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San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel

Posted: 28 Sep 2011 08:30 PM PDT

¿Quién es San Miguel Arcángel?

En la creación del mundo angélico, Dios colocó a San Miguel en el segundo puesto después de Lucifer. El creador dividió a los Ángeles en tres grandes jerarquías y en nueve coros. Sus nombres están revelados en la Sagrada Escritura: Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Potestades, Principados, Virtudes, Arcángeles y Ángeles. Los Ángeles se quedarán eternamente en el mismo coro. Todos estos fúlgidos Espíritus arden por el deseo de Cumplir la Santa Voluntad de Dios con la velocidad del pensamiento.

¡San Miguel, al ver que era uno de los primeros Príncipes, revestido de poder, gloria esplendor más que los demás, se humilla, se pone a los pies de Dios y reconoce con profunda gratitud que la magnificencia en la naturaleza angélica y todos los dones y privilegios de la Gracia son gratuitos por la bondad del Creador, sin ningún mérito suyo y sin ningún derecho a dicha dignidad en cuanto fue creado de la nada y su origen será siempre la nada!

Un amor seráfico, una dedicación profunda inunda su radiante espíritu y se humilla en la contemplación de la Bondad y del Amor Divino. En esta tranquila armonía del Cielo nada podía presagiar los funestos eventos de una guerra inminente que destruirá sus filas en todos los coros angélicos.

La prueba de los Ángeles y la derrota de los rebeldes por medio de San Miguel

Antes de que Dios ponga el fundamento invisible de la Creación, puso como fundamento invisible la OBEDIENCIA en todas las criaturas razonables, Jesucristo adquiere su nueva gloria como Jefe de la humanidad, mediante la obediencia a los decretos eternos de la Santa Trinidad. María Santísima recorre el camino real de la Maternidad Divina con su humilde: “Fiat mihi secun-dum verbum tuumo”. Es el camino maestro también para los Ángeles..

Para admitir estos sublimes Espíritus a la visión Beatificada en la gloria eterna y confirmarlos en la Gracia, Dios quiere someterlos a una prueba. Todos los Ángeles recibieron una visión clara del Ser Divino y de sus infinitas perfecciones, debían reconocer la Majestad Divina como súbditos del señor. Creador de su radiante existencia: adorarlo, servirlo como su Único y Sumo Bien. Gran parte de ellos obedeció con alegría y con humildad, ofreciendo con amor a la propia adoración y a la propia existencia para obedecer en todo a la voluntad Divina. También Lucifer se sometió, pero más por conveniencia que por amor, siéndole por el momento imposible retirarse ante una orden tan amorosa. También porque el orgullo estaba apenas germinando en su espíritu. Era la pequeña semilla del mal que luego se convirtió en el árbol gigantescote los pecados de toda especie trasplantado en el mundo visible.

En un segundo tiempo, como vio María Agreda Abadesa en el maravilloso libro de la “Mística Ciudad de Dios” y es la opinión de muchos teólogos, Dios mostró a los Ángeles al Verbo Divino su Unigénito, revestido con la naturaleza humana, preferida por El y muy favorecida, hasta ensalzarla en el Trono eterno de la Santísima Trinidad. Pidió a los Ángeles que lo adoren como a su Rey, no solo en su Naturaleza Divina, sino también unida hipostáticamente con la naturaleza humana y servirlo. Con la luz de la Gracia actual, Dios iluminó a todos los Ángeles los méritos infinitos del verbo humanado y que, ha merecido también para cada uno de ellos todas las Gracias y Dones que poseen, comprendida la gloria y la felicidad sin fin que nos espera a todos en la Visión Beatífica.

A este precepto, todos los obedientes y Santos Ángeles se rindieron y prestaron asenso y obsequio con humilde y amoroso afecto de toda su voluntad.

Exultación y sumisión por parte de los Ángeles obedientes. Para sí hosanna, admiración, gran estupor, gran condescendencia y humillación del Verbo Divino. Pero no Lucifer. Su repugnancia por la naturaleza crece, y si antes obedecía de mala gana, ahora no puede más. La envidia inunda su espíritu soberbio, cegado por su suprema belleza y poder personal, resiste a la Voluntad Divina. Invita también a los otros Ángeles para que desobedezcan, prometiéndoles un Reino independiente del de Cristo Humanado. El, Lucifer, sería el jefe, y ellos, príncipes. Decía con soberbia:

Subiré al Cielo (visión beatífica), sobre los astros de Dios, en salzaré mi trono… subiré a la altura de la nubes… seré igual al Altísimo (Is 14,14).

Este insensato grito de rebelión se hizo eco en el ambiente celestial y fue acogido por un tercio de los Ángeles. Inició así la grande y tremenda guerra para destronar a Dios y apropiarse de su trono. Viendo San Miguel el caos y el tumulto provocado por los rebeldes, con una gran voz exclamo: “¿Quién (ES) COMO DIOS?”, sumergiéndose en su nada ante el Creador de toda existencia. Lo adora, ofrece su amor fiel, todo su ser al servicio de la Majestad Divina, para defender su Honor y la Gloria humillada por los rebeldes ingratos. Con un discurso inflamado por la Gloria del Señor, exhorta a todos los Ángeles para que resistan a la malsana rebelión de Lucifer, recodándoles el sagrado deber de adoración y de gratitud para con Dios y la humilde sumisión por los inmensos beneficios recibidos. Exhorta a todos para que acepten con un amor humilde todos los planes y proyectos que se refieren a la Encarnación del Verbo Divino. El hijo unigénito del Padre es siempre su Rey y Creador aún bajo las condiciones de la naturaleza humana.

En este punto Dios interviene, con su tercera orden, disimulando con Paciencia Divina al tumulto causado por Lucifer y por sus partesanos. La autenticidad de este hecho vio y lo describió San Juan Apóstol en el Apocalipsis:

una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está en cinta y grita con los dolores de parto y con el tormento de dar a luz (Ap. 12.1).

En este cuadro estupendo Dios mostró a todos los ángeles la divina maternidad de María Santísima e intelectualmente la unión Hipostática de la Naturaleza Divina con la naturaleza humana en la Sagrada Persona de Jesucristo: “Mágnum pietatis Sacramentumo” (Tm 3,16).

Para salvar a los Ángeles tribulados y vacilantes San Miguel gritó:

Veneremos a esta mujer singular y bendita, que será la obra de arte de la Santísima Trinidad, la Madre futura del Verbo Divino y nuestra futura, gloriosa y admirable Reina Arrodillémonos ante los planes divinos que recaen sobre Ella.

Respondió Lucifer.

No ¡Nunca serviré a una naturaleza inferior de la mía, como es la naturaleza humana!.

Con él gritaron muchísimos Ángeles.

Dios respondió:

Y bien, esta Mujer a la que le has negado veneración, será Aquella que te aplastará la cabeza y por ella serás vencido y aniquilado. Porque si por tu soberbia entrará la muerte en el mundo del futuro, por su humildad entrará la vida y la salud a todos los mortales, los cuales gozarán del premio y la corona que tú y los tuyos has perdido.

Los buenos entonan cantos armoniosos en honor de María Santísima para alabar su futura existencia y deciden unánimemente defender contra los rebeldes el honor del Verbo Encarnado y de su futura Madre y Reina.

En este punto Lucifer prorrumpe contra la Mujer predilecta con insultos ásperos y blasfemias que eran inauditos en el ambiente del Cielo.

¿Quién (ES) COMO DIOS?, exclama nuevamente San Miguel y desencadena una gran guerra en el Cielo, como vio San Juan Apóstol en la isla de Pathmos y describe su visión del Apocalipsis: “Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Lucharon encarnizadamente el dragón y sus ángeles, pero fueron derrotados y los arrojaron del cielo para siempre (Ap 12. 7-8).

La caída de los ángeles rebeldes

A la derrota de Lucifer, sigue un castigo adecuado para su pecado. El ángel rebelde se vio trasformado de Espíritu de Luz en un monstruo horrible con siete cabezas, que significaban las siete legiones en las cuales fueron divididas y ordenados los ángeles caídos, transformados también ellos en seres repugnantes, en diablos, Lucifer nombra un jefe para cada Legión, según los siete vicios capitales: Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia, pereza. Pecados con los cuales más tarde, arrastrarán a los hombres para poblar su reino del eterno dolor.

Entre el inmenso asombro de San Miguel y de los Ángeles buenos se abrió un abismo en el ancla deforme de la tierra donde Lucifer se precipito transformando en un Dragón Rojo con todos sus secuaces.

En la profundidad del infierno Lucifer comprendió su equivocación que terminó en tragedia irreparable:

La diadema de nuestra cabeza ha caído; ay de nosotros que hemos pecado.

Pero era tarde… demasiado tarde… para siempre, para una eternidad.

¡Que Dios nos libre a todos nosotros de un cálculo tan arriesgado!

Cuando regresó la calma después de la separación, las tinieblas del pecado de la Luz de la Gracia, la mirada adolorida de Dios busca consuelo ante la Imagen de la “Mujer vestida de Sol” suspirando el tiempo de su creación y con ímpetu divino susurra… Ave, Ave oh llena de Gracia…

¡Yo estaré siempre contigo!

Luego Dios se dirigió a San Miguel y lo felicitó por su fidelidad y por su espléndida victoria. Contemplando el gran vacío arrastrado por los rebeldes, su Amor de Padre de todas las criaturas se desfoga en un amargo lamento de frente a tanta pérdida e ingratitud, hablando como para consigo mismo:

…Eras un dechado de perfección, lleno de sabiduría y hermosura perfecta. Estabas en el Edén, en el jardín de Dios, adornado con piedras preciosas: rubí, topacio, diamante, crisólito, ónice, bereilo, zafiro, carbunclo y esmeralda.

De oro labrado eran tus aros y colgantes desde el día en que fuiste creado. Eras un querubín protector de alas extendidas: yo te había puesto sobre las montañas de Dios.

Caminabas entre piedras de fuego. Intachable era tu conducta, desde el día en que fuiste creado, hasta que se encontró la iniquidad en ti. Al prosperar tus negocios te llenaste de violencia y pecados. Entonces yo te expulsé de las montañas de Dios y a ti, el querubín protector, te hice desaparecer de entre las piedras de fuego.

