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Muchas personas dicen “yo no sigo religión, yo creo en Dios”

Frank Morera
Muchas gentes dicen “yo no sigo religión, yo creo en Dios” o “todas las Iglesias son iguales”.
Esto es doctrina de satanás que no quiere que los hombres crean en la verdad y se salven. Si “esas personas” siguen a Dios, pues deben de seguir lo que hizo Dios…y que fue lo primero que hizo Cristo Jesús? Fundar UNA IGLESIA, San Mateo 16 15-19 ” Y sobre esta roca EDIFICARE MI IGLESIA” o sea Jesús (Dios fundo UNA Iglesia) y quien sigue a Dios tiene que seguir a esta Iglesia, pues Jesús le dijo a los Apóstoles (fundamento de esta Iglesia) “El que a ustedes oye, a MI me oye” (Lc 10,16). Así que ellos NO siguen a Dios, al menos NO siguen al Dios de Jesús y de los Cristianos, a ver a quien siguen!!!!
Sobre “todas las religiones son Iguales, te diré lo que dice San Pablo en el siglo I en I Corintios 15, “1 Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles.2 Por ella son salvados, SI LA CONSERVAN TAL COMO YO SE LAS PREDIQUE; de lo contrario, habrán creído en VANO”
San Pablo predico la doctrina de los Apóstoles ya que el subió a Jerusalén a confirma su Doctrina, así que quien entiende otra doctrina diferente a la original de los Apóstoles ESTA CREYENDO EN VANO, hoy muchos creen en vano hermano!

El error de catalogar a la iglesia como una secta

Muchos hermanos hoy día   que  se dicen ser“cristianos” tildan a la iglesia del Señor como una secta, ellos  caen en un error doctrinal, histórico y  semántico , y lo hacen  como si con eso estuvieran devolviéndonos la moneda  ya  que  consideran que es una palabra con tinte  discriminatorio y al  llamarles SECTAS O SECTARIOS  es como segregarlo lo cual no es la intención ni el propósito de tal accion

Antes de proseguir, permítanme  establecer que es para  nosotros los cristianos católicos un secta y quienes son los sectarios para poner bien en claro nuestra posición al particular  y disipar malos entendidos por parte de mis hermanos  que no profesan mi fe   cristiana.  Es bueno  también reconocer que hay quienes dentro del “cristianismo” no tienen ningún problema para declarar que la Iglesia Católica es una secta, asunto que se respeta aunque estén equivocados
La palabra “secta” se utiliza generalmente en un sentido tan vago como peyorativo , esto es justo reconocerlo por parte de mi y se que muchas veces he usado dicha palabra con una connotación agresiva y poco cristiana   . Por su etimología evoca la idea de secesión (secare, cortar) o bien la de seguimiento (sequi, seguir).Por consiguiente, en el uso común designa o bien un pequeño grupo de adeptos separados de otro mayor o bien el conjunto de discípulos de un maestro hereje. En ambos casos, la palabra se utiliza tan sólo para designar unos grupos que rechazan este apelativo, por estar cargado de desprecio y de normatividad. En el contexto cristiano se utiliza con referencia al vocablo Iglesia, que tiene siempre una connotación positiva, hasta el punto de que toda secta se afirma a sí misma como Iglesia.

Generalmente hablando, las sectas son pequeños grupos que se desprenden de otros grupos mayores y por lo regular son de origen reciente. La mayoría de las sectas gringas , por ejemplo, en mayor o menor grado se desprendieron de grupos verdaderamente  cristianos y surgieron en en su mayoría dentro del siglo 19 y aun están saliendo cada día una mas por lo menos . En nuestra amada tierra  Latinoamérica tenemos una serie de sectas autóctonas que han nacido en el siglo 20, como el caso de la Lldm en México , los Luikos en Pto., Rico como por ejemplo , pero debemos saber que  el  catolicismo, por el contrario, tiene  mas de 2000 años de historia COMPROBABLE y no se debe dudar de su  continuidad histórica desde los  primeros cristianos del primer siglo sumado a esto, es el árbol eclesiástico de donde brotó la rama protestante.

Las sectas (definidas heréticamente) son clasificadas como tales por su rechazo radical de las doctrinas esenciales del cristianismo — Trinidad, la naturaleza de Cristo encarnado, y la absoluta necesidad de la gracia divina en la salvación (la controversia Pelagiana). El  catolicismo afirma la Trinidad, las dos naturalezas de Cristo, y que la salvación es ultimadamente un don de la gracia de Dios (rechazo del Pelagianismo). En el análisis final, ninguna secta afirma la Trinidad y la plena Deidad de Jesucristo, cosa que la Iglesia Católica sí hace.

La definición cristiana específica de una secta, es un grupo religioso que niega uno o más de los fundamentos de la verdad bíblica. O en términos más simples, una secta es un grupo que enseña algo que causará que una persona no se salve si cree en lo que ella dice. A diferencia de una religión, una secta es un grupo que se dice ser cristiano y sin embargo niega una verdad esencial del cristianismo bíblico.
Recordemos que Dios desea la salvación de todos los seres humanos. La voluntad de Dios es que todos nos salvemos. (1 Tim. 2, 4). El que no se salva es porque no desea salvarse, pues Dios nos proporciona todas las gracias que necesitamos para nuestra salvación eterna … a todos. (1 Cor. 10, 13).

