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Pedro y el papado: ¿cómo sabemos que Pedro fue el primer papa?

 

Pregunta:

Quisiera saber… acerca de la veracidad de que San Pedro estuvo en Roma y fue el primer papa y cómo podría yo decirles o demostrar que esto es cierto a quienes lo cuestionan.

Respuesta:

Estimada:

1. El Primado de Pedro

a) El dogma

Cristo constituyó al apóstol San Pedro cómo primero entre los apóstoles y como cabeza, visible de toda la Iglesia, confiriéndole inmediata y personalmente el primado de jurisdicción. Para los católicos esto es una verdad de fe.

El concilio Vaticano I definió (cf. Dz 1823) y lo repitió con fuerza el Concilio Vaticano II (Lumen gentium, n.18).

La cabeza invisible de la Iglesia es Cristo glorioso. Pedro hace las veces de Cristo en el gobierno exterior de la Iglesia militante, y es, por tanto, vicario de Cristo en la tierra.

Se oponen a este dogma la Iglesia ortodoxa griega y las sectas orientales, algunos adversarios medievales del papado (Marsilio de Padua y Juan de Jandun, Wicleff y Hus), todos los protestantes, los galicanos y febronianos, los Viejos Católicos (Altkatholiken) y los modernistas. Según la doctrina de los galicanos (E. Richer) y de los febronianos (N. Hontheim), la plenitud del poder espiritual fue concedida por Cristo inmediatamente a toda la Iglesia, y por medio de ésta pasó a San Pedro, de suerte que éste fue el primer ministro de la Iglesia, designado por la Iglesia (‘caput ministeriale’). Según el modernismo, el primado no fue establecido por Cristo, sino que se ha ido formando por las circunstancias externas en la época postapostólica (Dz 2055 s).

b) Fundamento bíblico

Cristo distinguió desde un principio al apóstol San Pedro entre todos los demás apóstoles. Cuando le encontró por primera vez, le anunció que cambiaría su nombre de Simón por el de Cefas = roca: ‘Tú eres Simón, el hijo de Juan [según la Vulgata: de Jonás]; tú serás llamado Cefas (Jn 1,42; cf. Mc 3,16). El nombre de Cefas indica claramente el oficio para el cual le ha destinado el Señor (cf. Mt 16, 18). En todas las menciones de los apóstoles, siempre se cita en primer lugar a Pedro. En Mt se le llama expresamente ‘el primero’ (Mt 10,2). Como, según el tiempo de la elección, Andrés precedía a Pedro, el hecho de aparecer Pedro en primer lugar indica su oficio de primado. Pedro, juntamente con Santiago y Juan, pudo ser testigo de la resurrección de la hija de Jairo (Mc 5, 37), de la transfiguración (Mt 17, 1) y de la agonía del Huerto (Mt 26, 37). El Señor predica a la multitud desde la barquilla de Pedro (Lc 5, 3), paga por sí mismo y por él el tributo del templo (Mt 17, 27), le exhorta a que, después de su propia conversión, corrobore en la fe a sus hermanos (Lc 22, 32); después de la resurrección se le aparece a él solo antes que a los demás apóstoles (Lc 24, 34; 1 Cor 15, 5).

A San Pedro se le prometió el primado después que hubo confesado solemnemente, en Cesárea de Filipo, la mesianidad de Cristo. Díjole el Señor (Mt 16, 17-19): ‘Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás, porque no es la carne ni la sangre quien eso te ha revelado. sino mi Padre que está en las cielos. Y yo te digo a ti que tú eres Pedro [= Cefas], y sobre esta roca edificaré yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos’.

Estas palabras se dirigen inmediata y exclusivamente a San Pedro. Ponen ante su vista en tres imágenes la idea del poder supremo en la nueva sociedad que Cristo va a fundar. Pedro dará a esta sociedad la unidad y firmeza inquebrantable que da a una casa el estar asentada sobre roca viva; cf. St 7,24 y siguientes. Pedro ha de ser también el poseedor de las llaves, es decir, el administrador del reino de Dios en la tierra; cf. Is 22,22; Apoc 1,18; 3,7: las llaves son el símbolo del poder y la soberanía. A él le incumbe finalmente atar y desatar, es decir (según la terminología rabínica): lanzar la excomunión o levantarla, o también interpretar la ley en el sentido de que una cosa está permitida (desatada) o no (atada). De acuerdo con Mt 18,18, donde se concede a todos los apóstoles el poder de atar y desatar en el sentido de excomulgar o recibir en la comunidad a los fieles, y teniendo en cuenta la expresión universal (‘cuanto atares… cuanto desatares), no es lícito entender que el pleno poder concedido a San Pedro se limita al poder de enseñar, sino que resulta necesario extenderlo a todo el ámbito del poder de jurisdicción. Dios confirmará en los cielos todas las obligaciones que imponga o suprima San Pedro en la tierra.

Contra todos los intentos por declarar este pasaje (que aparece únicamente en San Mateo) como total o parcialmente interpolado en época posterior resalta su autenticidad de manera que no deja lugar a duda. Asta se halla garantizada, no sólo por la tradición unánime con que aparece en todos los códices y versiones antiguas, sino también por el colorido semítico del texto, que salta bien a la vista. No es posible negar con razones convincentes que estas palabras fueron pronunciadas por el Señor mismo. No es posible mostrar tampoco que se hallen en contradicción con otras enseñanzas y hechos referidos en el Evangelio.

El primado se lo concedió el Señor a Pedro cuando, después de la resurrección, le preguntó tres veces si le amaba y le hizo el siguiente encargo: ‘Apacienta mis corderos, apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas’ (Jn 21,15-17). Estas palabras, lo mismo que las de Mt 16,18s, se refieren inmediata y exclusivamente a San Pedro. Los ‘corderos’ y las ‘ovejas’ representan todo el rebaño de Cristo, es decir, toda la Iglesia; cf. Jn 10. ‘Apacentar’, referido a hombres, significa lo mismo que gobernar (cf. Act 20,28), según la terminología de la antigüedad profana y bíblica. Pedro, por este triple encargo de Cristo, no quedó restaurado en su oficio apostólico (pues no lo había perdido por su negación), sino que recibió el supremo poder gubernativo sobre toda la Iglesia.

Después de la ascensión a los cielos, Pedro ejerció su primado. Desde el primer momento ocupa en la comunidad primitiva un puesto preeminente: Dispone la elección de Matías (Act 1,15ss); es el primero en anunciar, el día de Pentecostés, el mensaje de Cristo, que es el Mesías muerto en la cruz y resucitado (2,14 ss); da testimonio del mensaje de Cristo delante del sanedrín (4,8 ss); recibe en la Iglesia al primer gentil: el centurión Cornelio (10,1 ss); es el primero en hablar en el concilio de los apóstoles (15,17 ss); San Pablo marcha a Jerusalén ‘para conocer a Cefas’ (Gal 1,18).

c) El testimonio de los padres de la Iglesia.

Los padres, de acuerdo con la promesa bíblica del primado, dan testimonio de que la Iglesia está edificada sobre Pedro y reconocen la primacía de éste sobre todos los demás apóstoles. TERTULIANO dice de la Iglesia: ‘Fue edificada sobre él’ (De monog. 8). SAN CIPRIANO dice, refiriéndose a Mt 16,18s: ‘Sobre uno edifica la Iglesia’ (De unit. eccl. 4). CLEMENTE DE ALEJANDRÍA llama a San Pedro ‘el elegido, el escogido, el primero entre los discípulos, el único por el cual, además de por sí mismo, pagó tributo el Señor’ (Quis dives salvetur 21,4). SAN CIRILO DE JERUSALÉN le llama ‘el sumo y príncipe de los apóstoles’ (Cat. 2, 19). Según SAN LEÓN MAGNO, ‘Pedro fue el único escogido entre todo el mundo para ser la cabeza de todos los pueblos llamados, de todos los apóstoles y de todos los padres de la Iglesia’ (Sermo 4,2).

