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¿Prohibe la Biblia las Imágenes?

Basándose en una interpretación literal de Éxodo 20, 4 y Deuteronomio 4,16 condenan todo tipo de imágenes. Como católicos estamos en la obligación de dar razones de nuestra fe a todo el que nos lo pida, y por tanto aclarar este tema tan polémico.

El Concepto de Adorar en las Escrituras:

-El principal problema viene con el concepto de Adorar, pues los grupos proselitistas creen que adorar es prender velas, poner flores a una imagen, arrodillarse ante ella, besarla todo eso para ellos es adorar, sin embargo este no es el concepto bíblico de la adoración.

-Hemos de decir en primer lugar que si ellos creen que adorar es prender velas, poner flores , arrodillarse y besar una imagen, entonces ellos no adoran nunca a Dios, pues esas cosas ellos no las hacen, ¿cómo adoran a Dios? ¿es distinto el concepto de adorar para ellos que para nosotros? Evidentemente no, sino que en este tema el prejuicio hacia todo lo que es católico es muy grande. La biblia nos muestra que es adorar en diversos pasajes, me centraré en el del Becerro de Oro que creo es el más claro:

Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, la gente se congregó alrededor de Aarón, y le dijeron: Levántate[a], haznos un dios que vaya[b]delante de nosotros; en cuanto a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Y Aarón les dijo: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. Entonces todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que tenían en las orejas y los llevaron a Aarón. Y él los tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Y ellos dijeron: Este es tu dios, Israel, que te ha sacado[c] de la tierra de Egipto. Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro[d]. Y Aarón hizo una proclama, diciendo: Mañana será fiesta para el Señor. Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.
Éxodo 32, 1-6

En este pasaje se nos detalla exactamente que es adorar: “Reconocer una estatua como dios y por tanto ofrecerle sacrificios, concretamente de holocaustos y ofrendas de paz”.
En el AT la adoración esta muy relacionada con los sacrificios, así vemos como se ofrecen sacrificios a Moloc, dios pagano (Lev 18,21 y Jeremías 32,35) y a Baal  también otro dios pagano (Jeremías 19,5). Pero el mismo Yavhé en el AT ordena como se le debe dar culto es decir adorarle, mediante sacrificios como holocaustos, ofrendas y sacrificios de expiación (Gen 4,4 , Éxodo 29,38, Num 5,6). Es decir el concepto de ofrecer sacrificios no se puede separar del de adoración. En el NT estos sacrificios serán sustituidos por el sacrificio de Cristo en la Cruz, solamente ofrecemos a Cristo en la Cruz como sacrificio, una vez para siempre, luego entonces no adoramos a nadie más que a Dios según el concepto bíblico de adoración.

Por otro lado, ningún católico cree que las estatuas sean dioses, pues el mero acto de creer esto haría estemos ofreciendo sacrificios a estas imágenes todos los días. Por otro lado la Biblia en ninguna parte condena el prender velas, poner flores o dar besos a una estampa, imagen o estatua.

¿Pero entonces que quiere decir Éxodo 20,4 y Deuteronomio 4,16? Para poder entender esto es necesario irse al contexto, es decir leer el resto de versículos: si leemos el versículo 3 del Éxodo vemos como habla de “otros dioses” es decir las imágenes que prohíbe son de otros dioses, deidades paganas, algo comprensible si nos damos cuenta que en ese tiempo el pueblo de Israel estaba rodeado de pueblos paganos muy idolátricos y era fácil cayeran en idolatría.  En Deuteronomio 4 pasa similar , leyendo a partir del versículo 19 vemos habla de adorar y de un Dios celoso, es una advertencia a no representar a otros dioses paganos. Es en ese sentido en el que debe leerse y no en un sentido fundamentalista de absoluta prohibición de cualquier imagen.

La Biblia testimonio a favor de las Imágenes:

Es innegable que en la Biblia hay evidencias de que se pueden hacer imágenes veamos los principales argumentos que podemos esgrimir a favor de las mismas:

Harás igualmente dos querubines de oro; los harás de oro labrado a martillo, en[l] los dos extremos del propiciatorio.
Exodo 25,18

Es decir, en el arca, en los extremos del propiciatorio Dios manda fabricar dos querubines, o sea dos ángeles, como imágenes representativas. Si Éxodo 20,4-5 fuera interpretado literalmente y no pudiéramos hacer “imágenes de lo que hay en el cielo” entonces aquí existiría una contradicción pues no podríamos hacer imágenes de querubines porque estos están con Dios en el Cielo, por tanto esta cita demuestra que no esta prohibido tener imágenes representativas de ángeles.

Y el Señor dijo a Moisés: Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.
Números 21,8

Este pasaje es muy importante, Dios manda hacer una imagen de una serpiente y a través de esta actuará su poder, no es la imagen la que cura sino el poder de Dios a través de la Imagen. Con el tiempo esta imagen se convierte en ídolo y es destruida (2Reyes 18,4) pero eso fue 800 años después y tras haber sido adorada. Es entendible que una imagen puede ser adorada y entonces pasa a ser un ídolo pero eso no significa que la finalidad inicial fuera mala, por tanto el hacer una imagen representativa no es prohibido, la finalidad que se le de es lo condenable, no el objeto en si.
Esta cita debe ser entendida conforme al NT, pues la serpiente en lo alto es usada por Cristo en los evangelios como prueba y evidencia de su misión salvífica:

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, 15 para que todo aquel que cree, tenga en El[g] vida eterna.
Juan 3,14-15

Si la imagen de serpiente hubiera sido algo malo el Señor nunca lo habría usado como signo o prueba de su misión salvífica, el se compara a la serpiente, para enseñarnos que con su muerte en la Cruz, cuando el es levantado a lo alto, salvara a todos los hombres.
Es decir que Jesús les habla a sus discípulos de su Crucifixión y como con ella salvara a los hombres de la misma manera que Moisés los salvo levantando la serpiente. El mismo San Pablo es muy probable que se remitiera a este pasaje cuando escribe a los gálatas:
 ¡Oh, gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado[a] a vosotros, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado públicamente como crucificado? 
Gálatas 3,1

Es interesante saber que San Pablo usa la palabra griega προγράφω que significa “representar o retratar” así que es muy posible se este refiriendo a un crucifijo del Señor, como elemento de enseñanza hacia los Gálatas, pues “las imágenes son el Evangelio de los pobres”. Por tanto el NT evidencia que se puede representar a Cristo crucificado para recordarnos que al ser “elevado en alto como la Serpiente” nos salvo.

Luego talló todas las paredes de la casa en derredor con grabados de figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, el santuario interior y el exterior.
1Reyes 6,29

La boca de la pila dentro de la corona en la parte superior medía un codo, y su boca era redonda como el diseño de un pedestal, de un codo y medio; también en su boca había entalladuras, y sus bordes eran cuadrados, no redondos.
1Reyes 7,31

Estas citas demuestran claramente como el templo de Salomón tenía esculturas, de querubines, palmeras, flores, etc. Pero no solo el templo también se podían encontrar estas imágenes en : la tienda sagrada ( Exodo 25,33-36) los capiteles del templo ( 1Reyes 7,18-20) el techo del templo ( 2Cronicas 3,5) las puertas del templo (2Cronicas 3,7) en las vestiduras sacerdotales (Exodo 28,33-34).

Incluso podemos encontrar imágenes con rostro humano también permitidas en las Escrituras:
Y había esculpidos[v] querubines y palmeras; una palmera entre querubín y querubín, y cada querubín tenía dos caras: 19 cara de hombre hacia la palmera por un lado y cara de leoncillo hacia la palmera por el otro lado; estaban esculpidos alrededor de todo el templo. 
Ezequiel 41,18-19

En el futuro templo de Israel que ve el profeta Ezequiel, relata que uno de los querubines tenia cara de hombre, esto es “rostro humano”. Esta evidencia bíblica es más que suficiente para tener en los templos católicos imágenes de santos.

Moisés llamó a Bezaleel, a Aholiab y a todo hombre de talento en cuyo corazón había puesto Dios sabiduría, todo hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella. 3 Ellos recibieron de Moisés todas las ofrendas que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole ofrendas voluntarias cada mañana
Exodo 36,2-4

Aquí junto con Éxodo 31,1-9 y Éxodo 38,22-23 vemos como Dios dota a los artistas con talentos, conocimiento y sabiduría para realizar imágenes y adornos para su templo. ¿si Dios prohibiera imágenes acaso daría estos dones a los hombres para hacerlas?

