60, el tumulto posterior al Concilio Vaticano II, y una mayor aprobación de la homosexualidad por parte de la cultura. Todo esto hizo que se creara un ambiente en el cual homosexuales varones activos fueron admitidos y tolerados en el sacerdocio. La Iglesia se ha apoyado también más en la psiquiatría para valorar la idoneidad de a los candidatos al sacerdocio y para tratar a los sacerdotes que tenían problemas. En 1973, The American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana) dejó de considerar la homosexualidad como una orientación objetivamente desordenada y la suprimió de su Manual Diagnóstico y Estadístico (Nicolosi, J.,Reparative Therapy of Male Homosexuality, 1991; Diamond, E,. Et al. Homosexuality and Hope, documento no publicado de la CMA). Lógicamente, el tratamiento de comportamientos sexuales desviados se vio afectado por este cambio de actitud.

Mientras la actitud de la Iglesia hacia quienes tienen problema de atracción homosexual se ha caracterizado por la compasión, también ha sido firme y constante en sostener el punto de vista de que la homosexualidad es objetivamente desordenada y que el matrimonio entre un hombre y una mujer es el único contexto propio para el ejercicio de la actividad sexual.

Mito 7. La Jerarquía católica no ha hecho nada para solucionar la pedofilia

Aunque todos estamos de acuerdo en que la jerarquía no ha hecho lo suficiente, esta afirmación es, sin embargo, falsa. Cuando el Código de Derecho Canónico fue revisado en 1983, se añadió un pasaje importante:

El clérigo que comete cualquier otra ofensa contra el sexto mandamiento del decálogo, si la ofensa fue cometida con violencia o amenazas, o públicamente o con un menor de 16 años (ahora se ha extendido hasta los 18), debe ser castigado justamente, sin excluir la expulsión del estado clerical (CIC c. 1395,2*).

Pero ciertamente, no es lo único que la Iglesia ha hecho. Los obispos, comenzando con el Papa Pablo VI en 1967, publicaron una advertencia dirigida a los fieles sobre las consecuencias negativas de la revolución sexual. La encíclica papal Sacerdotalis coelibatus (sobre el celibato sacerdotal), trató el tema del celibato sacerdotal en medio de un ambiente cultural que exigía mayor “libertad” sexual. El Papa volvió a reafirmar el celibato al mismo tiempo que apelaba a los obispos para que asumieran responsabilidad por “los hermanos sacerdotes afligidos por dificultades que ponen en peligro el don divino que han recibido”. Aconsejaba a los obispos que buscaran ayuda para estos sacerdotes, o, en casos graves, que pidieran la dispensa para los sacerdotes que no podían ser ayudados. Además, les pidió que fuesen más prudentes al juzgar sobre la aptitud de los candidatos al sacerdocio.

En 1975, la Iglesia publicó otro documento llamado Declaración sobre ciertas cuestiones sobre la ética sexual(firmado por el cardenal Seper y el arzobispo Hamer) que trataba explícitamente, entre otros asuntos, el problema de la homosexualidad. 

Tanto el documento de 1967 como el de 1975 tratan el tema de las desviaciones sexuales, incluso la pedofilia y la efebofilia, que son especialmente frecuentes entre los homosexuales.

En 1994, el Ad hoc Committee on Sexual Abuse (Comité sobre abuso sexual de la Conferencia Episcopal Americana) publicó unas orientaciones dirigidas a las 191 diócesis de Estados Unidos para ayudarles a crear unas líneas de acción para tratar el problema de abuso sexual de menores. Casi todas las diócesis redactaron sus propias directrices (USCCB document: Guideliness for dealing with Child sexual Abuse, 1993-1994). En estas fechas la pedofilia se reconocía ya como un desorden que no podía ser curado, y como un problema que se estaba agravando debido al aumento de la pornografía. Antes de 1994, los obispos siguieron la opinión de los psiquiatras expertos que creían que la pedofilia podía ser tratada con éxito. Los sacerdotes convictos de abuso sexual eran enviados a uno de los establecimientos especializados de los Estados Unidos. Los obispos frecuentemente se basaban en los juicios de los expertos para determinar si los sacerdotes estaban listos para volver al ministerio. Esto no mitiga la negligencia por parte de algunos miembros de la jerarquía, pero por lo menos ayuda a entender mejor la cuestión.

Como respuesta a los escándalos recientes, algunas diócesis están creando comisiones especiales para afrontar los casos de abuso de menores, y también están creando grupos de defensa de las víctimas; y están reconociendo oficialmente que se debe atender inmediatamente cualquier legítima acusación.