En su lucha contra el arrianismo, muchos padres interpretan la roca sobre la cual el Señor edificó su Iglesia como la fe en la divinidad de Cristo, que San Pedro confesara, pero sin excluir por eso la relación de esa fe con la persona de Pedro, relación que se indica claramente en el texto sagrado. La fe de Pedro fue la razón de que Cristo le destinara para ser fundamento sobre el cual habría de edificar su Iglesia.

2. Pedro y Obispo de Roma y Primer Papa

Una antigua tradición basada en los anales de la Iglesia y de la Arqueología romana nos indica que Pedro muere en Roma, donde fue Obispo. Este es el origen de la Preeminencia del Obispo de Roma sobre los demás Obispos sucesores de los Apóstoles.

Tiene fundamento escriturístico en el texto de 1Pe 5,13: ‘La Iglesia que está en la Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan’.

La expresión ‘Babilonia’ se refiere a Roma, como notan todos los exégetas: ‘casi todos los autores antiguos y la mayor parte de los modernos ven designada en esta expresión a la Iglesia de Roma… El nombre de Babilonia era de uso corriente entre los judíos cristianos para designar la Roma pagana. Así es llamada también en el Apocalipsis (14,8; 16,19; 17,15; 18,2.10), en los libros apócrifos y en la literatura rabínica. La Babilonia del Eúfrates, que en tiempo de San Pedro era un montón de ruinas, y la Babilonia de Egipto, pequeña estación militar, han de ser excluidas’ (José Salguero, O.P., Biblia Comentada, tomo VII, BAC, Madrid 1965, p. 145).

Esto lo reconocen incluso los autores protestantes serios. Por ejemplo, Keneth Scott Laturet, prestigioso historiador, escribe en su libro ‘Historia de la Iglesia’ (Tomo I, p. 112, Ed. Casa Bautista de Publicaciones) dice: ‘Pedro viajaba, porque sabemos estuvo en Antioquía, y lo que parece una tradición digna de confianza, sabemos que estuvo en Roma y allí murió’.

La Enciclopedia Británica, tomo IX, p. 123 da la referencia de todos los Obispos de Roma comenzando por San Pedro y terminando por Juan Pablo II, 264 Obispos en sucesión ininterrumpida.

La ‘New American Encyclopedia’ dice en su sección sobre los Papas ‘Cuando San Pedro dejó Jerusalén vivió por un tiempo en Antioquia antes de viajar a Roma donde ejerció como Primado’.

Muy fuerte es también el testimonio de la tradición que manifiesta la enorme importancia que tuvieron los primeros Obispos de Roma sobre la naciente Cristiandad, justamente por ser sucesores de Pedro. Así, por ejemplo, en el año 96, o sea 63 años después de la muerte de Cristo, ante un grave conflicto en la comunidad de Corintios, quien tomó cartas par poner orden fue el Obispo de Roma, el Papa Clemente, y esto a pesar de que en ese tiempo todavía vivía el Apóstol Juan en la cercana ciudad griega de Éfeso. Sin embargo fue una carta de Clemente la que solucionó el problema y aun doscientos años después de este hecho se leía esta carta en esa Iglesia. Esto solo es explicable por la autoridad del sucesor de Pedro en la primitiva Iglesia.

Ireneo, Obispo de Lyon, y Padre de la Iglesia de la segunda generación después de los Apóstoles escribía pocos años después: ‘Pudiera darles si hubiera habido espacio las listas de Obispos de todas las Iglesias, mas escojo solo la línea de la sucesión de los Obispos de Roma fundada sobre Pedro y Pablo hasta el duodécimo sucesor hoy’.

Según el primer historiador de la Iglesia, Eusebio de Cesárea (año 312), esta sucesión es una señal y una seguridad de que el Evangelio ha sido conservado y transmitido por la Iglesia Católica.

P. Miguel A. Fuentes, IVE

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Discursos que ofreció el Papa Francisco durante la Jornada en Rio 2013

Especial: Las palabras del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud
Discursos que ofreció el Papa Francisco durante la Jornada en Rio 2013
Autor: Ana Cecilia Margalef | Fuente: Catholic.net

Queridos jóvenes

Veo en ustedes la belleza del rostro joven de Cristo, y mi corazón se llena de alegría.
Recuerdo la primera Jornada Mundial de la Juventud a nivel internacional. Se celebró en 1987 en Argentina, en mi ciudad de Buenos Aires. Guardo vivas en la memoria estas palabras de Juan Pablo II a los jóvenes: “¡Tengo tanta esperanza en vosotros! Espero sobre todo que renovéis vuestra fidelidad a Jesucristo y a su cruz redentora” (Discurso a los Jóvenes, 11 de abril 1987: Insegnamenti, X/1 [1987], p. 1261).
Este año, la Jornada vuelve, por segunda vez, a América Latina. Y ustedes, jóvenes, han respondido en gran número a la invitación de Benedicto XVI, que les ha convocado para celebrarla. A él se lo agradecemos de todo corazón, y a él que nos convocó hoy aquí, le enviamos un saludo y un fuerte abrazo. Ustedes sabenque antes de venir a Brasil estuve charlando con él, y le pedí que me acompañara en el viaje con la oración, y él me dijo: los acompaño con la oración y estaré junto al televisor. Así que ahora nos está viendo.
Se lo agradecemos de todo corazón. Mi mirada si extiende sobre esta gran muchedumbre: ¡Son ustedes tantos! Llegados de todos los continentes. Distantes, a veces no sólo geográficamente, sino también desde el punto de vista existencial, cultural, social, humano. Pero hoy están aquí, o más bien, hoy estamos aquí, juntos, unidos para compartir la fe y la alegría del encuentro con Cristo, de ser sus discípulos. Esta semana, Río se convierte en el centro de la Iglesia, en su corazón vivo y joven, porque ustedes han respondido con generosidad y entusiasmo a la invitación que Jesús les ha hecho a estar con él, a ser sus amigos.
El tren de esta Jornada Mundial de la Juventud ha venido de lejos y ha atravesado la Nación brasileña siguiendo las etapas del proyecto “Bota fe – Pon fe”. Hoy ha llegado a Río de Janeiro.
Desde el Corcovado, el Cristo Redentor nos abraza y nos bendice. Viendo este mar, la playa y a todos ustedes, me viene a la mente el momento en que Jesús llamó a sus primeros discípulos a orillas del lago de Tiberíades. Hoy Jesús nos sigue preguntando: ¿Quieres ser mi discípulo? ¿Quieres ser mi amigo? ¿Quieres ser testigo del Evangelio? En el corazón del Año de la fe, estas preguntas nos invitan a renovar nuestro compromiso cristiano. Sus familias y comunidades locales les han transmitido el gran don de la fe. Cristo ha crecido en ustedes. Hoy he venido a confirmarles en esta fe, la fe en Cristo vivo que habita en ustedes, pero he venido también para ser confirmado por el entusiasmo de su fe.
Les saludo a todos con gran afecto. A ustedes aquí presentes, venidos de los cinco continentes y, a través de ustedes, a todos los jóvenes del mundo, en particular a aquellos que no han podido venir a Río de Janeiro, pero que nos siguen por medio de la radio, la televisión e internet, a todos les digo: ¡Bienvenidos a esta gran fiesta de la fe! En diversas partes del mundo, muchos jóvenes están reunidos ahora para vivir juntos este momento: sintámonos unidos unos a otros en la alegría, en la amistad, en la fe. Y tengan la certeza de que mi corazón de Pastor les abraza a todos con afecto universal. ¡El Cristo Redentor, desde la cima del monte Corvado, les acoge en esta bellísima ciudad de Río!
¡Hermanos y amigos, bienvenidos a la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en esta maravillosa ciudad de Río de Janeiro!

