Archivos diarios: 2 junio, 2011

Devoción de los nueve primeros viernes de mes al Sagrado Corazón de Jesús

 

DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Promesas de Jesucristo a Santa Margarita María, a favor de las personas devotas de su Sagrado Corazón.

Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
Pondré paz en sus familias.
Les consolaré en todas sus penas.
Seré su refugio seguro durante su vida y sobre todo en la muerte.
Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
Los pecadores encontrarán en mi Corazón un manantial y el océano de la misericordia.
Las almas tibias se volverán fervorosas.
Las almas fervorosas llegarán rápidamente a una gran perfección.
Bendeciré las casas en las cuales sea expuesta y honrada la imagen de mi sagrado Corazón.
Daré a los sacerdotes el talento necesario para ablandar los corazones más endurecidos.
El nombre de las personas que propaguen esta devoción quedará escrito en mi Corazón y jamás se borrará.
Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.

DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES

Consiste en comulgar el primer viernes de cada mes durante nueve meses seguidos. Esfuérzate en no interrumpirlos. Si por alguna causa has dejado de comulgar un solo primer Viernes, has de empezar otra vez.

Si uno comulgase en pecado mortal en un primer Viernes, haría una injuria al sagrado Corazón de Jesús, cometería un grave sacrilegio y no alcanzaría la gracia prometida por Dios, teniendo que empezar otra vez la serie de los nueve primeros Viernes.

¿Qué promete Jesús a los que comulguen los nueve primeros viernes? Les promete que morirán en gracia y no en pecado; que no morirán sin recibir los Sacramentos; que no se condenarán, sino que se salvarán.

                                                               Explicación de este dibujo:

En el centro está el Sagrado Corazón de Jesús. Alrededor se ven nueve corazones, que representan los Nueve Primeros Viernes, señalados del uno al nueve. Dentro de estos pequeños corazones hay una crucecita. Cuando hayas comulgado el primer viernes de la serie, harás una cruz con un lápiz sobre la crucecita del núm. 1; el segundo mes, otra cruz sobre el núm. 2. Y así en los demás meses.

Al terminar la serie de los Nueve Primeros Viernes, pintarás con lápiz de color muy suave uno de los corazoncitos que hay dentro del Corazón de Jesús, y borrarás las nueve cruces de los corazones. Cuando termines otra serie de Nueve Primeros Viernes, pintarás otro corazoncito de dentro del Corazón de Jesús, con lápiz de color muy suave y diferente del primero. De esta manera serán tantas las series de Primeros Viernes cuantos sean estos corazoncitos pintados. Y será esto un recuerdo para toda tu vida, y en la hora de tu muerte, los podrás presentar al Corazón de Jesús.

En cada uno de estos días podrás hacer con toda devoción y fervor el siguiente ofrecimiento:

Ofrecimiento de la Sagrada Comunión

Corazón de Jesús, que habéis hecho tan grandes promesas a cuantos comulguen Nueve Primeros Viernes de Mes seguidos, os ofrezco hoy la Comunión de este Primer Viernes, que es el… (1) de los que dedico a gloria y honor vuestro, a fin de que cumpláis en mí la gran Promesa de morir en vuestra gracia y amistad. Amén.

Ahora puedes hacer una de las breves meditaciones sobre la vida de Jesús en su Casa de Nazaret, y que encontrarás a continuación.

Para que el Corazón de Jesús nos conceda las gracias que le pedimos, rezaremos las siguientes deprecaciones y padrenuestros, en memoria de las tres Insignias, Cruz, Corona de espinas y Herida de la lanza, con que se apareció a Santa Margarita de Alacoque:

Por la Cruz que se levanta sobre vuestro Corazón, concededme, Jesús mío, de mis pecados perdón. Padre nuestro…

Por la Corona de espinas, que os lastima el Corazón, concededme, Jesús mío, que piense en vuestra Pasión. Padre nuestro.

Por esa sangrienta Herida, que os traspasa el Corazón, concededme, Jesús mío, de mi alma la salvación. Padre nuestro…

(1) Aquí dirás si es el primero, segundo, tercero, etc..

Consideraciones Para los primeros viernes

PRIMER VIERNES. ¿Dónde vivía Jesús? Jesús, Dios y Hombre verdadero, vivía en un pueblecito llamado Nazaret, tenía sus casas escalonadas en la montaña y edificadas con piedra blanca. Las casas eran de forma cuadrangular y con la escalera en su parte exterior. Sus calles, pendientes y mal conservadas, y en su parte más baja se levantaba una casita, que servía de taller a un pobre carpintero. Nada en ella de muebles ricos y lujosos, sino todo pobre, aunque limpio, aseado y en buen orden. Jesús, que podía disponer de todos los palacios del mundo, vive en aquella humilde casita. ¿Qué te parece? ¡Qué simpático se hace el Rey de los cielos habitando en Nazaret! Procura ser humilde y sencillo como Él.