Entonces tenemos que  Iglesia que Cristo fundó es la Católica. Nosotros y los verdaderos cristianos están muy claros en ese aspecto , lo ratifica la Biblia, después la historia y en tercer lugar veamos que  la sucesión apostólica como prueba innegable de la presencia apostólica en nuestra iglesia . Esto claramente  significa que siempre ha habido un sucesor de la Apóstoles. Desde Pedro hasta Francisco . 266 Papas. El primero fue Pedro, después siguió Lino, luego Anacleto, Clemente, Evaristo etc. hasta llegar a Francisco

CONCLUSION :

tenemos pues que una secta es un grupo religioso que se origina como herético y mantiene una lealtad ferviente a esa herejía. A pesar de lo que muchos anti católicos opinen en relación a  nuestras doctrinas , el catolicismo no clasifica en esta categoría.

1- No se origina en una herejía
2- Poseemos  una ortodoxia estructural que las sectas sencillamente no tienen.
3-La Biblia, la Historia y la Sucesión Apostólica nos confirman que la Única Iglesia que Cristo fundó es la Católica.
4-Porque es cimiento y columna de la verdad (1 Tim 3,15).
5-porque es una promesa de nuestro Señor cuando dijo “ni las puertas del infierno podrán vencerla” (Mt 16,18)
6-Las sectas son producto  de la LIBRE INTERPRETACION de la Biblia (Gal 1,6-9; 1 Tim 1,3-7)

PAX ET BONUM

La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 2/4

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Muchos hoy afirman que en el Concilio de Nicea, año 325, Constantino paganizó la Iglesia creando así la Iglesia Católica. Vamos a dedicar estos artículo a analizar las acusaciones más comunes en este sentido y ver cuánto fundamento hay en ellas.
Autor: Christian | Fuente: apologia21.comhistoria_de_la_iglesia_catolica_1

Muchos hoy afirman que en el Concilio de Nicea, año 325, Constantino paganizó la Iglesia creando así la Iglesia Católica. Esta es la parte segunda de un artículo dividido en cuatro partes en el que se analiza en particular la veracidad de las acusaciones vertidas en un artículo publicado en Internet. Si no ha leído la primera parte puede hacerlo aquí: Parte 1, allí encontrará también el mencionado artículo, que no es más que un ejemplo de lo que se suele decir sobre el tema.
Analizaremos ahora los puntos 4 y 5.
1- La liturgia católica
2- Dedicar un templo a un santo
3- Introducción de cánticos
4- Quema de incienso
5- Lámpara de aceite y velas

