Que es el signo cuaresmal de la ceniza

Que es el signo cuaresmal de la ceniza

1.- Este signo quiere expresar el reconocimiento de nuestra condición humana, tan limitada y corruptible. Así lo expresa una de las fórmulas con las que el sacerdote puede imponer la ceniza a los fieles: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. La ceniza habla de caducidad, de lo perecedero. La ceniza es también signo de la posibilidad de resurgir. En el fuego quedan siempre en el rescoldo las cenizas. pizap.com10.56056530214846131393702960956

2.- La ceniza simboliza el árbol quemado y calcinado. Fue precisamente en un árbol -el árbol de la cruz- donde Jesucristo fue crucificado. Evoca la cruz y anticipa también la Pascua. El árbol de la cruz es el árbol de la vida.

3.- La ceniza nos llama asimismo a la humildad, a la austeridad. Nos alerta sobre el orgullo y la autosuficiencia. ¡Qué más pobre e insignificante que la ceniza!

4.- La ceniza nos interpela a poner el fundamento de nuestra existencia en Jesucristo, Hoja y Árbol perennes. Sólo El nos puede liberar de la destrucción, de la corrupción y de la muerte. Cristo es la verdadera y única medicina de inmortalidad y eternidad.

5.- La ceniza es símbolo de conversión. Por eso, al imponer la ceniza, la fórmula más usada es la que dice: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.   

De este modo, podemos afirmar que la ceniza que Dios quiere, que la ceniza cristiana es:

1.- Que no te gloríes de ti mismo: Tus talentos los recibiste para servir.
2.- Que no te consideres dueño de nada: eres sólo un humilde administrador.

3.- Que aprecies el valor de las cosas sencillas y humildes, de los pequeños gestos cotidianos.

4.- Que vivas el momento presente en compromiso y esperanza, vislumbrando en el quehacer de cada día el rostro de la eternidad.

5.- Que no temas desesperadamente al sufrimiento, al dolor, a la destrucción, a la muerte: La ceniza surge de un árbol y para los cristianos ese árbol no es otro que el árbol de la cruz de Jesucristo, el árbol de la Vida para siempre. 

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Acerca de Católico Luchador

Renacido a la vida por la gracia de Dios. Sigo a mi Señor Jesús tras las huellas de mi padre Seráfico, San Francisco de Asís quien dictó estas palabras: «Nada veo corporalmente en este mundo del mismo altísimo Hijo de Dios, sino su santísimo cuerpo y sangre» , sea para ellos inspiración y guía de su vida eucarística. Estudio apologética y la historia de nuestra iglesia , para dar razones de mi Fe a quien así lo requiera, soy Franciscano Seglar y debo pues, buscar la persona viviente y operante de Cristo en los hermanos, en la Sagrada Escritura, en la Iglesia y en las acciones litúrgicas. PAX ET BONUM

Publicado el 1 marzo, 2014 en ceniza, CUARESMA y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.