-Finalmente podemos citar que en el NT el Dios invisible se hizo representable, esto es visible, y por tanto podemos tener imágenes de él. Esto es gracias a que Cristo se encarno como hombre y vino a la Tierra, dándonos así un rostro con el que quedarnos y un rostro con el que poder representar al Creador del universo, único y verdadero Dios:

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito[o] de toda creación
Colosenses 1,15

El es[f] el resplandor de su gloria y la expresión[g] exacta de su naturaleza, y sostiene[h] todas las cosas por la palabra de su poder
Hebreos 1,3

Las imágenes en los primeros siglos del cristianismo


Para este punto citare lo que en su momento escribí en mi libro de apologética “Fundamentos bíblicos del Catolicismo” (disponible en amazon : https://www.amazon.com/Fundamentos-B%C3%ADblicos-del-Catolicismo-Sacramentos/dp/1539701115/ref=sr_1_1_twi_pap_2?ie=UTF8&qid=1496995166&sr=8-1&keywords=jesus+urones   ).

Podemos decir que durante los tres primeros siglos hasta la libertad de culto concedida por el emperador Constantino son las catacumbas y los sarcófagos cristianos donde podemos encontrar las primeras imágenes, frescos o pinturas. A partir del siglo IV, a medida que se van haciendo templos e iglesias, podemos ver ya en ellas imágenes y pinturas, Sin embargo, de las que aquí vamos a tratar son de las pinturas que encontramos en catacumbas y sarcófagos. Estas representaciones son bastantes comunes, siendo los temas dibujados casi siempre los siguientes: misterios de la fe cristiana, paloma, pez, ancla, Cristo, buen pastor, la Virgen, Noé, Moisés, escenas del AT, etc.
Podemos destacar las siguientes:

La iglesia de Dura Europos, en Irak, tiene un baptisterio lleno de imágenes cristianas. En esta Iglesia podemos ver la imagen de una mujer cogiendo agua de un pozo, algunos expertos ven en esta pintura a la Virgen, otros creen que es la mujer samaritana. En esa misma ciudad también existía una sinagoga decorada con pasajes del AT. Esa ciudad fue totalmente destruida en el año 256 d.C.

La imagen de la Virgen con el niño en las catacumbas de Santa Priscila fechada a inicios del siglo III es posiblemente la primera imagen de la Virgen de la que tenemos referencia.
Cristo como orante y la Virgen con el niño, están en un fresco de las catacumbas de Santa Priscila y se remontan al siglo III.

En la catacumba de los santos Marcelino y Pedro existe un fresco donde se representa a la mujer del Evangelio que tiene derrame de sangre y quiere tocar a el Maestro. Esto es de principios del siglo IV.

La imagen del buen pastor en las Catacumbas de Santa Priscila es del siglo III.

Dios os bendiga 
Jesus Urones

revisen sus versiones bíblicas

HERMANITOS ANTI CATOLICOS
LES PIDO QUE REVISEN SUS VERSIONES BIBLICAS , CREO QUE HAN SIDO MANIPULADAS COMO A USTEDES

FIJENSE pesel2

Exodus 20:4
VERSICULO USADO COMÚNMENTE POR USTEDES , ES SU “CABALLITO DE BATALLA “

1-HEB: תַֽעֲשֶׂ֨ה־ לְךָ֥֣ פֶ֣֙סֶל֙ ׀ וְכָל־ תְּמוּנָ֡֔ה
DICE= פֶ֣֙סֶל֙= PESEL =IDOLO
NO DICE IMAGEN

2- NAS: You shall not make for yourself an idol, or any
DICE =IDOL = IDOLO

3-KJV: Thou shalt not make unto thee any graven image, or
any likeness
DICE =IMAGEN GRAVE =IDOLO

4- INT: shall not make an idol any likeness
DICE = IDOL = IDOLO

AHORA SU REINA VALERA
Éxodo 20:4
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
4 No te harás ***imagen, ****ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

COMO PUEDEN USTEDES MISMOS COMPROBAR HA SIDO MANIPULADA SU TRADUCCION CON FINES NOS CRISTIANOS A MI PARECER Y ENTENDER
RECAPACITEN POR EL AMOR A DIOS

PAX ET BONUM

¿Podemos tener imágenes los cristianos católicos ?

¿Podemos tener imágenes?

Queridos hermanos católicos:

Cuántas veces hemos escuchado esta acusación de parte de nuestros hermanos evangélicos: «Los católicos hacen imágenes para adorarlas, mientras que la Biblia lo tiene estrictamente prohibido».

Muchos hermanos nuestros católicos no saben qué contestar, otros se dejan influenciar fácilmente por estas verdades a medias y algunos sienten la tentación de botar las imágenes de las capillas.

Les quiero aclarar este tema acerca de las imágenes, pero con la Biblia en la mano. Antes que nada, debemos hacer una clara distinción entre una imagen, un cuadro, un adorno religioso y un ídolo, que es «la imagen de un falso dios». La Biblia sí que rechaza enérgicamente el culto de adoración a los ídolos (falsos dioses), pero la Biblia nunca ha rechazado las imágenes como signos religiosos.

¿Qué es un ídolo según la Biblia?

Muchos años antes de Jesús, en tiempo de Moisés, Dios comenzó a formar a su pueblo elegido, el pueblo de Israel. Era gente muy primitiva que Dios había sacado del politeísmo para llevarla al monoteísmo. Todos estos pueblos antiguos tenían infinidad de dioses, los que adoraban y representaban a través de imágenes de baales, que tenían la forma de un toro, de un león o de otros animales. A esas imágenes, el pueblo de Moisés las llamaba «ídolos» o falsos dioses. La gente de aquel tiempo pensaba que estas imágenes tenían un poder mágico o una fuerza milagrosa. En el fondo estos ídolos eran representaciones de poderes o vicios del hombre mismo. Por ejemplo la imagen del becerro de oro que aparece en Exodo 32, era la expresión de la fuerza bruta de la naturaleza. También podía representar la encarnación del poder sexual desorientado y vicioso. Y el oro del becerro significaba el poder de la riqueza que explota y aplasta al hombre, es decir, el hombre con sus vicios, representados en el becerro de oro, quiere ser dios y no quiere dejar lugar al único y verdadero Dios.

Dios llamó al pueblo hebreo a avanzar por la senda del monoteísmo, dejando atrás los ídolos y dando adoración al verdadero Dios. Pero los israelitas de aquel tiempo atraídos por las prácticas de los pueblos paganos querían, a veces, volver al politeísmo y a la adoración de ídolos. Entonces Moisés, inspirado por Yavé-Dios les prohibió estrictamente hacer estos ídolos: «No tengas otros dioses fuera de mí, no te hagas estatua, ni imagen alguna de lo que hay en el cielo ni en la tierra ni te postres ante esos «ídolos», no les des culto».

Queridos hermanos, estos textos bíblicos son muy claros en su prohibición de hacer imágenes o estatuas de falsos dioses. Pero otra cosa muy distinta es aplicar estos textos a las imágenes como adornos o signos religiosos. Estos signos (imágenes) nunca han sido prohibidos por Dios ni por la Biblia.

Textos aclaratorios:

La Sagrada Escritura siempre hace la distinción entre imágenes como «ídolos» e imágenes como «adornos o signos religiosos». Leamos algunos textos en los cuales Dios mismo manda a Moisés hacer imágenes como símbolos religiosos: «Harán dos querubines de oro macizo, labrados a martillo y los pondrán en las extremidades del lugar del perdón, uno a cada lado… Allí me encontraré contigo y te hablaré desde el lugar del perdón, desde en medio de los querubines puestos sobre el arca del Testimonio…» (Ex. 25,18-22). Estos dos querubines parecidos a imágenes de ángeles, eran adornos religiosos para el lugar más sagrado del templo. Pues bien, estas imágenes, hechas por manos de hombres, estaban en el templo, en el lugar más sagrado y nunca fueron consideradas como ídolos, sino todo lo contrario, el mismo Dios ordenó construirlos.

Leamos otro texto del A. T.: Números 21, 8-9. Ahí se nos narra como en aquel tiempo los israelitas murmuraban contra Dios y contra Moisés. Entonces Dios mandó contra el pueblo serpientes venenosas que los mordían, de modo que murió mucha gente.

Moisés intercedió por el pueblo y Dios le respondió: «Haz una serpiente de bronce, ponla en un palo y todo el que la mire se salvará». Nos damos cuenta otra vez de que esta serpiente de bronce era una imagen hecha por manos de hombre, pero no para adorar, sino que era un «signo religioso» para invocar a Dios con fe.

Hay otros textos en la Biblia que nos hacen ver que en el templo de Jerusalén había varias imágenes o esculturas que no fueron prohibidas, menos aun consideradas como ídolos. Dice el Salmo 74, 4-5: «Tus enemigos rugieron dentro de tu santuario como leñadores en el bosque, derribaron con hacha las columnas y esculturas en el templo». Eso significa que en el templo de Jerusalén había también esculturas o imágenes.

Queridos hermanos católicos, esas indicaciones de la Biblia son suficientes para decir que la Biblia, sí, prohíbe la fabricación de imágenes como dioses falsos, (ídolos) pero nunca ha prohibido las imágenes o esculturas como adornos religiosos. Que nadie entonces los venga a molestar por tener una imagen o adorno en su templo o en su casa. Es por falta de conocimientos bíblicos, o por mala voluntad, que los hermanos evangélicos les meten estas cosas en la cabeza.