6- Utilización del agua bendita
7- El anillo de bodas
8- Fiestas religiosas
9- Vestimentas sacerdotales
10- La mitra
11- Constantino como “obispo de los obispos”
12- El papa como Sumo Pontífice
13- ¿Es el Nuevo Testamento un texto paganizado?
15- Descatalogación y quema de evangelios
La quema de incienso
En la religión griega pagana es cierto que se quemaba incienso, pero esta práctica era aún más frecuente en Israel. La Biblia menciona el uso del incienso en los rituales de adoración un gran número de veces, desde el Éxodo hasta el Apocalipsis. Veamos una cita del AT: “También harás un altar para quemar el incienso. Lo harás de madera de acacia” (Éxodo 30:1, instrucciones para el Tabernáculo de Dios); y otra del NT: “Y vino otro ángel que se ubicó junto al altar con un incensario de oro y recibió una gran cantidad de perfumes, para ofrecerlos junto con la oración de todos los santos, sobre el altar de oro que está delante del trono.” (Apocalipsis 8:3). Y la Biblia deja claro que el incienso es algo grato a Dios: “Uno de ellos tomará un puñado de la flor de harina de la ofrenda, con su aceite y todo el incienso que está sobre la ofrenda, y lo hará arder sobre el altar como un memorial de olor grato al Señor.” (Levítico 6:15), y también en Salmos nos habla David del uso del incienso en la adoración, “Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde”. (Salmo 141:2).
En Lucas 1:9-11 vemos dos detalles muy católicos relacionados con el incienso: “Le tocó en suerte, según costumbre sacerdotal, entrar en el Templo a ofrecer el incienso. Mientras ofrecía el incienso, una gran multitud de fieles permanecía fuera en oración. En esto, un ángel del Señor se le apareció a la derecha del altar del incienso.” Vemos un sacerdote ofreciendo incienso al Señor en un altar mientras los fieles oran. Está claro que ese incienso, “de olor grato al Señor” era un elemento de adoración.
Pero aunque el incienso no hubiera sido usado por los israelitas, eso no quiere decir que fuera incorrecto usarlo, porque el incienso es un elemento accesorio, no es ningún sacramento ni doctrina, pero ocurre que sí es un elemento litúrgico ordenado por el mismo Dios a Moisés, e incluso el mismo incensario católico sigue el modelo bíblico; por tanto no deja de sorprender los ataques que muchos protestantes hacen al uso del incienso. Es pues del todo inapropiado justificar esos ataques diciendo que es una prueba más de la paganización realizada por Constantino, introduciendo el incienso a partir de usos griegos o incluso babilónicos.
La Iglesia Católica mantuvo y mantiene el uso bíblico del incienso, al contrario que otras comunidades eclesiales más recientes que rechazan el incienso por pagano sin ningún motivo. Este asunto es solo un ejemplo más de cómo la Iglesia Católica sufre críticas de otros grupos cristianos precisamente por mantenerse fiel a las raíces del cristianismo, mientras que los protestantes han innovado y creado formas nuevas con la pretensión de que las suyas son más auténticas.
Lámparas de aceite y velas
Cuando los evangélicos dicen que las velas nunca aparecen en la Biblia usadas como elemento en la adoración tienen razón, luego veremos por qué; pero en la cita que estamos comentando (ver Parte 1) también rechazan el uso católico de las lámparas de aceite por ser de origen igualmente pagano. Sin embargo la Biblia opina de otro modo. Al principio del Apocalipsis tenemos la visión esplendorosa de Jesús, que aparece rodeado de los 7 candeleros (Ap. 1:12), que serían lámparas de aceite; en Apocalipsis 4:5 tenemos otra vez lámparas de aceite iluminando ante del trono de Dios (“y delante de él ardían siete lámparas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios”). Esos 7 candeleros o lámparas del Apocalipsis son claramente una referencia al propio candelabro de 7 brazos (la Menorá), pieza fundamental en la adoración del Templo de Jerusalén, que se compone de 7 lámparas de aceite, y fue ordenado hacer por el mismo Dios. Quienes piensan que las lámparas de aceite tenían solo una función de práctica, no sagrada, dicen que la Menorá solo servía para iluminar el Tabernáculo, que no tenía ventanas. Según ellos sería como la versión antigua de una bombilla eléctrica.
Si su función fuera meramente práctica, como muchos dicen, no se habría molestado Dios en ordenarlo y describirlo detalladamente (Éxodo 25:31-40) insistiendo en que se siga fielmente el modelo dado. Los únicos elementos del Tabernáculo que Dios prescribe y describe son todos sagrados y piezas del culto: El Arca de la Alianza y su tapa (el Propiciatorio), la Mesa de los Panes de la Ofrenda, el Altar de los sacrificios… y la Menorá, que debía ser de oro puro. También sería necesario barrer el suelo de vez en cuando y sin embargo Dios no describió a Moisés cómo hacer una escoba, y menos de oro puro, así que especificaciones para hacer una “bombilla” de oro tampoco hubiera venido a cuento. Los judíos de la época, que evidentemente sabían más de su religión hebrea o judía que cualquier “erudito bíblico” de ahora, consideraban la Menorá como uno de los símbolos más sagrados de su religión, por eso los romanos no encontraron mejor símbolo de su derrota que traerse la Menorá a Roma en procesión, y así lo grabaron en el relieve conmemorativo del Arco de Tito. El fuego, pues, simboliza el Espíritu de Dios, tal como será visto en Pentecostés, y por eso nunca debía apagarse. Se entiende así mejor que la siguiente descripción de Isaías se refiera al significado que los judíos daban de las siete lámparas de la Menorá:

“Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor” (Isaías 11:2)

Los judíos consideraban que la llama central representaba al Dios Único, y las otras seis lámparas a seis de sus atributos o “espíritus”. Por eso el Apocalipsis, cuando explica también el significado de los siete candeleros, dice que son los siete espíritus de Dios. Pero tenemos más pruebas de que este candelabro tenía un uso sagrado:

“Ordenarás a los israelitas que te traigan aceite puro de oliva molida para el candelero, a fin de alimentar constantemente una lámpara. Aarón y sus hijos lo deberán preparar en la Carpa del Encuentro, fuera del velo que está delante del Arca del Testimonio, para que arda en la presencia del Señor, desde la tarde hasta la mañana. Este es un decreto irrevocable para todas las generaciones israelitas.” (Éxodo 27:20-21)

