RESPUESTA A UN HERMANO SEPARADO

RESPUESTA A UN HERMANO SEPARADO

Por el padre Jorge Luis Zarazúa Campa, fmap
Un hermano separado, que se presenta como Johnny Fernández, escribió esto en mi cuenta de Facebook:
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Sabes que tan “APOSTOLICA” es la Iglesia Romana papal??
Sabías que la iglesia Romana papal enseña y hace TODO LO CONTRARIO de lo que dice LA BIBLIA, todo lo contrario de la PALABRA DE DIOS, todo lo CONTRARIO de lo que enseñaron y hacían los Apóstoles:
1. ¿Los apóstoles tenían a un Papa por dirigente? NO. Ellos enseñaron que el fundamento de la iglesia es solo Jesucristo.
2. ¿Los apóstoles rezaban a María, o a los Santos o a los ángeles? NO. Toda oración debe dirigirse al Padre, en el nombre de Jesús.
3. ¿Los apóstoles veneraban algún tipo de imágenes? NO. Ellos enseñaron a cuidarnos de toda forma de ídolos.
4. ¿Los apóstoles usaban ropas sacerdotales? NO. Jesús tampoco usaba ropas así.
5. ¿Los apóstoles recibían confesión de pecados? NO. Pedro confesó su pecado directamente al Señor y fue restaurado.
Judas confesó su pecado a los sacerdotes y luego se suicidó.
6. ¿Los apóstoles rezaban el Padre Nuestro ó el Ave María? NO. Jesús les enseñó a no hacer vanas repeticiones.
7. ¿Los apóstoles rezaban por los muertos? NO
Ellos sabían que los muertos duermen en el polvo hasta la resurrección.
8. ¿Los apóstoles bautizaban bebés? NO
Solo un adulto puede decidir si cree para luego ser bautizado.
9. ¿Los apóstoles practicaban celibato obligatorio? NO
Todos eran casados. Jesús sanó a la suegra de Pedro.
10. ¿Los apóstoles hacían romerías o procesiones? NO
Ellos obedecían los Mandamientos de Dios,
no las tradiciones de hombres.
etc, etc, etc….
Por eso advierte el Señor:
“Y oí otra voz del cielo, que decía:
SALID DE ELLA, PUEBLO MÍO,
para que no seáis partícipes de sus pecados,
ni recibáis parte de sus plagas;
porque sus pecados han llegado hasta el cielo,
y Dios se ha acordado de sus maldades.”
Apocalipsis 18:4-5.
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He aquí una breve respuesta:
1. Los Apóstoles y la Iglesia primitiva tenían a San Pedro como dirigente (Mt 16, 18-19; Lc 22, 31-31; Jn 21, 15-17; Hch 1, 15-26; Hch 2, 14; Gal 1–2). De hecho, san Pedro fue el primer Papa; los Papas son Sucesores de Pedro. La Iglesia sigue conservando la estructura que tenía en el Siglo I, conformada por obispos, presbíteros y diáconos (1Tim; 2Tim; Tit;); algo de lo que carecen los diversos grupos proselitistas.
Cristo estableció a Pedro y los demás Apóstoles como pastores de la Iglesia (Hch 20, 28; 1Pe 5; Lc 10, 16; Mt 10, 40; Mt 18, 18) y ellos fueron estableciendo colaboradores, como se ve, especialmente en 1Tim, 2Tim y Tit.
La Iglesia cree firmemente en lo que dice Ef 2, 20.
2. Los primeros cristianos pedían la intercesión de la Virgen María. Interceder es pedir a Dios en favor de alguien (Cfr. Gn 18, 16-33). Ella intercedió por los jóvenes esposos en Caná de Galilea (Jn 2, 1-11) y ella estuvo en oración con los Apóstoles y los primeros discípulos (Hch 1, 1-14). Ella sigue acompañando a los discípulos de Jesús e intercede por ellos. Es también nuestra Madre (Ap, 12, 1-17).
De hecho, aunque no le llaman así, los hermanos separados interceden unos por otros; es decir, oran unos por otros.
3. Los Apóstoles conocían las Escrituras y sabían distinguir entre una imagen y un ídolo. Estaban conscientes de que Dios permite las imágenes (Ex 25, 18; Nm 21, 8; 1Re 6, 23ss; 1Re 7, 25ss) y prohíbe los ídolos de los paganos (Ex 20, 3-5; Sal 115; Sal 135).
4. La Iglesia adoptó las vestiduras sacerdotales del Antiguo Testamento (Cfr. Ex 28; Ex 39), porque Jesús instituyó a los Apóstoles como sacerdotes de la Nueva Alianza. Jesús y los Apóstoles usaron las vestiduras de su época, como hacen hoy los pastores y feligreses protestantes al utilizar saco y corbata, especialmente cuando ministran y hacen proselitismo. De hecho, los pastores protestantes no visten como vestían Jesús los Apóstoles. Por lo demás, hay grupos protestantes que utilizan y adaptan las vestiduras de los sacerdotes católicos, particularmente en el ámbito litúrgico y cultual.
5. Los primeros cristianos se confesaban con un sacerdote, primero como judíos (Lv 5, 1-13; Nm 5, 5-10), después como cristianos, pues sabían que Jesús dio a los Apóstoles el poder de perdonar los pecados (Jn 20, 21-23) y era una práctica de la Iglesia primitiva (Hch 19, 18; Stgo 5, 16). Sabían que a los Apóstoles y sus colaboradores y sucesores les fue encomendado el ministerio de la reconciliación (2Cor 5, 18-20).
Judas Iscariote no se confesó con los sacerdotes judíos de la manera prescrita por la Ley (Lv 5, 1-13; Nm 5, 5-10); él fue a pedir que liberaran a Jesús. Además, su suicidio no se debió a reconocer su falta delante de los sacerdotes sino por desesperar y no confiar en la misericordia de Dios.