Las imágenes en nuestra vida diaria.

Ahora bien, hermanos, en nuestros tiempos vemos por todos lados imágenes y estatuas. Cada país tiene sus propios símbolos patrios y estatuas a sus héroes.

En nuestras casas tenemos cuadros que representan la imagen de alguna persona. Tengo en mi velador, por ejemplo, una foto de mi madre que ya está en el cielo; y contemplando esta foto me acuerdo de ella. Incluso puedo colocar esta foto en un lugar bien bonito y adornarlo con una flor y una velita… Y si alguien viene a mi casa a visitarme y me dice, refiriéndose a la foto: «Qué mono más feo», por supuesto que me siento muy ofendido. Así también tenemos cuadros e imágenes en nuestras capillas que representan algunas personas religiosas, como la Virgen María, la Madre de Jesús, algún santo patrono de nuestros pueblos. Y ningún católico va a pensar que estas imágenes son ídolos o falsos dioses. Estas imágenes simplemente nos hacen pensar en el mismo Jesús o en tal o cual santo que está en la presencia de Dios y nos ayudan a pensar en la belleza de Dios.

La Iglesia Católica acepta el respeto y la veneración a estas imágenes en nuestros templos, pero nunca ha enseñado la adoración a una imagen. A veces, dicen los hermanos de otra religión que nosotros adoramos a las imágenes. Están muy, pero muy equivocados y debemos, eso sí, perdonarles sus expresiones.

La Iglesia Católica acepta que guardemos imágenes o cuadros en nuestros templos siempre que no sea en forma exagerada. ¿Qué quiero decir con ello? Quiero decir que a veces nuestras iglesias parecen una exposición de santos y en algún caso están tan mal colocados, que no hay espacio ni para la imagen de Cristo. Ahí sí que exageramos. Por eso el Concilio Vaticano pidió que no se repitiera más de una imagen por cada santo y que el lugar central de la Iglesia, a ser posible, esté reservado siempre para la imagen de Cristo.

Está claro, entonces, que nunca podemos dar culto de adoración a una imagen, nunca podemos ponernos de rodillas delante de una imagen para adorarla, pero sí podemos ponernos de rodillas ante una imagen para pedir perdón por nues-tros pecados y para suplicar que el santo interceda ante Dios por nosotros.

En todas estas discusiones, hermanos míos, guardemos el amor. ¿Quién eres tu para juzgar a tú hermano? (Stgo. 4, 12). Cada uno puede arrodillarse en cualquier parte para invocar a Dios, en el patio de su casa, en el campo. En la noche antes de acostarse uno puede arrodillarse delante de un crucifijo para así hablar con Dios. A veces hay gente que piensa que tal imagen es milagrosa y le atribuyen un poder mágico. Debemos corregir estas actitudes y explicarles que sólo Dios hace mila-gros. Por supuesto aceptamos que Dios puede actuar por intercesión de los santos.

Hermanos: no aplastemos la fe de nuestros hermanos que tal vez tienen poca formación cristiana, no critiquemos y no hablemos mal de otros. Ofender al hermano es un pecado muy grave. Es triste constatar el lenguaje ofensivo de nuestros hermanos evangélicos hacia los católicos. Tratemos de devolver bien por mal.

Martín Lutero, el fundador del protestantismo y de las iglesias evangélicas, nunca rechazó las imágenes, todo lo contrario él dijo que las imágenes eran «el Evangelio de los pobres». ¿A quién de nosotros no le gusta contemplar un lindo cuadro o una hermosa imagen? Muchas veces mirando un cuadro o una imagen podemos más fácilmente entrar en oración y en un profundo contacto con Dios. ¿Quién puede negar por ejemplo la belleza de la Piedad de Miguel Angel? Pues bien, según los evangélicos habría que destruirla porque va contra la Biblia ¡Qué disparate tan grande! Ello es hacer decir a la Biblia lo que nunca la Biblia ha dicho. Ello es una distorsión de lo que Dios nos quiere decir en la Biblia. Una regla de oro para interpretar la Biblia es mirar siempre el contexto de una frase y no aferrarse a la letra, porque en este caso, sin el contexto, hasta se puede hacer decir a la Biblia que «Dios no existe» porque la Biblia pone esta frase en labios del tonto (Sal. 10, 4).

Los falsos dioses o ídolos de este mundo moderno.

Hermanos, los ídolos o falsos dioses de este mundo moderno no están en los templos, sino que son poderes que dominan al hombre moderno por dentro. Son poderes falsos que destruyen las buenas relaciones con el prójimo y con Dios. Estos ídolos modernos están a veces en nuestras calles, en nuestras instituciones, en nuestras comunidades y familias. Esta es la idolatría que hemos de desterrar.

Pienso, por ejemplo, en el falso dios del poder y de la dominación que quiere aplastar tu libertad y engañar pueblos enteros; en el falso dios «poder» que provoca guerras y matanzas de gente inocente. Este es el «ídolo» moderno que se pasea por el mundo. Pienso en el falso dios «dinero» que domina tu corazón, que comienza con mentiras, engaños, robos, tráfico de drogas etc. y que pareciera que en nombre de este dios dinero todo está permitido. Pienso en el falso dios del sexo desorientado, en el dios que destruye la unión familiar, en el dios de la pasión que engaña al hombre y a la mujer, es el falso dios que deja los niños desamparados, en el falso dios que destruye el verdadero amor y que se resiste a servir a una comunidad.

El lugar desde donde estos falsos dioses comienzan a brotar está en nuestro corazón. Es el demonio mismo que quiere destruir nuestro corazón como templo de Dios. Y mucha gente entre nosotros, sin darse cuenta, está bajo el poder de estos falsos dioses y no dan lugar en su corazón al único y verdadero Dios del amor.

Hermanos, no debemos buscar ídolos o falsos dioses en cosas de madera o de yeso, en imágenes o cuadros, sino en nuestro corazón. Si volviera ahora Moisés a nosotros, no se referiría a las imágenes ya que hoy no está el peligro de la idola-tría, sino que gritaría: «No te hagas falsos dioses dentro de tu corazón, destruye los vicios fuente de toda idolatría». Esto es lo que ya hicieron los profetas que vinieron después de Moisés.

Los primeros misioneros que evangelizaron América Latina trajeron de España y del Perú numerosas imágenes del Señor, de la Virgen y de los santos. Son imágenes religiosas cargadas de historia que penetraron hondamente en el alma de nuestro pueblo y que aparte de su valor escultórico tienen el mérito de que ante ellas oraron nuestros antepasados. Y cada capilla tiene las imágenes de sus patronos. Todas ellas nos recuerdan los misterios centrales de la encarnación e ilustran de alguna manera la Historia de la Salvación realizada por Dios a favor nuestro.

Así que cuando lleguen los evangélicos a las puerta de sus casas y les digan que los católicos somos unos idólatras porque adoramos las imágenes ya saben qué contestarles. Díganles que no es correcto sacar frases de la Biblia fuera de su con-texto para hacer decir a la Biblia lo que nunca dijo. Y que la Biblia nunca ha prohibido las imágenes como adornos religiosos.

Finalmente hay que tener presente que en el A. T. no podía representarse a Dios porque el Verbo no había tomado cuerpo ni forma humana. Pero en el N. T. es distinto. Con la Encarnación, el Verbo Dios tomó forma humana y si El mismo se hizo hombre hace dos mil años y nos mandó guardar su memoria es que quiere que nosotros lo representemos así, como hombre, para recordar que «el Verbo se encarnó y habitó entre nosotros». Y si representarlo en una pintura o en una imagen ayuda a recordar su memoria ¿qué de malo hay en ello?

Pero por sobre todo hay que entender la evolución gradual que hay entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Algunas sectas dan la impresión que quedaron petrificadas en el Antiguo Testamento y sólo por ignorancia o mala voluntad pueden decir lo que dicen. Es decir, se aferran de textos aislados, los sacan de su verdadero contexto, y confunden a los no iniciados en la Biblia. Y aquí le viene recordar que el mismo Jesús confirmó esta progresiva evolución entre el Antiguo y el Nuevo Testamento cuando dijo: «Antes se les dijo… ahora les digo».

Cuestionario

  1. ¿Qué es lo que prohíbe la Biblia referente a las imágenes?
  2. ¿Prohíbe las imágenes de falsos dioses?
  3. ¿Prohíbe las imágenes como objetos de adorno o de veneración?
  4. ¿Qué mandó construir Dios a Moisés?
  5. ¿Había esculturas en el templo de Jerusalén?
  6. ¿Qué habría que hacer, según los evangélicos, con todas las imágenes, incluida la famosa Piedad de Miguel Ángel?
  7. ¿Cuáles son los ídolos de hoy?
  8. ¿Cómo fustigaría hoy Moisés a los ídolos modernos?