Un candelabro hecho sólo para iluminar no necesitaría que Dios lo ordenara y menos aún lo detallara, pero aquí vemos que Dios también prescribe cómo hay que usarlo. El aceite debe ser de oliva puro (el más caro) y la llama eterna. Pero además nos dice que la llama debe arder “en la presencia del Señor”, lo cual en el lenguaje bíblico significa claramente que es un modo de adoración, no una linterna antigua. Una llama ardiendo siempre delante del Arca de la Alianza es precisamente otra de las cosas que la Iglesia Católica mantiene hasta el día de hoy, con la llama de la vela o candil que arde junto al tabernáculo en cada Iglesia. Esa costumbre es, como acabamos de ver, totalmente bíblica y no se basa, como algunos dicen, en la llama eterna de ciertos altares griegos paganos.
Hemos dicho al principio de este apartado que las velas no aparecen en la Biblia usadas como elemento en el culto. Maticemos más y digamos que hasta bien entrado el siglo primero, las velas no se usaban ni en Palestina ni en ningún otro sitio ni para el culto ni para iluminar ni para nada por la sencilla razón de que no existían, con lo cual no se entiende lo que afirman algunos sobre que en la Biblia sólo aparecen las velas como instrumento de iluminación. La confusión probablemente se deba a las traducciones. Cuando se habla de candil, lámpara, candelero, candelabro, vela, etc. se está refiriendo a una mecha ardiendo, a una llama. Según el recipiente y el combustible se le puede dar uno u otro nombre, pero básicamente se trata de una llama, y esa mecha ardiendo puede estar siendo alimentada con aceite, sebo, cera o lo que sea; igualmente podría alimentarse con gas natural o petróleo y seguiría siendo un elemento igualmente bíblico (no el petróleo, sino la llama en sí).
La palabra “vela” o “cirio” se refiere a las mechas que arden dentro de una barra cilíndrica portátil de sebo o cera. En el siglo I prácticamente no se conocen las velas en Occidente, aunque en China se usaban desde el siglo II a.C. La primera evidencia de una vela en Europa la tenemos ya dentro del siglo primero, en Francia. Será a partir del siglo II cuando empiecen a extenderse por el Imperio Romano. Eso explica que en la Biblia no aparezcan. Pero resulta que los primeros cristianos fueron precisamente los que más entusiastamente usaron las velas, entre otras cosas porque celebraban sus reuniones clandestinas en las catacumbas y necesitaban iluminarse con luz portátil y las velas parecían el instrumento ideal para obtenerla, fácil de transportar, de apagar rápidamente si hay que ocultarse, y sin el problema de derramar el aceite al esconder los candiles. Así las velas se fueron asociando con las ceremonias sagradas cristianas en sustitución de otros tipos de llama, como los candiles.
De todas formas, para un habitante de aquella época la vela no era algo totalmente distinto de una lámpara de aceite, simplemente se trataba de una forma más cómoda de tener la tradicional mecha ardiendo, o sea, un “recipiente” más práctico para producir una llama. Sustituir una lámpara de aceite por una vela de sebo o cera no se vería como cambiar una cosa por otra, solamente mejorar la manera de mantener la llama ardiendo, que era el elemento de culto. Si en la Biblia vemos la llama usada como instrumento de adoración, el cambiar el aceite por cera no alteraba la esencia de que seguíamos usando la llama como instrumento de adoración. Si los paganos empezaron a usar velas en ciertos ritos lo harían “modernizando” su llama al mismo tiempo que los cristianos estaban “modernizando” la suya, o incluso por influencia del uso cristiano. Desde luego no se puede pensar que los paganos llevaban siglos usando velas y en el siglo IV de repente Constantino las introduce en los cultos cristianos, que es la acusación que frecuentemente encontramos. Pero aunque así hubiera sido tampoco tendría importancia, porque el elemento bíblico es la llama, no la manera de mantenerla ardiendo.
Muchos protestantes aluden al canon XXXIV del Concilio de Elvira (Granada, Hispania), pocos años antes de Nicea (y quizá el más importante hasta entonces) como prueba de que las velas se consideraban elementos paganos, por eso se prohibieron. En ese canon se prohíbe a los cristianos encender velas en el cementerio, pero mejor leamos directamente ese canon:

En los cementerios no se enciendan cirios. No deben durante el día encenderse en los cementerios cirios, porque no se ha de molestar a los espíritus de los justos.

Que se redacte un canon expresamente para condenar el uso de velas en los cementerios es prueba clara de que tal costumbre estaba muy extendida. Este gran concilio hispano, que tanto influyó en el posterior de Nicea, habría sido una estupenda oportunidad para arremeter contra el uso de cirios o velas, alegando que es un elemento pagano no tolerable, pero el concilio no hace tal cosa, no prohíbe a los cristianos encender velas, lo que prohíbe es 1-encender velas 2-en el cementerio 3-durante el día, lo que permite el uso de velas durante la noche o en otras partes. La razón que dan para tal prohibición no es que las velas sean paganas, sino que “molestan a los espíritus”. Esta razón nos puede resultar curiosa o incluso chocante a los cristianos de hoy, pero es necesario contextualizarlo. Este asunto se ve con más claridad en el canon siguiente, el XXXV, también sobre cementerios:

Que las mujeres no velen en los cementerios. Se prohíbe que las mujeres velen en los cementerios, porque muchas veces bajo el pretexto de la oración se cometen ocultamente graves delitos.