La belleza te ensoberbeció, el esplendor echó a perder tu sabiduría. Yo te arrastré por tierra y te convertí en objeto de burla para los reyes… Todos los pueblos que te conocían se quedarán asombrados por ti; serás motivo de espanto y desaparecerás para siempre” (Ez 28, 12-19). “¡Cómo has caído del cielo, oh Lucifer, Lucero del alba! (Is 14, 12).

Solo un Dios, que ama a todos con un Amor Infinito, inmutable, puede lamentarse así de la pérdida de su Ángel primogénito.

Este dolor nos fue revelado por medio del Espíritu Santo, mediante la boca de los santos Profetas del Antiguo Testamento. También el Padre Eterno dice: “Buscaba consoladores, pero no los he encontrado”.

Dios Omnipotente, para premiar la fidelidad heroica de San Miguel, le dio el puesto dejado vacío por Lucifer, lo constituyó en el Primer Ministro de la Santa Trinidad Príncipes angélicos y jefe Supremo de los nueve coros de Ángeles, lleno de poder, honor y gloria y más cerca del trono Divino. Su esplendor está en grado de iluminar toda la tierra, como vio San Juan en el Apocalipsis.

Fuente: Libro ¿Quién es San Miguel Arcángel? de Gloria Crux.

Rosario de San Miguel Arcángel

Un día, San Miguel Arcángel se apareció a la devota de Dios, Antonia d`Astonac. El Arcángel le dijo a la Religiosa que él desea ser honrado mediante la recitación de nueve Salutaciones. Estas Nueve plegarias corresponden a los nueve Coros de los Ángeles. Consiste el Rosario de un Padrenuestro y tres Avesmarías, en honor de cada Coro Angelical.

Promesas de San Miguel

A los que practican esta devoción en su honor, el Arcángel promete grandes bendiciones. Promete enviar a un Ángel de cada Coro Angelical, para acompañar a los devotos a la hora de la Santa Comunión. Además, a los que reciten estas nueve Salutaciones todos los días, les asegura que disfrutarán de su asistencia continua. Es decir, durante esta vida y también después de la muerte. Aún más. Serán acompañados de todos los Ángeles; y con todos sus seres queridos, parientes y familiares serán librados del Purgatorio.

Método para rezar el Rosario

Se empieza el Rosario rezando en la medalla, la siguiente invocación:

V. Oh Dios, Ven en mi ayuda.
R. Señor, apresúrate en socorrerme.

Gloria al Padre, Etc…

En las cuentas grandes, se dice: Un Padrenuestro y tres Avesmarías, después de cada Salutación, así:

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare nuestras almas, y así recibir dignamente en nuestros corazones el fuego de la Caridad perfecta. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los querubines, Que dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en nuestros corazones el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor nos conceda la Gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras pasiones. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos libre de todo mal y no nos deje Caer en la tentación. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Principados, que Dios Nuestro Señor se libre llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de la obediencia. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la Gracia de perseverancia final de la Fe y en las Buenas obras y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

Por la intercesión de San Miguel y el Coro celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la Gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal y que nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.

Un Padrenuestro y tres Avemarías.

En las cuatro cuentas después de la medalla se reza un Padrenuestro en honor de cada uno de los siguientes Ángeles, como se indica:

1ro. A San Miguel Arcángel
2do. A San Gabriel
3ro. A San Rafael
4to. Al Ángel de la Guarda

El Rosario de San Miguel se termina con las siguientes oraciones:

Oh Glorioso Príncipe, San Miguel, Jefe Principal de la Milicia celestial: Guardián fidelísimo de las almas: Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes; fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino, sois nuestro admirable Guía y Conductor. Vos que brilláis con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, libradnos de todo mal.. Con plena confianza recurrimos a vos. Asistidnos con vuestra afable protección; para que seamos más y más fieles al servicio de Dios, todos los días de nuestra vida.

V. Rogad por nosotros, oh glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas..

Oración

Omnipotente y Eterno dios, os adoramos y bendecimos. En vuestra maravillosa Bondad, y con el misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, habéis escogido al glorioso Arcángel, San Miguel, como Príncipe de vuestra Iglesia. Humildemente os suplicamos, Padre celestial, que nos liberéis de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitáis que ningún espíritu maligno se nos acerque, para perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor nuestro, guiarnos por medio de este mismo Arcángel. Enviadle que nos conduzca a la Presencia de vuestra Excelsa y Divina Magostad. Os lo pedimos por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Fuente: Libro: San Miguel, ¿Quién como Dios?, Fundación Jesús de la misericordia.

Visto en San Miguel Arcángel

Santoral Católico 29 de septiembre

Posted: 28 Sep 2011 08:00 PM PDT

  • San Miguel, Arcángel
  • Santas Rípsima, Gaiana y Compañeras, Vírgenes y Mártires
  • Santa Teódota, Mártir
  • San García, Abad
  • Beato Juan Dukla, Fraile 


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.






SAN MIGUEL
Arcángel



Patrono de los artistas; personal de emergencia médica; paramédicos; 
radiólogos; radioterapeutas; oficiales de policía; fuerzas de seguridad;
guardias de seguridad; soldados; paracaidistas; marineros; enfermos; 
personas en trance de muerte; esgrima; verduleros; tenderos;
panaderos; fabricantes de sombreros; caballeros; fabricantes de 
espadas. Protector contra los peligros del mar y en las batallas.
Se lo invoca en las tentaciones y para pedir una santa muerte.




Se trabó un gran combate en el cielo:
Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón.
(Apocalipsis, 12, 7)




San Miguel, el príncipe de los ángeles y el protector de la Iglesia, siempre ha defendido el honor y la gloria de Dios tanto en la tierra como en el cielo. Fue él quien echó del paraíso a Lucifer y sus cómplices. La Iglesia celebra esta fiesta en su honor, y Francia, que lo ha elegido por protector, a menudo ha experimentado los venturosos efectos de su protección. Luis IX creó en su honor la célebre Orden de San Miguel; Rusia también lo tuvo en gran veneración.




MEDITACIÓN
SOBRE SAN MIGUEL




I. Lucifer se había rebelado contra Dios: tal vez se negaba a adorar el misterio de la Encarnación, que Dios había revelado de antemano a sus ángeles. Imita el celo de este arcángel cuando se trata de los intereses de Dios: declárate abiertamente en contra de los impíos. Cuando el mundo con sus placeres o el demonio con su orgullo te ataquen, diles con San Miguel: ¿Quién como Dios?” Mundo, placeres, honores, riquezas, ¿Pueden acaso tus recompensas compararse a las que Dios me reserva? ¿Quién como Dios?


II. La humildad y la sumisión procuraron a San Miguel una gloria eterna, y el orgullo precipit6 a Lucifer en los abismos infernales. ¡Temblad, soberbios! la vanidad es la que ha perdido a la más hermosa de todas las creaturas. Humillémonos y temamos comparecer ante Dios que hasta en los ángeles ha encontrado corrupción. ¡Cayeron los astros del cielo, y yo, lombriz, no tiemblo!


III. Debes honrar a San Miguel, porque es el príncipe de la Iglesia que debe un día asistir al examen de toda tu vida. ¿Qué dirás? ¿qué harás en ese tremendo día? No podrás esperar ayuda alguna ni de tu riqueza ni de tu ciencia. Sólo tus buenas obras abogarán a tu favor ante el Juez supremo. ¿Bastarán para asegurarte una gloria eterna? Llegará ese día en el que un corazón puro valdrá más que palabras hábiles, una buena conciencia más que una bolsa llena de oro. (San Bernardo).




La devoción a San Miguel
Orad por la Iglesia




ORACIÓN


Oh Dios, que reguláis con infinita sabiduría los diversos ministerios de los ángeles y de los hombres, dignaos concedernos como protectores en la tierra a esos espíritus bienaventurados que no cesan en el cielo de ofreceros sus servicios y homenajes. Por J. C. N. S. Amén.
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La herejia protestante

La Herejía Protestante

Posted: 26 Sep 2011 08:30 PM PDT

El Protestantismo y algunos de sus Grupos

Es bueno comenzar diciendo que toda gran rama protestante tiene su origen en la Iglesia Católica y siempre por descontento de algún miembro que por razones meramente humanas se aparta de la Iglesia Madre.

Recordemos que el primer protestante fue Martín Lutero (1483-1546), nacido en Eisleben (Sajonia), profesó como Fraile Agustino y enseñó Teología en Wittemberg. Según parece, esperaba que le encomendasen la publicación de unas indulgencias que concedió el Papa León X, pero estas fueron encargadas a los Frailes Dominicos. Llevado entonces por la envidia, comenzó al principio a atacar violentamente los abusos de la predicación de las indulgencias; luego pasó a atacar directamente las indulgencias en sí mismas y el poder de concederlas; más tarde comenzó a decir que la Iglesia de Roma “ya no era la Iglesia de Cristo” empezando a encarecer la fe, y la fe sola, diciendo que lo que importaba era tener fe, y que esto bastaba para la justificación y el perdón de los pecados. El punto de partida de Lutero, de su doctrina sobre la justificación, es la persuasión de que la naturaleza humana quedó completamente corrompida por el pecado de Adán y de que ese pecado original consistía formalmente en la concupiscencia.