Discurso del papa en el Palacio gobernativo de Guanabara papa y corazon
Oración de consagración del Papa Francisco a la Virgen de Aparecida
Homilia de la primera misa pública en el Santuario de la Virgen de Aparecida
El Papa bendice a los fieles que lo acompañaron en Aparecida
Discurso del Papa Francisco en su visita al Hospital de San Francisco de Asís de la Providencia
Discurso del Papa Francisco en la favela de la comunidad de Varginha
Discurso del Papa Francisco en el encuentro con los jóvenes argentinos
El papa Francisco rezó el Ángelus ante una multitud
Los retos de la Iglesia hoy
Homilía del Papa Francisco,durante la misa en la catedral Río
Discurso del Papa en el Vía Crucis en Copacabana
Discurso Papa Francisco a la clase dirigente de Brasil
Discurso del Papa Francisco en la Vigilia con los Jóvenes en Rio
Discurso en la ceremonia de despedida de JMJ Río 2013
Discurso del Papa en encuentro con los voluntarios de la JMJ Río 2013
Palabras en el rezo del Ángelus JMJ Río 2013
Homilía del la Santa Misa de clausura de la JMJ Río 2013
El Papa recuerda que el Catecismo de la Iglesia enseña que no se debe marginar a los homosexuales
La próxima Jornada Mundial de la Juventud será en Cracovia (Polonia)
Video : 80 imágenes del Papa en Rio de Janeiro
#MiVidaSerà
Para acceder a todos los discursos del Papa en PDF

La encíclica Lumen Fidei del Papa Francisco en PDF y versión web

http://www.aciprensa.com/noticias/este-es-el-texto-completo-de-la-enciclica-lumen-fidei-del-papa-francisco-35129/#.Udh9Ln_ig0p

San Pedro , el primer Papa de la Iglesia católica

San Pedro
Papa de la Iglesia católica

30/33 – 67
Información personal
Nombre secular Shimón Bar Ioná
Títulos Apóstol, Sumo Pontífice y Mártir
Nacimiento fecha desconocida, Betsaida, Galilea
Fallecimiento c. 67, Roma, por crucifixión
Santidad

Festividad • 29 de junio, junto a San Pablo
• 18 de enero, Cátedra de San Pedro en Roma
• 22 de febrero Cátedra de San Pedro en Antioquía
• 1 de agosto San Pedro encadenado (Vetus Ordo)
• 16 de enero, veneración de sus santas cadenas (Bizantino)

Venerado en Iglesia católica, Iglesia copta, Iglesia ortodoxa, Comunión anglicana y las confesiones protestantes, siguiendo sus enseñanzas bíblicas.
Patronazgo sobre pescadores, constructores y reparadores de redes de pescar, cosechadores, panaderos, carniceros, zapateros, cerrajeros, relojeros, albañiles, constructores de puentes, constructores de barcos; protector contra la fiebre, el envejecimiento; patrón de la Iglesia Universal, de la Santa Sede y el Papado; de Roma

San Pedro (Betsaida, c. 1 a. C. – Roma, 29 de junio de 67), conocido también como Cefas o Simón Pedro; y cuyo nombre de nacimiento era Shimón bar Ioná, fue –de acuerdo con el Nuevo Testamento– un pescador, conocido por ser uno de los doce apóstoles, discípulos de Jesús de Nazaret. Es llamado “El príncipe de los Apóstoles”. La Iglesia Católica Romana lo identifica a través de la sucesión apostólica como el primer Papa de la Iglesia, basándose, entre otros argumentos, en las palabras que le dirigió Jesús: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo” (Mateo 16:18-19).1 Otras Iglesias Católicas Apostólicas, como los Ortodoxos, no lo consideran de esta manera, pues éstos entienden que Jesús no edificaría su Iglesia sobre un hombre (Pedro) sino sobre la confesión de fe que Pedro hizo: “Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”(Mateo 16:16), es decir que para los Ortodoxos la Iglesia se edifica sobre Cristo Hijo de Dios y Pedro no es la cabeza de la Iglesia, sino un apóstol que pudo ver en ese momento por gracia del Espíritu Santo lo que Jesús sería según la creencia cristiana
•Simón Pedro en el Nuevo Testamento
Todos los evangelios mencionan el nombre de Simón; Jesús se dirige a él siempre así, salvo con una excepción (Lucas 22,34): Pero él dijo: «Te digo, Pedro: No cantará hoy el gallo antes que hayas negado tres veces que me conoces.»
Cabe resaltar que se menciona a Pedro (Petro-πέτρος)2 como la masculinización de Petra, en griego πέτρα, es decir Roca, cambiando apenas su terminación pero manteniendo la raíz de la palabra; nunca realizan la traducción a lithos (λίϑος), que sería lo más común, pero que vendría a señalar una piedra del camino y con lo cual pudiera interpretarse que sería una piedra pequeña.3
Por otra parte, Pablo de Tarso siempre le llamó Cefas. Esta palabra hebrea helenizada del arameo (כיפא) Kefa, no era un nombre propio, pero Pablo se lo asigna como tal.4
La palabra significa en ambos idiomas, por lo general, “piedra”.
Griego Original del Códice Sinaítico:
καγω δε ϲοι λεγω οτι ϲυ ει πετροϲ και επι ταυτη τη πετρα οικοδομηϲω μου την εκ κληϲιαν και πυλαι αδου ου κατιϲχυϲου
Mateo 16:18

Origen
Conocemos la vida de San Pedro por los datos que de él recoge el Nuevo Testamento, más algunos documentos de Clemente de Alejandría y Clemente Romano; este último fue obispo de Roma a finales del siglo I, y con bastante probabilidad le conoció en persona.
De acuerdo con la narración evangélica, Pedro era un pescador judío de Galilea. (Es reconocido como galileo en Marcos 14,70: Y Pedro lo volvió a negar. Después de un rato, los que estaban allí dijeron de nuevo a Pedro: «Es evidente que eres uno de ellos, pues eres galileo.»)
Su lugar de nacimiento fue Betsaida (Juan 1,42-44), un pueblo junto al Lago de Genesaret, de cuya ubicación no hay certeza, aunque generalmente se busca en el extremo norte del lago. Ejercía la profesión de pescador junto a su hermano Andrés, ambos poseían un barco (Lucas 5,3).
Casi todas las tradiciones e informaciones que tenemos de él son a partir de la llamada de Jesús; muy poca información tenemos de su vida anterior. Su padre es mencionado por su nombre en Mateo 16,17: Jesús le habla como “Simón hijo de Jonás”, en hebreo, (סיימון בן יונה).