EL CULTO Y LAS IMAGENES.

EL CULTO Y LAS IMAGENES.
Por el P. Amatulli.

A veces se oye decir: «¿Para qué sirven las velas y veladoras?», «¿Por qué ustedes adoran los santos?»; «Ustedes son idólatras, porque adoran las imágenes».
Para poder contestar a estas objeciones, es muy importante aclarar todo lo que se refiere al «Culto», teniendo en cuenta lo que dice la Biblia.
NOCIONES GENERALES
Antes que nada, vamos a aclarar los términos y conceptos generales que se refieren al culto.
– Culto
Es el conjunto de actos con que se tributa un homenaje de honor, cariño y respeto hacia una persona o cosa.
– Culto privado
Se llama privado el culto que es realizado por gente particular.
– Culto público
Se llama público el culto que es realizado por una comunidad, como tal.
– Culto civil
Se llama civil el culto que es dirigido a todo lo que está relacionado con la humanidad, la patria, el grupo social o la familia (Ejemplo: La abuelita difunta, que se recuerda cada año con ceremonias especiales el día dos de Noviembre o el aniversario de su muerte; los hombres ilustres, los héroes…) y a todo lo que lo simboliza (La bandera simboliza la patria) o representa (la fotografía representa a la abuelita difunta; el monumento representa a Benito Juárez).
– Culto religioso
Se llama religioso el culto que es dirigido a Dios y a las personas (Ejemplo: los ángeles y los santos) o cosas (Ejemplo: La cruz, imágenes, etc.), relacionadas con Dios.
– Culto relativo
Se llama relativo el culto que se dirige directamente a un objeto, pero termina en la persona o cosa que el objeto simboliza o representa. Por ejemplo, cuando se rinde homenaje a la bandera o al monumento de Benito Juárez, se quiere honrar a la patria y al Benemérito de las América, representados en la bandera o el monumento. Cualquier culto que se tributa a los símbolos (por ejemplo la bandera, la columna de la independencia, etc.) a las fotografías, imágenes, esculturas o reliquias (objetos relacionados con Cristo, la Virgen y los santos), es relativo.
– Culto Absoluto
Se llama absoluto (= libre de lazos = directo) el culto que se dirige directamente y termina en la persona o cosa que se quiere honrar. Es el culto que se refiere directamente a Dios, a la Virgen, a los ángeles, a los santos, a los seres queridos, a la patria, etc.

El culto se divide en tres clases:
• Culto de Latría o Adoración
Es el culto que se debe solamente a Dios, porque solamente Dios es principio y fin de todo lo que existe. En realidad, adorar significa reconocer a alguien o algo como ser supremo, y por lo tanto aceptar su dominio total y absoluto y amar sobre todas las cosas. Y esto es posible solamente con Dios.
• Culto de Dulía o Veneración
Es el culto que se da a los ángeles y santos. En realidad, venerar no es lo mismo que adorar. Venerar significa respetar y honrar por algún motivo especial.
Si se trata de culto religioso, se habla indistintamente de culto «dulía» o «veneración» y se refiere a los ángeles y a los santos.
Si se trata de culto civil (héroes de la Patria, seres queridos, hombres eminentes en las artes, la ciencia, etc.), se habla solamente de veneración y no de dulía.
• Culto de Hiperdulía
o Veneración Especial
Es el culto que se da solamente a la Virgen María, por ser la Madre de Jesús, el Hijo de Dios y nuestro Salvador y Señor. Por esta razón, María tiene un lugar especial entre todos los ángeles y santos.
De hoy en adelante todas las generaciones
me llamarán bienaventurada (Lc 1,48).

EL CULTO EN LA BIBLIA
Adoración
Por lo que se refiere al culto de adoración, que se debe solamente a Dios, no hay ninguna duda: «Adorarás al Señor tu Dios, y a Él sólo servirás» (Mt 4,10). En esto estamos de acuerdo todos.
Veneración
Donde no estamos de acuerdo, es en el culto de veneración, que los grupos sectarios niegan completamente, diciendo que todo culto es adoración.
Pues bien, ¿en qué nos basamos nosotros católicos para admitir un culto de veneración, distinto del culto de adoración? En la misma Biblia. En realidad, la Biblia nos presenta un respeto especial, hacia todo lo que está relacionado con Él (ángeles, santos, sacerdotes, templo, etc.), y esto es precisamente lo que llamamos culto de veneración
a) ÁNGELES
Son espíritus que desde un principio se mantuvieron fieles a Dios y siguen estando a su servicio como sus mensajeros para realizar alguna misión en favor de los hombres (Tob 5,4; Mt 1,20; Lc 1,26; Hech 8,26; 10,3; 12,7ss., etc.). Por lo tanto merecen un honor especial.
Sucedió que Josué, estando por los alrededores de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre delante de sí con la espada desenvainada. Se dirigió a él y le dijo. «¿Eres tú de los nuestros o de los enemigos?» El hombre respondió: «No, soy el jefe del ejército de Yahvé y acabo de llegar». Josué se postró en tierra y dijo: «¿Qué ordena mi Señor a su servidor?». El jefe del ejército de Yahvé le dijo, «Quítate el calzado de tus pies; el lugar que pisas es santo». Así lo hizo Josué (Jos 5,13-15).
«Dios me ha enviado para sanarte a ti y a tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tienen entrada a la Gloria del Señor». Temblaron entonces y los dos cayeron con el rostro en tierra, llenos de terror (Tob 12,15-16).
Postrarse, quitarse el calzado, caer con el rostro en tierra, etc. son signos de respeto o veneración.
b) HÉROES Y SANTOS DEL PUEBLO DE DIOS
En muchas partes del Antiguo y Nuevo Testamento encontramos alabanzas dirigidas hacia ciertos personajes de la antigüedad famosos por su heroísmo, sabiduría o santidad (Sab 10; Sir 44-50; Heb 11).
Que sus huesos reflorezcan en sus tumbas, que sus nombres se renueven convenientemente en los hijos de estos hombres ilustres (Sir 46,12).
El Señor le perdonó sus faltas (al rey David) y lo destacó para siempre (Sir 47,11a).
Elías, ¡Qué glorioso fuiste en tus portentos!, ¿Quién puede gloriarse de ser igual a ti? (Sir 48,4).
Con referencia a los Doce Profetas, que sus huesos reflorezcan en sus tumbas por haber consolado a Jacob (Sir 49,10a).
Ellos, gracias a la fe, sometieron países, establecieron la justicia, vieron realizarse las promesas de Dios, cerraron los hocicos a los leones. Otros murieron apaleados y no aceptaron la transacción que los hubiera rescatado, porque preferían alcanzar la resurrección. Otros sufrieron la prueba de la burla y los azotes, y hasta de las cadenas y de la cárcel. Fueron apedreados, torturados, aserruchados, murieron a espada, fueron errantes de una a otra parte, sin otro vestido que pieles de cordero y de cabras, faltos de todo, oprimidos, maltratados (Heb 11,33.35b-37).
Después de muertos, siguen actuando en beneficio del pueblo, por el cual entregaron su vida.
Aún después de muerto, (Samuel) profetizó para anunciar su fin al rey; desde el seno de la tierra levantó su voz para profetizar y para borrar la iniquidad del pueblo (Sir 46,20).
Nada fue imposible para él (Elías) y hasta en el sueño de la muerte hizo obra de profeta. En vida hizo prodigios, y después de muerto, obras maravillosas (Sir 48,13-14).
Por lo tanto, se puede pedir su intercesión y ellos pueden intervenir en favor de los que viven.
Padre Abraharn, ten piedad de mí y manda a Lázaro que se moje la punta de un dedo para que me refresque la lengua, porque estas llamas me atormentan. (…) Te ruego, Padre, que mandes a Lázaro a mis familiares, donde están mis cinco hermanos, para que les advierta, y no vengan también a este lugar de tormento (Lc 16, 24.27-28).
c) LUGARES SAGRADOS
Son los lugares donde se realiza una intervención o manifestación de parte de Dios. Pues bien, merecen un respeto (=veneración) especial.
Despertó Jacob de su sueño y dijo: Yahvé está realmente en este lugar y yo no lo sabía… qué terrible es este lugar: no es nada menos que una casa de Dios y la Puerta del cielo (Gén 28,16-17).
Yahvé le dijo: No te acerques más. Sácate tus sandalias porque el lugar que pisas, es tierra sagrada (Ex 3,5).
Quítate el calzado de tus pies; el lugar que pisas es santo (Jos 5,15).
De una manera especial son lugares sagrados el tabernáculo y el Templo de Jerusalén, aparte de ciertos santuarios locales (Jue 17,5; 18,31; Jn 4,20).
Me harán un tabernáculo para que yo habite en medio de ellos (Ex 25,8).
Cuando Salomón acabó de rezar, bajó fuego del cielo que devoró el holocausto y los sacrificios, mientras la Gloria de Yahvé llenó el Templo (2Cro 7,1 -2).
En el Nuevo Testamento se distingue entre las casas particulares, y las casas donde se realiza la «Fracción del pan», el centro del culto de la Nueva Alianza.
¿No tienen casas para comer y beber?, ¿O es que desprecian a la Iglesia de Dios y quieren avergonzar a los que no tienen? (1Cor 11,22).
d) OBJETOS SAGRADOS
El más importante es el Arca de la Alianza, donde Moisés depositó las tablas de la ley (Ex 25,10).
Otros objetos sagrados son el Altar (Ex 27,1-2) y la Pila de Bronce para las abluciones (Ex 30,17-21).
El altar será cosa sacratísima; todo cuanto toque el altar, quedará consagrado (Ex 29,37b).
Siguen los vestidos y todo cuanto los sacerdotes usan en el culto.
Lo revistió (a Aarón) de un vestido sagrado de oro
(Sir 45,10; Cf. Ex 28,2).
El propio Moisés lo consagró
y lo ungió con el aceite bendito (Sir 45,15a).
e) TIEMPOS SAGRADOS
Antes que nada, los israelitas consideraban sagrados el séptimo día (Ex 23,12), el séptimo año (Ex 23,10-1l) y el año jubilar (año cincuenta: Lev 25,8-19).
Después, celebraban tres grandes fiestas cada año: la fiesta de los ázimos, para recordar la salida de Egipto; la fiesta de la siega de los primeros frutos y la siega de los últimos frutos (Ex 23,14-17).
En el Nuevo Testamento, que empieza con la muerte y resurrección de Cristo, encontramos como día especial para la reunión de los cristianos el día primero de la semana, para recordar la Resurrección del Señor (1Cor 16,2; Hech 20,7). Poco a poco también el Nuevo Pueblo de Dios se fue estableciendo sus fiestas, a imitación del Antiguo Pueblo de Israel (Pascua, Pentecostés, Navidad, etc.).
f) PERSONAS SAGRADAS
Son los sacerdotes, por estar consagrados al servicio de Dios en el culto, y los reyes, por ser sus representantes en la guía del pueblo. Por eso son ungidos con aceite (Lev 8,12.30; 1Sam 10,1) y merecen un respeto especial.
(Dios) revistió a Aarón de un honor altísimo (Sir 45,8).
¿Cómo te atreviste a alzar tu mano para matar al rey
que Yahvé había consagrado? (2Sam 1,14).
g) ACCIONES SAGRADAS
Representan el centro del culto en el Antiguo y el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, se dividían en oblaciones y sacrificios.
Las oblaciones consistían en flor de harina, pan, espigas, aceite, vino, incienso, etc. (Lev 2,1-16). Los sacrificios consistían en animales que se mataban en honor de Dios (Lev 1,3-7) y aquella parte de las oblaciones que era quemada (Lev 2,29.13-16).
Esta víctima es cosa muy santa (Lev 7,1b).
En el Nuevo Testamento encontramos la Cena del Señor y su repetición, según la orden de Cristo.
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la convivencia, a la Fracción del pan y a las oraciones (Hech 2,42).
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es una comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? (1Cor 10,16).
Yo recibí del Señor mismo lo que a mi vez les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, y después de dar gracias, lo partió diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado. De la misma manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Siempre que beban de ella, háganlo en memoria mía».
Así pues, cada vez que comen de este pan y beben de la copa, están anunciando la muerte del Señor hasta que venga. Por lo tanto, si alguien come del pan y bebe de la copa del Señor indignamente, peca contra el cuerpo y la sangre del Señor. Por eso, que cada uno examine su conciencia, cuando va a comer del pan y a beber de la copa. De otra manera, come y bebe su propia condenación al no reconocer al cuerpo (1Cor 11,23-29).