La justificación la concibe Lutero como un acto judicial o forense por el cual Dios declara justo al pecador. La justificación, según su faceta negativa, no es una verdadera remisión de los pecados, sino una simple no-imputación o encubrimiento de los mismos. Así pues, según su faceta positiva, no es una renovación o santificación internas, sino una mera imputación externa de la justicia de Cristo. La condición subjetiva de la justificación, es para Lutero, la fe fiduncial, es decir, la confianza del hombre, que va unida a la certidumbre de su salvación, en que Dios misericordioso le perdona los pecados por amor a Cristo. Por ello afirma Lutero:”Cree y puedes pecar, porque aunque peques, si crees te salvarás”. Este lema de Lutero lo deja el resumido de una forma muy sencilla: “Sola fide, sola gratia” (sólo por la fe, sólo por la gracia), basándola en las palabras de Romanos 1,17: “…el justo vive de la fe…”, así por ello la salvación del hombre para Lutero, no viene ni se obtiene por las obras, sino sólo por la fe. Así, empujados por este axioma, se hace inevitable la afirmación de Calvino: “Nosotros llamamos predestinación al consejo eterno de Dios, por el cual ha determinado lo que debe hacer cada hombre. Porque no los creó a todos en una condición paralela, sino que ordena para unos la vida eterna y para otros la eterna condenación”. Hoy en día esta doctrina ha sido abandonada por la mayor parte de los protestantes, prescindiendo por tanto de esa predestinación absurda, y centrando su fe en Jesucristo salvador. Así Lutero termina dando su famoso axioma de que para la fe basta única y exclusivamente las Sagradas Escrituras interpretadas por cada cual como quiera, es decir el “libre examen”..

Todo esto sucedía por el año 1517, fecha en la cual el Papa, tras varias tentativas para atraerle, finalmente no lo queda más remedio que lanzar una bula contra Lutero excomulgándole, por sus doctrinas contrarias a la única fe de Cristo; Más Lutero quemó públicamente la bula y se declaró en rebelión abierta contra Roma. Así por ello, dejó la Orden de los Agustinos y se casó con una mujer que había sido antes monja llamada Catalina Bora (1525) . Luego Lutero rechazó la doctrina católica por razones meramente humanas, sociales y económicas. Siguiendo estos pasos un poco más tarde también lo hicieron Zwinglio en Suiza y Calvino en Ginebra.

Pero merece una especial mención el Rey Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547), ya que en un principio lucho y rechazó las desviaciones de Lutero e hizo incluso un tratado sobre los siete sacramentos. Pero tiempo después este Rey deseoso de un heredero varón para asegurar la dinastía Tudor, y viendo que su legítima esposa Catalina de Aragón no le había dado más que una hija, solicito la anulación de su matrimonio. Roma fue dando largas al asunto y finalmente negó la anulación. Pero el Rey Enrique VIII estaba ya apasionadamente enamorado de Ana Bolena, la que fue segunda de las seis esposas que tuvo, y por tanto el rey no podía tolerar que nadie se opusiera a su poder ni tampoco a sus deseos carnales. Así por el año 1538 y con la indicación del rey, el Parlamento Ingles anuló su primer matrimonio y ratificó el segundo; por ello Roma no tuvo otra solución que declarar la excomunión de Enrique VIII, y el rey para poder mantener su autoridad no vio otro recurso que separar la Iglesia de Inglaterra de la de Roma.

En el año 1534 era nombrado jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra el mismo rey Enrique VIII. Durante los siglos XVII y XVIII se difundió el Anglicanismo fuera de Inglaterra a favor de la expansión Maritimo-colonial. En el siglo XVIII , y del Anglicanismo nacen los Metodistas, inspirados en Wesley. En el siglo XIX y dirigidos por Nexman y como otra nueva escisión del Anglicanismo, surge el movimiento de Oxford. Tengamos por último en cuenta que no solo han surgido diferentes movimientos del Anglicanismo, sino que incluso dentro de esa misma Iglesia existe tendencias muy claras por la diversidad doctrinal: vemos en ella los “High Church” (Anglo-católicos); Los “Low Church (Evangélica); y los Modernistas. Por ello esta Iglesia Anglicana desde su invención se ha declarado a la vez católica, a la vez protestante y reformada.

Después de las anteriores menciones, han ido apareciendo más reformadores y protestantes de mil clases. Dando por ello hoy en día una total falta de “Unidad” entre ellos, ya que se han y se van multiplicando de una forma divergente en sus doctrinas, todo ello motivado por el libre examen de la Biblia y el no existir más regla que las Escrituras, la Biblia, pero interpretada como cada uno quiera, como a cada cual se le figure que le inspira el Espíritu Santo. De ello, aun a pesar de haberlo inventado el, el mismo Lutero luego se quejaba poco tiempo después de su reforma, ya que muy pronto hubo gran diversidad en la fe que profesaban. Pero incluso ni los mismos reformadores protestantes se pusieron de acuerdo: Lutero es distinto a Calvino; Calvino y Lutero distintos a Zwinglio, y los tres de Enrique VIII. Así tras varios siglos de discrepancias, de divisiones por intereses personales y particulares,…, hoy en día nos encontramos con el cínico espectáculo de encontrar centenares de sectas protestantes en el mundo entero, siendo además su rivalidad tal, que desconcierta a cualquier intento de encuesta y de descripción. Pero bien podemos englobarlas todas estas sectas en tres grandes grupos: En primer lugar los denominados Milenarios, que son grupos escatológicos polarizados hacia el fin de los tiempos y el retorno del Señor, entre los cuales a modo de ejemplo podemos mencionar a los Adventistas, a los Testigos de Jehová, a los Amigos del Hombre,…; En segundo lugar los denominados Movimientos de “acción”, llamados a despertar a las Iglesias en sus letargos, entre los cuales podemos mencionar los Cuáqueros, el Ejercito de Salvación….; Y en tercer lugar sectas curadoras.

No obstante, para una mayor claridad enmarcamos un esquema, para así poder ver su origen y pertenecía de un sin fin de grupos:

LUTERANOS 

  • Hermanos Moravos.
  • Anabaptistas.

ANGLICANOS

  • Metodistas.
  • Ejercito de Salvación.
  • Presbiterianos.
  • Darbystas.

CALVINISTAS.

GRUPOS ABIERTOS

  • Grupos estrictos.
  • Ravenistas.
  • Congregacionalistas.
  • Apostólicos.
  • Neo-apostólicos.
  • Nueva Iglesia Neo-apostólica.

BAPTISTAS.

  • Iglesia baptista Indete.
  • Federación de Iglesias evangélicas baptistas.
  • Asociación Evangélica de Iglesias Baptistas.

ADVENTISTAS.

  • Iglesia de Dios.
  • Adventistas reformados.
  • Adventistas tiempos venideros.
  • Iglesia cristiana Adventista.
  • Unión, vida y advenimiento.
  • Estudiantes de la Biblia.
  • Testigos de Jehová.
  • Los amigos del hombre.
  • rama suiza.
  • rama sayerce.
    
PENTECOSTALES 
  • Comunidad para la evangelización y activación.
  • Voz de la curación.
  • Asambleas de Dios.
  • Iglesia Evangélica de acción.
  • Asamblea de los cristianos evangélicos.
  • Iglesia Evangélica de Filadelfia.
  • La última lluvia.
  • Pentecostales liberados.
  • Iglesia apostólica.
  • Pentecostales independientes.
  • Alianza cristiana pentecostal.
  • Evangélicos en acción.
  • Bethesda.
  • Misión del evangelio.
  • Misión pentecostal internacional.
  • Misión Franco-Suiza de Pentecostés.
  • Pentecostales de aguas vivas.
  • Movimiento independiente.
  • Elim.
  • La unión por la acción.
  • Iglesia de Dios pentecostal.
  • Iglesia evangélica pentecostal”Salem” -…,y tantas otras,…

Todas estas sectas de orientación cristiana han procurado varias veces unirse si convenían en algunos artículos, ya que todas se llaman, así mismas, Cristianas; Al efecto introdujeron la teoría de distinguir entre artículos fundamentales, que todos debieran creer, y los no fundamentales, que se dejarían en libertad de creer o no; Cosa que es anticristiana y absurda. Pero ni aún así pudieron convenir en uno. Hoy en día no habrá ni tres artículos en que todos convengan, y gracias si convienen en la divinidad de Jesucristo, pues no faltan sectas de las enumeradas que la nieguen. Así Bossuet les dirigió su “Historia de las variaciones de los protestantes”, probándoles por ella que todas esas sectas no eran verdad ni estaban en la verdad, pues la verdad no varía.

Por tanto bien puede afirmarse que esta multiplicidad es esencial al protestantismo, y se han ido acentuando más y más cada día, pues ellos no poseen ninguna regla de fe, y por ello mismo se van permitiendo el ir variando sus doctrinas erróneas. Cada secta da su doctrina según su libre interpretación y capricho.

Otra de las características de los protestantes en su globalidad, es la traducción de la Biblia a lengua vernácula, y muchas de esas traducciones orientadas de una forma deliberada, con un designio pérfido. Así por ejemplo durante los años de la reforma, por el 1529,1532 y 1533, surgió una controversia a razón de la falsa traducción realizada por Willian Tyndale, uno de los asociados de Cramer, en cuya traducción, así como en casi todas las traducciones protestantes de la Biblia, habían cambiado y corrompido las buenas y saludables doctrinas de Cristo por sus propias herejías diabólicas, a tal punto que en muchas de ellas se había convertido en caso abiertamente contrario.

Véanse la “Hexapla” inglesa que contiene las seis versiones de traducciones a la lengua vernácula, impresa en columnas paralelas y que incluyen a Wyclif, de Tyndale y de Cramer; siendo estas de un valor inestimable para la comparación. Así y sin temor de rubor, muchos de los términos originales fueron cambiados (permutados) a capricho del traductor protestante, haciendo traducciones deliberadamente erróneas, cambiando así el mensaje real y extirpando de estas traducciones la doctrina original de Jesucristo, trasmitida fielmente por la Iglesia Católica.

De esta forma, por ejemplo, el termino “ídolos” lo tradujeron de una forma capciosa por “imágenes” forjando así un eficaz instrumento contra el culto de los santos y de la Santa humanidad de Cristo. El termino “confesar” que podía sugerir el sacramento de la penitencia, se mal tradujo por “reconocer”.. Las grandes palabras claves del evangelio “gracia” y “salvación” se mal tradujo por “favor” y “salud”. El termino “sacerdote” fue cambiado por el de “anciano” -elder-. El termino “iglesia” se tradujo por “asamblea”,…;y otros tantos términos traducidos de forma errónea.