Mito 8. La enseñanza de la Iglesia sobre moralidad sexual es el verdadero problema, no la pedofilia

La enseñanza de la Iglesia sobre la moralidad sexual se basa en la dignidad de la persona humana y en la bondad de la sexualidad humana. Esta enseñanza condena el abuso de los niños en todas sus formas, lo mismo que condena otros crímenes sexuales reprensibles como la violación, el incesto, la pornografía infantil y la prostitución infantil. En otras palabras, si estas enseñanzas se vivieran, no existiría el problema de la pedofilia.

La creencia de que esta enseñanza conduce a la pedofilia se basa en un concepción falsa o en una deliberada falsa interpretación de la moral sexual católica. La Iglesia reconoce que la actividad sexual sin el amor y compromiso que se da solamente en el matrimonio, disminuye la dignidad de la persona humana y a fin de cuentas es destructiva. En lo que se refiere al celibato, siglos de experiencia han probado que hombres y mujeres pueden abstenerse de la actividad sexual al mismo tiempo que se realizan plenamente viviendo una vida sana y llena de sentido.

Mito 9. Los periodistas católicos han ignorado el problema de la pedofilia

Como todo lector de CRISIS sabe, esta afirmación es claramente falsa. Nuestro artículo de portada de octubre de 2001 se titulaba así: The High Price of Priestly Pederasty, (El alto precio de la pederastia de los sacerdotes), una exposición del escándalo que saldría a la superficie en el resto de la prensa tres meses después. Puedes leer nuestro artículo haciendo click sobre el título.

Y nosotros no fuimos los únicos que hemos seguido el problema de pedofilia/pederastia. Charles Sennot, autor de Broken Covenant, Rod Dreher de la National Review, el cofundador de CRISIS, Ralph McIncerny, Maggie Gallagher, Dale O´Leary, The Catholic Medical Association, Michael Novak, Peggy Noona, Bill Donohue, Dr. Richard Cross, Philip Lawler, Alan Keyes, and Msgr. George Kelly han cubierto este tema ampliamente.

El hecho de que el resto de los medios de comunicación haya ignorado nuestro trabajo, no significa que no lo hayamos hecho.

Mito 10. El requisito del celibato limita el número de candidatos al sacerdocio, con el resultado de que haya un número alto de sacerdotes sexualmente desequilibrados

Primero de todo, no existe un “alto número de sacerdotes sexualmente desequilibrados”. De nuevo afirmamos que la gran mayoría de los sacerdotes son normales, sanos y fieles. Cada día demuestran que son dignos de la confianza de aquellos cuyo cuidado se les ha confiado.

En segundo lugar, quienes no se sienten llamados a una vida de celibato están ipso facto excluidos de poder ser sacerdotes católicos. De hecho, la mayoría de los hombres no está llamada a ser célibe. Sin embargo, algunos están llamados, y de entre ellos algunos están llamados por Dios al sacerdocio.

La vocación sacerdotal, como el matrimonio, requiere el mutuo y libre consentimiento de ambas partes. Por tanto, la Iglesia debe discernir si un candidato es verdaderamente digno y apto mental, física y espiritualmente para comprometerse a una vida de servicio sacerdotal. El deseo que un candidato tenga de ser sacerdote no constituye de por sí una vocación. Los directores espirituales y vocacionales conocen ahora mejor que nunca las deficiencias de carácter que hacen que un candidato, en otros campos cualificado, no sea apto para el sacerdocio.

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Para profundizar en el tema puedes leer otros artículos relacionados:

– Esta crisis es un llamado a despertar a la santidad. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta ante los terribles escándalos en la Iglesia? 

– La grandeza de la conducta del Cardenal Bernandin ante las falsas acusaciones. Una respuesta cristiana ante la acusación injusta 

  • Foros de Catholic.net
  • Oracion del Papa Pío XII – a la Virgen de Lourdes

    EL PURGATORIO EN LA INGLESIA PRIMITIVA

    Conoce tu fe Católica

    image

    Extracto del trabajo realizado por José Miguel Arráiz.

    Clemente de Alejandría (150-213 d.C)

    “El creyente a través de gran disciplina se despoja de sus pasiones y pasa a la mansión mejor que la anterior, pasa por el mayor de los tormentos tomando sobre sí el arrepentimiento de las faltas que pudiera haber cometido después de su bautismo. Es torturado entonces todavía más al ver que no ha logrado lo que otros ya han adquirido. Los mayores tormentos son asignados al creyente porque la Justicia de Dios es buena y su bondad es justa y, estos castigos completan el curso de la expiación y purificación de cada uno.”

    Ver la entrada original 810 palabras más

    ¿YAHVEH o JEHOVÁ? o ninguno de los dos ??

    ¿YAHVEH o JEHOVÁ?
    por  Respuestas Católicas.