Simón se estableció en Cafarnaúm, donde vivía con su suegra en su propia casa (Mateo 8,14; Marcos 1,29-31; Lucas 4,38) al tiempo de comenzar el ministerio público de Cristo (alrededor del 26-28 D.C.). Por ende, Simón era casado y según Clemente de Alejandría tenía hijos.5 Otros escritos, parte del corpus declarado apócrifo en Nicea, mencionan que había tenido, exactamente, una hija. También gracias al autor Clemente de Alejandría nos llega la información de que la esposa de Pedro sufrió el martirio.6 Así pues, estás son las pocas referencias que tenemos de Pedro antes de conocer a Jesucristo.

los primeros papas están en la biblia , compruébalo ¡¡

Dios nos juzgará por la caridad

La catequesis de la audiencia general de hoy, 24 de abril de 2013, fue especialmente bella, una llamada de Jesús a nuestros corazones a través de la voz del Papa Francisco

Autor: Papa Francisco | Fuente: News.va

 

Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

 

En el Credo profesamos que Jesús “de nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos”. La historia humana comienza con la creación del hombre y la mujer a imagen y semejanza de Dios y concluye con el juicio final de Cristo. A menudo nos olvidamos de estos dos polos de la historia, y sobre todo la fe en el regreso de Cristo y en el juicio final a veces no está tan clara y sólida en el corazón de los cristianos. Jesús durante su vida pública, a menudo ha reflexionado sobre la realidad de su venida final.
Sobre todo recordamos que, con la Ascensión, el Hijo de Dios ha llevado al Padre nuestra humanidad que Él asumió y quiere atraernos a todos hacia Sí mismo, llamar a todo el mundo para que sea recibido en los brazos abiertos de Dios, para que, al final de la historia, toda la realidad sea entregada al Padre. Hay, sin embargo, este “tiempo intermedio” entre la primera venida de Cristo y la última, que es precisamente el momento que estamos viviendo. En este contexto se coloca la parábola de las diez vírgenes (cf. Mt 25,1-13). Se trata de diez muchachas que esperan la llegada del Esposo, pero tarda y ellas se duermen. Ante el repentino anuncio de que el Esposo está llegando, todas se preparan para recibirlo. Pero mientras cinco de ellas, prudentes, tienen el aceite para alimentar sus lámparas, las otras, necias, se quedan con las lámparas apagadas, porque no lo tienen; y mientras lo buscan, el Esposo llega y las vírgenes necias encuentran cerrada la puerta que conduce a la fiesta de bodas. Llaman con insistencia, pero es demasiado tarde, el Esposo responde: no os conozco.
El Esposo es el Señor, y el tiempo de espera de su llegada es el tiempo que Él se nos da, con misericordia y paciencia, antes de su llegada final, tiempo de la vigilancia; tiempo en que tenemos que mantener encendidas las lámparas de la fe, de la esperanza y de la caridad, tiempo de mantener abierto nuestro corazón a la bondad, a la belleza y a la verdad; tiempo que hay que vivir de acuerdo con Dios, porque no conocemos ni el día, ni la hora del regreso de Cristo. Lo que se nos pide es estar preparados para el encuentro: preparados a un encuentro, a un hermoso encuentro, el encuentro con Jesús. Esto significa ser capaz de ver los signos de su presencia, mantener viva nuestra fe con la oración, con los Sacramentos, estar atentos para no caer dormidos, para no olvidarnos de Dios. La vida de los cristianos dormidos es una vida triste, ¿eh?, no es una vida feliz. El cristiano debe ser feliz, con la alegría de Jesús… ¡No se duerman!
La segunda parábola, la de los talentos, nos hacen reflexionar sobre la relación entre la forma en que usamos los dones recibidos de Dios y su regreso, cuando nos pedirá cómo los hemos utilizado (cf. Mt 25,14-30). Conocemos bien la historia: antes de salir de viaje, el dueño da a cada siervo algunos talentos para que sean bien utilizados durante su ausencia. Al primero le entrega cinco, dos al segundo y uno al tercero. Durante su ausencia, los dos primeros siervos multiplican sus talentos -se trata de monedas antiguas, ¿verdad?-, Mientras que el tercero prefiere enterrar su propio talento y entregarlo intacto a su dueño. A su regreso, el dueño juzga su trabajo: alaba a los dos primeros, mientras que el tercero viene expulsado fuera de la casa, porque ha mantenido oculto por temor el talento, cerrándose sobre sí mismo. Un cristiano que se encierra dentro de sí mismo, que oculta todo lo que el Señor le ha dado… ¿es un cristiano?… ¡no es un cristiano! ¡Es un cristiano que no agradece a Dios todo lo que le ha dado!
Esto nos dice que la espera del retorno del Señor es el tiempo de la acción. Nosotros somos el tiempo de la acción, tiempo para sacar provecho de los dones de Dios, no para nosotros mismos, sino para Él, para la Iglesia, para los otros, tiempo para tratar siempre de hacer crecer el bien en el mundo. Y sobre todo hoy, en este tiempo de crisis, es importante no encerrarse en sí mismos, enterrando el propio talento, las propias riquezas espirituales, intelectuales, materiales, todo lo que el Señor nos ha dado, sino abrirse, ser solidarios, tener cuidado de los demás. En la plaza, he visto que hay muchos jóvenes. ¿Es verdad esto? ¿Hay muchos jóvenes? ¿Dónde están? A ustedes, que están en el comienzo del camino de la vida, pregunto: ¿Han pensado en los talentos que Dios les ha dado? ¿Han pensado en cómo se pueden poner al servicio de los demás? ¡No entierren los talentos! Apuesten por grandes ideales, los ideales que agrandan el corazón, aquellos ideales de servicio que harán fructíferos sus talentos. La vida no se nos ha dado para que la conservemos celosamente para nosotros mismos, sino que se nos ha dado, para que la donemos. ¡Queridos jóvenes, tengan un corazón grande! ¡No tengan miedo de soñar cosas grandes!
Por último, una palabra sobre el párrafo del juicio final donde viene descrita la segunda venida del Señor, cuando Él juzgará a todos los seres humanos, vivos y muertos (cf. Mt 25,31-46). La imagen utilizada por el evangelista es la del pastor que separa las ovejas de las cabras. A la derecha se sitúan los que han actuado de acuerdo a la voluntad de Dios, que han ayudado al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado, al extranjero. Pienso en los muchos extranjeros que hay aquí en la diócesis de Roma. ¿Qué hacemos con ellos? Mientras que a la izquierda están los que no han socorrido al prójimo. Esto nos indica que seremos juzgados por Dios en la caridad, en cómo lo hemos amado en los hermanos, especialmente en los más vulnerables y necesitados. Por supuesto, siempre hay que tener en cuenta que somos justificados, que somos salvados por la gracia, por un acto de amor gratuito de Dios que siempre nos precede. Solos no podemos hacer nada. La fe es ante todo un don que hemos recibido, pero para dar fruto, la gracia de Dios siempre requiere de nuestra apertura a Él, de nuestra respuesta libre y concreta. Cristo viene para traernos la misericordia de Dios que salva. Se nos pide que confiemos en Él, de responder al don de su amor con una vida buena, hecha de acciones animadas por la fe y el amor.
Queridos hermanos y hermanas, no tengamos nunca miedo de mirar el juicio final; que ello nos empuje en cambio a vivir mejor el presente. Dios nos ofrece con misericordia y paciencia este tiempo para que aprendamos cada día a reconocerlo en los pobres y en los pequeños, para que nos comprometamos con el bien y estemos vigilantes en la oración y en el amor. Que el Señor, al final de nuestra existencia y de la historia, pueda reconocernos como siervos buenos y fieles. Gracias. (Traducción de Eduardo Rubio- Radio Vaticana)

Cristo es el abogado que nos defiende siempre del diablo, afirma Francisco

Cristo es el abogado que nos defiende siempre del diablo, afirma Francisco

Papa Francisco. Foto: News.va

Papa Francisco. Foto: News.va

VATICANO, 17 Abr. 13 / 10:00 am (ACI/EWTN Noticias ).- Durante la Audiencia General de los miércoles, el Papa Francisco abordó la Ascensión de Cristo a los cielos e invitó a los 50.000 de fieles que asistieron a la Plaza de San Pedro a acudir a Jesús ante las asechanzas del diablo, pues Él es el abogado “que nos defiende siempre”.