Veamos por ejemplo, en el consejo apostólico de la epístola de Santiago:”¿Alguno de entre vosotros está enfermo? Que llame a los sacerdotes de la Iglesia y que estos recen por el después de haberle dado la unción de aceite en nombre del Señor.” Es muy evidente que la referencia al sacramento de la extremaunción podía ser mantenido y por ello en su traducción protestantes ve como:”los sacerdotes de la Iglesia” se tornaron en “ancianos de la Asamblea”.

De esta forma los protestantes podían tomar como testigo a la Biblia en lengua vulgar para probar que el nuevo testamento no contenía ninguna referencia que justificase las enseñanzas y las prácticas católicas contemporáneas de las doctrinas en disputa.

Así bien y a consecuencia de las traducciones tendenciosas de la Biblia y del principio de la libre interpretación, surgió lo inevitable entre los protestantes, de lo que uno de sus artífices se queja con estas palabras:”El azote de la división, tal como no se había visto desde tiempos de la pasión de Cristo, ha sobrevenido en nuestra Iglesia reformada, por instigación del diablo, porque no hemos sido oyentes diligentes de la Palabra de Dios, ni de su verdaderos predicadores,…”(Cramer).

Otro reformado expresaba:” He aquí arrianos, marcionistas, libertinos, davistas y semejantes monstruosidades en gran número; nos hace falta ayuda contra los sectarios y los epicúreos y los seudo-evangelistas, que han comenzado a sacudir nuestras iglesias con una violencia más fuerte que nunca” (carta original relativa a la reforma inglesa-Micronius a Bullinger ,año 1550,reformadores protestantes).

Es así, como hoy se ve, bien puede decirse que hay muchas sectas protestantes, pero no una iglesia protestante digna de tal nombre.

Muchas cosas más podríamos decir de los orígenes del protestantismo y de sus primeros fundadores, así como de sus doctrinas iniciales que en muchos casos han sido repugnantes incluso a la propia conciencia natural; Pongamos por ejemplo las palabras de Lutero:”Cree de firme y peca más de firme” (Pecca fortiter, sed credere fortius) (texto de una carta dirigida a Melanchthon), en esa carta dice Lutero: “Se pecador, y peca fuertemente y alégrate en Cristo, que es vencedor de la muerte y del mundo. Hay que pecar mientras aquí estemos. Basta que conozcamos, por la riqueza de la gloria de Dios, al cordero que quita los pecados del mundo, no nos separará de él el pecado, aunque en un día forniquemos y matemos mil veces”. En la lectura de esta carta disparatada que escribe Lutero, nos damos cuenta perfectamente que aquí él pretende decir que las obras no son necesarias para salvarse, no dice que el evangelio no nos exige buenas obras, antes en tal caso las condena. Este y otros principios de este mismo estilo es pauta de reformadores protestantes. Así por ejemplo, Calvino niega el libre albedrío con las siguientes palabras: “Dios excita al hombre a violar sus leyes, y que el hombre cae, porque así Dios lo ha ordenado. “Otro reformador protestante llega con su doctrina a las blasfemias, este es el caso de las palabras de Zwinglio:”Dios es el primer principio del pecado”.

¿Quién como Dios? ¿Conoces el por qué de esta expresión?

EL propio nombre de San Miguel es una demostración de fidelidad y humildad. EL Arcángel Miguel ya era considerado por los Hebreos como el príncipe de los ángeles, protector del pueblo elegido, símbolo de la poderosa asistencia divina para con Israel. El Antiguo Testamento, al menos tres veces resalta la figura de Miguel: en el libro de Daniel (Dn 10, 13. 21; 12, 1), donde él es mostrado como defensor del pueblo hebreo y el jefe supremo del ejército celestial que coloca al lado de los débiles y perseguidos.

En el “tiempo final” aparecerá la verdad de la historia, cuando los justos sean levantados para la recompensa y los impíos, para el suplicio eterno: En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. (Dan 12, 1)

Su nombre en hebreo es Mi-ka-El, significa “Quién como Dios”. Fue este el grito de batalla con el cual venció a Lucifer con los ángeles rebeldes y reunió bajo la misma bandera a todos los Ángeles fieles. Su propio nombre es una demostración de humildad y fidelidad, un grito de amor, un programa de vida.

En el Nuevo Testamento, San Miguel Arcángel es presentado como adversario del demonio, vencedor de la última batalla contra Satanás y sus seguidores (Ap 12, 7-8). San Miguel Arcángel es citado en el versículo 9 de la carta de Judas, como protector de los justos, en lucha contra Satanás por el cuerpo de Moisés. En la Primera Carta a los Tesalonicenses (4,16) es identificado como el Arcángel anónimo que precederá el momento de la resurrección final.

Para los cristianos, el Arcángel San Miguel es considerado como el más poderoso defensor del pueblo de Dios y nuestro aliado en la lucha diaria contra las fuerzas del mal. EL Arcángel, invocado como protector aquí en la tierra, es también el guía de las almas de los muertos al Cielo.

A San Miguel se le atribuye también la misión de pesar las almas después de la muerte. Por eso, en algunas de su representaciones iconográficas, aparte de traer la espada, el Arcángel trae en la mano una balanza.

A él son dedicadas capillas y cementerios. El culto a San Miguel Arcángel es de origen oriental. El Emperador Constantino a partir del año 313 d.C le dedicó una particular devoción construyéndole un imponente Santuario en Constantinopla (hoy, Estambul, en Turquía). En el final del siglo V el culto se difundió rápidamente en toda Europa después de la aparición del Arcángel en el monte Gargano, sur de Italia. Otro lugar de veneración de San Miguel es en Normandía, Francia.

Aparte del Judaísmo y Cristianismo, también el Islamismo venera al gran Arcángel San Miguel.

Para cada uno de nosotros debe de ser un aliado en el combate a todo tipo de mal, de soberbia y ambición. Que su ejemplo nos vuelva cada vez más dóciles a la voluntad de Dios.

Prof. Felipe Aquino

Fuente Cancion Nueva
http://www.cancionnueva.com/index.php/%C2%BFquien-como-dios-%C2%BFc…

El Anticatolicismo;Falzos Ataques a La Iglesia Catolica

Me sedujistes Arturo Giraldo

Extractos del Libro "Amar a la Iglesia" de San Josemaría Escrivá

Tomado de http://www.catolicosfirmesensufe.org/la-iglesia-es-necesaria-para-la-salvacin

No podemos olvidar que la Iglesia es mucho más que un camino de salvación: es el único camino. Y esto no lo han inventado los hombres, lo ha dispuesto Cristo: el que creyere y se bautizare, se salvará; pero el que no creyere, será condenado (Mc XVI, 16). Por eso se afirma que la Iglesia es necesaria, con necesidad de medio, para salvarse. Ya en el siglo II escribía Orígenes: si alguno quiere salvarse, venga a esta casa, para que pueda conseguirlo… Ninguno se engañe a sí mismo: fuera de esta casa, esto es, fuera de la Iglesia, nadie se salva (Orígenes, In Iesu nave hom., 5, 3; PG 12, 841). Y San Cipriano: si alguno hubiera escapado (del diluvio) fuera del arca de Noé, entonces admitiríamos que quien abandona la Iglesia puede escapar de la condena (S. Cipriano, De catholicae Ecclesiae unitate 6; PL 4, 503).
Extra Ecclesiam, nulla salus
Es el aviso continuo de los Padres: fuera de la Iglesia católica se puede encontrar todo -admite San Agustín- menos la salvación. Se puede tener honor, se pueden tener sacramentos, se puede cantar “aleluya”, se puede responder “amén”, se puede sostener el Evangelio, se puede tener fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, y predicarla; pero nunca, si no es en la Iglesia católica, se puede encontrar la salvación (S. Agustín, Sermo ad Caesariensis ecclesiae plebem 6; PL 43, 456).

Sin embargo, como se lamentaba hace poco más de veinte años Pío XII, algunos reducen a una fórmula vana la necesidad de pertenecer a la Iglesia verdadera para alcanzar la salvación eterna (Pío XII, encíclica Humani generis ASS 42, p. 570). Este dogma de fe integra la base de la actividad corredentora de la Iglesia, es el fundamento de la grave responsabilidad apostólica de los cristianos. Entre los mandatos expresos de Cristo se determina categóricamente el de incorporarnos a su Cuerpo Místico por el Bautismo. Y nuestro Salvador no sólo dio el mandamiento de que todos entraran en la Iglesia, sino que estableció también que la Iglesia fuese medio de salvación, sin el cual nadie puede llegar al reino de la gloria celestial (Pío XII, Carta del S. O. al Arzobispo de Boston Denzinger-Schön. 3868).
Es de fe que quien no pertenece a la Iglesia, no se salva; y que quien no se bautiza, no ingresa en la Iglesia. La justificación, después de la promulgación del Evangelio, no puede verificarse sin el lavatorio de la regeneración o su deseo establece el Concilio de Trento (Decreto de iustificatione cap. 4, Denzinger-Schön. 1524).

Es ésta una continua exigencia de la Iglesia, que si -por una parte- pone en nuestra alma el aguijón del celo apostólico, por otra, manifiesta también claramente la misericordia infinita de Dios con las criaturas.
Aun siendo completamente gratuita, a nadie debida por ningún título -y menos aún, después del pecado-, Dios Nuestro Señor no rehúsa a nadie la felicidad eterna y sobrenatural: su generosidad es infinita. Es cosa notoria que aquellos que sufren ignorancia invencible acerca de nuestra santísima religión, que cuidadosamente guardan la ley natural y sus preceptos, esculpidos por Dios en los corazones de todos, y están dispuestos a obedecer a Dios y llevan una vida honesta y recta, pueden conseguir la eterna, por la acción operante de la luz divina y de la gracia (Pío IX, encíclica Quanto conficiamur moerore 10-VIII-1863, Denzinger-Schön. 1677 (2866)). Sólo Dios sabe lo que sucede en el corazón de cada hombre, y El no trata a las almas en masa, sino una a una. A nadie corresponde juzgar en esta tierra sobre la salvación o condenación eternas en un caso concreto.

