CONOZCA UN POCO AL EL PROTESTANTISMO

CONOZCA UN POCO AL EL PROTESTANTISMO

5 de septiembre de 2009 a la(s) 21:33

Es bueno comenzar diciendo que toda gran rama protestante tiene su origen en la Iglesia Católica y siempre por descontento de algún miembro que por razones meramente humanas se aparta de la Iglesia Madre.
Recordemos que el primer protestante fue Martín Lutero (1483-1546),
nacido en Eisleben (Sajonia), profesó como Fraile Agustino y enseñó Teología en Wittemberg. Según parece, esperaba que le encomendasen la publicación de unas indulgencias que concedió el Papa León X, pero estas fueron encargadas a los Frailes Dominicos. Llevado entonces por la envidia, comenzó al principio a atacar violentamente los abusos de la predicación de las indulgencias; luego pasó a atacar directamente las indulgencias en sí mismas y el poder de concederlas; más tarde comenzó a decir que la Iglesia de Roma “ya no era la Iglesia de Cristo” empezando a encarecer la fe, y la fe sola, diciendo que lo que importaba era tener fe, y que esto bastaba para la justificación y el perdón de los pecados. El punto de partida de Lutero, de su doctrina sobre la justificación, es la persuasión de que la naturaleza humana quedó completamente corrompida por el pecado de Adán y de que ese pecado original consistía formalmente en la concupiscencia.
La justificación la concibe Lutero como un acto judicial o forense por el cual Dios declara justo al pecador. La justificación, según su faceta negativa, no es una verdadera remisión de los pecados, sino una simple no-imputación o encubrimiento de los mismos. Así pues, según su faceta positiva, no es una renovación o santificación internas, sino una mera imputación externa de la justicia de Cristo. La condición subjetiva de la justificación, es para Lutero, la fe fiduncial, es decir, la confianza del hombre, que va unida a la certidumbre de su salvación, en que Dios misericordioso le perdona los pecados por amor a Cristo. Por ello afirma Lutero:”Cree y puedes pecar, porque aunque peques, si crees te salvarás”. Este lema de Lutero lo deja el resumido de una forma muy sencilla: “Sola fide, sola gratia” (sólo por la fe, sólo por la gracia), basándola en las palabras de Romanos 1,17: “…el justo vive de la fe…”, así por ello la salvación del hombre para Lutero, no viene ni se obtiene por las obras, sino sólo por la fe. Así, empujados por este axioma, se hace inevitable la afirmación de Calvino: “Nosotros llamamos predestinación al consejo eterno de Dios, por el cual ha determinado lo que debe hacer cada hombre. Porque no los creó a todos en una condición paralela, sino que ordena para unos la vida eterna y para otros la eterna condenación”. Hoy en día esta doctrina ha sido abandonada por la mayor parte de los protestantes, prescindiendo por tanto de esa predestinación absurda, y centrando su fe en Jesucristo salvador. Así Lutero termina dando su famoso axioma de que para la fe basta única y exclusivamente las Sagradas Escrituras interpretadas por cada cual como quiera, es decir el “libre examen”.
Todo esto sucedía por el año 1517, fecha en la cual el Papa, tras varias tentativas para atraerle, finalmente no lo queda más remedio que lanzar una bula contra Lutero excomulgándole, por sus doctrinas contrarias a la única fe de Cristo; Más Lutero quemó públicamente la bula y se declaró en rebelión abierta contra Roma. Así por ello, dejó la Orden de los Agustinos y se casó con una mujer que había sido antes monja llamada Catalina Bora (1525) . Luego Lutero rechazó la doctrina católica por razones meramente humanas, sociales y económicas. Siguiendo estos pasos un poco más tarde también lo hicieron Zwinglio en Suiza y Calvino en Ginebra.
Pero merece una especial mención el Rey Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547), ya que en un principio lucho y rechazó las desviaciones de Lutero e hizo incluso un tratado sobre los siete sacramentos. Pero tiempo después este Rey deseoso de un heredero varón para asegurar la dinastía Tudor, y viendo que su legítima esposa Catalina de Aragón no le había dado más que una hija, solicito la anulación de su matrimonio. Roma fue dando largas al asunto y finalmente negó la anulación. Pero el Rey Enrique VIII estaba ya apasionadamente enamorado de Ana Bolena, la que fue segunda de las seis esposas que tuvo, y por tanto el rey no podía tolerar que nadie se opusiera a su poder ni tampoco a sus deseos carnales. Así por el año 1538 y con la indicación del rey, el Parlamento Ingles anuló su primer matrimonio y ratificó el segundo; por ello Roma no tuvo otra solución que declarar la excomunión de Enrique VIII, y el rey para poder mantener su autoridad no vio otro recurso que separar la Iglesia de Inglaterra de la de Roma.
En el año 1534 era nombrado jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra el mismo rey Enrique VIII. Durante los siglos XVII y XVIII se difundió el Anglicanismo fuera de Inglaterra a favor de la expansión Maritimo-colonial. En el siglo XVIII , y del Anglicanismo nacen los Metodistas, inspirados en Wesley. En el siglo XIX y dirigidos por Nexman y como otra nueva escisión del Anglicanismo, surge el movimiento de Oxford. Tengamos por último en cuenta que no solo han surgido diferentes movimientos del Anglicanismo, sino que incluso dentro de esa misma Iglesia existe tendencias muy claras por la diversidad doctrinal: vemos en ella los “High Church” (Anglo-católicos); Los “Low Church (Evangélica); y los Modernistas. Por ello esta Iglesia Anglicana desde su invención se ha declarado a la vez católica, a la vez protestante y reformada.
Después de las anteriores menciones, han ido apareciendo más reformadores y protestantes de mil clases. Dando por ello hoy en día una total falta de “Unidad” entre ellos, ya que se han y se van multiplicando de una forma divergente en sus doctrinas, todo ello motivado por el libre examen de la Biblia y el no existir más regla que las Escrituras, la Biblia, pero interpretada como cada uno quiera, como a cada cual se le figure que le inspira el Espíritu Santo. De ello, aun a pesar de haberlo inventado el, el mismo Lutero luego se quejaba poco tiempo después de su reforma, ya que muy pronto hubo gran diversidad en la fe que profesaban. Pero incluso ni los mismos reformadores protestantes se pusieron de acuerdo: Lutero es distinto a Calvino; Calvino y Lutero distintos a Zwinglio, y los tres de Enrique VIII. Así tras varios siglos de discrepancias, de divisiones por intereses personales y particulares,…, hoy en día nos encontramos con el cínico espectáculo de encontrar centenares de sectas protestantes en el mundo entero, siendo además su rivalidad tal, que desconcierta a cualquier intento de encuesta y de descripción. Pero bien podemos englobarlas todas estas sectas en tres grandes grupos: En primer lugar los denominados Milenarios, que son grupos escatológicos polarizados hacia el fin de los tiempos y el retorno del Señor, entre los cuales a modo de ejemplo podemos mencionar a los Adventistas, a los Testigos de Jehová, a los Amigos del Hombre,…; En segundo lugar los denominados Movimientos de “acción”, llamados a despertar a las Iglesias en sus letargos, entre los cuales podemos mencionar los Cuáqueros, el Ejercito de Salvación…; Y en tercer lugar sectas curadoras.

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Publicado el 2 octubre, 2013 en protestantes y sus herejias y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en CONOZCA UN POCO AL EL PROTESTANTISMO.

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