“Durante la ascensión Jesús cumple el gesto de la bendición sacerdotal”, recordó el Papa. “Este es un primer punto importante: Jesús es el único y eterno Sacerdote, que con su pasión ha pasado por la muerte y la tumba, resucitó y ascendió a los cielos y está con Dios Padre, intercediendo por siempre en nuestro favor. Como escribe San Juan en su primera carta: Él es nuestro abogado, nuestro defensor ante el Padre”, añadió.

“¡Qué bello es escuchar estas palabras! Cuando a uno lo cita un juez o tiene un pleito, lo primero que hace es buscarse un abogado para que lo defienda; nosotros tenemos uno que nos defiende siempre, nos defiende de las asechanzas del diablo, de nuestros pecados… No tengamos miedo de acudir a pedirle perdón, bendición y misericordia. Nos perdona siempre: es nuestro abogado; nos defiende siempre. ¡No lo olviden nunca!”, expresó.

Cristo, afirmó Francisco, “es como el jefe de un grupo de montañeros, que llegado a la cima, tira de nosotros y nos lleva a Dios. Si le confiamos nuestras vidas; si nos dejamos guiar por Él estamos seguros de estar en buenas manos”.

En ese sentido, explicó que Jesús sabe que “el camino de vuelta a la gloria del Padre pasa por la cruz, por la obediencia al designio divino de amor por la humanidad”, e indicó que “también nosotros hemos de saber que entrar en la gloria de Dios exige la fidelidad cotidiana a su voluntad, aun a costa de sacrificios y del cambio de nuestros programas”.

Durante la catequesis, el Papa dijo que no es raro que luego de la Ascensión, losapóstoles regresaran a Jerusalén “con gran alegría”, pues a los ojos de la fe “entienden que aunque ya no lo vean con los ojos, Jesús permanece con ellos para siempre, no los abandona y en la gloria del Padre, los sostiene, los guía e intercede por ellos”.

Asimismo, explicó que Lucas coloca la Ascensión al comienzo de los Hechos de los Apóstoles, “para subrayar que este evento es como el eslabón que engancha y une la vida terrenal de Jesús con la de la Iglesia”.

Además menciona que dos hombres vestidos de blanco les instan a no quedarse inmóviles allí, sino a nutrir su vida y su testimonio con la certeza de que Jesús volverá de la misma manera en que ascendió al cielo.

“Se trata de una invitación a partir de la contemplación del Señorío de Jesús, para recibir de él la fuerza de dar testimonio del Evangelio en la vida cotidiana: contemplar y actuar. ‘Ora et labora como San Benito enseña: ambas son necesarias en nuestra vida de cristianos”.

Finalmente Francisco reiteró su llamado a confiar en Cristo, el abogado “que nos espera y nos defiende” y que nos guía, “y con nosotros hay muchos hermanos y hermanas que…en la vida familiar y laboral, con sus problemas y dificultades, sus alegrías y esperanzas viven la fe día a día y llevan, con nosotros, al mundo del señorío del amor de Dios, en Cristo resucitado, ascendido al cielo, abogado nuestro”.

Al final de la audiencia, el Papa saludó a los obispos de Inglaterra y Gales y a los peregrinos polacos del santuario de San Andrés Bobola de Varsovia venidos a Roma en el 75 aniversario de la canonización del santo, uno de los patrones de Polonia, que fue sacerdote jesuita y mártir. “Ha dado la vida por la fe, la reconciliación de los hermanos y la unidad de la Iglesia. Que su intercesión ante Dios obtenga a la Iglesia el don de la unidad y la paz”, exclamó el Santo Padre.

Porque le decimos “Santidad” al Papa??

infografia del viaje del papa al libano

25 frases de la “Porta fidei” de Benedicto XVI anunciando el Año de la Fe.

las supuestas riquezas del vaticano

Ángelus del Papa “cien por cien franciscano”

¿Donde Jesús llamó a Pedro “Papa”?