Aquí se prohíbe a las mujeres velar en los cementerios, o sea, pasar la noche (velar) rezando junto a la tumba. Una vez más comprobamos que la prohibición no condena la práctica del rezo en sí, sino que la prohíbe solo para evitar un mal relacionado culturalmente con esa práctica. La razón en esta ocasión aducida es que “bajo el pretexto de la oración se comenten ocultamente graves delitos”. No es que velar la tumba sea malo, sino que esa práctica se usaba como excusa para cometer delitos nocturnos, algo que debía ser frecuente en la cultura de la época. Los cementerios eran lugares mucho más frecuentados que ahora y no tan asociados a un sentido tétrico y doloroso como actualmente. Al amparo de la oscuridad, igual que pasa hoy en algunos parques oscuros de las ciudades, se movía igualmente el piadoso, el pervertido y el criminal. Si una mujer por motivos piadosos permanecía rezando junto a una tumba siendo ya de noche, quedaba muy vulnerable a todo tipo de asaltos sexuales o de ladrones, por lo que el concilio decide proteger a las mujeres prohibiéndolas permanecer en los cementerios tras la puesta de sol. Sin embargo se permite a las mujeres rezar en los cementerios durante el día, y también se permite a los hombres rezar allí igual de día que de noche, sin duda porque podrían defenderse mejor de los asaltos.
En este contexto entendemos mejor la anterior prohibición de poner velas en el cementerio durante el día, y solo durante el día. Era frecuente entre los paganos poner velas en las tumbas durante el día porque creían que espíritus malignos venían a molestar a los muertos (es de suponer que por la noche esos espíritus malignos dormían y por tanto no molestaban). Recordemos que por entonces paganos y cristianos convivían en la misma sociedad, con mayoría de paganos, y aunque practicando religiones diferentes compartirían muchas costumbres culturales. Los padres del concilio condenan tal costumbre porque deriva de una creencia pagana (no el encender velas, sino hacerlo para ahuyentar malos espíritus) y la razón de que “no se ha de molestar a los espíritus de los justos” podría ser una forma de decir “al alma del difunto no le molesta ningún espíritu maligno, sino más bien la estúpida superstición del que pretende protegerlo con velas”. Que los cristianos de entonces mantuvieran ciertas costumbres culturales paganas, aunque fuese algo mecánico, no por creencia, es algo muy humano; también hoy hay mucha gente atea que no obstante sigue las costumbres funerarias tradicionales al enterrar a sus muertos y los hacen misas, funerales e incluso ponen una cruz en su lápida, no por creencia sino por tradición e inercia. Por tanto el concilio de Elvira pretende acabar con esa práctica supersticiosa (con o sin creencia detrás), no con las velas en sí, pues de lo contrario se hubiera condenado en general el uso de velas en general.
En realidad, la cuestión no es si son velas o lámparas de aceite, pues al parecer las dos cosas les parecen a estos críticos igual de mal (a pesar de su profuso uso en la Biblia), la cuestión es simplemente el uso de la llama como instrumento de adoración. Los cristianos de antes y de ahora (no los evangélicos) sí utilizan la llama como instrumento de adoración y símbolo, pero ese uso no hay que buscarlo en los paganos sino en los propios judíos. Como Dios dijo que la llama de la Menorá debía estar siempre encendida ante su Tabernáculo, los católicos mantienen siempre encendida una vela ante el Sagrario, el equivalente moderno al Tabernáculo israelita pues dentro está Dios (en la sagrada forma). Los cristianos primitivos (y los cristianos católicos modernos) recibían una lámpara o cirio tras recibir el bautismo como símbolo de la nueva luz que había brotado en su interior, así como el deber de mantener esa luz encendida, inspirándose en las palabras de Jesús que dijo: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5:14) y en la parábola de las Vírgenes Necias (Mt 25:1-13) vemos que las vírgenes prudentes van a recibir la llegada del novio (Jesús) con lámparas en la mano.
Enlaces a los capítulos de esta serie
La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 1/4

LA UNIDAD DE SU IGLESIA EN LAS PALABRAS DEL MISMO JESUCRISTO

  • “No ruego sólo por éstos”
    (los Doce),
  • “sino también por aquellos que, por medio de SU palabra”
    (la predicación de los Doce),
  • “creerán en mí”
    (los demás miembros de la Iglesia en todas las épocas creen en Jesús creyendo a la predicación de sus antecesores).
  • “para que TODOS sean UNO”
    (los discípulos iniciales y los futuros deben ser uno pertenecer al mismo Cuerpo o Iglesia única que formó Cristo)
  • “Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno EN NOSOTROS”
    (la unidad de la Iglesia de Cristo es semejanza de la unidad de Dios, por eso no puede haber varias o cientos de iglesias independientes)
“PARA QUE EL MUNDO CREA que tu me has enviado”
(viendo el mundo la unidad universal de la Iglesia única de Cristo muchos creen en El, porque notan que ninguna otra institución sobre la Tierra ha alcanzado esa unidad entre los hombres de todos los pueblos, unidad que solo ha sido y es posible porque el Espíritu, el amor de Cristo, que es superior a cualquier amor humano, es quien la realiza y sostiene)
¿A QUIEN HABLABA JESUS?
A los que lo estaban escuchando porque lo seguían como miembros de su Iglesia, a los Doce, la que Cristo en persona formó con ellos..
¿HACE CUANTO TIEMPO SUCEDIÓ ESO?
Hace cerca de dos mil años. Esa misma Iglesia debe tener hoy cerca de dos mil años de existencia ininterrumpida…
Eso quiere decir que la Biblia está hablando siempre de los miembros de la Iglesia que hoy tiene cerca de dos mil años de existencia ininterrumpida, LA CATÓLICA, no de grupos independientes y recientemente formados por otras personas y no por Cristo cuando vino…
¿Y COMO SE REALIZA ESA UNIDAD DE LA IGLESIA?
Cuando cada miembro vive la experiencia real de recibir como en Pentecostés el Espíritu de Cristo que los unirá sobrenaturalmente: “Yo les he dado la gloria que tu me diste para que sean uno, yo en ellos y tu en mi, para que sean perfectamente uno”…
La unidad de la Iglesia no está basada en unas ideas sacadas de la Biblia o en los acuerdos de varias personas para formarla, está basada en la presencia real de Dios en ella que la une, porque su formación con esas características es la voluntad de Dios, no de seres humanos…
Solo recibieron en Pentecostés el Espíritu quienes habían seguido a Cristo como miembros de su Iglesia única (ver también Hecho 10, 44; 19, 6), lo que demuestra que no se recibe fuera de ella…
Y lo recibieron en forma visible (Hecho 2, 1ss), como un sello final que les dio la certeza de su transformación interior previa… lo que todos debemos vivir hoy para ser verdaderos cristianos…