SEGUNDO VIERNES. ¿Como vivía Jesús? Él era Amo y Señor de cielos y tierra, y quiso vivir pobre y necesitado de todo. Vivía en una casa pobre y vivía pobremente. Dice San Buenaventura que algunas veces le faltó a la Sagrada Familia aun lo más necesario para la vida. Jesús no hacía caso de las cosas de la tierra. Su Corazón estaba en las cosas del Cielo. Con esto quiso enseñarnos que hemos de pensar en la vida eterna que nos espera para después de la muerte. ¿Por qué tú piensas tanto en las cosas de este mundo, que se han de acabar un día, y no piensas más en el Cielo, que durará siempre?

TERCER VIERNES. ¿Cómo crecía Jesús? Jesús iba creciendo en edad y gracia delante de Dios y de los hombres. No que fuese después más santo y bueno de lo que era antes, porque fue siempre santísimo y perfectísimo, sino que cada día daba más muestras de la santidad que poseía, y cada día se veía más la bondad y Perfecciones de su Divino Corazón.

Tú, así como creces en edad, has de crecer también en bondad y santidad, y cada día, no sólo has de parecer mejor, sino que en realidad has de serlo. ¡Qué lástima de ver a ciertos jovencitos que son cada día peores y que con los años van aumentando los pecados que cometen! No seas tú de ese número y procura imitar a Jesús. Ámale más cada día y piensa cómo se portaría Él cuando tenía tu misma edad.

CUARTO VIERNES. ¿Cómo Oraba Jesús? Mírale en su casita de Nazaret en medio de María y de José, unas veces de rodillas con su cabeza dulcemente inclinada sobre su Corazón, otras veces de pie, con las manos levantadas, como entonces se acostumbraba. Está orando. Tiene sus ojos modestamente bajos o levantados al Cielo. Su cuerpo está en la tierra; pero su espíritu se ocupa solamente en las cosas celestiales. ¡Aquélla sí que es oración que hemos de procurar imitar! Nosotros ¿cómo oramos? ¿Cómo te encomiendas a Dios, tú que esto lees? ¿Rezas bien? ¿Se reza en tu casa? Así como coméis juntos, ¿oráis también juntos?

QUINTO VIERNES. ¿Cómo obedecía Jesús? Jesús era Dios y no tenía obligación de obedecer a nadie. Era mucho más que María y que José. A Él debían obedecer todos, incluso sus padres. Sin embargo obedecía con prontitud y alegremente, sin murmuración, sin réplica.

Tú has de obedecer a tus padres y superiores, porque Dios te lo manda. Has de obedecer en las cosas del orden doméstico, cuando te mandan ejecutar algún trabajo, cuando te prohíben ir a ciertos lugares o juntarte con malas compañías. Y has de obedecer, aunque te repugne lo mandado, sin mostrar mala cara ni dar ningún disgusto, a no ser que se te mandase alguna cosa contra la Ley de Dios, El que es obediente, se hace amable a todos.

SEXTO VIERNES. ¿Cómo trabajaba Jesús? Sí, Jesús también trabajaba y quiso ganarse el sustento con el trabajo de sus manos. Él ayudaba a su Madre en los quehaceres domésticos, y a José en el oficio de carpintero. Aquel mismo que con sus omnipotentes manos había creado el cielo y la tierra trabajaba humildemente en un pobre taller. ¡Qué humildad la suya!

Tú debes también trabajar en las ocupaciones que te hayan enseñado, sea en casa de tus padres, sea en el taller u oficina en que te encuentres empleado, o en el Colegio. Academia o Instituto a cuyas clases asistes. Aprovecha el trabajo de tu primera juventud no pierdas el tiempo en bagatelas o en excesivos juegos.

SÉPTIMO VIERNES. ¿Cómo hablaba Jesús? ¡Qué gusto debía dar el oír a Jesús cuando hablaba! ¡Con qué amabilidad preguntaba y respondía a sus padres! Sus palabras caerían como regalada miel sobre los Corazones de María y de José. En aquella familia nunca se oían palabras torpes o malas, amargas o picantes, sino que todas eran llenas de inefable amor y caridad. ¡Qué consuelo el de aquellos padres con un Hijo de tales prendas ¡Qué benevolencia y cariño respiraban sus palabras, salidas de aquel Corazón, que era todo amor y caridad!

Y tú ¿cómo hablas? ¿Hablas con orgullo, o hablas de cosas inconvenientes o abiertamente malas o peligrosas? ¿En qué, cómo y cuándo debes enmendarte? Reflexiónalo bien.