En defensa del papa

Que no venga el Papa!
Es un grito de guerra que resuena, calladito o no tanto, entre mexicanos de diversas extracciones. Pululan en las redes sociales y periódicos, grupos y columnas que levantan la voz con este grito: ¡que no venga el Papa! Luego van desgranando argumentos de diverso tipo; algunos interesantes, otros de plano ridículos. Vamos a hablar un poco de todos ellos, aunque, desde luego, ni los he leído todos, ni a todos los conozco. No soy teólogo, pero sí soy Católico, como declara ser más del 85% de los mexicanos en el último censo del INEGI. Veamos:
1. La visita del Papa a México atenta contra el Estado Laico.
Esta es una de las más insistentes. Por Estado Laico se entiende el Estado o País independiente de cualquier organización o confesión religiosa (Real Academia de la Lengua), y que no apoya ni favorece, pero tampoco prohíbe ni ataca, ninguna religión ni asociación religiosa que realice actividades legales. En un estado Laico no puede existir una “religión de estado” (como es el caso de los “estados Islamistas). Todos los ciudadanos son tratados por igual, sin importar su credo religioso.
Diferente del estado Laico es el estado Ateo, anticlerical, o la decidida intolerancia religiosa, que se encuentra sobre todo en estados de corte comunista o socialista, que no admiten la práctica de las creencias religiosas (cosa que, por cierto, sucedió en México en los años 20`s y que acabó con la vida de un estimado de 250,000 Católicos a manos del gobierno de Calles).
Actualmente en México existen, en números redondos, unos 100 millones de católicos confesos. Si son mayoría o no, resulta irrelevante. Lo que es relevante es que son mexicanos y que gozan de derechos humanos y de la garantía que les ofrece la constitución.
La Constitución Mexicana establece la laicidad fundamentalmente en el artículo 24: Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna. Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.
La pregunta es: ¿la visita del Papa atenta contra el Estado Laico? La respuesta es: NO. Lo que sí atentaría contra el Estado Laico sería prohibir la visita del Papa o de cualquier otro ministro de culto religioso a nuestro país, sea de la religión que sea. Pero esto no sucede, ni tiene por qué suceder. Hace poco vino a México el Dalai Lama, líder religioso del budismo y líder moral de la Nación Tibetana, y cada año nos visitan ministros de culto de la Luz del Mundo. ¿Soy yo budista, tibetano o de la Luz del Mundo? No; y sin embargo tengo que reconocer su derecho a estar en mi país y, sobre todo, el derecho de mis propios compatriotas a celebrar su religión como mejor les parezca.
2. La visita del Papa a México tiene fines políticos.
La visita de Benedicto XVI en periodo electoral es otro de los temas que suenan. ¿Viene el Papa a apoyar al partido de derecha? Vamos por partes:
Primero hay que notar que marzo NO es periodo electoral; pero da igual, porque los que se quejan lo harán si es periodo (porque es periodo) tanto como si no es periodo (porque es muy cercano, o porque se discute la reforma del 24, o porque lo que sea). En México todos los días del año se discuten temas que atañen a toda la población, y cualquier día de visita del Papa coincidiría con un “importante tema” que podría ser afectado. Los mismo podríamos decir de la visita de cualquier Presidente, Monarca, Patriarca o famoso en general. ¿La visita de Elton John tenía como fin oculto apoyar a la población LGTB? Lo dudo.
Mi opinión es que el Papa viene cuando su apretada agenda se lo permite, y que tiene asuntos que le preocupan más que la distribución de los curules entre azules, rojos, amarillos, verdes o anaranjados. Viene a lo que siempre ha venido el Papa. Juan Pablo II vino tres veces invitado por el gobierno del PRI y una vez en el gobierno de FOX. ¿Es que los del PRI querían promover el estado religioso? Ni soñarlo. Lo único que querían era atender las necesidades de los millones de católicos que pueblan el país y tender un gesto diplomático a la cabeza del Estado Vaticano. ¿De qué va a hablar el Papa? Bueno, de lo que hablan los Papas: de tener esperanza, no tener miedo, de ser solidarios y generosos: de ser buenos cristianos. Será un mensaje dirigido a los católicos y a todos los que quieran escucharlo. No me imagino a Benedicto XVI diciendo: “Ah, por cierto, votad por Josefina…”.
Si a algunas personas les preocupa que los cristianos sean mejores cristianos, ese ya es otro tema. Pero ¿quién negará nuestro derecho de serlo?
3. El Papa Benedicto es un pederasta y defensor de pederastas.
Éste es, a no dudarlo, uno de los temas más espinosos y difíciles a los que se ha enfrentado Benedicto XVI. Los graves –gravísimos- casos de pederastia en la Iglesia Católica han abierto un sinfín de discusiones y han causado dolor y desconfianza en millones de personas.
Vamos por pasos. Primero hay que saber que no existe ningún proceso o acusación formal y sustentada hacia el Papa Benedicto por pederastia. Lo que sí existe son las acusaciones genéricas en su contra por la supuesta defensa o encubrimiento de sacerdotes pederastas.
Desde los inicios de su Pontificado, el Papa Benedicto ha llevado a cabo docenas de visitas a personas que han sido afectadas, y a ha implementado nuevas reglas en el tratamiento de estos casos. Todos los documentos y homilías se pueden encontrar aquí, en la página del Vaticano http://www.vatican.va/resources/index_sp.htm. Un estudio dirigido por el “John Jay College of Criminal Justice” de la City University de Nueva York analiza los casos de pederastia y, entre los resultados, encuentra que la incidencia de estos casos tuvo su punto más álgido entre los años 60`s y 80`s y que, a partir de 1985, tuvieron un vertiginoso descenso. Este estudio lo encuentras aquí:http://www.usccb.org/issues-and-action/child-and-youth-protection/upload/The-Nature-and-Scope-of-Sexual-Abuse-of-Minors-by-Catholic-Priests-and-Deacons-in-the-United-States-1950-2002.pdf
De estos documentos podemos deducir que, por una parte, la incidencia de pederastia en Sacerdotes Católicos ha disminuido de forma indiscutible en los últimos 25 años, y que Benedicto XVI ha sido el Papa que, históricamente, más ha luchado contra este grave cáncer, modificando las reglas institucionales para su tratamiento, hablando del tema con apertura y visitando personalmente a las personas afectadas y a las Conferencias Episcopales. ¿El problema está resuelto? No. Pero también es cierto que Benedicto lo ha atacado enérgicamente. Prueba de ello es la apertura que hoy existe, y los casos que hoy están abiertos al conocimiento y escrutinio público. Es un problema que no empezó con Benedicto XVI pero que, a todas luces, ha disminuido y seguirá disminuyendo durante su pontificado.
4. El Papa Benedicto es Nazi.
Es verdad que Joseph Ratzinger, cuando joven (a los 14 años), ingresó a la fuerza en las filas de la “Juventud Hitleriana”. Vaya, yo también estuve en las filas del Ejército Mexicano cuando hice mi servicio militar. No porque estuviera de acuerdo con la ideología o política militar del gobierno de Zedillo, sino porque la ley me lo mandaba.
En 1939, estando Ratzinger ya en el Seminario, el Estado Totalitario de Hitler inscribió a todos, sin excepción, a las filas del ejército, a pesar de que él les manifestó su deseo de ser Sacerdote. Ratzinger, así de joven, estuvo en la defensa de una Planta de BMW bajo bombardeo y luego fue hecho prisionero por los Aliados; fue puesto en libertad tras el fin de la guerra.
Lejos de ser un Nazi, Ratzinger fue una víctima del régimen Nazista, como otros muchos millones de alemanes que fueron obligados a participar a favor del nacionalsocialismo.
5. El Papa Benedicto nos cae mal: estaba mejor Juan Pablo II.
Ni hablar: Juan Pablo II tenía un don de gentes impresionante, un rostro fotogénico y una juventud que arrastraba multitudes. Para muchos de nosotros, Juan Pablo II había sido el único papa en nuestra vida. Él era EL Papa. El cariño que le profesó México a Juan Pablo II fue entrañable y cercano, y Juan Pablo II nos lo dio de vuelta. Todos le extrañamos.
Independientemente de eso, vale recordar que más que a “Juan Pablo II” o a “Benedicto XVI”, los católicos queremos, escuchamos y vamos a ver al Papa, no por la persona que es en sí mismo, sino por quién es en su ministerio. El Papa, para los Católicos, es el Vicario, el representante, de Cristo en la tierra. Esto es parte de nuestra fe, y la constitución nos garantiza el derecho de profesarla. Ha habido muchos Papas en la historia. Seguro que unos eran más guapos, o más graciosos o más amables que otros. Es irrelevante. Queremos al Papa, así, como queremos a nuestro papá, no porque sea inteligente o guapo, sino porque es nuestro papá.
Esto no quiere decir que Benedicto XVI no sea digno de una verdadera admiración. Si es verdad que no es tan fotogénico o joven como su antecesor (de quien era por cierto, cercano amigo y hombre de confianza), también es cierto que es un profundo y fino teólogo, un escritor de primera y un cristiano a carta cabal. Es más difícil conocerlo, quizás, porque está más alejado de los medios de comunicación. Es más tímido a los reflectores. Algunas de las personas que no quieren que venga aseguran que “se parece al emperador Palpatine” (el “malo” en las películas de las Guerras de las Galaxias). ¡Vaya argumento! Pero me pregunto si sus detractores se han detenido a leer alguna de sus encíclicas, libros, artículos, cartas apostólicas u homilías. Ahí encontrarán el rostro verdadero del Papa. Atacar sin conocer no deja de ser un sinsentido.
6. Se va a gastar mucho dinero para la visita del Papa. El Papa no cobra, desde luego, honorarios por visita. No es Elton John o Lady Gaga. El Papa viene y viaja con sus propios medios. La Iglesia en México organiza los eventos que le corresponden, y el Estado, porque así debe de ser, ayuda y garantiza la seguridad en esos eventos.
Un ejemplo: si ganan las Chivas un campeonato, todos los seguidores del club se van a ir a la Minerva a celebrar. Están en su derecho. Para garantizar la seguridad de los que festejan y la de los que no festejan, el Ayuntamiento proveerá, seguramente, de barreras y protecciones para los coches, cerrará la Minerva, desplegará policías, enviará paramédicos. Porque lo único que quiere (y debe) es garantizar que la fiesta se lleve en paz.
¿Quiere decir esto que el Estado de Jalisco esté favoreciendo a Jorge Vergara? ¿Qué las Chivas tienen un trato “especial”, “preferencial”? Ni uno, ni otro. Si celebran los Tecos, o el Atlas o quien sea, el trato será igual. El hecho es que las Chivas tienen más seguidores, y que éstos son mexicanos, y que están en su derecho.
Por otro lado, si es verdad que se erogará un gasto importante para la visita del Papa y los eventos multitudinarios, también es evidente que la derrama económica es mucho mayor. Desde hace meses que están llenos los hoteles en León, desde hace meses que la actividad que se desarrolla está generando ganancias y movimiento para las empresas locales y, sin lugar a dudas, durante la visita los hoteles, hostales, restaurantes, tiendas, etc, estarán a reventar.
Así que, por una parte, el Gobierno gasta dinero (que va a parar a manos de mexicanos por cierto; no del Papa) y por otra, la visita genera una derrama económica importantísima para el Estado y la Ciudad. ¿En dónde está la pérdida?