¿Es cierto que la Inquisición mato a millones de personas?

de Veni Domine Iesu

Otro de los caballitos de batalla con los que los enemigos atacan al catolicismo el plato fuerte es la inquisición, las cruzadas, y la quema de brujas, y los papas corruptos e imprudentes. Los católicos debemos estar adecuadamente documentados y preparados en este respecto cuando los enemigos de la Iglesia saquen a relucir los “trapos sucios de la Iglesia”, para ondearlos en nuestras caras para según ellos, ‘probar’ que el catolicismo es solamente una maquina de destrucción, asesinato y escandalo y robo, y en consecuencia, no ser la verdadera Iglesia que Cristo fundo.

La mentira y el mito nos lo pintan los aventureros anti-católicos mojando la tinta en veneno anti-católico muy parecido a la siguiente manera:

“Durante siglos la Iglesia católica ha sido causante de miles y miles de muertes de inocentes mediante la inquisición y la quema de brujas, el único delito fue no compaginar con su religiosidad. Durante siglos, la Iglesia Católica oculto la verdad a sus feligreses y a la humanidad, sobre sus atrocidades sanguinarias cometidas por la curia romana de esa época. Esta practica intolerable solamente ceso con la llegada de los reformadores protestantes, junto con los revolucionarios franceses y los libre pensadores, nos libraron del yugo romanista, e historiadores imparciales que esparcieron con sus escritos la verdad de la inquisición en épocas de la Reforma.”

No puede faltar tampoco el “menú visual” que pulula en la red de mártires siendo quemados y torturados por curas y obispos inquisidores que siniestramente miran con menosprecio a los que son puestos en el potro, la dama de hierro, o en cualquier otro instrumento de tortura medieval. Los que atacan a la Iglesia con tales desdenes: o son ignorantes de buena fe, o son mentirosos de mala entraña. Es pues un tema fecundo para la pluma de los enemigos de la Iglesia, para adormecer a los lectores desprevenidos y conquistar simpatías para atacar a la Iglesia y en conjunto entonar himnos al error histórico y quemar incienso en el altar de la mentira.

¿Cual era en realidad el encarcelamiento y el uso de la Tortura de la Inquisición?

Sabemos como eran las cárceles de la Inquisición. Eran piezas altas, sobre bóvedas con luz, secas. Había celdas individuales y plurales. Los penados tenían camas con sabanas, mantas y almohadas. Sillas y una mesa. En la mesa se dejaba una pluma, tinta y hojas. Si era casado, podía asistirle su mujer; si tenía criados, podía ser servido por ellos. La Inquisición costeaba toda la manutención de sus presos, dándoles a todos, ricos y pobres, tres veces al día, comida abundante, bien condimentada y hasta con su ración diaria de carne, y asistencia de médico en caso necesario.

En el año 1252 la Bula Ad Extirpanda admite la tortura pero siempre con un medico:

“El podestá -o alcalde- o el rector de la ciudad está obligado a constreñir a los herejes a hacer confesiones y a denunciar a sus cómplices sin que, sin embargo, les haga perder un miembro o poner en peligro su vida” Bula Ad Extirpanda, 15 de Mayo de 1252, Inocencio IV.

De esta manera la Inquisición establece desde 1252 solo tres torturas y nada mas:

El Cordel,

La Garrucha y

La del Agua.

¿Cuando se aplicaba la Tortura? Como método procesal cuando el examen oral fallaba. Primero se hacia un examen físico al acusado, participaba un medico, si el acusado tenia la resistencia y constitución física para soportar la tortura se enviaba a otro medico y a los Inquisidores, ahí se aplicaba el tormento y solo podían usar una vez en todo el Procedimiento.

Los enemigos de la Iglesia asegura que usaban mas torturas, pero no fue así, los archivos de la Inquisición abiertos por el Vaticano desde 1998 a 2004 demuestran que solamente esas tres torturas eran aplicadas por:

la Inquisición en Francia de 1229 hasta su abolición en 1430,

la Inquisición Española de 1480 a 1834

la Inquisición Romana de 1184 a 1870.

Instrumentos de Tortura que nunca uso la Inquisición.

La flauta del alborotador. Creada en el siglo XVII. Su primera mención viene de los años 1680-90 de la Republica de Venecia usada contra los desertores de la guerra entre el imperio otomano y la Republica de Venecia.