Pero no olvidemos que la conciencia puede culpablemente deformarse, endurecerse en el pecado y resistir a la acción salvadora de Dios. De ahí la necesidad de predicar la doctrina de Cristo, las verdades de fe y las normas morales; y de ahí también la necesidad de los Sacramentos, instituídos todos por Jesucristo como causas instrumentales de su gracia (cfr. Santo Tomás, S. Th. III, q.62, a.1) y remedios para las miserias consiguientes a nuestro estado de naturaleza caída (cfr. Ibidem q.61, a.2). De ahí se deduce además que conviene acudir frecuentemente a la Penitencia y a la Comunión Eucarística.
Queda, por tanto, bien concretada la tremenda responsabilidad de todos en la Iglesia y especialmente de los pastores, con los consejos de San Pablo: te conjuro, pues, delante de Dios y de Jesucristo que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, al tiempo de su venida y de su reino: predica la palabra de Dios, insiste, con ocasión y sin ella, reprende, ruega, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo en el que los hombres no podrán sufrir la sana doctrina, sino que, teniendo una comezón extremada de oír doctrinas acomodadas a sus pasiones, recurrirán a una caterva de doctores propios, para satisfacer sus deseos, y cerrarán los oídos a la verdad y los aplicarán a las fábulas (2 Tim IV, 14).

Yo no sabría decir cuántas veces se han cumplido estas palabras proféticas del Apóstol. Pero sólo un ciego dejaría de ver cómo actualmente se están verificando casi a la letra. Se rechaza la doctrina de los mandamientos de la Ley de Dios y de la Iglesia, se tergiversa el contenido de las bienaventuranzas poniéndolo en clave político-social: y el que se esfuerza por ser humilde, manso, limpio de corazón, es tratado como un ignorante o un atávico sostenedor de cosas pasadas. No se soporta el yugo de la castidad, y se inventan mil maneras de burlar los preceptos divinos de Cristo.
Hay un síntoma que los engloba a todos: el intento de cambiar los fines sobrenaturales de la Iglesia. Por justicia algunos no entienden ya la vida de santidad, sino una lucha política determinada, más o menos teñida de marxismo, que es inconciliable con la fe cristiana. Por liberación no admiten la batalla personal por huir del pecado, sino una tarea humana, que puede ser noble y justa en sí misma, pero que carece de sentido para el cristiano, si implica una desvirtuación de lo único necesario (cfr. Luc X, 42), la salvación eterna de las almas, una a una.

Con una ceguera que proviene de apartarse de Dios -este pueblo me honra con los labios, pero su corazón se encuentra lejos de mí (Mt XV, 8)-, se fabrica una imagen de la Iglesia, que no guarda relación alguna con la que fundó Cristo. 

Estos tiempos son tiempos de prueba y hemos de pedir al Señor, con un clamor que no cese (cfr. Is LVIII, 1), que los acorte, que mire con misericordia a su Iglesia y conceda nuevamente la luz sobrenatural a las almas de los pastores y a las de todos los fieles. La Iglesia no tiene por qué empeñarse en agradar a los hombres, ya que los hombres -ni solos, ni en comunidad- darán nunca la salvación eterna: el que salva es Dios.

Hace falta hoy repetir, en voz muy alta, aquellas palabras de San Pedro ante los personajes importantes de Jerusalén: este Jesús es aquella piedra que vosotros desechasteis al edificar, que ha venido a ser la principal piedra del ángulo; fuera de El no hay que buscar la salvación en ningún otro: pues no se ha dado a los hombres otro nombre debajo del cielo, por el caul podamos salvarnos (Act IV, 11-12).

Así hablaba el primer Papa, la roca sobre la que Cristo edificó su Iglesia, llevado de su filial devoción al Señor y se su solicitud hacia el pequeño rebaño que le había sido confiado. De él y de los demás Apóstoles, aprendieron los primeros cristianos a amar entrañablemente a la Iglesia.
¿Habéis visto, en cambio, con qué poca piedad se habla a diario de nuestra Santa Madre la Iglesia? ¡Cómo consuela leer, en los Padres antiguos, esos piropos de amor encendido a la Iglesia de Cristo! Amemos al Señor, Nuestro Dios; amemos a su Iglesia escribe San Agustín. A El como a un Padre; a Ella, como a una madre. Que nadie diga: “sí, voy todavía a los ídolos, consulto a los poseídos y a los hechiceros, pero no dejo la Iglesia de Dios, soy católico”. Permanecéis adheridos a la Madre, pero ofendéis al Padre. Otro dice, poco más o menos: “Dios no lo permita; yo no consulto a los hechiceros, no interrogo a los poseídos, no practico adivinaciones sacrílegas, no voy a dorar a los demonios, no sirvo a los dioses de piedra, pero soy del partido de Donato”. ¿De qué sirve no ofender al Padre si El vengará a la Madre, a quien ofendéis? (S. Agustín, Enarrationes in Psalmos 88, 2, 14; PL 37, 1140). Y San Cipriano había declarado brevemente: no puede tener a Dios como Padre, quien no tiene a la Iglesia como Madre (S. Cipriano, o.c.; PL 4, 502).
En estos momentos muchos se niegan a oír la verdadera doctrina sobre la Santa Madre Iglesia. Algunos desean reinventar la institución, con la locura de implantar en el Cuerpo Místico de Cristo una democracia al estilo de la que se concibe en la sociedad civil o, mejor dicho, al estilo de la que se pretende que se promueva: todos iguales en todo. Y no se convencen de que, por institución divina, la Iglesia está constituida por el Papa, con los obispos, los presbíteros, los diáconos y los laicos, los seglares. Eso lo ha querido Jesús.


Compendio:

152. ¿Qué significa que la Iglesia es sacramento universal de salvación? 774-776
780

La Iglesia es sacramento universal de salvación en cuanto es signo e instrumento de la reconciliación y la comunión de toda la humanidad con Dios, así como de la unidad de todo el género humano.


Catecismo:

“Fuera de la Iglesia no hay salvación”

846 ¿Cómo entender esta afirmación tantas veces repetida por los Padres de la Iglesia? Formulada de modo positivo significa que toda salvación viene de Cristo-Cabeza por la Iglesia que es su Cuerpo:

El santo Sínodo… basado en la Sagrada Escritura y en la Tradición, enseña que esta Iglesia peregrina es necesaria para la salvación. Cristo, en efecto, es el único Mediador y camino de salvación que se nos hace presente en su Cuerpo, en la Iglesia. Él, al inculcar con palabras, bien explícitas, la necesidad de la fe y del bautismo, confirmó al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que entran los hombres por el bautismo como por una puerta. Por eso, no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó, por medio de Jesucristo, la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen querido entrar o perseverar en ella (LG 14).

847 Esta afirmación no se refiere a los que, sin culpa suya, no conocen a Cristo y a su Iglesia:

Los que sin culpa suya no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón e intentan en su vida, con la ayuda de la gracia, hacer la voluntad de Dios, conocida a través de lo que les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna (LG 16; cf DS 3866-3872).

848 “Aunque Dios, por caminos conocidos sólo por Él, puede llevar a la fe, ‘sin la que es imposible agradarle’ (Hb 11, 6), a los hombres que ignoran el Evangelio sin culpa propia, corresponde, sin embargo, a la Iglesia la necesidad y, al mismo tiempo, el derecho sagrado de evangelizar” (AG 7).


Catecismo Mayor- San Pío X

167.- ¿Basta para salvarse ser como quiera miembro de la Iglesia Católica? – No, señor; no basta para salvarse ser como quiera miembro de la Iglesia Católica, sino que es necesario ser miembro vivo.

170.- ¿Puede alguien salvarse fuera de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana? – No, señor; fuera de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, nadie puede salvarse, como nadie pudo salvarse del diluvio fuera del Arca de Noé, que era figura de esta Iglesia.

172.- ¿Podría salvarse quien sin culpa se hallase fuera de la Iglesia? – Quién sin culpa, es decir, de buena fe, se hallase fuera de la Iglesia y hubiese recibido el bautismo o, a lo menos, tuviese el deseo implícito de recibirlo y buscase, además, sinceramente la verdad y cumpliese la voluntad de Dios lo mejor que pudiese, este tal, aunque separado del cuerpo de la Iglesia, estaría unido al alma de ella y, por consiguiente, en camino de salvación.

173.- ¿Se salvaría quien, siendo miembro de la Iglesia Católica, no practicase sus enseñanzas? – Quien, siendo miembro de la Iglesia Católica, no practicase sus enseñanzas, sería miembro muerto y, por tanto, no se salvaría, pues para la salvación de un adulto se requiere no sólo el bautismo y la fe, sino también obras conformes a la fe.

¿Quien Fundó Tu Iglesia?