Por supuesto, estos argumentos no convencerán a muchos. Pero sobre todo espero que te ayuden a ti, si eres Católico, a conocer más al Papa, a entender las razones de su visita y a ver en ella una oportunidad para revitalizar el compromiso de los católicos hacia su Iglesia y su País.
Si no eres Católico y te opones a la visita, entonces he de decirte que no tengas miedo. No viene a apuntar con el dedo a nadie, ni a causar escándalo, sino a visitar a sus hijos. Tenemos ese derecho y vamos a ejercerlo, sin ánimo de acusar, ni enfrentar, ni destruir a nadie. Si no quieres ir a ver al Papa, ni escuchar al Papa, ni enterarte del Papa, no lo hagas; estás también en tu derecho.
Y si eres Católico o no Católico y asistirás a alguno de los eventos, allí nos vemos.
DIFUNDELA, COMPARTELA, DEFIENDE AL PAPA, DA TESTIMONIO!
¡ESTA ES LA JUVENTUD CON EL PAPA!

la verdad y la mentira

Fuente: http://www.tengoseddeti.org/

Hace algunas semanas que hay un cartelito circulando por Facebook donde se presenta el supuesto contraste entre Jesús y el Papa… claro, se trata de una serie de calumnias y medias verdades en contra de la Iglesia Católica que no representan la realidad ni de Jesús ni del Papa…

Por un lado, los hermanos de las distintas denominaciones cristianas son fácilmente influenciados por este tipo de propaganda y la repiten sin cuestionarlas y sin medir las consecuencias del daño que le hacen a otros… por otra parte, la mayoría de los católicos desconocen muchos aspectos de su fe y no saben cómo responder a estos ataques…

En este artículo pretendo hacer un pequeño análisis de cada uno de los puntos, señalando los errores de contexto y aclarando la Verdad sobre las personas de ambos, Jesucristo y el Papa (Iglesia)…

Primer argumento: Jesús tenía una corona de espinas, pero el Papa lleva una tiara de oro

Jesús usó una corona de espinas, se la pusieron sus verdugos para hacer mofa de Él durante su Pasión… sin embargo, cuando Jesús estaba en Betania, en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro lleno de perfume puro de nardo… dice la Palabra que era un perfume “de mucho precio”… quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza… los discípulos se indignaron por el despilfarro, alegando que ese dinero se pudo haber dado a los pobres… pero Jesús les amonestó por su crítica… ambos gestos, el de los verdugos y el de la mujer, simbolizan la realeza de Jesús: los primeros coronaron su cabeza con dolor y la segunda, con amor…

Este argumento, al igual que otros dos puntos subsiguientes, busca hacer un contraste entre la pobreza de Jesús y la supuesta riqueza del Papa… y aunque seguiremos hablando sobre ese tema más adelante, quisiera que ahora fijáramos nuestra atención en la forma cómo se le debe dar culto a Dios…

Todas las religiones reconocen la necesidad de dar a Dios un culto digno de su gloria y majestad… el pueblo judío, al que pertenecía Jesús y de donde nace el cristianismo, no es la excepción a esto… por eso vemos como el pueblo de Israel separaba lo mejor para el uso del Templo… de ahí, también, la descripción que el Antiguo Testamento hace sobre las vestimentas sagradas de los sacerdotes: “tomarán para ello oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino”… es a este tratar a Dios con la dignidad que se merece, a lo que Jesús se refiere en el pasaje de la mujer y el perfume… ella separó para él lo mejor que podía ofrecerle…

Para Dios sus sacerdotes son sagrados, sería provechoso, también, estudiar las instrucciones que Él le da a Moisés en el capítulo 39 del libro de Éxodo… y el pasaje de Levítico donde dice: “Colocó la tiara sobre su cabeza, y puso en su parte delantera la lámina de oro, la diadema santa, como Yahvé había mandado a Moisés”…

La función del Papa, al igual que los obispos y presbíteros, es una sacerdotal… representan a Cristo Sacerdote ante la asamblea reunida en torno al altar… y como tales, deben reflejar toda la dignidad y gloria de Jesús ante su Iglesia…

Como dato aclaratorio, la tiara es una pieza de museo, ni el Papa Benedicto XVI ni sus dos predecesores inmediatos han llevado nunca una tiara de oro sobre sus cabezas… lo que utilizan es una mitra de tela acartonada…

Segundo argumento: Jesús lavó los pies a sus discípulos, pero el Papa se los hace besar de los reyes

Jesús lavó los pies a sus apóstoles durante la Última Cena como un ejemplo de humildad que ellos debían imitar: “el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir”… pero también recibió los respetos que le prestó la pecadora pública en casa de Simón, el fariseo… esta mujer lavó sus pies con sus lágrimas y los secó con sus cabellos, los besó y los ungió con perfume… Jesús recibió la muestra de cariño de parte de la mujer, la alabó delante del fariseo y le amonestó a él por no haberle recibido de la misma forma…

El Papa recibe el saludo protocolar de parte de los distintos dignatarios con un beso en el anillo que lleva en la mano, no en los pies… este anillo representa la sucesión de Pedro como Obispo de Roma y la autoridad conferida por Cristo a su Iglesia… así que el saludo no es a la persona del Papa, sino a Cristo representado en él…

Conviene resaltar que el Papa Juan Pablo II tenía la costumbre de besar el suelo cada vez que llegaba a un país, esto como una muestra de cariño y solidaridad con todos los que allí vivían… también es importante resaltar que tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han pedido perdón públicamente por los pecados de la Iglesia en más de una ocasión… estos son los gestos de humildad que Jesús pedía a sus apóstoles cuando lavó sus pies en la noche de Pascua…

Tercer argumento: Jesús pagaba los tributos, pero el Papa los cobra

Jesús dijo “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”… de esta manera invitaba a cumplir con la obligación que cada quién tiene con Dios y con la sociedad… también conviene recordar que cuando Jesús se encontraba en el Templo con sus apóstoles, sentado frente al arca del tesoro, vio a una viuda pobre que echó dos monedas en el arca… esas monedas iban destinadas al mantenimiento del Templo de Jerusalén… Jesús elogió el gesto de la viuda diciendo que había dado más que nadie, pues ella había dado como ofrenda todo lo que tenía para vivir…

El Papa… o más bien, la Iglesia, no tiene institucionalizado el diezmo, sino que cada cuál contribuye voluntariamente con lo que puede y quiere… tampoco “cobra” por las misas o celebraciones, sino que se pide un donativo para cubrir los gastos de la celebración… la realidad es que en muchos lugares las ofrendas de los fieles apenas son suficientes para mantener la Iglesia local…