El aplasta cabeza. Creada en el siglo XIV. Su primera mención viene de 1340 en Alemania. No fue usada por la Inquisición sino por los tribunales germánicos contra los enemigos de algunos príncipes electores.

La cuna de Judas. Creada en el siglo XV. Su primera mención viene de 1450-80 en Francia. Usada por el Parlamento Francés y no por la Inquisición, esta fue abolida en 1430.

La Sierra. Creada en el siglo XV. Su primera mención viene de 1450-70. Usada por el tribunal húngaro contra los musulmanes en el marco de la guerra entre el imperio otomano, el imperio bizantino y el reino de Hungría.

La Pera. Creada en el siglo XV. Su primera mención viene de 1450. Usada por el parlamento francés y no por la Inquisición, esta fue abolida en 1430.

La Capa de la infamia. Creada en el siglo XVII. Su primera mencione viene de Johann Philipp Siebenkees en 1790. Usada por el parlamento de Nuremberg (Protestante) contra ladrones y prostitutas.

La Doncella de Hierro. Creada en el siglo XIX. Creada por ordenes del II Reich como parte de la propaganda anti-católica tomando como base la Capa de la Infamia del siglo XVII por la Nuremberg Luterana.

El tenedor de los herejes, las Botas, la Zarpa de gato y la Jaula de Hierro. Creados en el siglo XV-XVI. Usada por el Parlamento Frances y no por la Inquisición, esta fue abolida en 1430.

Con esto queda claro. Que instrumentos de tortura y cuales no uso la Inquisición Católica. Lo demás, son mentiras. Como diría historiador Nigel Townson:

Las siniestras salas de tortura dotadas de ruedas dentadas, artilugios quebrantahuesos, grilletes y demás mecanismos aterradores sólo existieron en la imaginación de sus detractores. *

Todos los herejes contumaces eran llevados ante la autoridad del estado para ser enjuiciados, con una nota de los inquisidores eclesiásticos rogando a favor del hereje, pero la Iglesia nunca mato a nadie, por eso los anti-católicos jamás pueden citar un solo caso en el cual la Iglesia se haya visto involucrada directamente en la muerte de un hereje.

Ahora bien, se dice que si una mentira se repite lo suficiente constante, y lo suficientemente fuerte, la gente llegará luego a creerla, pero eso no necesariamente siempre es así. Una mentira real quizás nunca llegue ser creída por completo, sin importar la frecuencia, o incluso si en voz alta esta se proclama. Es suficiente con dejar atrás una mala impresión, la gente luego pensara que si cualquier persona siquiera se molesta por proclamar tal mentira o tal hecho, debe de existir una verdad inherente en lo que se promueve. Y esto sucede también con las exageraciones. Tómese una verdad por ejemplo, y yuxtapóngale falsas implicaciones a modo que se distorsiones lo suficientes para que dejen en las mentes falsas impresiones y… “¡abracadabra, patas de cabra!”, tenemos una nueva utopía.

La palabra –Inquisición­­– hoy día repugna al escucharla, el hecho de pronunciarla trae luego a la mente imágenes de intolerancia religiosa, llamas, lamentos y tormentos espantosos. ¿Quién no siente irritado contra un monstruo sediento de sangre y de matanza? Que corazón no se estremece a la vista de horrendos cuadros y pinturas llenos de llamas y rostros agonizantes? Es cuando la mayoría de veces el sentimiento se adueña del juicio y la razón.

Por eso, la apreciación superficial, parcial, e inexacta de los hecho, debe ser remplazado por un examen profundo de la historia, solo así se irán desterrando los mitos y perjuicios sobre el Santo Oficio, la quema de brujas, papas corruptos y las cruzadas. En este sentido Juan Pablo II estimulaba a la profundización teológica a la asunción de las culpas del pasado y la eventual petición de perdón a los contemporáneos en la Exhortación Reconciliatio el paenitentia. Y en otras ocasión decía: “Lo hacemos sin pedir nada a cambio, fuertes solo por el amor de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones (Rm 5,5)”( Carta apostólica Tertio millennio # 33).

Debemos también distinguir de todo esto la inquisición eclesial de las demás inquisiciones. Ha habido 6 clases de inquisiciones contra los herejes.

  1. La del emperador Teodosio el grande en el siglo IV.
  2. La de Carlo Magno en el siglo VIII.
  3. La Germánica del siglo XII
  4. La eclesiástica y la de Venencia en el siglo XIII.
  5. La española a finales del siglo XV.
  6. Y la protestante en el siglo XVI.

Por eso en el dialogo con los anticatólicos es bueno aclarar de que inquisición esta hablando.

Decía Santo Tomas que el pecado de herejía es mas grave y de mas funestas consecuencias que el homicidio, el robo, el sacrilegio, el adulterio, y demás crímenes que la sociedad castiga con severidad. Ninguno de estos pecados separa al hombre de Dios tan radicalmente como la herejía: “En cambio el que calumnie al Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón, pues se queda con un pecado que nunca lo dejará.” Marcos 3:29. (BJ).