ENSEÑANZA DE LA IGLESIA
La enseñanza de la Iglesia Católica está perfectamente de acuerdo con el dato bíblico.
Culto a las imágenes
Es un culto de veneración y no de adoración. Además es un culto relativo: el honor va a los seres representados en las imágenes, esculturas o pinturas. Por esta razón, están equivocados los que acusan a los católicos de ser idólatras. Nosotros no adoramos a los ángeles y los santos, ni sus representaciones. Tenemos las imágenes y las reliquias (algo relacionado con Cristo y los santos: cruz, partes del cuerpo de los santos, objetos que usaron, etc.), como algo sagrado, que merece respeto y cariño. No pensamos que tengan algún poder especial.
«Como si continuáramos el camino regio, y siguiendo el magisterio divinamente inspirado de nuestros santos Padres y la Tradición de la Iglesia Católica, definimos con toda certeza y diligencia que así como la figura de la preciosa y vivificadora cruz, así también las venerables y santas imágenes ya sean de colores y pinceles, como de otro material, decentemente se propongan en las santas Iglesias de Dios, en los vasos y vestidos sagrados, en las paredes y retablos, en las casas y en los caminos: a saber, tanto las imágenes de nuestro Dios, Señor y Salvador Jesucristo, como de la Inmaculada Señora Nuestra, Santa Madre de Dios, de los honorables ángeles y de todos los santos junto con los varones ilustres.
Los que contemplan estas imágenes, más rápidamente se elevan a recordar y desear a quienes representan, y a besar con veneración no de latría, que solamente a la naturaleza divina se debe dar… el honor a las imágenes pasa a los que se representan. Así se refuerza la doctrina de nuestros santos Padres, la Tradición de la santa Católica Iglesia…» (II Concilio Ecuménico de Nicea: 24 de septiembre-23 de octubre del año 787).
Como se ve, podemos tener imágenes de Cristo, la Virgen, los santos y los varones ilustres, es decir personajes que hicieron algo en favor de la humanidad por lo cual merecen el respeto de todos. Las tenemos para recordar a las personas que representan y manifestar hacia ellas nuestro cariño (= veneración).
«El sagrado Concilio manda… que además las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de Dios y de los santos, se conserven principalmente en los templos y se les tribute el debido honor y veneración, no porque se crea que en ellas resida alguna divinidad o poder, por lo cual deba dárseles culto, o que a ellos haya que pedirles algo, como hacían antiguamente los paganos, que ponían su esperanza en los ídolos, sino porque el honor que a ellas se les rinda se refiere a las personas que ellas representan: de tal modo que a través de las imágenes que besamos, ante las cuales nos descubrimos la cabeza y nos inclinamos, es a Cristo a quien adoramos y a los santos, cuya representación tienen ellas, veneramos» (Concilio Ecuménico de Trento: 3 de diciembre de 1563).

Con esto queda aclarada la doctrina Católica con relación al culto que se debe a las imágenes, que no es de adoración, sino de simple veneración o respeto, como se hace con la fotografía de la abuelita difunta, el monumento a un héroe, etc. En efecto, si rendimos homenaje a ciertos objetos que nos recuerdan a la Patria (la bandera), a un héroe (monumento a Emiliano Zapata) y a un ser querido (retrato o carta de la mamá difunta), ¿por qué no podemos hacerlo con todo lo que nos recuerda a Dios, a la Virgen, a los ángeles y los santos? Viendo estos objetos, nos acordamos de las personas que representan y tratamos de conformar nuestra conducta a sus enseñanzas y ejemplos.

Además, es muy importante subrayar que cualquier acto de homenaje que se rinda a estos objetos, va a las personas representadas o simbolizadas en ellos (la cruz simboliza a Cristo que murió en ella).
Claro que si alguien cree que alguna imagen o estatua tiene algún poder especial y le pide algún favor, se está portando mal. Una cosa es pedir a Dios delante de una imagen y otra cosa es pedir a la imagen.

IMAGENES E ICONOS EN LA IGLESIA

IMAGENES E ICONOS EN LA IGLESIA

 

En la actitud de la Iglesia primitiva frente a las imágenes hay que hacer una distinción que no siempre se tiene en cuenta: el uso y el culto.

El uso precedió al culto. El uso de imágenes apareció muy pronto en las comunidades cristianas primitivas, como lo atestiguan las catacumbas romanas y el baptisterio y la iglesia de Dura Europas (Irak) (ciudad que fue destruida en el año 256).

El  culto a las imágenes se implantó más lentamente entre los cristianos; sin duda por la prohibición explícita del Antiguo Testamento: «No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas bajo la tierra. Ni te postrarás ante ellas, ni les darás culto, porque yo, Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso» (Ex 20,4s). Sin embargo, esta prohibición tan tajante no hay que entenderla de un modo absoluto porque, de hecho, en lo más santo de Israel, el arca de la alianza, había unos querubines: «Harás además dos querubines de oro […] en los dos extremos del propiciatorio» (Ex 25,18; cf. Ez 41,18-20). También se puede considerar como una imagen la serpiente de bronce levantada por Moisés en el desierto (Núm. 21,8s).