Cuarto argumento: Jesús amaba a los niños, pero el Papa protege a quien los viola

Jesús ama a todos: niños y viejos, hombres y mujeres, blancos y negros, justos y pecadores, católicos y evangélicos… inclusive, ama hasta aquel que ha cometido el grave pecado de violar a un niño… como dice el refrán: “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador”…

El contraste que se presenta incluye dos falsas premisas: (1) el Papa no protege a ningún pecador ni aprueba ningún tipo de pecado, incluyendo la violación de niños; (2) el problema de la pedofilia no es un problema exclusivo de la Iglesia Católica, sino un problema social… el hecho que la campaña mediática en contra de la Iglesia diga algo no significa que eso sea cierto…

Veamos, hay padres que han violado a sus hijos, maestros que han violado a sus estudiantes, pastores que han violado a sus feligreses, médicos que han violado a sus pacientes, etc… pero estos casos los consideramos como casos aislados y particulares: la persona en sí, no el maestro o el pastor o el médico… sin embargo, si un sacerdote viola a un niño, el pecado es de toda la Iglesia, en especial del Papa… aclaro, toda violación es una aberración y el delito debería ser castigado por la justicia… pero el pecador, al igual que la víctima, es merecedor de la misericordia de Dios…

Las estadísticas dicen que la incidencia de pedofilia dentro de la Iglesia no es mayor a la media en la sociedad porque no es un problema eclesial, sino de la falta de moral en nuestro medioambiente… eso es algo que nos afecta a todos y nos toca remediarlo a todos por igual… tanto Benedicto XVI como Juan Pablo II han hecho su parte pidiendo perdón en reiteradas ocasiones a las víctimas… e implementaron medidas para evitar que esto vuelva a suceder en el futuro…

Quinto argumento: Jesús era pobre, pero el Papa amasa fortunas

Jesús dijo que el Hijo del hombre no tenía donde recostar la cabeza… alabó a los pobres de espíritu… e invitó al joven rico a venderlo todo y seguirle… pero también recibió a Nicodemo… comió en casa del fariseo… y se hospedó en casa de Zaqueo… tenía buena amistad con José de Arimatea, un hombre rico dueño del sepulcro donde fue enterrado su cuerpo… y sus mejores amigos eran una familia acaudalada de Betania (Lázaro, Marta y María), en casa de quien se quedaba a menudo… Jesús compartía y se relacionaba con ricos y pobres, aceptando la generosidad de todos…

Las supuestas riquezas de la Iglesia no pertenecen al Papa, sino que son patrimonio de la humanidad… y mayormente se componen de los templos y las obras de arte, donadas a la Iglesia y exhibidas en el Museo del Vaticano para disfrute de todos… lo que no se dice es que la Iglesia Católica es la entidad caritativa más grande del mundo y que sus iniciativas, tanto parroquiales como diocesanas y de la Santa Sede, hacen más por los pobres y necesitados del mundo que ninguna otra entidad privada o iglesia…

Sexto argumento: Jesús se apoyaba sobre un bastón de palo, pero el Papa sobre un báculo de oro

Jesús fue carpintero, como José… en su predicación utilizaba imágenes comunes al pueblo para que éste pudieran entender mejor el anuncio del Reino… de ahí que hablara de la levadura, del banquete de bodas, de los viñadores, del trigo y la cizaña… y en especial, que utilizará la imagen del pastor, identificándose a sí mismo con el Rey David, que sí había pastoreado el rebaño de su padre… pero Jesús nunca pastoreó un rebaño de ovejas… por tanto, aunque es posible que alguna vez usara un bastón o un cayado para ayudarse a caminar, el báculo que solemos identificar con Él es un símbolo que se utiliza para identificarlo como el Buen Pastor que da la vida por su ovejas…

Este argumento es una repetición de los dos puntos anteriores donde se contrapone la pobreza de Jesús contra la supuesta riqueza del Papa (la tiara de oro, el amasar fortunas, el báculo de oro)… ya explicamos antes que la “pobreza” que Jesús busca es la pobreza de espíritu, la de aquel que reconoce que todo lo que tiene, mucho o poco, le pertenece completamente a Dios… también explicamos que Jesús no se limitaba a andar entre los pobres, sino que su grupo de amigos abarcaba también gente acaudalada, instruida y poderosa… y que recibía con humildad las muestras de cariño y hospitalidad de los unos y los otros…

También explicamos que las supuestas riquezas de la Iglesia no pertenecen al Papa, sino que él es el administrador de esos bienes de la misma forma que un pastor o ministro evangélico es el administrador de los bienes de su iglesia… o que el presidente de una compañía multinacional es el administrador de los útiles de la empresa para la cual labora… ni el báculo ni la mitra le pertenecen al Papa, sino que son parte de la vestimenta que debe usar de acuerdo a su posición dentro de la Iglesia Universal… y que más que amasar fortunas, la Iglesia se esmera por ayudar a pobres y necesitados en todo el mundo…

Séptimo argumento: Jesús predicó la paz, pero el Papa bendice a dictadores y la guerra

Jesús no predicó la paz, Jesús predicó el amor: amor a Dios y amor al prójimo… la paz es fruto del amor, pues cuando se ama se busca el bien común de todos… lo interesante es que mensajes como este cartelito, y otros mensajes de odio en contra de la Iglesia Católica, no reflejan ni el mensaje de amor de Jesús ni buscan el fruto de la paz…

Jesús acogía a todos por igual, de hecho, una de las acusaciones que los fariseos hacían en su contra es que compartía con prostitutas y publicanos… a lo que Él respondió que eran los enfermos, no los sanos, quienes tenían necesidad de médico… de igual manera, la Iglesia Católica acoge a todos… no aprueba los pecados de las gentes, pero acoge con misericordia a todos los pecadores…

Octavo argumento: Jesús viajaba en burro, pero el Papa viaja en el papamóvil blindado

La realidad es que Jesús viajaba mayormente a pie, que era el modo de transportación corriente de su época… también viajaba en barca, como vemos en varios pasajes evangélicos… y hay un pasaje donde Jesús monta en un burro para hacer su entrada triunfal en Jerusalén antes de la Pasión… esta no es una entrada cualquiera a un pueblo, sino que se trata del cumplimiento de la profecía de Zacarías sobre el Rey que regresa humilde y victorioso a su pueblo…

El evangelio narra una ocasión que la multitud era tanta que Jesús optó por subirse a la barca de Pedro para predicar desde ahí… este sería el equivalente al uso que el Papa le da al papamóvil: un vehículo para transportarle en sus apariciones públicas donde muchas personas se congregan para saludarle… de la misma forma que muchos hermanos evangélicos se aglutinan a los lados de su templo cuando un predicador reconocido les visita, todos quieren saludarle y presentarle su agradecimiento por la visita…

El papamóvil no siempre tuvo cristales blindados, estos se añadieron luego del atentado que sufrió Juan Pablo II en 1981… esta es una forma de garantizar la seguridad del Papa, de la misma forma que los evangelios narran las ocasiones en las que Jesús se escabullía de entre la multitud cuando le buscaban para matarle…

Quisiera aprovechar, ya que mencioné a Juan Pablo II, para recordar que según avanzaba su enfermedad él hacía sus presentaciones utilizando un andador y, luego, una silla de ruedas… esto serían el equivalente a la entrada de Jesús en Jerusalén… el pastor que camina a su muerte con dignidad, desgastándose hasta el último instante por llevar la Buena Nueva a sus hermanos cristianos de todo el mundo…

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