Si tú eres luterano, tu iglesia la fundó Martín Lutero, un ex-monje católico en el año 1524.
Si tú eres anglicano, tu iglesia la fundó Enrique VIII en 1534 porque el Papa no le concedió el divorcio para poder casarse con Ana Bolena.
Si tú eres presbiteriano, tu iglesia la fundó Juan Knox en Escocia en el año de 1560.
Si tú perteneces a la Iglesia Episcopaliana, esta es una rama de la iglesia de Inglaterra fundada por Samuel Seabury en las colonias de Estados Unidos en 1785.
Si tú perteneces al grupo de los Testigos de Jehová, Carlos Taze Russell inició esta iglesia en Pensilvania en 1879.
Si tú eres metodista, tu religión fue organizada por J & C Wesley en Inglaterra en 1739, cuando decidió separarse de los anglicanos.
Si tu eres mormón (Santos de los Ultimos Días), Jose Smith inició este grupo en Palmyra, N.Y. en 1830.
Si tú eres bautista, los orígenes de tu iglesia se remontan al año 1609 cuando a John Smith se le ocurrió fundar esta religión.
Si tú eres unitario, Teùfilo Lindley fundó tu iglesia en Londres en 1774.
Si tú eres adventista del Séptimo día, este movimiento lo inició Guillermo Miller, un granjero americano bautista. La iglesia se organizó posteriormente hacia 1860.
Si tú perteneces al Ejército de Salvación, tu grupo lo comenzó Guillermo Booth en Londres en 1865.
Si tú te afilias con los de Ciencia Cristiana, tu religión se remonta a 1879 cuando María Baker Eddy decidió que necesitábamos una nueva religión.
Si tú perteneces a la Iglesia Pentecostal o Asambleas de Dios, estas iglesias cristianas comenzaron alrededor de 1914 en Hot Springs, Arkansas.
Si perteneces a cualquier otro grupo religioso del tipo “Evangélicos”, “Iglesias de Dios”, “Iglesia apostólica” o “Iglesia de Cristo”, esos grupos se fundaron no hace más de cincuenta años.
Si tú eres católico, tu Iglesia la fundó Jesucristo el día de Pentecostés en el año 33. Lee: Mateo 16,18-19 y Hechos 2.
Nosotros nos sentimos unidos a todos los que se honran con el nombre de cristianos. Lee: Catecismo de la Iglesia Católica = CIC 817 ss. Precisamente porque todos los cristianos queremos la unidad, debemos cuidarnos de los que nos cortan y dividen, “los sectarios”. A éstos, con la Biblia en la mano, puedes responder lo siguiente: ¡HAY UNA SOLA IGLESIA! La Iglesia Católica.
La Biblia enseña que Jesucristo fundó una y única Iglesia. El dijo a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Lee: Mateo 16,18. Y no dijo: “Sobre este pedregal edificaré mis iglesias.” A Jesucristo no le gustan las divisiones, El quiere la unidad. Lee: Juan 17,21.
Esto es lógico. Si Cristo es el único Mediador, debe haber una única Iglesia. Lee: Lumen Gentium 8.
Estudiemos lo que dice la Biblia:
“Jesús se acercó a ellos (los once) y les habló así: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”
Lee: Mateo 28,18.
* Primero. Dice con qué poder van a realizar su misión: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra”. Es decir, con el mismo poder o autoridad de Jesucristo. El es quien los envía.
* Segundo. Señala a quién comunica su poder: “Id pues” (vosotros), es decir “los once”. Los once reciben de Cristo el poder o autoridad a tal grado que Jesucristo se identifica con ellos y su mensaje: “Quien a vosotros oye, a mí me oye; quien a vosotros escucha, a mí me escucha”. Lee: Lucas 10,16.
* Tercero. Menciona el objeto de esa misión: “haced discípulos”. Es decir, no se trata tan sólo de predicar, sino de incorporarlos a la comunidad. Dios quiere salvar a los hombres no individualmente y aislados sino formando un pueblo, un cuerpo. CIC 781 y 782. Por eso los primeros cristianos “acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles”, es decir, a la Iglesia apostólica, y “el Señor añadía cada día -a esa comunidad- a los que se habían de salvar.” Lee: Hechos 2,42-47. La Iglesia es por tanto necesaria para la salvación. Lee: Lumen Gentium n 14.
* Cuarto. Precisa el alcance de ese poder: “a todas las gentes”, es decir, a todos los hombres de todos los tiempos. No se excluye a ninguno. Precisamente porque los apóstoles lo entendieron así eligieron sucesores. Lee: Hechos 1,25 y 1 Timoteo 4,14. De otra manera al morir ellos la evangelización se hubiera parado.
* Quinto. Determina cómo habrán de realizar esta misión: “Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. El bautismo y la fe son necesarios para salvarse. Lee: Mc 16,16. Pero nadie se puede bautizar ni dar la fe a sí mismo, es necesaria la Iglesia.
* Sexto. Indica el contenido de su predicación: “Todo lo que yo he mandado.” No dijo: “sólo lo que yo he escrito”, porque Cristo no escribió nada y sus mismos apóstoles nos garantizan que la Biblia no contiene todo lo hecho y dicho por Jesús. Lee: Juan 21, 25.
* Séptimo. Les hace una promesa: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”
Por tanto, si Cristo comunicó a su Iglesia todo poder, ¿qué me pueden dar los otros que no me de la Iglesia de Cristo? Si Cristo encomendó a su Iglesia predicar todo, ¿qué pueden añadir ellos que sea verdad y no predique ya la Iglesia de Cristo?
Pero… ¿JESUCRISTO ES LA VERDAD O LA OPINION?
Jesucristo es la Verdad, Juan 14,6. Su Espíritu es el Espíritu de la Verdad, Juan 16,13. Su Iglesia, la columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. La salvación se encuentra en la verdad. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC n. 851).
Por tanto la Iglesia, continuadora de la misión de Jesucristo, no puede ser en parte verdadera y en parte falsa, no puede enseñar verdad mezclada con error, sino toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad, porque sólo el que enseña la verdad enseña a Cristo.
Ahora bien, el protestantismo está basado en la libre interpretación o libre examen de la Biblia. No hay una autoridad infalible. Cada quien es libre de dar su opinión. Pero Jesucristo ni es “la opinión” ni instituyó su Iglesia para enseñar “la opinión”, ni su Espíritu puede enseñar a unos una opinión y a otros otra, pues es Espíritu de verdad y no de confusión.
Si “la salvación se encuentra en la verdad” que es Cristo, yo debo buscar aquella Iglesia que me garantiza enseñarme esa verdad infaliblemente y sin error y la única que hace esto es la Iglesia Católica. Lee: CIC 889 ss. Estudia además: Dignitatis humanae #14 y CIC n. 2465 ss.
BIBLIA SI, IGLESIA TAMBIEN
Si no es necesaria la Iglesia entonces ¿para qué la fundó Cristo?, ¿para entretenernos? Si basta la Biblia ¿por qué los cristianos bíblicos no se limitan a repartir Biblias, sino que establecen sus asambleas o iglesias? ¿Acaso la Iglesia de Cristo no funciona, y la de ellos sí?
A todas estas preguntas los evangélicos y fundamentalistas tienen esta sola respuesta: “La Iglesia no cumplió los mandatos de Cristo, sino que con el pasar del tiempo se fueron introduciendo errores. A partir de Constantino se fue corrompiendo poco a poco hasta que llegó Lutero con la Reforma. Los cristianos evangélicos vienen a corregir todos los errores y falsedades que introdujo la Iglesia Católica.” Cfr. Roman Catholicism p. 20.
Pero olvidan un pequeño detalle, y es que Cristo prometió: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo.” Y para que no quedara duda de lo que esto significaba, lo dijo a Pedro con todas las palabras: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Lee de nuevo: Mateo 16,18.
Por tanto, si es verdad que la Iglesia que Cristo fundó se corrompió y se introdujo en ella el error, entonces Cristo no cumplió su promesa, Cristo fue un farsante y todo el cristianismo es una farsa. Pero si es verdad lo que Cristo prometió entonces la Iglesia no se corrompió, sino que subsiste en la Iglesia Católica.
No son necesarias más pruebas ni más argumentos. La Iglesia es el cuerpo de Cristo y el que divide el cuerpo de Cristo no puede pretender ser buen cristiano, porque no obedece a Cristo que quiere que vivamos todos unidos en un único rebaño bajo un único pastor.
P. Juan Rivas

La gran Apostasía de la Iglesia

de Apologética para el mundo de José Miguel Arráiz

Si bien hay notables diferencias entre las distintas denominaciones protestantes, todas sin excepción han abrazado la teoría de que la Iglesia se fue corrompiendo paulatinamente cuando tradiciones “humanas” y falsas enseñanzas fueron poco a poco infiltrándose en la Iglesia cristiana al punto de desplazar las verdades contenidas en la Escritura.
Es en esta situación donde Dios “decide” renovar la Iglesia refundándola en un nueva “Iglesia”, “grupo” u “organización que si es capaz de mantenerse fiel a la verdad, y no es casualidad que ellos afirmen ser ese grupo.
Así, estos grupos no piensan ser cismáticos o apóstatas porque su fundador ha salido de la Iglesia Católica o de algún otro grupo salido de ella, sino “reformadores”. Si salieron de la Iglesia fue porque esta se “corrompió”, y si salieron de otra denominación cristiana es porque este también se “corrompió”. Es en este contexto donde se hace necesario una y otra vez “refundar” la Iglesia convirtiéndose así el cisma en un círculo vicioso que degenera en las miles de sectas y denominaciones protestantes como las conocemos hoy y que continúa en continuo crecimiento.
Pero si bien todos estos grupos pueden estar de acuerdo en esto, hay diferencias incluso en el momento en que ellos afirman que la Iglesia comenzó a deslizarse hacia la apostasía. Algunos son partidarios de ubicar esta corrupción en la Edad Media, otros a raíz de que el emperador romano Constantino el Grande concedió libertad de culto en el Edicto de Milán, y los más osados señalan una fecha mucho más temprana llegando incluso a ubicar su comienzo con la muerte del último apóstol.
También hay diferencias en lo que ellos consideran “apostasía”. Para los adventistas por ejemplo, la apostasía comienza cuando la Iglesia deja de guardar el sábado como día del Señor y lo sustituye por el domingo. Para los testigos de Jehová comienza al abrazar doctrinas como la divinidad de Cristo y la Trinidad. Para los protestantes más tradicionales el argumento suele ser que la Iglesia olvidó que la salvación es “Solo por Fe” y se volvió pelagiana. Y así para cada denominación hay “algo” que la distingue sustancialmente de las otras y es la razón por la cual ellos -y no los otros- son la Iglesia “verdadera”. Por supuesto, todo esto condimentado con las típicas menciones a la inquisición, las cruzadas y la vida corrupta de algunos miembros del clero católico.
Pero aunque esta “teoría” pueda ser fácilmente digerida por personas con algún grado de sentimientos anticatólicos, o inclusive con falta de preparación bíblica o histórica, lo cierto es que dicha interpretación se da de tortas tanto con la Biblia como con la historia.

1. Se da tortas con la Biblia
Las puertas del infierno no prevalecen contra la Iglesia que es columna y fundamento de la verdad

Mucho de lo que sabemos de Jesús lo sabemos por medio del testimonio de la Escritura y es precisamente por ella que vemos a Jesús profetizando una y otra vez acontecimientos que estaban próximos a ocurrir, sin embargo, no solo no se puede encontrar ningún texto en la Escritura que analizado seriamente permita inferir ni que Jesús o los apóstoles pensaron que la Iglesia se corrompería al punto de deslizarse a una gran apostasía. Ocurre más bien lo contrario, toda la evidencia bíblica apunta en sentido contrario tal como veremos a continuación.

“Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” Mateo 16,18

En el pasaje anterior Jesús promete que las fuerzas del infierno no prevalecerían contra la Iglesia. Un protestante podría alegar que finalmente no prevalecerían porque vendría el fundador de su “iglesia” a reformarla y renovarla, pero no tiene mucho sentido interpretar estas palabras de esta manera, pues significaría que el mal prevaleció en la Iglesia por más de 16 siglos (en el caso de las sectas más recientes como testigos de Jehová, adventistas y mormones durante más de 18 siglos). ¿Cómo podría ocurrir esto a la Iglesia que la misma Biblia llama “columna y fundamento de la verdad?

“pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad” 1 Timoteo 3,15

¿Cómo podría Cristo que prometió estar con su Iglesia todos los días hasta el fin del mundo permitir que la apostasía prevaleciera durante todos esos siglos en perjuicio de todas las personas que vivieron durante esa época?
Es Jesús mismo quien ora para que la fe de Pedro, a quien entrega las llaves del Reino de los cielos, no desfallezca:

“«¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.»” Lucas 22,31-32

Es a la Iglesia a quien Jesús promete que les enviaría el Espíritu Santo para guiarlos a la verdad completa:

“Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.” Juan 16,13

¿Qué clase de guía hubiese sido una que solo duraría hasta que el último apóstol muriese? ¿Es sensato creer que el Espíritu Santo tomó unas “vacaciones por más de 1600 años hasta la venida de un tal Martín Lutero o Juan Calvino, por no mencionar líderes de sectas más recientes como Charles Rusell, Ellen White o José Smith?.
Si esto fuera así, en vano Jesús mandó a la Iglesia a bautizar a todas las naciones y a enseñarles a guardar todo lo que Él les enseño, pues hubiese sabido que les terminarían enseñando una falsa doctrina.

“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»” Mateo 28,19-20

Es la Iglesia Católica y no otra la que ha llevado el evangelio a todo el mundo. Y si algún grupo religioso intenta atribuirse la misma obra, bastará preguntársele donde estuvo los primeros 16 siglos de la historia cristiana.
Es precisamente al estudiar la Biblia que encontramos la clara intención de los apóstoles de que la enseñanza de la Iglesia se mantuviera incorrupta de generación en generación, y para ello la orden era encontrar hombres fieles capaces de instruir a otros:

“Tú, pues, hijo mío, mantente fuerte en la gracia de Cristo Jesús; y cuanto me has oído en presencia de muchos testigos confíalo a hombres fieles, que sean capaces, a su vez, de instruir a otros.” 2 Timoteo 2,1-2

Los malos cristianos dentro de la Iglesia – El trigo y la cizaña

Muchos de los protestantes que sostienen la teoría de la gran apostasía suelen citar en su favor la parábola del trigo y la cizaña, pues allí se dice que dentro de la Iglesia habría falsos cristianos:

“Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: “Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?” El les contestó: “Algún enemigo ha hecho esto.” Dícenle los siervos: “¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?” Díceles: “No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.”»” Mateo 13,24-30

Pero que hayan y habrán falsos cristianos en la Iglesia no implica que la Iglesia apostataría y su doctrina se corrompería. Es precisamente este uno de los textos que permite mostrarles a los protestantes su error, sobre todo si se lee la explicación de la parábola que luego Jesús da a sus apóstoles:

“Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga. Mateo 13,26-43

Obsérvese en primer lugar, que Jesús establece como un hecho que el trigo y la cizaña siempre estarán mezclados en la Iglesia. Siempre habrá mejores y peores cristianos.
Obsérvese en segundo lugar, que esto no es excusa para dividir la Iglesia, pues cuando dice uno de los ciervos que van a recoger la cizaña, el dueño de la siembra contesta que la dejen crecer juntas no sea que al arrancar la cizaña arranquen también el trigo. Ya sería en el juicio final cuando Jesús enviará a sus ángeles y separará uno de los otros.
Los mismos grupos protestantes que se dividen pensando fundar una Iglesia sin pecadores terminan descubriendo que dentro de ellos también hay pecadores, porque una Iglesia sin pecadores no existe.

Lo que distingue a estos falsos cristianos

Pero si estudiamos todavía más a fondo la Escritura encontraremos que esta identifica precisamente a estos falsos cristianos con aquellos que con una actitud cismática abandonaron la Iglesia a fundar la propia:

“Hijos míos, es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es ya la última hora. Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.” 1 Juan 2,18-19

El apóstol llega al extremo de llamar a los que abandonaron la Iglesia “anticristos” . No deja de resultar curioso que sectas como los testigos de Jehová, adventistas y mormones aplican esos textos a quienes abandonan sus filas, olvidando precisamente que sus respectivas denominaciones fueron fundadas por hombres que a su vez abandonaron sus antiguas denominaciones, cumpliéndose así el proverbio coloquial de “cachicamo diciéndole a morrocoy conchudo” . Ellos fueron cismáticos al abandonar la Iglesia fundada por Cristo, y luego tienen el tupé de acusar de cismáticos a quienes les abandonan a ellos.
En una ocasión hablando con un pastor protestante, este intentaba justificar las divisiones que aquejan al protestantismo alegando que eran beneficiosas porque había pluralidad y libertad de opiniones, pero la Escritura en cambio sostiene que son precisamente quienes dividen la Iglesia quienes carecen del Espíritu Santo:

“En cambio vosotros, queridos, acordaos de las predicciones de los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Ellos os decían: «Al fin de los tiempos aparecerán hombres sarcásticos que vivirán según sus propias pasiones impías.» Estos son los que crean divisiones, viven una vida sólo natural sin tener el espíritu.” Judas 1,17-19

Las divisiones son llamadas por el apóstol una “obra de la carne” al mismo nivel que las orgías, idolatrías, fornicaciones, etc.

“Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.” Gálatas 5,19-21

La orden dada a los cristianos era por el contrario mantener la unidad doctrinal: Un solo Señor, un solo bautismo y una sola fe:

Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que suscitan divisiones y escándalos contra la doctrina que habéis aprendido; apartaos de ellos” Romanos 16,17

“Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio” 1 Corintios 1,10

Si el árbol se reconoce por su fruto, no puede ser el sistema protestante dividido hasta verse convertido en un monstruo de mil cabezas el legítimo representante de la Iglesia de Cristo. Se cumple así lo que había ya sido profetizado:

“Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.” 2 Timoteo 4,3-4

Póngase a pensar la situación de hoy y compárela con lo que en ese texto se había profetizado:
1. Miles de denominaciones que alegan ser la única iglesia verdadera mientras califica al resto de heréticas.
2. Cada una con sus propios “maestros” que predica en base a su propio entendimiento de la Biblia.
3. Las doctrinas en algunos casos son propiamente fábulas que terminan afectando la vida de miles de personas: Y si no vea el continuo ridículo que sectas como adventistas y testigos de Jehová han hecho profetizando el fin del mundo, la resurrección de los patriarcas, el juicio investigador, la coronación de Cristo en Octubre de 1914 y cualquier cantidad de disparates que usted se pueda imaginar.

2. Se da tortas con la historia

Pero así como la teoría de la hipótesis de la gran apostasía de da de tortas con la Biblia, también se da de tortas con la historia. Quienes se animan a estudiar que creían aquellos que recibieron el evangelio directamente de sus apóstoles o sucesores se encuentran con la gran sorpresa de que los primeros cristianos profesaban doctrinas esencialmente iguales que las que profesan hoy los católicos.
Incluso aquellos que optan por la teoría de que la apostasía ocurrió luego de Constantino se encuentran con el problema de que no hay cambios sustanciales entre lo que creían los cristianos antes y después de su reinado.
La razón de que algunas sectas hayan ubicado la fecha de la apostasía en fechas tan tempranas como la muerte del último apóstol es que son incapaces de encontrar en un período de más de 1600 años un grupo de cristianos con cuyas doctrinas ellos puedan identificarse. No les queda otra alternativa que colocarles el saco de apóstatas, una actitud bastante arrogante, como si antes de ellos no hubo verdaderos cristianos.
Así, si uno de sus adeptos se llega a encontrar con algunos textos patrísticos primitivos (Las cartas de Ignacio de Antioquía quien fue discípulo de los apóstoles Pedro y Pablo, la epístola de Clemente, quien fue a su vez ordenado por el propio Pedro, etc.), y se llega a dar cuenta de que ya allí se puede observar como estos cristianos creían doctrinas que ellos hoy rechazan, ya estarán condicionados para pensar que esto ocurre porque eran apóstatas.
En pocas palabras, terminan haciéndoles creer que es más confiable la interpretación de las Escrituras del fundador de su organización, nacido miles de años después de Cristo, y que a su vez no conoció ni a Cristo ni a los apóstoles y se puso a leer la Biblia por cuenta propia, que la de aquellos que fueron enseñados por los propios apóstoles. Una forma de pensar a todas luces ilógica pero que el condicionamiento sectario logra imponer.
Si alguien les objeta alegarán que “Dios revela sus secretos a los humildes” y los oculta a los “soberbios”. Allí se ve la enorme “humidad” que tienen al colocarse ellos en el lugar de los humildes y colocar a los primeros cristianos como apóstatas y soberbios.
Le animo a comparar la fe de la Iglesia primitiva, inclusive siglos antes de Constantino con la que cree la Iglesia hoy y lo que creen estos grupos cismáticos:

La Trinidad y la Iglesia primitiva
La Eucaristía y la Iglesia primitiva
El Primado de Pedro en la Iglesia primitiva
La Tradición versus la Sola Escritura en la Iglesia primitiva
La Salvación por la “Fe Sola” y la Iglesia primitiva
El Sacramento de la penitencia y la Iglesia primitiva
El bautismo de infantes en la Iglesia primitiva
El purgatorio en la Iglesia primitiva
El infierno en la Iglesia primitiva
La virginidad de María en la Iglesia primitiva

No se deje engañar por estas ideologías que inducen a los cristianos a apartarse de la única Iglesia fundada por Jesús. No se puede negar que entre ellos hay cristianos que sinceramente creen estar en la verdad, pero son víctimas de un sistema que les ha engañado y les convierte a su vez en herramienta para captar más prosélitos que aumenten el número de sus adeptos.
Otros han sido tan contaminados con prejuicios que tienden a maximizar las cosas malas que escuchan de la Iglesia, en algunos casos llegando a propagar la leyenda negra, y al mismo tiempo son incapaces de reconocer lo bueno que es mucho (Ver Las buenas obras de la Iglesia Católica).