El descubrimiento de la sinagoga de Dura Europos, bellamente decorada con escenas del Antiguo Testamento, demuestra que, en la práctica, los judíos no eran tan ajenos al uso de imágenes, aunque el caso de esta sinagoga es verdaderamente excepcional.
En los primeros siglos cristianos no faltaron algunas voces contrarias al uso de las imágenes, apoyándose precisamente en la prohibición del Antiguo Testamento. Sobresalen Tertuliano (De spectaculis 23,5: Dios, absoluta verdad, tiene que ser forzosamente refractario a la falsedad). Pero Tertuliano, después de haber pasado al montanismo, dice que los católicos tienen cálices con la figura grabada del Buen Pastor. También Clemente de Alejandría (Stromata VIl,5,28: Dios no puede ser circunscrito), Minucio Félix y Orígenes, quien rechazaba la argumentación de los paganos para representar a Dios en imágenes, alegando que el honor debido a la imagen va dirigido a su prototipo (Contra Celsum VI,14). Y, especialmente, el Concilio de Elvira, cuyo canon 36 prohíbe expresamente la presencia de pinturas en las iglesias: «Se dispuso que no debe haber pinturas en las iglesias, para que lo que se venera y se adora no se pinte en las paredes».
Eusebio de Cesárea ve en las imágenes un peligro de idolatría o, cuando menos, un claro influjo del paganismo: «… hemos indagado que se conservan pintadas en cuadros las imágenes de los apóstoles Pablo y Pedro, e incluso del mismo Cristo, cosa natural, pues los antiguos tenían por costumbre honrarlos de este modo, sin miramiento, como salvadores, según el uso pagano vigente entre ellos» (Historia eclesiástica VIl,18,4). La emperatriz Constancia, hermana de Constantino y esposa de Licinio, desea conseguir una imagen de Cristo; y Eusebio se niega a proporcionársela alegando que «ahora la forma humana de Cristo ha sido divinizada, de modo que, en adelante, ya no puede ser representada» (ibid).

Después de la paz de la Iglesia (313), con la progresiva desaparición del paganismo, el peligro de idolatría se hace cada vez más remoto; y, por consiguiente, el uso de imágenes se difunde sin problemas por todas las comunidades cristianas. El Concilio de Nicea le atribuye a san Basilio esta expresión: «el honor debido a la imagen va dirigido a su prototipo»; pero esta frase está sacada de su contexto, puesto que no se refiere en modo alguno al culto de las imágenes, sino a la teología de la imagen de Dios (De Spiritu Sancto, XVIll,45).
Todavía a finales del siglo IV o principios del V, san Epifanio de Salamina decía que las pinturas o imágenes de Cristo «van contra nuestra religión» (citado por San Jerónimo, Epist. 51).

El culto a las imágenes en la Iglesia primitiva
A comienzos del siglo V, en contra de la opinión y praxis de san Epifanio, muchos Santos Padres se refieren ya a las imágenes sin manifestar ningún rechazo hacia ellas. El culto de las imágenes empieza por la cruz. Y no sólo el madero de la cruz de Jesús descubierto por santa Elena, que es venerado como una reliquia auténtica, sino el signo de la cruz propiamente dicho, que empieza a multiplicarse: Prudencio habla de la cruz que los emperadores llevan sobre la corona (Apotheosis 448); y Teodoreto de Ciro habla de la veneración del signo, no de la reliquia de la cruz (Graec. Af. Curatio IV). Pero todos los testimonios de imágenes pintadas, de este tiempo, se refieren más al uso que al culto.
Los testimonios que garantizan la existencia del culto de las imágenes de Cristo, de la Virgen y de los santos son más bien escasos hasta el siglo VI. A finales de esta centuria, Leoncio, obispo de Neápolis (Chipre), defiende a los cristianos contra las acusaciones de los judíos, que los tachaban de idólatras por el culto que tributaban a las imágenes; y él fue quien trazó las primeras líneas de una teología del culto a la cruz y a las imágenes (Discurso 50).
San Gregorio Magno (+ 604) corrige a Sereno, obispo de Marsella, el cual había destruido algunas imágenes por miedo a que el pueblo cayese en la idolatría. Se puede afirmar que fue este papa quien explicitó definitivamente la doctrina ortodoxa relativa al culto de las imágenes cuando afirmaba: «Una cosa es adorar las imágenes, y otra distinta venir en conocimiento, por medio de ellas, de lo que se ha de adorar. Lo que la Escritura es para el lector, eso mismo es la imagen para quienes no saben leer. No cabe duda de que no es desacertado elevarse por lo visible a lo invisible» (Epist. 11).
San Gregorio de Nisa ya había llamado a las imágenes la Biblia de los pobres y de los ignorantes. San Basilio atribuía a la pintura la misma función que a la palabra: la pintura, es decir, las imágenes, hacen visible, a través de la imitación, cuanto el discurso manifiesta a través del oído (PO 31,524). Las imágenes son como un libro abierto que estimula al deseo de las realidades espirituales. Por eso, él prefería que las basílicas fuesen decoradas con escenas bíblicas y alegóricas. San Nilo aconseja al emperador Olimpiodoro que, en vez de pinturas simplemente ornamentales de animales y plantas, pinte escenas del Antiguo y Nuevo Testamento que sean aptas, a la vez, para instruir a los analfabetos y para transmitirles deseos del cielo.

Pero, por encima de todos los Padres de la Iglesia oriental, fue san Juan Damasceno quien, siguiendo el pensamiento de la Iglesia occidental, mejor planteó el tema de la veneración de las imágenes: «Hubo un tiempo en que no se hacía imagen alguna de Dios, dado que él existe sin cuerpo ni figura. Ahora, en cambio, después de haberse manifestado en la carne y de haber vivido con los hombres, hago objeto de imagen cuanto de Dios es visible. No adoro la materia, sino al creador de la materia… No dejaré de honrar la materia que sirvió de instrumento para procurarme la salvación» Orat. I.
Según san Juan Damasceno, las imágenes perpetúan de algún modo la potencia divina, presente en los santos cuando estos vivían en la tierra: «Durante la vida, los santos estaban llenos del Espíritu Santo, y en la muerte, la gracia del Espíritu Santo perdura inseparable en sus almas, en sus cuerpos, en los sepulcros y en las santas imágenes que los representan, no, por cierto, en el plano de la esencia, sino en aquel de la gracia y de la acción» (ibid).
El iconoclasmo
A lo largo del siglo VII, el culto a las imágenes emprendió una marcha triunfal en la devoción de las gentes sencillas, favoreciendo así las leyendas e incluso la milagrería. Fue por entonces cuando empezaron a aparecer imágenes de Cristo no pintadas por mano de hombre (akeiropoieta), imágenes de la Virgen atribuidas a san Lucas, imágenes caídas del cielo; imágenes que derramaban sangre, que defendían contra las enfermedades…
Quizá por esa especie de fanatismo surgieron de nuevo algunas voces contra las imágenes. Había incluso regiones enteras, como Armenia, que eran hostiles a las imágenes; y no precisamente entre los herejes, especialmente los monofisitas, y sectarios, como los paulicianos, sino también entre obispos plenamente ortodoxos.