    Los judíos no escribían ni pronunciaban el nombre de Dios. En su lugar usaban el tetragrama Y-H-W-H o la palabra Adonai o Elohim. En el Nuevo Testamento tampoco aparece explícitamente ni “Jehová” ni “Yahveh” sino “Kyrios” (Señor) y otras.
    Ambas formas de escribir el nombre de Dios: Yahveh y Jehová pretenden ser la traducción del tetragrama. Ninguno de estos dos nombres existen e…n el idioma hebreo ni aparecen en las Sagradas Escrituras.
    La palabra “Jehová”, error del siglo VII A.D.
    En el siglo VII A.D. los maestros rabínicos de la escuela del Tiberíades, llamados “masoretas” (masoreta es derivado de masora: tradición) quisieron ponerle vocales a las palabras de las sagradas escrituras (pues se escribían sin vocales y aumentaba cada vez mas la confusión sobre como pronunciarlas). En cuanto al tetragrama YHWH, como nunca se pronunciaba, nadie sabía que vocales le correspondían. Tomaron entonces las vocales correspondientes a la palabra ADONAI (a-o-a), que era la palabra que leían en substitución del Tetragramma. La letra “i” al final de ADONAI no la contaron porque para los hebreos es consonante y no vocal. Además, cambiaron la primara “a” por la letra “e” por razones de fonética semítica (Según el sistema inventado por los masoretas, la consonante y primera letra del Tetragrama, por ser consonante fuerte no puede llevar la vocal “a” que es débil, sino que debe cambiarla por la vocal “e” que es una vocal fuerte). No obstante estos trabajos de los masoretas, el nombre YHVH (YodHayVahHay) seguía remplazándose en las lecturas por “Adonai”. (Cf. Enciclopedia Británica, Micropedia, vol. 10).
    A partir del siglo XIV de nuestra era, se comenzó por primera vez a leer el nombre sagrado del Tetragrama con las vocales que los masoretas le habían colocado según su invento, es decir, con las vocales “e-o-a”, lo cual dió como resultado YeHoVaH. Esta versión errada se extendió a la cristiandad.
    Algunos Protestantes y sectas insisten en la importancia de llamar a Dios “Jehová” como si esta fuese la forma divinamente revelada del nombre divino. (Ver: Los Testigos de Jehová).
    La palabra “YaHVéH”.

    En el siglo XX los exegetas bíblicos descubrieron el error.

    Pruebas:
    1-Muchos de los nombres bíblicos llevan la partícula corta de YaHVéH: Ex.15, 6; 17, 16; Is.12,2; Ps.68, 5; Cant.8, 6). Por ejemplo- Abdías: Abd Yah que quiere decir, siervo de YaHVéH. Elías: El Yah que quiere decir, mi Dios es YaHVéH. Jeremías: Jerem Yah que significa, sostiene YaHVéH. Isaías: Isa Yah… salva YaHVéH. La exclamación
    litúrgica: “Hallel-u-Yah” significa: “Alabad a YaHVéH”. Por lo tanto, la primera vocal no es la letra “e” como pensaban los masoretas sino la letra “a”.

    2- Clemente de Alejandría (siglo IV) y otros escritores muy anteriores a los inventos hechos por los masoretas en el siglo VII AD, transcribieron en griego este nombre como “Yavé”.
    3-Teodoreto de Ciro, autor del siglo V, al comentar el libro del Exodo observa que aunque los judíos nunca pronunciaban el Tetragrama, los samaritanos lo pronunciaban “IABE”. Los samaritanos, desde su cisma con los judíos, rechazaron toda la evolución religiosa de estos. Hay que reconocer que en la pronunciación de los samaritanos tenemos la pronunciación de los judíos del siglo V a.C.

    Conclusión

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    Los exegetas católicos consideran mas adecuado el nombre YaHVéH para vocalizar el tetragrama y las Biblias católicas reflejan esto. Sin embargo, los católicos no nos aferramos a una u otra forma de escribir el nombre de Dios. Jesucristo nos enseña mas bien que a Dios le debemos llamar “Padre” y El mismo nos da ejemplo.
    La religión no cambia por la forma que pronunciemos el nombre de Dios sino por lo que conocemos de El y Su voluntad para nosotros por Su revelación.