OCTAVO VIERNES. ¿Cómo se portaba Jesús con las gentes? Jesús era poco amigo de salir de casa; allí se encontraba bien con María y con José; pero salía cuando era necesario o conveniente y se portaba con exquisita corrección, cortesía y caridad con todos. A todos daba excelentes ejemplos de piedad, procurando encaminarlos por el camino del Cielo. Era el más fiel amigo, el ciudadano más ejemplar, el modelo de todos, de los pequeños y de los mayores. Nunca se le veía en lugares de diversiones mundanas.

Y tú, ¿a dónde vas? ¿Por qué eres tan amigo de verlo todo, de oírlo todo? Quizá vas a ciertos sitios no buenos, adonde Jesús no podría acompañarte. ¿Lees cosas malas?

NOVENO VIERNES. ¿Cuándo iba al templo Jesús? En la Sagrada Familia se guardaban las buenas costumbres de los israelitas. Por la mañana rezaban las oraciones mandadas. Los lunes y jueves acudían por devoción a la Sinagoga para oír la Sagrada Escritura. Todos los Sábados (que era para ellos lo que es ahora para nosotros el domingo) no faltaban a la Sinagoga a rezar y cumplir lo que decía la Ley. Cada año, aun los que es de Jerusalén, habían de ir tres al templo, porque no había más que uno se adorase al verdadero Dios.

La Sagrada Familia vivía en Nazaret, que distaba más de cien kilómetros ciudad, y ningún año faltaba a las solemnidades prescritas. En una de esas idas al templo, Jesús, que tenía ya doce años, que sin decirlo a sus Padres, porque esta era la voluntad de su Padre Celestial. Allí Jesús oraba, leía, cantaba salmos, alababa a Dios. Allí el presidente explicaba la Sagrada Escritura y preguntó, como solía hacerse, si alguno de los oyentes deseaba hablar o hacer al pregunta. Jesús se levantó modestamente y comenzó a explicar los pasajes de la Escritura que hablaban de Él, que era el Mesías o Salvador que había de venir al mundo. Todos quedaron admirados al ver la sabiduría de  Jesús, que sabía más que todos ellos. Imita a Jesús, y acude al templo en los días que nos manda la santa Iglesia.

Devoción de los nueve primeros viernes de mes al Sagrado Corazón de Jesús

fuente;http://webcatolicodejavier.org/nueveviernes.html pagina web de javier

El pueblo de Dios se une en todas las circunstancias

 

 

Publicación: 01/06/2011 07:40:00 a.m.

Empapado de amor. Así caminó el pueblo católico desde la Plaza Macario Yépez hasta el Santuario de Santa Rosa.

Lo que inició como una manifestación de protesta, se convirtió en una genuina expresión de fe que invitaba al cese de la violencia, el odio y el rencor.

Entre cantos y oraciones, los fieles católicos pidieron a la Madre de Dios la conversión para aquellos que irrespetaron imagen y se encuentran alejados de la salvación de Jesús. “El pueblo de Dios se une en todas las circunstancias. En las situaciones positivas de la vida y en las adversas que nos causan dolor e indignación”, dijo el presbítero Domingo García.

El sacerdote en compañía de laicos comprometidos, exhortó a los creyentes a ensanchar su corazón para perdonar a quienes hirieron su espiritualidad. “Lo único que podemos sentir en este momento, es un amor muy grande por la Virgen María y un amor muy grande por todos nuestros hermanos, incluso, por aquellos que ofenden a la Madre de Dios”.

Por primera vez en la historia reciente del estado Lara, el pueblo católico caminó hasta Santa Rosa con el corazón marcado por la indignación. Sin embargo, el recorrido fue avivando su espíritu hasta convertir la caminata en una verdadera fiesta de fe, donde María y su hijo fueron los verdaderos protagonistas.

¡A evangelizar!

Las sagradas escrituras señalan que para los que aman a Dios, todo viene para bien. Esta reflexión sagrada se convirtió en un hecho evidente durante la tarde de este martes, pues a pesar de las responsabilidades laborales y los embates climáticos, buena parte de los católicos decidió interrumpir sus actividades y luchar por su fe.

A diferencia de las habituales protestas que colapsan la ciudad, esta manifestación dejaba un toque de paz por donde pasaba.

Así lo percibió el vicario de la Arquidiócesis de Barquisimeto, Oswaldo Araque, quien no dudó en agradecer a la colectividad por las muestras de afecto ofrecidas a la Iglesia. “Ese es el Espíritu Santo que nos guía. Es un signo positivo la gran cantidad de fieles que han caminado desde la Plaza Macario Yépez hasta el Santuario, lo que demuestra el arraigo del pueblo larense en su fe a Jesucristo y a la Santísima Virgen María como su madre”.