El origen de la iconoclastia parece que no estuvo tanto en el emperador León III el Isáurico, cuanto en algunos obispos del Asia Menor, entre los que sobresalieron Constantino de Nacoeo, el metropolita Tomás de Claudiópolis, y el también metropolita Teodoro de Éfeso. Estos obispos, antes de que brotase la contienda del iconoclasmo, habían pedido al patriarca Germán de Constantinopla, no sólo que moderara, sino incluso que reprimiera el culto a las imágenes.
No se puede decir con exactitud cuándo empezó el verdadero culto a las imágenes; pero tuvo que ser, más o menos, a finales del siglo VII, porque el Concilio Trulano o Quinisexto (692) promulgó tres cánones sobre el culto de las imágenes: el canon 73 se refiere a la veneración de la cruz; el 82 pide que se sustituyan las representaciones simbólicas y alegóricas de Cristo, por ejemplo el Cordero, por figuras humanas; y el 100 da normas concretas sobre la decencia en el arte sacro.
San Juan Damasceno fue el adversario más demoledor de los iconoclastas, porque, según éstos, la trascendencia divina, es decir, la esfera de lo sagrado, es absolutamente intangible; en cambio, según el Damasceno, la imagen va unida a la presencia viva y actual del evento narrado.
El decreto dogmático del Concilio II de Nicea
El Concilio II de Nicea fue convocado en el año 787 por la emperatriz Irene, regente durante la minoría de edad de su hijo Constantino IV (780-790), la cual había permanecido fiel, aunque en secreto, al culto de las imágenes. El papa Adriano I (772-795), invitado por la emperatriz al Concilio, no asistió personalmente, pero envió, como era costumbre, sus legados: Pedro, arcipreste de la basílica de San Pedro, y el abad Pedro, del monasterio de San Sabas.
Después de muchas dificultades provocadas por los obispos iconoclastas, que pretendían boicotear el Concilio, los Padres conciliares, juntamente con la emperatriz Irene y su hijo Constantino IV, firmaron las actas del concilio, en las que figura el siguiente decreto dogmático que había sido aprobado en la sesión VI (13.10.787): «Siguiendo el camino real, fieles al magisterio divinamente inspirado de nuestros Santos Padres y a la tradición de la Iglesia católica, pues la reconocemos ser del Espíritu Santo que habita en ella, definimos con todo esmero y diligencia que, como la de la preciosa y edificante Cruz, así también hay que exhibir las venerables y santas imágenes, tanto las de colores como las de mosaicos o de otras materias convenientes, en las santas iglesias de Dios, en los vasos y vestidos sagrados y en los muros y tablas, en las casas y en los caminos; a saber, tanto la imagen de Nuestro Señor Dios y Salvador Jesucristo, como la de nuestra Inmaculada Señora, la Santa Madre de Dios, y las de los honorables ángeles y de todos los santos y piadosos varones.
Porque cuanto más se las contempla en una reproducción figurada, tanto más los que las miran se sienten estimulados al recuerdo y afición de los representados, a besarlas y a rendirles el homenaje de la veneración (Proskinesis timetiké), aunque sin testificarle adoración (latría), la cual compete sólo a la naturaleza divina: de manera que a ellas (las imágenes) como a la figura de la preciosa y vivificante Cruz, a los santos evangelios y a las demás ofrendas sagradas, les corresponde el honor del incienso y de las luces, según la piadosa costumbre de los mayores, ya que el honor tributado a la imagen se refiere al representado en ella, y quien venera una imagen venera en ella a la persona representada» (Denzinger 600-601).
San Basilio asimilaba ontológicamente la imagen a la Palabra divina; y le brindó al Concilio II de Nicea la fórmula teológica: «La adoración de la imagen pasa a quien está pintado. Sea por el pensamiento en las palabras de la Escritura, sea por la representación del icono…, nosotros recordamos los prototipos (sus modelos vivientes) y somos introducidos al Iado de ellos».
Después de la victoria del culto a las imágenes, un sínodo de Constantinopla (860) sentenció en el siguiente decreto: «Lo que el Evangelio nos dice con palabras, el icono lo hace con colores y lo hace presente».
El Concilio Niceno II (787) acalló definitivamente todas las voces contrarias al culto de las imágenes; pero no logró acabar con las de algunas sectas, por ejemplo los paulicianos, los cuales encontrarán bastantes adeptos en la Edad Media, tales como Pedro y Enrique de Bruys, y posteriormente Wyclif, Juan Hus y los reformadores protestantes, en general, y muy especialmente Calvino. Contra todos ellos el Concilio de Trento proclamó de nuevo la legitimidad del culto a las imágenes.

el autor es Jesús Álvarez Gómez nació en San Pedro de Trones (León) en 1934.. Se graduó doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Gregoriana (Roma) y es profesor de Arqueología cristiana en la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid. Entre sus numerosas publicaciones cabe destacar Historia de la Vida Religiosa (3 vols).

LOS CATOLICOS SON UNOS IDOLATRAS

ÉXODO 20,4 Y LOS CATÓLICOS

EXODO 20, LA VERDAD ESTA AQUI

EXODO 20, LA VERDAD ESTA AQUI

Esto dice el texto, en el hebreo original del Éxodo:
Exo 20:4 לא תעשׂה־לך פסל וכל־תמונה אשׁר בשׁמים ממעל
ואשׁר בארץ מתחת ואשׁר במים מתחת לארץ׃
Deuteronomio 5:8
לֹֽ֣א־ תַעֲשֶׂ֥ה־ לְךָ֥֣ פֶ֣֙סֶל֙ כָּל־ תְּמוּנָ֔֡ה אֲשֶׁ֤֣ר בַּשָּׁמַ֣֙יִם֙ מִמַּ֔֡עַל וַאֲשֶׁ֥ר֩ בָּאָ֖֨רֶץ מִתָּ֑֜חַת וַאֲשֶׁ֥ר בַּמַּ֖֣יִם מִתַּ֥֣חַת לָאָֽ֗רֶץ׃
Como se observa en ambos casos se usa la palabra hebrea: “pesel” ( פסל ) esta palabra se traduce como IDOLO, se refiere entonces a IDOLOS o IMÁGENES IDOLATRICAS, es decir Los Idolos son Imágenes de falsos dioses, Imágenes que representan dioses diferentes a Yavhé
Lo que el decálogo prohibe son los PESEL o IDOLOS nunca prohibe, las IMÁGENES REPRESENTATIVAS que en hebreo se dice: TSELEM (צלם) o los grabados las esculturas y las imágenes decorativas, que para ello se usa la palabra pittuach (פּתּח ).
El diccionario Brown-Driver-Briggs Hebrew Lexicon traduce asi TSELEM:
1) image
1a) images (of tumours, mice, heathen gods)
1b) image, likeness (of resemblance)
1c) mere, empty, image, semblance (fig.)
El diccionario Strong traduce asi la palabra pittuach:
Passive participle of H6605; sculpture (in low or high relief or even intaglio):–carved (work) (are, en-) grave (-ing, -n).
Como vemos se tratan de dos palabras totalmente diferentes a PESEL y cuyo significado es imagen, grabado o escultura,nada que ver con idolos, claro que eso no significa que un TSELEM no pueda convertirse en un pesel según el uso que los hombres le den pero en principio, tanto TSELEM y PITTUACH no son imágenes idolátricas.
El Decálogo prohíbe imágenes idolátricas (pesel), no imágenes representativas (tselem).
Otra palabra que se usa en hebreo para significar una imagen decorativa es la palabra פּתּח (pittûach)
Pero cada vez que se refiere a un ídolo, o a una imagen idolátrica, se usa Pesel.

Imagen e ídolo en las Escrituras son dos cosas diferentes, ya que existen tres vocablos para designar esas realidades. Lo que Dios prohíbe son los pesel y darles cultos, nunca ha prohibido ni los tselem ni los pittûach

¿Podemos tener imágenes? argumentos bíblicos

yeah¡¡

¿PERMITE LA BIBLIA HACER UNA REVERENCIA Ó POSTRARSE ANTE OTRA PERSONA?

Imágenes en los primeros cristianos

Que es la IDOLATRIA ?? conozca la verdad ¡¡

Definición de idolatría.

Adorar: tomar algo considerándolo como divino (creyendo que es un Dios o que tiene sus mismas propiedades, especialmente Su poder) o como algo más importante que Dios mismo y como tal dedicarle más tiempo en la mente, en la obra y en la palabra.

Idolatría: 1 Adoración de algo que no es Dios, que llamaremos ídolo.

2 Sustitución de Dios como centro de la vida por otra cosa que no es Dios, de modo que se deja de pensar en Dios como lo principal.

3 Creencia de que cosas que no son Dios tienen el mismo poder de Dios, su sabiduría, su
omnipresencia, etc.

¿Y la genuflexión no es idolatría por ser símbolo de adoración

¿Somos idólatras los católicos? : Respuesta a un católico confundido

Catolicos Hispanos

¿Somos idólatras los católicos? : Respuesta a un católico confundido

Soy católico, pero no adoro imágenes ni nada por el estilo. Si la biblia es tan clara de no usar ídolos o imágenes a semejanza, ¿Cómo pueden seguir defendiendo eso?

Respuesta:
Yo también soy católico y no adoro imágenes y mucho menos ídolos. De hecho ningún católico con un mínimo de instrucción lo hace.
La segunda parte, discúlpame, pero estas equivocado y mal entendiendo las palabras ídolos e imágenes identificándolas a la par como si fueran lo mismo. Eso es lo que muchos protestantes hacen y por eso dicen que los Católicos somos idólatras. Te presento 11 respuestas:

1.- ¿Por que dicen eso? ¿Cual es su referencia? ¿Dónde encuentran prueba documentaria? Favor de enseñármela. Hasta el momento no he visto documento Católico que hable de que los Católicos adoramos ídolos. Yo siempre he sido católico y NUNCA he adorado ídolos. De hecho los católicos no adoramos ídolos pues no tenemos ídolos sino simplemente imágenes.

2.- Veamos la Definición:
Ídolo: Una imagen usada como un objeto de adoración. Un falso Dios.
Esta es la manera que el diccionario define un ídolo.

Imagen: Una reproducción de la forma de una persona o un objeto.
Duplicado óptico, complemento, u otra reproducción representativa de un objeto, especialmente una reproducción óptica de un objeto producida por lentes o un espejo.
Esto es lo que el diccionario dice una imagen es. Puede ser una estatua, icono, o hasta una foto.
3.- Adoración:
Amor reverente y devoción acordada a una deidad, un ídolo, u objeto sagrado.
Esta es la definición ofrecida en el diccionario.
Latría es en griego. Nosotros no adoramos por lo tanto las imágenes ya que ese culto solamente se le da a Dios. A las imágenes se les respeta como algo sagrado. De hecho todos los evangélicos tienen también fotos en sus casas. Si todas las imágenes son ídolos porque no tiran esas fotos o acaso les interesa mas una foto de su familia que de Jesucristo?
4.- ¿Tiene usted una foto de un ser querido? ¿Lo adora usted? Yo lo dudo.
Lo más seguro es que usted usa la foto para recordar a la persona. ¿No es verdad?
¿ Que me dicen de la estatua de Abraham Lincoln en el Memorial de Lincoln? ¿O la foto de Martin Lutero en Institutos evangélicos o la de los candidatos protestantes a algún puesto publico y que ponen por las calles?