San Pedro fue "sólo" un sacerdote y no en el primer Papa?

 

29 de agosto 2011 Autor: La Biblia católica | Publicado en: Biblia

En muchos sitios de apologética protestante, muchos textos contra el primado de Pedro ha hablado con Pedro Príncipe de los Apóstoles se llama un simple sacerdote sólo no disfrutaba de una autoridad suprema sobre la Iglesia, que no tenía en absoluto un Papa, sólo un simple sacerdote de la Iglesia.

El texto sobre el que se basa en 1 Pedro 5, 1, donde se lee “Los ancianos que están entre vosotros les exhorto, que también soy un anciano y testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que será revelada: “(Traducción de John Adams)

Ancianos de la iglesia protestante en algunos “reformado” se refiere al líder espiritual de una comunidad, por ejemplo algún otro sacerdote es un pastor.

En la Iglesia Católica es el título asignado a los sacerdotes prebítero ordenado.

Pero es Peter quería decir que él era un sacerdote en el sentido de un simple pastor de la Iglesia? Vamos a hacer una exégesis más exacta del texto en griego:

Πρεσβυτ έ ρους τοὺς ἐν ὑμῖν παρακαλῶ ὁ συμπρεσβ ύ τερος καὶ μάρτυς τῶν τοῦ χριστοῦ παθημάτων, ὁ καὶ τῆς μελλούσης ἀποκαλύπτεσθαι δόξης κοινωνός · (1 Pedro 5, 1)

La palabra Πρεσβυτ έ ρους (en griego antiguo “πρεσβύτερος” de “πρέσβυς”) en negrita en el texto, aunque se pronuncian como “ancianos” no tiene como traducción de “anciano” como se entiende hoy como un simple sacerdote de la Iglesia, pero su traducción exacta quiere decir: “Viejo”, por lo que Pedro no estaba hablando como un simple sacerdote de imaginar hoy en día, sino más bien como un hombre viejo, que fue testigo de la pasión de Cristo.

Y un sacerdote en las iglesias cristianas, fueron cada uno de los ancianos a quienes se confió el gobierno de la comunidad cristiana.

La palabra hebrea es za · qen e identificó a los líderes del antiguo Israel, o en la ciudad, tribal o nacional.

Según el diccionario griego, tenemos:

1. En la vejez, a menudo subst. Persona (más) viejo Lucas 15, 25, Juan 8, 9, Hechos 2, 17, 1b Ti 5,. En un período de tiempo οἱ π. Viejo, nuestros antepasados ​​Mt 15, 2, Marcos 7, 3, 5, Heb 11, dos.

2. Como la designación de un funcionario de alto rango. Presbítero.

Pronto no puede caber la traducción como un anciano en el sentido que entendemos hoy en día, el sacerdote, sacerdote o pastor.

Ahora vamos a ver cuántas veces esta palabra Πρεσβυτ έ ρους repite en traducción de la Biblia y se traduce como John Adams, el anciano, y no como un sacerdote:

Entre los Judios

Mt 16, 21

Griego:

Ἀπὸ τότε ἤρξατο ὁ Ἰησοῦς δεικνύειν τοῖς μαθηταῖς αὐτοῦ ὅτι δεῖ αὐτὸν ἀπελθεῖν εἰς Ἱεροσόλυμα, καὶ πολλὰ παθεῖν ἀπὸ τῶν πρεσβυτ έ ρων καὶ ἀρχιερέων καὶ γραμματέων, καὶ ἀποκτανθῆναι, καὶ τῇ τρίτῃ ἡμέρᾳ ἐγερθῆναι.

John Adams:

“Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.”

Mateo 27:41

Griego:

“Ὁμοίως δὲ καὶ οἱ ἀρχιερεῖς ἐμπαίζοντες μετὰ τῶν γραμματέων καὶ πρεσβυτ έ ρων καὶ Φαρισαίων ἔλεγον”

John Adams:

“De esta manera también los principales sacerdotes con los escribas y los ancianos, y los fariseos, burla …”

Lo mismo se repite en Marcos 14, 43, 53, Lucas 7, 3, 9, 22, Hechos 4, 23, 6, 12.

Entre los cristianos,

A las 11, 30

Griego

“Ὃ καὶ ἐποίησαν, ἀποστείλαντες πρὸς τοὺς πρεσβυτ έ ρους διὰ χειρὸς Βαρνάβα καὶ Σαύλου”.

John Adams

“Lo que hicieron, y lo envió a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.”

A los 14, 23

Griego:

“Χειροτονήσαντες δὲ αὐτοῖς πρεσβυτ έ ρους κατ ἐκκλησίαν, προσευξάμενοι μετὰ νηστειῶν, παρέθεντο αὐτοὺς τῷ κυρίῳ εἰς ὃν πεπιστεύκεισαν. ”

John Adams:

“Y después de ellos, de común acuerdo, elegido ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, se encomendaron al Señor en quien habían creído.”

Lo mismo se repite en 1 Timoteo 5:17,19, Tito 1, 5, 5 Josué, 14, d5 1, 5, 2 Juan 1, 1 3 Juan, Apocalipsis 4:4, 7:11.

Pronto vemos que John Adams traducción no es más que un sesgo de traducción. La palabra πρεσβυτ έ ρους (Viejo) se repite, casi 30 veces en el Nuevo Testamento, y sólo en el de Pedro se refiere a sí mismo, el “John Adams” se traduce como sacerdote. Pronto Pedro en!

Y además de todos los protestantes caen en la parte superior de la boca del paso, que no sabían el verdadero significado de la palabra y la morfología y cómo Pedro realmente tiene derecho.

Aunque hoy en día usamos la palabra “sacerdote” como un sacerdote que preside la Iglesia particular, Pedro usa el sentido etimológico de la palabra es “viejo”, en contraposición a lo que él le hablará a los jóvenes en el versículo 5 del mismo capítulo, donde leemos:

“Asimismo vosotras, jóvenes, estad sujetos a los ancianos. . . “(1 Pedro 5, 5 – John Adams)

Tenga en cuenta que en el versículo 1 se han analizado John Adams πρεσβυτ έ ρους se traduce como sacerdote por qué Pedro se estaba refiriendo a sí mismo, sino los mismos cuatro versos después de John Adams expresó la misma palabra que πρεσβυτ έ ρους Viejo, por lo que podrá ver la tendencia de traducción.

¿Por qué no Pedro podría ser un simple sacerdote, en el sentido moderno de la palabra?

Hay una jerarquía en la Iglesia y Pedro sólo podía estar en todo, como un apóstol:

Ef 4, 11 “apóstoles sobre él, los demás profetas, a otros, evangelistas, pastores y maestros …”

Cada Iglesia tiene una función muy pronto, Peter no tiene dos posiciones:

1 Cor 12: 29 ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? son todos los médicos? Son todos milagros?

Peter es notable y pilar de la Iglesia (Gal 2, 1-9)

Pablo es a menudo llamado Cefas. Κηφᾶς, ᾶ, ὁ (Arameo = “roca”) (Jn 1, 42, 1 Co 1, 12, 3, 22, 9, 5, 15, 5, 1 Gal, 18, ​​2, 9, 11, 14).

Su nombre está al frente de todas las listas de los apóstoles y el grupo íntimo de Jesús (Mt 10:02; Mt 17,1, Mt 26,37.40, Marcos 3.16, Mark 5,37, Marcos 14,37, Lucas 6, 14, Hechos 1.13)

Pedro – Roca sobre la cual Jesús edificó su Iglesia (Mateo 16,18)

Jesús pagó impuestos por él y Pedro (Mateo 17:26)

Jesús dio a los apóstoles el papel de los Enseñanza todos los prescritos (Mateo 28:20)

Pedro siempre destacó a los otros apóstoles (Marcos 1,36, Marcos 16.7, Lucas 9.32, Juan 13.6-9, 21.7-8 Juan, Hechos 2.37, Hechos 5.29; Cor 15, 5)

Oren por Jesús a Pedro que confirme a sus hermanos (Lc 22,31 s)

Cristo resucitado se apareció primero a Pedro (Lucas 24:34, 1 Cor 15,5 s)

Jesús ordena a Pedro que apaciente a sus ovejas (Juan 21:15 ff)

Siempre es él quien toma las decisiones y tomar la palabra de los apóstoles (Mt 18,21, Mc 8,29 y Lc 9,5, LC12, de 41 años, Juan 6,67 ss, Hechos 1,15.22; Hechos 2:14, Hechos 10,1; en 15,7 a 12)

Pedro performa el primer milagro de la Iglesia, sanando a un hombre cojo (Hechos 3:6-12)

Peter lanza la primera excomunión Ananías y Safira (Hechos 5:2-11)

Pedro es el primero después de Cristo para resucitar a los muertos (Hechos 9:40)

Cornelio, un gentil convertido en uno, es guiado por un ángel que buscara a Pedro para la instrucción en el cristianismo (Hechos 10,1-6)

Peter abre y cierra las primeras sillas del Consejo del cristianismo (Hechos 15:7-11)

San Pedro y San Pablo se conocen 15 días está con él (Gálatas 1:18)

Pronto Pedro se refirió a sí mismo como un anciano, y no como “anciano”, ya que caminar ahora poner las palabras en la boca de Pedro.

Resulta, pues, que Pedro nunca quiso decir que él era un simple como usted piensa que el clero protestante, e implica la traducción tendenciosa de la Biblia protestante, John Adams.

Rafael Rodrigues.

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