Quizá los grupos vandálicos que programaron los ataques a imágenes sagradas no se percataron del profundo dolor que causarían en la ciudadanía, ni tampoco se imaginaron que como respuesta, recibirían un sincero perdón. “Nuestra forma de responder como pueblo creyente es con amor y reconciliación. Hasta ahora, desconocemos a los responsables pero los cuerpos de seguridad se comprometieron a acelerar todas las acciones para frenar estos hechos vandálicos que han herido tan profundamente al pueblo larense”.

La manifestación de calle que fue auspiciada por la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (Ucla), y respaldada por los sectores políticos, económicos, religiosos y sociales de la entidad, culminó con un sentimiento de regocijo. “¿Quién podrá separarnos del amor de Dios?. Nadie. Ni lo alto, ni lo bajo, ni lo ancho ni lo profundo, porque en Cristo somos más que vencedores”.

Movimiento regional

A la manifestación de fe, se sumaron grupos laicales y religiosos de diferentes municipios de la entidad.

En detalle, agrupaciones de danza provenientes de Carora y El Tocuyo, homenajearon a la madre de Dios con su tradicional danza San Antonio.

Imágenes religiosas también acompañaron la caminata; entre ellas: San José, la Virgen de Rosario, la Coromoto y La Milagrosa.

“Urge restituir el orden”

Tal y como se había anunciado en diferentes medios de comunicación, los sectores económicos que hacen vida en el estado Lara, también respaldaron la acción de calle en rechazo a los ataques cometidos contra las imágenes sagradas.

La Cámara de Comercio, Cámara de Pequeños y Medianos Industriales (Capmil), Fedecámaras y la Cámara Inmobiliaria, fueron algunas de las organizaciones empresariales que se solidarizaron con el fervor del pueblo.

Con evidente sentimiento, la presidenta de la Cámara Inmobiliaria exhortó a todos los ciudadanos a luchar por el rescate de las instituciones, el orden y la tolerancia. “Exigimos respeto porque María es la madre de todos los vivientes. No es sólo una figura, ella representa el espíritu de fe de todos los católicos. Por lo tanto, a quienes se hayan prestado para esta barbaridad, les recordamos que hay una justicia divina que nadie puede evadir. Preferimos morir repudiando estas acciones, que negando la fe hacia la madre de Jesús, nuestro Salvador”.

Es importante destacar que diferentes organizaciones empresariales, consideraron de emergencia la situación de anarquía que atraviesa la región larense.

En este sentido, no descartan ejercer acciones de protesta más contundentes para lograr el restablecimiento del orden en la ciudad.

Feligresía que acompaña

Yonela Peña

No es sólo una imagen

-En vista de los últimos acontecimientos sucedidos, decidí venir a apoyar mi fe y a rechazar todas estas acciones.

Mi llamado de reflexión va a esas personas que dañaron sin respeto las imágenes, pues María es la madre que nos guía y acompaña. Tienen que pensar muy bien lo que están haciendo.

No es sólo una imagen, sino el sentir de muchos larenses que respetamos a la Divina Pastora y que la amamos con sinceridad.

Claudia Oropeza

Mucho dolor

-Soy católica y para mí es muy importante el sentimiento que generó esta situación. Pertenezco a un grupo que se llama Proyecto de Amor y creo que lo que ocurrió causó mucho dolor, tanto en los jóvenes que siguen a Cristo como en los sacerdotes, religiosas y laicos. Nos afectó mucho ver que la imagen de la Divina Pastora fue tratada como un objeto sin valor, como una plaza más que está en la calle.

Sor Olga Rodríguez

Nuevo despertar

-El Señor se vale de todo estos acontecimientos para renovar el fervor y la fe. Este es un despertar que nos mueve de nuevo, y que nos hace tomar acciones para llenar a todos del amor de la madre de Cristo.

Tenemos que respetarnos. Si usted no cree no está obligado a hacerlo, pero no por eso debe atacar la espiritualidad y la devoción de otro. El respeto es un valor.

Padre Néstor Rojas

Libertad

-Esta manifestación es sin duda una recuperación de la fe, un regreso de la Divina Pastora que nos motiva a hacerle sentir a la gente, que el pueblo cristiano pide respeto a la libertad de culto, tal y como está contemplado en las leyes venezolanas.

Tenemos que evangelizar y demostrar que la religión no es un simple culto, sino una forma de vivir. Los católicos estamos más que convencidos que María es la madre de Dios y a todos nos ama.

Haydeluz Cardozo//Fotos: Simón Alberto Orellana