¿Adora usted u otra persona esa estatua o cualquier otra? Por supuesto que no.
¿Entonces porqué mantenemos la estatua ahí? Es para recordarnos del gran hombre que fue y con una imagen que nos podemos relacionar.

5.- Esta es la misma situación en la Iglesia Católica. Las estatuas en la Iglesia Católica están ahí para recordarnos de nuestro fundador, Jesucristo, su madre, y los grandes santos de la Iglesia. Cristianos que testificaron de Jesucristo incluso hasta la muerte.
6.- Prohibición de ídolos
“No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.” Éxodo 20:4

DIOS claramente manda construir imágenes. “Y dijo Yahveh a Moisés, “Hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil. Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso en un mástil, todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.” Moisés así lo hizo.”

Números 21:8-9 DIOS claramente dijo, haz una imagen.
Ahora, es esto un conflicto Bíblico, o un mal entendimiento, o mala interpretación por alguna persona? Tiene que ser una o la otra. La Respuesta es sencilla para quien acepta la Escritura. La prohibición es sobre los ídolos y lo que Dios mando hacer fueron simplemente imágenes y eso es lo que tenemos simplemente los católicos.
7.- “Y todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que llevaba en las orejas y los entregó a Aarón, quién aceptó la ofrenda, e hizo un molde y fundió un becerro. Entonces ellos clamaron, ‘Este es tu Dios, o Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto’.”
Éxodo 32:3-4

Esta es una clara violación del primer mandamiento. Ellos aceptaron y se hicieron para ellos un falso dios. Cómo respondió DIOS?

“Y Yahveh castigó al pueblo a causa del becerro fabricado por Aarón.”
Éxodos 32:35
DIOS claramente dijo una vez más, no construyan ídolos.

“Harás dos querubines de oro macizo; los harás en los dos extremos del propiciatorio,
haz el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro.”
Éxodo 25:18-19

Otro claro mensaje directo de DIOS acerca de la construcción de imágenes. ¿Notaron que estos dos querubines de oro fueron montados encima del objeto más sagrado en la tierra, el Arca de la Alianza?
8.- Los Capítulos 5 y 6 de 1Reyes cuentan de la construcción del Templo de Salomón como DIOS mandó, decorándolo en el interior con…”Hizo en el Debir dos querubines de acebuche de diez codos de altura.”
1Reyes 6:23

Aquí tenemos otra ordenanza de DIOS concerniendo la construcción de imágenes.
Estas imágenes eran inmensos, ya que un codo equivale a aproximadamente l8 pulgadas. Esto quiere decir, que cada uno medía 3 metros de alto.

Si Dios prohibiera las imágenes para que el rey sabio las mando hacer y a Dios le agrado. Acaso los evangélicos nunca han leído esto o mas bien no tienen la sinceridad que viene de Dios para aceptar lo que la Biblia dice y punto.

9.- Los católicos rezamos a la persona no a las imágenes.

Esto hay que tenerlo muy en claro y no inventar cosas que no hacemos ni creemos. Nuestra oración NUNCA la dirigimos a una imagen sino a Dios o a María o algún santo. La imagen nos recuerda a ellos.

10.- Los evangélicos, mormones y Testigos de jehová si tienen imágenes. Si todas las imágenes son ídolos entonces porque las tienen??? Ejemplos:
A) Los billetes de muchos países tienen imágenes, incluyendo los de Estados Unidos que es un país fundado por protestantes puritanos.
¿¿¿Por que nos los queman si todas las imágenes son ídolos???

B) La mayoría de los sitio evangélicos usan imágenes en sus sitios web. Un ejemplo entre decenas es el portal evangélico sígueme el cual las usa en abundancia.
Y así tienen cientos de ellas. ¿¿¿Porque si son malas y toda imagen es ídolo las usan en sus sitios????

C) No quieren imágenes de la Virgen ni de Jesucristo peri si las tienen los protestantes en revistas y en portadas de sus CD de música protestante de sus artistas o ídolos Witt, Rabito, Samuel:
Portadas de CD evangélicos de cantos, Portada de revistas evangélicas, Fotos en revista de los testigos con fotos en ella.

Si el libro del Éxodo 20,4 y el Salmo 115 prohíbe hacer TODO TIPO DE IMAGEN porque entonces los evangélicos las usan en libros, revistas y CD. Vamos hermano protestante cuando menos se coherente y acepta que ustedes las usan y mas que nosotros. Ah… y no vayas a decirme que no les rinden ningún tipo de culto porque la prohibición en la Biblia en el libro del Éxodo 20,4 es clara y precisa: No hacer ningún tipo de imagen. N O H A C E R
Si la Biblia prohíbe TODO tipo de imagen y ustedes piensan que todas son ídolos entonces empiecen por poner el ejemplo tirando el dinero, las revistas, los CD, las atalayas, los libros de Helen Gold White y los de José Smith. Si no todas las imágenes son ídolos dejen de decir mentiras diciendo que los católicos adoran ídolos cuando solo son imágenes y eso siguen el ejemplo bíblico.

11.- ¿Vean ustedes la configuración aquí? Es muy claro.
DIOS dijo que imágenes podían ser hechas que viniesen de DIOS pero no imágenes que representaran algo contra EL.

1. Ángeles son Santos, San Miguel, San Rafael, San Gabriel.

2. Hay muchos Santos que nunca fueron Ángeles, Santa María, San Pedro, etc. Ef. 1,1 Fil 1,1 Col 1,1-2

3. Santos son no por que el Papa les nombre así sino que por estar unidos a JESUCRISTO EL PERFECTO EN SANTIDAD por medio del bautismo 1 Chor 12,13 participan así de DIOS. Así que cual es el problema en construir una estatua de ellos si hay miles de fotos que los protestantes también tienen y usan con respeto?
4. Jesucristo es ciertamente de DIOS, así que cual es el problema de tener un crucifijo recordándonos la pasión que sufrió por cada uno de nosotros? 1 Chor 1,18-23
5. Los Católicos, que rezan ante una estatua no le están dirigiendo la petición a la estatua sino a la persona a quién representa.
6. Si usted cree que rezándole a los Santos es un error, favor de referirse a Apocalipsis 5:8 y 8:1-4 Ah… y si piensas que no hay que rezarles porque ya están muertos discúlpame pero necesitas leer mejor la Biblia, pues esa idea es del Antiguo Testamento mas no del Nuevo Testamento que afirma:

+Dios, no es un Dios de muertos, sino de vivos.
Hay algunos hermanos separados que no creen como nosotros porque según ellos cuando uno se muere se acaba todo y no pasa nada hasta que Jesús vuelva.

Eso es falso porque la misma Biblia nos dice claramente que Dios no es un Dios de muertos sino de vivos. Veamos algunas citas bíblicas que nos confirman esto:

” Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos”
Mt 22,32

“Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor”
Fil 1,23

“… Se les aparecieron Elías y Moisés, los cuales conversaban con Jesús.”
Mc 9,1-4

Si estaban muertos como dicen muchos evangélicos… entonces porque estaban conversando con Jesucristo???. Por que el apóstol Pablo deseaba morir para partir y estar con Cristo??? Por que al malhechor le dice “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso: Pc 23,43??? y porque en He 9,27 dice que el hombre muere una vez y VIENE el juicio.

Todos eso es porque siguen vivos después de muerto su cuerpo su Espíritu permanece junto a Dios. Por eso pueden presentar nuestras oraciones al mismo Dios. Apocalipsis 5:8 y 8:1-4

Soy católico y no adoramos ídolos. Como la Palabra de Dios nos dice: “Al Señor tu Dios solamente adorarás” Mt 4,10

Dios te ama y nosotros también.

Tengo que preguntar una vez más a aquellos que acusan a los Católicos de idolatría, favor de proveerme con la documentación que lo prueba y afirma.
Así que si dices ser evangélico o católico no lo olvides. Soy católico y los católicos no adoramos ídolos, simplemente tenemos imágenes al igual que el pueblo de Dios en la Biblia.

Estaré esperando la respuesta. Si no la tienen favor de no mentir ni querer confundir diciendo cosas que nosotros los católicos como auténticos cristianos no creemos y callando lo que la Biblia dice sobre las imágenes.

Fuente: Yo soy Católico
http://www.yosoycatolico.com/preguntas_silc.php
Por Bip Stanley y Martin Zavala