6. Los Apóstoles sí rezaban el Padre nuestro pues Jesús les dio esa indicación cuando les dijo: Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en el cielo” (Mt 6, 9) Y: “Cuando oréis, decid, Padre nuestro…” (Lc 11, 2). Por eso, desde los inicios de la Iglesia, se le conoce como la Oración del Señor (Oración dominical). Las palabras del Ave María son bíblicas y son palabras que pronunciaron el Arcángel San Gabriel y santa Isabel (Cfr. Lc 1). La Iglesia las usa para recordar que Dios “miró la humildad de su esclava” (Lc 1, 48). Cuando le decimos a la Virgen María las palabras del Ave María, estamos cumpliendo su anuncio profético: “Todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lc 1, 48).
Además, en Getsemaní, Jesús oraba repitiendo las mismas palabras. Lo mismo hace el pueblo Dios en el Salmo 136.
7. Los Apóstoles oraban por los difuntos. Ellos tenían la Biblia completa, no la Biblia mutilada por las Sociedades Bíblicas Unidas en el siglo XIX. Ellos sabían que podemos orar por los difuntos, como puede verse en 2Mac 12, 38-46. Ellos, que conocían las Escrituras, habían leído lo siguiente: “Esta fue la razón por la cual Judas ofreció este sacrificio por los muertos; para que fueran perdonados de su pecado” (2Mac 12, 46). San Pablo también oró por los difuntos, especialmente por Onesíforo: “Que el Señor derrame su misericordia sobre la casa de Onesíforo, porque muchas veces me ha dado nuevo aliento, sin avergonzarse de estas cadenas. Al contrario, cuando vino a Roma, me buscó activamente, y me encontró. Que el Señor le conceda encontrar su misericordia en aquel día” (2Tim 1, 16-18).
Los Apóstoles, que sí conocían la Biblia, sabían que el polvo vuelve a la tierra, pero que el espíritu regresa a Dios (Cfr. Ecl 12, 7). Sabían también, porque Jesús se lo enseñó, que el alma no muere con el cuerpo: “No teman a los que pueden matar el cuerpo, pero no el alma; teman más bien al que puede echar el alma y el cuerpo al infierno (Mt 10, 28). Sabían que es noble y justo orar por los difuntos. Para nosotros es una obra de misericordia.
8. Los Apóstoles bautizaban familias completas, como puede verse en Hch 16, 15, que nos informa que se bautizó Lidia con toda su familia; igualmente en Hch 16, 31-33, donde se narra que se bautizó el carcelero con toda su familia. San Pablo dice que él bautizó a la familia de Estefanas (1Cor 1). Además, el día de Pentecostés san Pedro dijo a los presentes que escuchaban su predicación: “La promesa es para ustedes y también para sus hijos” (Cfr. Hch 2, 38-39).
Además, nunca hay una prohibición de Jesús y los Apóstoles para el bautismo de niños. Nuestro Señor dijo: “Dejen que los niños vengan a mí; no se lo impidan, porque de ellos es el reino de los Cielos”. Ahora bien, Jesús ce que el que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios (Cfr. Jn 3, 5-6).
9. Como sucede ahora, algunos de los Apóstoles guardaban celibato; algunos eran casados, como san Pedro. Otros, como san Pablo, preferían y recomendaban el celibato (1Cor 7).
Jesús habló del celibato en Mt 19, 11, reservado a aquellos que no se casan por amor al reino de los Cielos. Como dice Jesús: “No todos entienden esto sino aquel que recibe el don” (Mt 19, 12).
10. Los Apóstoles, como buenos judíos hacían procesiones y peregrinaciones (Cfr. Sal 118). El Domingo de Ramos Jesús y los Apóstoles hicieron una hermosa romería y procesión para entrar en la Ciudad Santa (Mt 21, 1-9; Mc 11, 1-10; Lc 19, 28-40; Jn 12, 12-19). El mismo David llevó en procesión el Arca de la Alianza: “David y toda la gente de Israel subían el Arca de Yahvéh, entre clamores y toques de corneta” (2Sam 6, 15).
Ya Josué y los sacerdotes judíos lo habían hecho (Jos 3, 1 – 4,18) y fue así que conquistaron Jericó, llevando precisamente en procesión el Arca de la Alianza (Jos 6, 3-13).
Ap 18, 4-5 no se refiere a la Iglesia católica sino al Imperio romano, a la ciudad imperial, dónde se perseguía a la Iglesia, a los primeros cristianos. De hecho, la Iglesia Católica es la única Iglesia fundada personalmente por Cristo (Mt 16, 18-19). Es la única Iglesia que viene desde el tiempo de Cristo. El protestantismo está por cumplir 500 años de existencia el 31 de octubre de 2017. No viene desde el tiempo de Jesús y los Apóstoles. Empezó 1500 años después.
Conclusión
La Biblia nos dice claramente que no debemos mentir ni levantar falso testimonio. Lamentablemente los hermanos separados levantan falso testimonio contra la Iglesia y mienten sobre muchos temas por una mala interpretación de la Biblia. De parte nuestra, decimos como San Esteban: “Señor, no les tomes en cuenta estos pecados”.
Ojalá nuestros hermanos separados tomen más en serio la Biblia para vivirla cada día y no la hagan decir cosas que no dice.

Publicado el 8 septiembre, 2016 en anti-catolicismo, apologetica, ataques a la iglesia catolica, bautismo, biblia y bautismo, CITAS BIBLICAS, los primeros cristianos y maria. Añade a favoritos el enlace permanente. Comentarios desactivados en RESPUESTA A UN HERMANO SEPARADO.

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