Ahora bien, cualquier sociedad tiene sus limites en la tolerancia del error, sino cesa de ser sociedad, y toda sociedad tiene inquisiciones, así se llamen, interrogaciones, investigaciones, comisiones, etc. Consecuentemente, aun los filósofos gentiles confesaron de que sin fe y religión no hay sociedad, es decir reunión bien ordenada de hombres. Decía Platón: “El que quita la religión, quita el fundamento de la sociedad humana. (De legibus, lib, 10) “Esta es la base de la republica, y por todo esto, toda impiedad debe ser castigada”. (De republ. 1. 2.).

¿Y cuantos mato la inquisición?

Pues la inquisición no ejecuto a nadie, así como lo lees, sólo juzgaba si se había caído en herejía o no. El delito de herejía era un delito civil, y era el poder político (por potestad del rey) el que ejecutaba. La Inquisición se encargaba de juzgar, no de matar.

Veamos algunas estadísticas en contraste de la propaganda anti-católica exagerada que dice que hubo millones tras millones de decesos por la Inquisición.

En Toulouse de 930 heresiarcas condenados por el inquisidor Bernard Gui entre 1308-1323, solo 42 fueron ejecutados.

En Pamiers de 1318 al 1324 de 64 personas 5 fueron ejecutados.

En 1538 la inquisición de valencia, de 112 convictos, 14 fueron ejecutados.

Entre los años de 1536 al 1794 la inquisición portugués de 31, 000 examinados el 6% fueron entregados al brazo secular, 4% fueron ejecutados, 2% fueron representados en forma de efigie (Una efigie es la representación de una persona en una moneda, pintura o escultura), y fueron quemadas dichas efigies porque dichas personas no se encontraron o ya habían muerto.

De un poco mas de doscientos sentenciados por los tribunales de Italia entre 1580-1582, solo cuatro fueron Ejecutados.

Por tanto y aunque no se puede determinar cifras exactas, podemos decir que aunque si fueron muchos los herejes que murieron en las diferentes inquisiciones, no fueron millones como falsamente dice la leyenda anti-católica.

Otro dato, es que en le época de la Inquisición romana los protestantes trataron a sus oponentes de la misma manera que los católicos, y en ocasiones con una crueldad mas exacerbada, con sesiones de tortura mucho mas prolongada.

Dios te bendiga.

UNOS DICEN SER DE CRISTO, SERA CIERTO ?? VEAMOS

 

por Pedro Kike Briceño (Notas) el viernes, 2 de octubre de 2009 a la(s) 19:58

 

“Los exhorto…a que todos vivan en concordia y no haya divisiones entre ustedes…” Evidentemente son muchas las rivalidades en la comunidad cristiana de Corinto. Dicen algunos, “Yo soy de Pablo”; otros, “Yo de Apolo”; otros, “Yo soy de Pedro”; y todavía otros, “Yo soy de Cristo.”


Hoy el Cristianismo tiene contenciones semejantes. Se puede pegar nombres de comunidades religiosas a cada grupo que Pablo distingue en la lectura. Los protestantes proclamando la primicia de la palabra de Dios se asemejan a los que dicen, “Soy de Pablo.” Menosprecian los sacramentos que han existido desde el principio de la Iglesia al favor del poder de la palabra para formar el espíritu cristiano. Apolo es un predicador culto y elocuente que ha visitado a los corintios. Los que dirían, “Soy de Apolo,” actualmente son aquellos cristianos culturales que ven su religión sólo como la primicia de la vida buena pero en muchos modos caducada. Vienen a la iglesia y hacen caso al evangelio sólo cuando les conviene. Nosotros católicos somos como los que aclamarían.

“Soy de Pedro.”

Aceptamos al papa como el sucesor de Pedro, el vicario de Cristo, pero hemos sido renuentes a apoyar a los laicos en sus apostolados. Finalmente, aquellos que se jactarían, “Soy de Cristo,” son los evangélicos que se llaman a sí mismos “cristianos” como si nosotros católicos y otros protestantes no lo fuéramos. Su visión del cristianismo es demasiado estrecha. La comunidad en Corinto está fracturada pero no está dividida. Por eso, Pablo puede pedir a las varias fracciones a unirse por el bien de todos. Sin embargo, en el mundo hoy las divisiones entre cristianos están profundas y, a veces, amargas.

¿Qué deberíamos hacer para mejorar la situación?

En primer lugar, es preciso que reconozcamos las divisiones como reales. No debemos recibir la comunión en las iglesias protestantes donde la comunión todavía existe. Ni debemos pasar por alto las diferencias con frases simplicistas como, “Todas las comunidades cristianas son iguales.” Al contrario, cada comunidad tiene que recalcar las marcas distintivas y necesarias para ella. Por nosotros católicos, estas marcas incluirán la primicia del papa como vicario de Cristo.

Entonces, cada comunidad tiene que dialogar con los demás para apreciar mejor sus características sobresalientes. Nosotros católicos querremos hablar con los bautistas acerca de fomentar una relación personal más cercana con Jesús. Asimismo, dialogaremos con los pentecostales sobre su percepción de la acción del Espíritu Santo en sus vidas. Y hablaremos con los protestantes tradicionales sobre su manera de involucrar a los laicos en el ministerio sacerdotal de Cristo.