    El error de catalogar a la iglesia como una secta

    Muchos hermanos hoy día   que  se dicen ser“cristianos” tildan a la iglesia del Señor como una secta, ellos  caen en un error doctrinal, histórico y  semántico , y lo hacen  como si con eso estuvieran devolviéndonos la moneda  ya  que  consideran que es una palabra con tinte  discriminatorio y al  llamarles SECTAS O SECTARIOS  es como segregarlo lo cual no es la intención ni el propósito de tal accion

    Antes de proseguir, permítanme  establecer que es para  nosotros los cristianos católicos un secta y quienes son los sectarios para poner bien en claro nuestra posición al particular  y disipar malos entendidos por parte de mis hermanos  que no profesan mi fe   cristiana.  Es bueno  también reconocer que hay quienes dentro del “cristianismo” no tienen ningún problema para declarar que la Iglesia Católica es una secta, asunto que se respeta aunque estén equivocados
    La palabra “secta” se utiliza generalmente en un sentido tan vago como peyorativo , esto es justo reconocerlo por parte de mi y se que muchas veces he usado dicha palabra con una connotación agresiva y poco cristiana   . Por su etimología evoca la idea de secesión (secare, cortar) o bien la de seguimiento (sequi, seguir).Por consiguiente, en el uso común designa o bien un pequeño grupo de adeptos separados de otro mayor o bien el conjunto de discípulos de un maestro hereje. En ambos casos, la palabra se utiliza tan sólo para designar unos grupos que rechazan este apelativo, por estar cargado de desprecio y de normatividad. En el contexto cristiano se utiliza con referencia al vocablo Iglesia, que tiene siempre una connotación positiva, hasta el punto de que toda secta se afirma a sí misma como Iglesia.

    Generalmente hablando, las sectas son pequeños grupos que se desprenden de otros grupos mayores y por lo regular son de origen reciente. La mayoría de las sectas gringas , por ejemplo, en mayor o menor grado se desprendieron de grupos verdaderamente  cristianos y surgieron en en su mayoría dentro del siglo 19 y aun están saliendo cada día una mas por lo menos . En nuestra amada tierra  Latinoamérica tenemos una serie de sectas autóctonas que han nacido en el siglo 20, como el caso de la Lldm en México , los Luikos en Pto., Rico como por ejemplo , pero debemos saber que  el  catolicismo, por el contrario, tiene  mas de 2000 años de historia COMPROBABLE y no se debe dudar de su  continuidad histórica desde los  primeros cristianos del primer siglo sumado a esto, es el árbol eclesiástico de donde brotó la rama protestante.

    Las sectas (definidas heréticamente) son clasificadas como tales por su rechazo radical de las doctrinas esenciales del cristianismo — Trinidad, la naturaleza de Cristo encarnado, y la absoluta necesidad de la gracia divina en la salvación (la controversia Pelagiana). El  catolicismo afirma la Trinidad, las dos naturalezas de Cristo, y que la salvación es ultimadamente un don de la gracia de Dios (rechazo del Pelagianismo). En el análisis final, ninguna secta afirma la Trinidad y la plena Deidad de Jesucristo, cosa que la Iglesia Católica sí hace.

    La definición cristiana específica de una secta, es un grupo religioso que niega uno o más de los fundamentos de la verdad bíblica. O en términos más simples, una secta es un grupo que enseña algo que causará que una persona no se salve si cree en lo que ella dice. A diferencia de una religión, una secta es un grupo que se dice ser cristiano y sin embargo niega una verdad esencial del cristianismo bíblico.
    Recordemos que Dios desea la salvación de todos los seres humanos. La voluntad de Dios es que todos nos salvemos. (1 Tim. 2, 4). El que no se salva es porque no desea salvarse, pues Dios nos proporciona todas las gracias que necesitamos para nuestra salvación eterna … a todos. (1 Cor. 10, 13).

    Entonces tenemos que  Iglesia que Cristo fundó es la Católica. Nosotros y los verdaderos cristianos están muy claros en ese aspecto , lo ratifica la Biblia, después la historia y en tercer lugar veamos que  la sucesión apostólica como prueba innegable de la presencia apostólica en nuestra iglesia . Esto claramente  significa que siempre ha habido un sucesor de la Apóstoles. Desde Pedro hasta Francisco . 266 Papas. El primero fue Pedro, después siguió Lino, luego Anacleto, Clemente, Evaristo etc. hasta llegar a Francisco

    CONCLUSION :

    tenemos pues que una secta es un grupo religioso que se origina como herético y mantiene una lealtad ferviente a esa herejía. A pesar de lo que muchos anti católicos opinen en relación a  nuestras doctrinas , el catolicismo no clasifica en esta categoría.

    1- No se origina en una herejía
    2- Poseemos  una ortodoxia estructural que las sectas sencillamente no tienen.
    3-La Biblia, la Historia y la Sucesión Apostólica nos confirman que la Única Iglesia que Cristo fundó es la Católica.
    4-Porque es cimiento y columna de la verdad (1 Tim 3,15).
    5-porque es una promesa de nuestro Señor cuando dijo “ni las puertas del infierno podrán vencerla” (Mt 16,18)
    6-Las sectas son producto  de la LIBRE INTERPRETACION de la Biblia (Gal 1,6-9; 1 Tim 1,3-7)

    PAX ET BONUM